Estar en el lugar y en el momento oportuno.
El otro día estando con mi mujer en un bar de copas hablando
de nuestras cosas nos fijamos en otra pareja que estaba en la mesa contigua a la
nuestra pues al estar muy juntas se escuchaba todo o casi todo lo que decían y
nos pico la curiosidad por el mero hecho de que todo el rato estaban hablando de
sexo, que si folládas, mamádas.
De lo bien que lo pasaban siempre, nosotros nos mirábamos y
reíamos por lo vagini,
Pero disfrutábamos de lo que contaban incluso nos excitamos
un poco.
Se veían una pareja simpática y educada. Como es lógico se
dieron cuenta que los estábamos mirando y escuchando lo que estaban hablando. Y
como si les gustara siguieron hablando de sus aventuras y fantasías, pero un
poco mas alto, para que pudiéramos enterarnos mejor, de la misma manera también
nos miraban de reojo y comprobaban como nos íbamos excitando cada vez más.
También nosotros empezamos ha hablar de sexo igual que ellos,
nos imaginamos que estábamos con ellos montando una orgía entre los cuatro, cosa
que no hemos hecho nunca. Hemos hablado de intercambios o tríos o cosas
similares pero siempre en fantasía, ( mientras hacemos el amor), pero cuando
terminamos algunas veces lo hemos comentado y mi mujer dice que no se atrevería,
en cambio yo creo que sí lo aceptaría, pero también me da corte. Ellos se dieron
cuenta de nuestra conversación, y con la excusa de pedir fuego empezamos ha
hablar del tabaco. Por lo visto les caímos bien y nos dijeron que si queríamos
juntar las mesas, nosotros aceptamos y las juntamos.
Hicimos las respectivas presentaciones. El se llama Carlos y
ella Ana, son una pareja de buen ver, él hará 1’75 cm. de altura y cuerpo
atlético. Ella 1’65 cm. de altura y un cuerpo con buenas formas (buen culo y
pechos mas bien grandes), quedamos sentados Carlos y yo de lado y Ana y mi mujer
frente a nosotros. Seguimos hablando del local que era muy acogedor y muy
tranquilo y con luces suaves que hace un ambiente bastante intimo. Peddimos unas
copas mas, después nos preguntaron sí habíamos escuchado la conversación que
tenían antes de hablar con nosotros, le dijimos que sí, que nos perdonaran pero
era inevitable escucharlos por la proximidad de las mesas, también nos
preguntaron que opinábamos de lo que decían y les dijimos que era una
conversación muy interesante y excitante a la vez.
Seguimos hablando del tema, que sí los tríos, los cambios de
pareja, la bisexualidad y de las fantasías de cada uno. Con las copas la
conversación se iba animando y se notaba un punto de excitación por parte de los
cuatro, yo por mi parte iba tocando las piernas y los muslos de mi mujer por
debajo de la mesa con mis pies y en algún momento llegue a tocar las piernas de
Ana (por equivocación claro) aun que ella no dijo nada, supongo que Carlos hacia
lo mismo.
Al cabo de un buen rato nos dijeron que era muy tarde y
pronto cerrarían el bar, y nos invitaron a tomar unas copas en su casa que
estaba muy cerca del bar, nosotros nos miramos y mi mujer dijo que sí, sin
pensárselo un momento.
Pagamos las consumiciones y nos fuimos a su casa, por cierto
muy acogedora, nada mas llegar él nos sirvió unas copas y puso música para
alegrar el ambiente.
Seguimos hablando de todo un poco hasta volver a tocar el
tema del sexo y así estuvimos un rato hasta que Carlos se levanto y sacó a mi
mujer a bailar, ella acepto y salió a bailar con el, Ana y yo nos quedamos
sentados mirando como bailaban, empezaron normal pero en un momento no pasaba ni
una aguja entremedio de los dos cara con cara y cuerpo con cuerpo, las manos de
Carlos palpaban y masajeaban el culo de mi mujer igual que ella hacia con el de
Carlos, esto nos estaba excitando a Ana y a mi, nos miramos y también salimos a
bailar con ellos, nos arrimamos al momento palpándonos nuestros cuerpos, ella
cambio la cara cuando noto mi excitación y empezó a mover las caderas rozando
todo mi paquete y poniéndome a cien, Yo empecé a besarle el cuello y
mordisquearle el lóbulo de la oreja le aparte un poco el cuerpo para poderle
acariciar los pechos primero por encima de la camisa y poco a poco fui metiendo
la mano por dentro hasta acariciarle los pezones, por el otro lado Carlos y mi
mujer estaban morreándose y meciéndose mano por todos lados, los dos estaban
iguales de calientes que nosotros, vimos como se fueron al sofá y empezaron a
meterse mano, el le saco la camisa y el sujetador mientras ella le desabrochaba
el pantalón y le metía la mano dentro del slip para cojerle la polla, empezó con
un suave sube y baja para ponérsela mas dura (una buena polla de 22 a 25 cm.
Larga y gorda.)
Cuando la tuvo bien dura empezó con una mamada fenomenal, a
mí me extraño su actitud porque siempre que hablamos del tema siempre decía que
no, porque ella nunca podría hacerlo.
Nosotros seguíamos bailando y tocándonos, pero al verlos nos
pusimos mas calientes aun y también nos unimos a ellos en el mismo sofá, en
pocos minutos quedamos los cuatro desnudos por completo, ella chupándome la
polla, como estábamos tan juntos podía acariciar el coño de mi mujer al mismo
tiempo, Ana al mismo tiempo alargo la mano y empezó ha acariciar los pechos de
mi mujer, yo ya no sabia donde estaba, no podía imaginar lo que estaba pasando,
cuando sin darme cuenta hubo un cambio que nunca hubiera imaginado, note que
otra boca me la estaba chupando y no era la de mi mujer sino que era la de
Carlos, nunca me la había chupado un hombre, pero lo hacia de maravilla.
Después el dejo de chupar y yo me tumbe encima de Ana y yo
empecé a follármela ella debajo y yo encima, lo mismo hizo Carlos con mi mujer,
después de oír como gemía de placer mi mujer y habiendo tenido un par de
orgasmos le dijo algo en la oreja, y al momento note una caricias muy suaves en
mi culo que fueron lentamente ha acariciar el esfínter, sin darme cuenta tenia
un dedo metido en el culo y al poco rato empezó ha meterme la polla poco a poco
hasta que consiguió metérla entera, al principio me dolió un poco pero después
me gusto un montón, mientras mi mujer chupaba los pechos de Ana, después me la
saco y cambiamos de posiciones el chupaba el coño de su mujer mientras ella
chupaba el coño de la mía, solo quedaba la polla de Carlos libre, yo no había
chupado nunca una polla pero como él me la había chupado antes yo hice lo mismo
no me lo pensé dos veces y la verdad es que me gusto aquel sabor, hasta que Ana
me dijo que quería ver como le daba por el culo a Carlos y así lo hice, empecé
metiendo la puntita muy despacio hasta que entro luego fui entrando muy despacio
hasta que entro entera luego empecé con un mete y saca muy lento por que no
quería correrme tan pronto, porque sentía un gusto inmenso al tener la polla tan
apretada en su culo.
Después mi mujer dijo que quería ver como el se corría en mi
culo y así lo hizo volvió a mecérmela en el culo y empezó el mete y saca cada
vez más rápido hasta que se corrió dentro, yo sentí como salía la leche y me
llenaba el culo de leche. Cuando la sacó Ana chupo la polla de Carlos y mi mujer
empezó a lamerme el culo que chorreaba de leche.
Después empezaron los tres a chuparme la polla hasta hacerme
correr y pasarse la leche de uno a otro.
Después como nosotros estábamos vacíos y agotados siguieron
ellas dos chupandose el coño y el culo hasta correrse como nunca lo habían
hecho.
Quedamos los cuatro agotados, descansamos un rato y tomamos
otra copa después nos fuimos los cuatro a la bañera, apenas cogíamos dentro y
nos enjabonándonos los unos a los otros y volvimos a calentarnos un montón y en
la misma bañera mi mujer dijo que le gustaría ver como Carlos y yo nos dábamos
un buen morreo con lengua, y lo hicimos y me gusto hasta el punto que volvimos
ha calentarnos todos, ellas hicieron lo mismo y al final en la misma bañera nos
liamos los cuatro otra vez.
Lo pasamos muy bien y desde aquel día lo hemos repetido
varias veces, también en él ultimo encuentro hemos incluido algunos juguetes
eróticos como vibradores, consoladores y bolas chinas.
Nunca había tenido relaciones con otra mujer que no fuera la
mía y menos con otro hombre, ahora que las he tenido y me ha gustado mucho puedo
decir que soy bisexual.
El otro día me encontré con Carlos en un bar, yo estaba
tomando un café y apareció él, se sentó con migo y tomo otro café y estuvimos
hablando un buen rato de nuestros encuentros y nuestras aventuras y en el fondo
nos fuimos calentando un poco.
Yo le dije que si quería subir a mi casa a tomar una copa, y
dijo que si ya que no-tenia prisa, subimos y mi mujer no estaba y tardaría mucho
en llegar.
Yo le serví un wiski y otro para mí seguimos hablando y me
pregunto si tenia alguna película porno yo le dije que si tenia y puse una de
bisexuales.
Al momento él empezó ha meterme la mano por los muslos hasta
llegar a mi paquete yo hice lo mismo y no desabrochamos los pantalones nos
sacamos la polla el uno al otro el se inclino hacia mí y se la puso en la boca
para hacerme una mamada y yo se la estaba pelando, después hicimos un largo
sesenta y nueve y al mismo tiempo nos metíamos uno o dos dedos en el culo, luego
el se levanto y me puso a cuatro patas y empezó a meterme la polla muy despacio
por el culo hasta que me la clavo entera y empezó a meterla y sacarla
lentamente, mientras con una mano me acariciaba los huevos y la polla y cuando
estaba a punto de correrse la saco y me la puso en la boca para que me tragase
toda su leche, Una vez que el se corrió empezó a lamerme los labios y la boca
para saborear su propia leche, después cambiamos de posición, el se puso a
cuatro patas y yo se la metí por el culo y también hice lo mismo que él, me
corrí en su boca y después le lamí labios y boca. Después nos vestimos y Carlos
se despidió con un morreo como les gusta vernos a nuestras mujeres.
Por la noche cuando llegó mi mujer me noto mas contento que
otros días y algo sospecho, pero no dijo nada hasta después de la cena, que
empezó a preguntar a qué venia la cara de satisfacción que se me veía y al final
le conté lo que paso.
Ella iba calentándose mientras le contaba lo ocurrido.
Después de contárselo se fue hacia la habitación, y al poco rato apareció con un
traje mío y empezó a comportarse como un hombre que quería liarse con migo yo le
seguí la corriente.
Empezó a meterme mano por todos los sitios hasta llegar a los
botones del pantalón, los desabrocho y saco la polla que ya estaba mas que
erecta, me hizo una pequeña mamada y la soltó para que yo siguiera con ella, le
empecé a tocar los muslos y subir por la entrepierna, cuando llegue a su coño
note un bulto que me extraño, le desabroche los pantalones y salió un arnés con
una polla fenomenal que me la hizo chupar hasta dejarla bien lubricada después
me giro y poniéndome a cuatro patas, empezó a penetrarme poco a poco hasta que
me la metió entera dentro de mi culo siguió metiendo y sacando y al mismo tiempo
me decía;
¿ Cabrón era así como te follaba?
Si sigue así dame fuerte, rómpeme el culo
Te gusta he cabrón
Si sigue me das mucho placer
Al mismo tiempo iba acariciándome la polla y los huevos,
cuando vio que estaba casi apunto de correrme paro y me la saco del culo para
que yo la follára hasta correrme en su coño.
Desde entonces nos vemos los cuatro una o dos veces al mes y
salimos a cenar o a tomar copas y siempre acabamos en su casa o en la nuestra
haciendo realidad todas nuestras fantasías, también algunas veces nos hemos
encontrado por separado, ellas dos o nosotros dos y también hemos hecho de las
nuestras y después nos lo hemos contado mutuamente y de esta manera nos
calentamos un montón.