Este relato es la continuación de los relatos "mi esposa, su
inocente sobrina y yo (1) y (2)" para una mejor comprensión del mismo les
recomiendo leer las dos entregas anteriores
http://www.todorelatos.com/relato/34289/
http://www.todorelatos.com/relato/35562/
Ha pasado un poco mas de un año desde la ultima entrega y les
quiero pedir me disculpen por ello espero que la espera haya valido la pena y
que al narrar los hechos de los cuales fui protagonista principal lo pueda hacer
de una manera tal que cuente con el beneplácito de todos.
Como les comentaba en la ultima entrega me encontraba con
Carolina en el apartamento, yo bregando con un dedo en su culito y ella dándome
una mamada de ensueño era la gloria sentir su lengua recorriéndome el pene de
arriba abajo deteniéndose un rato en mis bolas a la vez que me pajeaba con una
mano de pronto pude ver en el umbral de la puerta a Mónica mi mujer que nos
observa atentamente, Carolina por la posición que tenia le era imposible darse
cuenta de la situación eso me puso mas caliente y comencé a decirle lo putica
que era lo bien que me mamaba mi palo y que si quería mi leche a lo que ella
respondía con sonidos guturales y gemidos que yo interpretaba como respuestas
afirmativas. mi acabada fue abundante y ella se trago hasta la ultima gota de
leche y me limpio hasta la ultima gota.
-Muy bonito que les quedo a los dos- dijo Mónica con cara de
asombro- como es posible esta vaina.
Carolina se volteo aun con la boca llena de mi semen, su
rostro era un poema de asombro y solo alcanzaba a articular frases incoherentes
- Tía… yo…. No… veras…. Es…. que…tío y yo…. Bueno….. soltó en
llanto por fin y dijo por favor tía perdóname, es que desde que llegue no he
hecho mas que calentarme viendo y oyendo como cojian tu y mi tío.
-Tío? Tío? Y de cuando acá tu le dices tío a William?- le
respondió Mónica con cara de malicia.
Por mi parte yo desde atrás esperando a ver como se
desenvolvían los acontecimientos ya que Mónica al ingresar al juego había tomado
las riendas de la situación.
Por favor Tía por lo que más quieras no le digas nada a mi
mami- decía Carolina- Oh Dios mío que vergüenza, por favor perdóname.
- Te parece poco lo que han hecho?- dijo Mónica – como se les
ha ocurrido esta sinverguenzura?
- y tu que tienes que decir? – dijo mirándome a mi- así me
pagas la confianza que te he brindado?
- Vamos cariño que no es para tanto además todo queda en
familia. que carajo dices tu si estas desnuda, te calentastes y quieres unirte
al jueguito o me equivoco?
– Claro que me calenté o es que crees que soy de hierro? pero
eso no les quita culpa por la situación – dijo ella mirándonos a ambos- yo tenia
rato observándolos y no pude aguantarme y comencé a desnudarme y a masturbarme
Levantándome del sofá me dirigí a ella y la abrasé sobándole
su rico culito y le dije:
- Así que mi zorrita consentida se calentó-le dije- dime te
gusto lo que vistes? Es solo sexo mi vida tu sabes que yo te amo es a ti que
tiene de malo disfrutar del sexo solo desde un punto de vista lujurioso y
fisiológico?
- No lo puedo negar me excitó muchísimo – dijo Mónica
mientras comenzó a pajearme y sobarme mi palo –y viéndolo de tu punto de vista
tienes razón.
A todas estas Carolina miraba atónita sin decir una palabra y
Mónica y yo seguíamos "el teatro"
- Que tal si convertimos esto en nuestro secreto? – continué
yo- Total estamos a miles de kilómetros de nuestra familia y nadie tiene porque
enterarse de lo que ha pasado aquí, están de acuerdo?
Después de unos momentos de silencio en los cuales yo seguía
manoseando a Mónica esta dijo al fin:
- De acuerdo – mostrando una cara de no estar muy segura.
- Y tu Carolina? Estas de acuerdo en que sea nuestro secreto?
Bueno este yo.. yo creo.. que.. yo soy la menos indicada para
oponerme no creen? – decía la pobre chica tartamudeando.
- Pues no se diga mas nada – dije yo continuando abrazando a
Mónica – ya veran que lo pasaremos bien.
Ha esas alturas mi guevo estaba otra vez como una barra de
acero y le susurre en el oído a Mónica:
- Gracias mi vida te amo, gracias por hacerme realidad esta
fantasía.
Ella sin decirme nada solo me miro con una cara de picara y
agachándose comenzó a darme una mamada lenta con pequeños chupitos en el glande
y bajando con la lengua por toda la extensión de mi palo hasta llegar a mis
bolas donde se detenía haciendo círculos con su lenguita mientras con una mano
me pajeaba suavemente.
- y tu muchacha tonta – dijo Mónica haciendo un paréntesis en
la mamada- piensas quedarte y allí mirando? Después de matar el tigre le vas a
tener miedo al cuero?
Carolina seguía mirando sin saber que hacer y tuve que
extenderle mi mano para que reaccionara y se acercara. La atraje hacia mí. Le di
un largo beso que ella poco a poco fue correspondiendo y seguidamente le susurre
al oído:
- Vamos preciosa nadie te va a obligar ha hacer algo que no
quieras, si estas cortada, ok lo dejamos hasta aquí y ya esta – y seguidamente
ella me miro por unos segundos me dio un beso largo y apasionado - así que
viendo y sintiendo la situación le dije:
- Asumo por este beso ardiente que deseas continuar así que
mas vale que te apures a bajar o tu tía te dejara sin nada jajajajajajaja.
Acto seguido Carolina se arrodillo al lado de Mónica y
tomándome el pene lo saco de la boca de su tía y me lo comenzó a mamar. Mónica
para no quedarse sin hacer nada se dirigió a mis bolas. Estuvimos así un largo
rato en el cual sobrina y tía se sincronizaron intercambiándose mis bolas y mi
palo, mientras yo gemía como un poseso sin poder creer la suerte que tenia de
poder disfrutar de esas dos hembras que eran parte de una misma familia, llegue
incluso ha preguntarme cuantos tendrían la misma suerte que yo?.
De vez en cuando me inclinaba y les acariciaba los senos o
les jalaba el pelo y las guiaba en la mamada. Debo reconocer que Carolina no
resulto ser tan inocente como yo pensaba y que me mamaba el guevo mejor que
Mónica, si no es porque después la desvirgue hubiera dudado de su virginidad.
Como ya les dije en una entrega anterior mi pene no es muy largo (15cm) pero
tiene un grosor considerable y Carolina de verdad que demostró ser golosa
engulléndose todo mi palo en su boca donde lo dejaba por escasos segundo para
sacarlo lleno de saliva, de vez en cuando la chica le daban arcada y tosía para
seguidamente volver a comerse mi palo ahhh que delicia de mamada me estaban
dando mis dos hembras.
Poco a poco las fui llevando hasta el sofá para estar más
cómodos, ya que en la posición que nos encontrábamos me era difícil acariciar a
ese par de hembras que me estaban volviendo literalmente loco de placer. Me
recosté en el sofá y deje que ellas decidieran como colocarse mejor, Mónica
echando un almohadón en el suelo escogió arrodillarse entre mis piernas y
continuar la mamada y Carolina se acostó en el sofá dándome la posibilidad de
acariciarle la espalda y ese culito que ya me lo imaginaba perforándolo hasta
rozar mis bolas con sus nalgas.
- Anda tío que esperas para meterme otra vez un dedo en el
culito?- me dijo ella con cara lujuria.
- como tú digas nena – y le di un par de nalgadas- y me
ensalive el dedo medio y poco a poco comenze a darle masajes alrededor de ano
para ir introduciendo la primera falange cosa que ella agradeció con gemidos y
diciéndome:
- Así que rico tío anda nalguéame otra vez que me gustó ummmm
asíiii que bien introduce mas el dedo en mi culito por favor anda siii esooooo
aaaaaahhhhhhhh y llego a un orgasmo fuerte e intenso mientras yo con la otra
mano libre la atraía hacia mi y la abrazaba fuertemente.
-Eso así me gusta preciosa disfruta vas a recordar toda tu
vida lo que te vamos ha hacer gozar tu tía y yo.
Era increíble lo sensible que era esta chica por el culo y la
verdad es que con Mónica nunca habíamos hecho eso y a partir de ese día se
convirtió en parte de nuestras relaciones la penetración anal con un dedo
mientras mi pareja me daba una mamada y Mónica descubrió que lo disfrutaba
bastante pero no creo que con la misma intensidad que Carolina.
- Que bien que lo hacen mis dos zorritas ummm asii que ricoo
mis puticas particulares – las animaba- viste que bien me mama el guevo tu
sobrina, mi vida? Por lo visto se ha tragado unas cuantas echa la pendeja,
verdad perrita?- le dije yo mientras la nalgueaba arrancándole un fuerte gemido
de placer.
- Si ya veo que no es tan mojigata e inocente como yo creía-
respondió Mónica- sacándose mi palo de su boca para ofrecérselo a Carolina para
que continuara mimándome el guevo mientras nos miraba con cara de picara.
Vente para acá mi vida deja a tu sobrina con ese trabajito y
acércame tu conejito a la boca para darte yo una buena mamada como a ti te
gusta. Recline la cabeza en el respaldar del sofá y mi esposa colocó su conejito
al alcance de mi boca yo seguía dándole dedo a Carolina por el culo mientras
ella respondía con gemidos y dándome una mamada de campeonato, por su parte
Mónica no tardo en comenzar a gemir casi a gritos.
Siiiii ayyyy así papi así chupame así ummmm ricooo mi cielo-
y contorneaba rítmicamente sus caderas dando círculos alrededor de mi boca.
- Chicas que les parece si hacemos un circulo? Se animan?
Carolina se saco mi palo de su boca y después de toser me
dijo con cara de curiosidad:
- Un circulo? Que es eso tío?
- Si billy que es un circulo?- pregunto a su vez Mónica entre
gemidos ya que a todas estas yo seguía chapándole el conejito. Deje de hacerlo
ha duras penas y le dije que se apartara de mi rostro, iba a sacarle el dedo del
culito a Carolina cuando esta con un sonoro Nooooo me pidió que lo dejara allí.
- jajajajajajaja te gusto la vaina no? pero lo siento putica
por ahora te lo tengo que sacar, porque en esta posición no podemos hacer el
círculo- y nalgueándolas continué:
- Así que vamos a la cama chicas, ya verán que les encantara
el circulo.
Bueno por ahora dejare el relato hasta aquí ya que debo
ausentarme de la ciudad por cuestiones de trabajo y no tendré tiempo para
terminarlo en los próximos días pero les prometo que lo finalizare en la próxima
entrega para así terminar de una vez por todas el relato sobre como empezó esta
relación incestuosa entre Mónica su sobrina y yo.
Aprovecho la ocasión para pedirles recomendaciones de forma
en cuento a la redacción y presentación del relato.