Este texto no es más que una reflexión a partir del texto "NO
PUBLIQUES EN ESTA PÁGINA HASTA QUE NO TE RESPETEN", publicado hace un
par de días. Espero que no se considere un ataque, sino más bien mi humilde
opinión a lo que en el texto se critica y se valora.
Como el texto en cuestión es extenso, y no dispongo de tanto
tiempo como me gustaría para responder de forma más elaborada, iré siguiéndolo
párrafo a párrafo.
Lo primero es felicitar al autor, aunque anónimo (me imagino
que para representar mejor su papel de voz de un –supongo- amplio grupo de
autores descontentos), por el texto en sí. Aunque no comparta del todo lo que
plantea, es justo reconocerlo.
Y es que en esto se resume todo…valorar de una manera
objetiva. Pero los riesgos que se asumen al dar a conocer cualquier trabajo que
uno hace hay que saber aceptarlos. Todos sabemos que en ocasiones las
puntuaciones están infladas, o que si se quiere, no es difícil sabotear y hundir
la media de un texto, pero de ahí a defender la injusticia de toda calificación
numérica hay una abismo.
El que alguien emplee su tiempo en escribir y enviar sus
relatos es admirable, pero la opinión sobre lo que ha escrito no puede basarse
solo en eso. Si yo, que no tengo preparación alguna en arquitectura, quisiera
dedicarme a la construcción de edificios ¿se me permitiría solo por tener muchas
ganas de hacerlo? Yo no viviría en una casa construida por un apasionado de la
colocación amateur de ladrillos, sinceramente. Creo que hay que ser maduros a la
hora de aceptar las críticas, y lo contrario es querer encerrarnos en una
burbuja ideal y de color de rosa en la que no se nos diga nada que pueda
afectarnos. Algo que, por otra parte, me parece una terrible consecuencia de la
evolución, o debería decir, involución de los sistemas educativos de este país
–léase LOGSE-, paternalistas hasta la náusea. "Eliminemos los exámenes…y que
nadie pueda repetir curso…porque la autoestima del niño sufre y hará que se
sienta mal, discriminado"…Por favor, seamos serios. Si nadie te valora serás
incapaz de mejorar, de rectificar tus errores…porque es de ellos precisamente de
los que se aprende. Los intentos deben aplaudirse, claro que sí, pero solo a
través de la valoración se conseguirá mejorar. Y, por supuesto, el que sea
negativa no implica, por sí misma, ninguna falta de respeto. Cometemos
demasiadas veces el error de confundir la crítica profesional con la crítica
personal. Yo no tengo la menor idea de hacer surf, de cantar, o de despiezar
terneras y no por eso soy peor persona. Y si escribo mal, tampoco; seré un mal
escritor, pero no creo que aquí me estén juzgando a mí en ningún caso.
En segundo lugar, hablas de la preparación de quienes
realizan las valoraciones. ¿Cuántos profesores de literatura hay? No lo sé…pero
al menos el que escribe estas líneas lo es. Pero eso no implica necesariamente
que mi criterio sea más válido que el de alguien que no tenga los mismos
estudios. Preguntas que quiénes son esas personas para valorar el trabajo de los
demás…pero deberíamos pensar si somos nosotros quiénes para decidir quién puede
o no valorar. ¿Depende acaso de un título? Yo no lo creo.
Por otra parte, si consideras necesaria una preparación para
valorar un trabajo, habría que ser consecuente y pedirla también para aquellos
que los realizan. Si no todo el mundo puede juzgar, ¿por qué la escritura sí
esta abierta a todos? Me parece que idealizas un tanto la capacidad literaria
del ser humano. Escribir es un arte, sí, pero juntar letras unas detrás de otras
no siempre es escribir. O mejor dicho, escribir no es un arte…escribir bien sí.
¿Acaso una raya en un papel en blanco se puede considerar una obra maestra de la
pintura? La respuesta es siempre no, y cualquier otra sería hipócrita (y eso no
es algo que dependa de cosas tan superficiales como el gusto de los tiempos…).
Creo que es un tanto pretencioso autodenominarnos artistas a los que escribimos
en esta página. Hay relatos realmente buenos que podrían ser considerados como
piezas artísticas, pero la mayor parte de nosotros no lo somos. Otra cosa que
tendremos que asumir, porque tampoco me parece que todos los excelentes vengan
de amigos ni todos los terribles de conspiraciones judeo-masónicas contra
nuestra gran obra. Ya sé que es más fácil consolarnos de la mala acogida de un
relato pensando en una trama organizada, pero hay que contar también con la
posibilidad de que, simplemente, no haya gustado. Yo, personalmente, miro las
calificaciones, pero lo que realmente me da la pauta para saber si a alguien le
gusta o no son los comentarios. Pero no me siento ante un examen, y además,
tampoco creo que una puntuación negativa sea tan terrible como suspender una
oposición, así que la comparación me parece exagerada.
Que el sistema no es perfecto es evidente…que puede
mejorarse, también. Pero me parece que estás mezclando dos cosas distintas…
Termino con un par de peticiones. La primera es que valores y
comentes mi respuesta, porque creo y espero que de este diálogo salgan
reflexiones interesantes. Y segundo…me gustaría saber a qué o quiénes responde
eso del sindicato de autores de TR, al cual, si existe, no se me ha invitado a
participar…
Un saludo