…creí ver el cuadro que yo había movido intencionadamente,
pero de repente ella apagó la luz y no pude verlo con claridad. Encendió un foco
que se dirigía a ella directamente y pude ver de nuevo sus pechos atrapado en su
minúsculo wonderbra.
-Ahora pregunto yo,- dije- ¿Dónde tenemos los hombres el
punto G?
-En el culo, jaja-rió
-De acuerdo, ¿Qué quieres que me quite?
-Quiero que me enseñes la polla de una vez, estoy muy
caliente y quiero masturbarme
Tal respuesta me dejó pasmado, pero no pude por menos que
bajarme los pantalones y ponerme la mano sobre el paquete acercándolo mucho a la
cámara.
-Vamos, quítate el slip-me dijo
-Antes quítate tú más cosas
-de acuerdo
Se quitó el sujetador y pude ver su preciosos pechos, con dos
pezones bastante grandes, los cuales empezó a pellizcarse.
-te gustan mis tetas?
-Mucho
-Si quieres que siga quitándome bájate los calzoncillos,
vamos, quiero ver la polla que me voy a comer
Esas palabras, aunque estuvieran escritas en el PC me ponían
a mil y mi miembro se ponía cada vez más grande. Me quité el slip y saltó como
un resorte, lo apunté hacia la cámara.
-Te gusta?-le dije
-Uff, mucho, que ganas tengo de comértela enterita.
-Ahora quiero que te quites el tanga y me dejes ver tu coño
Ella se levantó, y se una manera muy sensual empezó a
quitarse el tanga, se dio la vuelta y pude ver su culo bien puesto, terminó de
bajarse el tanga y se dio la vuelta, puso una pierna encima de la mesa y abrió
sus labios vaginales de par en par ante la cámara.
-madre mía, como te lo voy a follar-dije
-Antes quiero que me lo comas, el otro día dijiste que me lo
ibas a comer hasta que me corriera en tu boca, así que venga, cómemelo cerdo.
Acerqué mi lengua a la cámara y ella también acercó su coño a
la suya. Estuvimos jugando un buen rato, la hice que se pusiera a 4 patas sobre
el asiento y me enseño su coño y su culo por detrás.
-Te gusta que te azoten
-Depende, hay veces que si me va el rollo de la sumisión y
eso, pero no siempre.
-ahora?
-Ahora no hombre, en vivo digo. A ver cuando viene y me
follas de verdad.
-Estas segura de que quieres que te folle de verdad?
-Si pero todavía no, antes quiero estar segura de ti, venga
quiero que te corras para mí.
Empecé a masturbarme cada vez más rápido, ella también. Se
metió hasta tres dedos en el coño mientras frotaba y se golpeaba suavemente su
clítoris.
Nos corrimos casi a la vez, se me fue la olla y salpiqué el
escritorio de mi amigo, porque mientras me corría ella se sentó en el sillón y
casi veo su cara, solo pude ver su barbilla.
Me había olvidado por completo de que pudiera ser mi hermana,
pero en ese instante caí en la cuenta y volvió a perturbarme la situación.
-te has corrido bien, eh, cuanta leche, umm como me gustaría
que te hubieras corrido encima mía- me dijo
Aquellas palabras despertaron de nuevo mi instinto sexual, y
una perversa idea apareció en mi cabeza.
-te ha gustado?- le dije
-mucho, mira como me he corrido.
Me enseñó su mano en el que se distinguía levemente un fluido
brillante, acto seguido se lo llevó a la boca y se chupó los dedos. Pude ver sus
labios y eran carnosos como los de mi hermana, así que me decidí.
-tienes hermanos o hermanas?
-si porqué?
-Están en casa ahora?
-Estoy sola, ya te lo dije,¿ porque?
-Me da morbo el rollo ese del juego entre hermanos, dime que
edad tienen.
-él 22 y ella 20
-Dime, te atreverías a traerme un slip de él y unas braguitas
de ella
Ella no escribió nada por el momento, parecía que dudaba.
-Dime y tu tienes hermanas?- me dijo, pero no me cogió de
sorpresa.
-No-Luís era hijo único-pero puedo enseñarte las braguitas de
mi madre.
Ella volvió a dudar.
-de acuerdo, enséñame las bragas de tu madre y unos gallumbos
de tu padre y te traeré lo que me has pedido.
Me levanté desnudo, al igual que ella. Me dieron ganas de ir
corriendo a mi casa por si Sandra estaba en mi cuarto desnuda rebuscando en mis
cajones.
Pero me contuve y fui al cuarto de los padres de Luís, por un
momento me dio miedo, pero seguí adelante.
Rebusqué en los cajones y casi me da un infarto cuando vi un
enorme consolador entre las bragas de la madre de Luís, lo deje donde estaba y
busqué, no sin asco, unos calzoncillos del padre. Los llevé ambos ante el PC.
Cuando llegué Sandra todavía no estaba, así que me vestí un poco y me senté. Al
poco rato apareció, todavía desnuda y me enseñó un slip, en verdad no lo
reconocí, no sabía decir si era mío. La cámara era de poca calidad y no había
una luz excesiva.
Me enseñó también unas bragas rosas.
-Mi hermana apenas usa tanga, te he traído estas, espero que
te gusten.
-Están muy bien, te gustan los gallumbos de mi padre?-se los
mostré.
-No están mal, y dime ¿Por qué has hecho que traiga esto?
-Pásate el slip de tu hermano por el coño, límpiate todo el
flujo con él- dije
Ella no reaccionó, se quedó como cortada, pero acto seguido
se levantó puso de nuevo una pierna sobre la mesa y se paso el slip entre sus
piernas.
-Pásate también las bragas de tu hermana.
Esta vez no dudo y se las pasó también.
-Ahora pásate tú las bragas de tu madre por la polla y
llénalas de los restos de leche.
No dudé ni un momento y me limpié la polla con las bragas de
la madre de Luís. ¿Qué estaba haciendo me pregunté? Aquello era una locura.
Pero me di cuenta de que lo que hacía era seguirle el juego
porque si no ella no accedería a lo que le iba a pedir a continuación.
-¿Te da morbo tu hermano, Sandra?
-no sé, es mi hermano.
-¿Te daría morbo que él se pusiera su slip con el flujo de tu
coño?
-uff, no sé, puede.
-¿Le has visto desnudo alguna vez?
-Si claro muchas, pero hace ya tiempo que no.
-¿Cuánto tiempo?
-No sé unos años, en la ducha.
-¿La tiene grande?
-No está mal, pero ya te digo que hace tiempo que no le veo
desnudo?
-¿Te gustaría volver a verlo?
-No lo sé, pero ¿Por qué me haces estas preguntas’
-Porque me daría morbo que tuvieras alguna experiencia con tu
hermano y me lo contaras.
-¿Estas loco? Me mataría, es mi hermano mayor, y si ya es
medio moro con mi hermana que tiene 22 conmigo que sólo tengo 18….
-¿22?No decías que 20?
Dudó unos instantes, 22 era la edad de Claudia.
-No me habré dado cuenta, tiene 22 sí.
-Bueno da igual, dime te daría morbo comerle la polla a tu
hermano-me la jugué a todo o nada.
Ella no contestó, miró el slip.
-Bueno no sé, a lo mejor, la verdad es que no está mal
físicamente y no tiene novia.
-me gustaría que se la comieras esta noche, dime está por ahí
de fiesta?
-sí, ha salido con sus amigos
-entonces llegará borracho?
-supongo, no sale mucho pero cuando lo hace suele beber.
Yo estaba convencido que era mi hermana Sandra, porque tantas
coincidencias no eran posibles, pero no podía frenarme, estaba fuera de mi
-Pues si llega borrachos esta noche, quiero que le comas la
polla mientras duerme la mona, le hagas una foto y me la mandes.
-Uff, no sé si me atreveré
-¿dime, quieres que te folle?
-Claro
-Pues entones hazlo y te follaré como nunca nadie lo ha
hecho.
-joder y si se despierta o se da cuenta, me muero de la
vergüenza, me tendría que ir de casa.
-Emborráchale más, si llega algo bebido ofrécele más.
-¿Y que excusa le pongo?
-Ve al salón de la casa, tómate una copa y espera a que
vuelva. Cuando lo haga ofrécele seguir bebiendo, hasta que caiga grogui.
-No sé, no sé, pero de todas formas si está tan pedo no se le
va a levantar.
Me quedé sin defensas, no sabía que decir. Esta niña sabía
mas de la cuenta.
-Inténtalo por los menos ¿ vale?
-Está bien, pero como se entere es posible que nunca te
vuelva a ver.
-Seguro que no pasa nada, confía en mi.
-De acuerdo, bueno me voy a vestir y a ir al salón. Si
recibes el mensaje, escríbeme ¿ vale?
-vale niña, un beso en tu coño…como me gusta
-Un beso en tu polla, ciaoo
Cerré el mesenger y terminé de vestirme, limpié como pude mi
corrida y fui a dejar los gallumbos del padre de Luís y las bragas de su madre,
pero me di cuenta de lo manchadas que estaban las bragas de mi semen, así que
fui busqué por la casa la cesta de la ropa sucia. Cuando la encontré estaba
cerrada y sobresalía otra braga de la madre de Luís, la cogí e instintivamente
me la llevé a mi cara, la olí y su aroma era intenso, me puso cachondo. Así que
tome la decisión de no dejar allí las bragas en las que me había corrido, las
doblé como pude y las subí a su habitación, las puse al lado del consolador con
la esperanza de que la madre de Luís se las pusiera. No era un mujer muy bella,
pero tenía buenos pechos y no se cuidaba mal.
Pero eso será otra historia, de momento me centré en mi
hermana. Fui al minibar y me tomé dos chupitos de whisky y me vertí otro poco
sobre mi ropa, para dar la apariencia de que estaba borracho.
Puse un poco la tele y que casualidad que estaban dando una
peli porno, me puse caliente, esperé una media hora o así pero ya no podía
aguantar más y me fui a casa. Di una vuelta a la manzana y entré.
Cuando llegué al salón allí estaba Sandra, viendo la tele en
pijama y con una copa encima de la mesa, no cabía duda de que era ella y un
montón de sentimientos de culpa afloraron en mi interior, pero al verla tan
bella con ese pijama de verano que tenía traté de reprimir mis instintos
maternales y me acordé de que yo debía de estar borracho.
-¿Qué haces hermanita?¿no estarás viendo una porno?-traté de
poner un tono de voz entrecortado, vamos como si estuviera pedo.
-Anda tonto, no tengo otra cosa que hacer, ¿Ya vienes pedo,
no? Ya te vale.
-Y tú, ¿Qué haces bebiendo?
-¿Qué pasa, ni que fueras mi padre?
-Si fueras mi padre te azotaría en el culo-seguía tratando de
parecer borracho
-Anda tómate la penúltima
Me echó hielo en un vaso y me sirvió una copa, me la bebí de
un trago porque también lo necesitaba para soportar los que estaba a punto de
ocurrir. Me dejé caer en el sillón y me hice el dormido.
-Juanma, Juanma, que te pasa?-me zarandeó
Yo por supuesto no reaccionaba, excepto algún quejido típico
de un borracho. Ella seguía zarandeándome, pero no obtenía ningún resultado. Se
acercó a mi pecho y creí que husmeaba.
-Que olor a alcohol, vaya tela, tendré que meterte en la
cama.
Me cogió como pudo y aquí he de decir que colaboré un poco,
entreabrí los ojos y la miré, estaba preciosa, pero en su rostro se reflejaba su
confusión.
-Que guapa estás hermanita.
-Calla borracho y ayúdame un poco a subirte.
Subí las escaleras "ayudada" por ella y me tumbó en la cama.
En cuanto me tumbé me hice de nuevo el dormido. Ella pareció irse de la
habitación pero se quedó en la puerta, no la estaba viendo perlo sabía, entonces
yo me agarré el paquete y me giré para el otro lado.
Entonces ocurrió algo que jamás pensé que ocurriera, Sandra
se acercó a mi, me zarandeó.
-Juanma, estas despierto, Juanma
Yo no reaccionaba, entonces ella empezó a desabrocharme el
cinturón. No podía verla, aunque me hubiera encantado. Me bajó los pantalones y
me los quitó, entonces yo me giré y me puse boca arriba. Ella reculó un poco,
pero al momento volvió a acercarse. Me tocó el paquete por encima del pantalón,
yo trataba de permanecer inmóvil. Entonces me bajó el slip, mi polla, mezcla del
nerviosismo que tenía y del alcohol no estaba todavía dura, ella empezó a
masajearme al mismo tiempo que comentaba.
-joder Juanma, que buena polla tienes.
Eso junto a los masajes que me estaba dando hicieron que mi
polla se levantara, y ella acercó su boca. Empezó a besarla, a pasar la lengua
por el capullo, que poco a poco fui introduciéndose en la boca, yo gemí
ligeramente, y ella volvió a recular. Pero le podía más la excitación y volvió a
chupármela, me acariciaba los testículos y llegó un momento en el que se la
metió entera en la boca, entonces abrí ligeramente los ojos y pude ver su cabeza
entre mis piernas, no la vi la cara porque la tapaba el pelo, pero vi que con su
mano se estaba tocando el coño por encima del pijama. Entonces volvía a
jugármela a todo o nada.
-Si Claudia sí, cómeme la polla, cómemela hermanita.
Ella reaccionó y se levantó, pero yo seguí jugándomela.
-Vamos Claudia, hermanita, cómemela, sé que te gusta.
Sandra tardó unos instantes pero volvió a meterse mi miembro
en su boca y a chuparlo con ansia, no podía creer que se la metiera entera, pero
lo hacía, me chupaba también los testículos y me lamía la zona del perineo. Me
estaba volviendo loco de placer y yo seguía con mi plan.
-Vamos Claudia comete la polla de tu hermano, quiero que te
tragues mi leche, vamos chupa.
Ella aumentó el ritmo de su mamada, y volví a abrir los con
cuidado, se había bajdo la parte de bajo del pijama y se frotaba su coño con
fuerza. Con la mamada que me estaba dando no tardé en correrme, y ella no apartó
su boca, recibió mi eyaculación en sus labios y siguió chupándomela hasta que
estuvo blanda. Entonces ella se corrió también y pude oir sus gemidos, era un
estado de éxtasis total y me entraron ganas de levantarme y follarla allí mismo,
pero me contuve porque mi plan era mucho más elaborado. Entonces ella se fue
corriendo, yo iba a levantarme pero oí sus pasos de nuevo acercándose, noté que
me cogía de nuevo la polla y acercaba sus labios, me besó la polla y escuché un
clic. Que tía, se había hecho la foto para mandármela.
Continuará…
Ruego a mis lectores que me disculpen por tardar tanto en
escribir esta parte, pero no está teniendo el éxito que esperaba. Esto unido a
que me escribe poca gente contribuye a que lo tenga un poco abandonado. A la
gente que le gusten estos relatos y quieren que siga escribiendo, ruego me
escriban para animarme a ello.
De todas formas a las personas que me han escrito, muchas
gracias por su apoyo.