LAS FOLLADAS DE MI HERMANITO ( Mari Mar 8 y 9)
Mari Mar es follada rabiosa y repetidamente por su hermano
"El Cereal", al final será ella quien le busque a él...
Estaba agotada, eran las 6:30 de la tarde y debía acudir al
médico. Mi padre no tardaría en regresar y no quería tampoco que me pillara
diciéndole que iba a una cita médica, andando escocida tal y como me había
dejado la máquina folladora el día anterior, por lo que rápidamente me puse mi
chándal rosa y me fui al ginecólogo a ver que me decía.
Tenía unos dolores fuertes y los escozores no habían
disminuido a pesar de los analgésicos que ya me había tomado. "El Cereal" me
preguntó que a dónde iba, contestándole yo que dónde me diera la puta gana. Con
un mohín, salió al mismo tiempo que yo de casa, dirigiéndose hacia otra
dirección distinta a la tomada por mí.
Parecía una viejecilla reumática andando y es que la verdad
había quedado hecha una pena.
Ya en la consulta, me recibió una enfermera que hizo que me
desnudara detrás de un biombo, la habitación estaba fría pues inexplicablemente
tenían puesto el aire acondicionado a todo trapo. No entiendo cómo pueden tener
el aire acondicionado tan fuerte en estos sitios, es totalmente ilógico y sin
embargo… se tiene. Me parecía incluso estar hasta febril y aún las piernas me
rilaban. El doctor era de edad avanzada de unos 64 o 65 años y no creía que le
faltara mucho para poder jubilarse. Me estuvo examinando bastante tiempo y de
una forma muy profesional, la enfermera estaba solícita a todas las peticiones
del anciano doctor, María tráeme esto… María tráeme aquello, al tiempo que me
alentaba a ser valiente cuando el colegiado me exploraba con toda su mano metida
en mi dolorido coño.
Al final me dijo que salvo alguna laceración de poca
importancia en la pared vaginal y una pequeña inflamación en el cérvix no tenía
nada más. Me dijo que el periodo se me había adelantado por un exceso de loca y
desenfrenada actividad sexual.- dijo riéndose-Descanso y reposo y en unos días
como nueva. Me recetó también una pomada para los moratones en mis pechos
diciendo:
El hombre con el que ha yacido Vd., esta noche es un
auténtico bruto, yo que Vd., Srta., no volvía a ver a ese sujeto..., en
fin, aplíquese esta crema tres veces al día y en menos de una semana ya no
tendrá ni rastro de ellos
Cuando regresé a casa, mi padre y el cerdo de mi hermano
estaban cenando en el salón y al oír la puerta, mi padre me llamó al orden:
¡Mar!, ven aquí por favor...
Hola papá, ¿qué tal estás? ¿ya estáis cenando?
Te hemos estado esperando, pero no desvíes el tema de
conversación y dime dónde has estado toda la noche.
Pues por ahí papa, por ahí y además "El Cereal" estuvo
también por ahí ¿y tu no le dices nada?
Ya se lo he dicho y además el es un chico y tu una
chica y eso es diferente.
No papá la diferencia es que yo ya tengo 23 años y el
16... ¿tengo que hacer mi vida no? Tengo sueño y estoy cansada, me voy a
la cama... hablamos otro día ¿vale?
Mar... no hagas locuras ¿me lo prometes?
Yo...........,.... sí papá, te lo prometo
¡Juas juas! ¡Me parto! ¡Lo promete dice!!! –dijo mi
hermano granulado-
¡Calla niño! ¡No vaya a darte un par de tortas que
llevas un tiempo que te las estás ganando! –le contestó mi padre-
Bueno me voy a dormir – dije- hasta mañana
Hasta mañana mi pequeña
Adiós GUAPA.... jejejejeje –se despidió mi hermano con
sorna-
Me pasé toda la noche durmiendo de un tirón, hasta el día
siguiente hacia el mediodía en que me despertó mi hermano y Antonio que habían
subido a mi castillo particular, mi habitación...
Hola putita – dijo Antonio- espero que hayas
descansado. Tu hermano me ha contado que ayer estuviste en el médico...
¿cómo se llama el médico al que acudiste?
Eeehh, qué...
Que cómo se llama el médico al que acudiste, puta
¿estás sorda o qué?
Dr. Núñez Alonso.
¿Antonio Núñez el ginecólogo?
Sí
Vaya, vaya, vaya... muy interesante. Y estás bien ¿no?
Sí, me ha dicho que descanse, se me ha adelantado la
regla...
¿Tienes el periodo ahora?
Sí
Enséñamelo
Aparté la sábana que me cubría, "El Cereal" que a partir de
entonces también le llamaría "Cerdo Traidor", estaba justo detrás de él
mordiéndose las uñas entre risitas y mirándome con ojos saltones cómo me bajaba
el pantaloncito corto del pijama tal y como estaba aún, tumbada en la cama, y me
abría de piernas mostrándoles la compresa (bastante manchada por cierto de toda
la noche)...
Vamos a poner unas cuántas cositas claras porque creo
que no te has enterado todavía zorrita. 1º Cuando quieras acudir al
médico, me pides permiso especialmente si vas al ginecólogo, que ¿porqué?,
porque soy tu Jefe y tu estás en horario laboral para mí las 24 horas del
día o ¿ya lo has olvidado?. No pongas esa cara o te la rompo de dos
guantazos... 2º Que sea la última vez que te digo que me enseñes el coño y
no tienes nada metido en él. Te metes lo que te de la gana, cualquier cosa
que tengas a mano me da lo mismo pero te metes algo, ya te lo dije en una
ocasión y no pienso repetirlo ¿entendido?... ¿ENTENDIDO?
Sí... sí entendido.
3º y esta es una adenda del 2º, cuando tengas la regla
usas tampones siempre, nunca compresas, así siempre estará ocupado tu
agujerito, ¿entendido?
Si, entendido.
Y 4º... mientras dure nuestro compromiso de trabajo
nunca y repito NUNCA has de tomar anticonceptivos, el motivo lo guardo
para mí. Repito: NUNCA. Si me entero y date por seguro que si lo haces me
enteraré, te aseguro que lo vas a pagar muy caro zorrita de tres al cuarto
¿me has comprendido bien esto último putilla?
Pe.. pero eso no creo yo que sea lo que pu... pueda
convenirme porque si no tomo precauciones podría...
¡Que te calles coño! ¡Te he dicho que no tomes nada y
no lo tomarás! ¿eres cortita o qué?
Está...bien pero si...
¡Que te calles joder! Me estás haciendo perder la
paciencia muchacha...
Haré lo que Vd., me diga...
Eso espero, por tu bien. Y ahora hasta que termines el
periodo estarás aquí y no saldrás para nada. Y toma...unos óvulos. Métete
3 al día, por el culo... da lo mismo por dónde absorbas el preparado, bien
adentro ¿eh?. Tu hermano lo supervisará todo y me mantendrá informado
puntualmente. Puedes empezar ahora con uno de ellos... ¡venga muévete! ¿a
qué esperas?
Me puse a cuatro patas en la cama, y me introduje por el culo
otra mierda de esas, estaba realmente asustada. Entró rápido, pero como a los 20
segundos no podía retener este y fui al baño disparada. Era de locos todo
aquello. "El Profesor" se cabreó conmigo y tras darme un par de gritos me dijo
que mantuviera el recto y el culo libre de excrementos. Le dio dinero a "El
Cereal" para ir a por una lavativa la cual sería a partir de ese momento mi
amiga íntima para mantenerme como decía el "preparada para lo que fuera". Había
caído en las garras del mismísimo Satanás. Tras la puñetera lavativa el mismo
Antonio me metió un óvulo en el recto sin demasiados miramientos y tras 10 o 15
minutos se marchó dejándome allí con mi hermano.
Jjejejeje por fin solitos hermanita… papá regresa hoy a
las 3, para comer, esta semana está de mañana, tenemos un par de horillas,
jejejejjej
¿Eres un "Cerdo Traidor" ¿cómo eres capaz de seguirme y
contarle a ese sádico tirano dónde y qué he estado haciendo?
Porque el me paga y me enseña unas cuántas cosas, tonta
del culo y ahora dejémonos de bobadas y follemos que tengo ganas de
descargar…
Ni loca si piensas que….
Tu follarás conmigo ahora mismo y siempre que yo quiera
y me apetezca porque como bien has dicho soy un chivato y un traidor y
claro, se me podría escapar cierta información que …
Cerdo asqueroso! Eres repugnante, me das asco!
Pues tú a mi no y por eso te voy a follar hasta que me
canse… ahora venga hazme una de esas mamadas que sabes…
No podía hacer otra cosa que obedecer, estaba atrapada entre
la espada y la pared, ¿cómo era posible que en menos de 5 días hubiese cambiado
tanto mi vida ? "El Cereal" se bajó los pantalones aceleradamente dejándolos
arreguñados en sus pies, y sentada en la cama como estaba, me plantó delante de
la cara su enorme masa de carne, aún me sorprendí del tamaño a pesar de haberla
ya catado, el pedazo de carne era enorme a pesar de que este estaba totalmente
fláccido, tiró hacia tras la piel del prepucio diciendo que comenzara a chupar,
parecía que hubiera crecido un poco con tan sólo este movimiento, del capullo
surgió un olorcillo desagradable que me vino de inmediato en cuanto hice un
movimiento aproximativo hacia ella. Desde luego, el apelativo de cerdo le venía
como anillo al dedo. Acaparando fuerzas y ganas, abarqué en un arrebato de
locura, el capullo con mi boca y con una de mis manos le agarré los huevos,
ganas me dieron de estrujárselos y dejarle sin ellos, pero me contuve. Un cerdo
asqueroso, eso es lo que era, su polla olía a cabra, el muy guarro de él. No
pasaron ni 10 segundos cuando su pene empezó a dar muestras de una dureza y un
vigor fuera de lo común, el enorme cacho de carne fofa y blanda empezó a
convertirse en una auténtica viga de acero templado reforzado con carbono. No
podía explicarme cómo mi hermanito podía tener semejante polla, mantenerla
eréctil y no desmayarse al tiempo por falta de riego en el cerebro, necesitaría
muchos recursos sanguíneos para mantener ese pedazo nabo que gastaba en forma,
claro que ahora se explicaban muchas cosas, seguramente por cada erección que
tenía se quedaba sin unas cuantas neuronas por falta de riego hasta que
finalmente quedara totalmente lobotomizado, me reí interiormente de mi propia
ocurrencia, en tanto seguía con la mamada al "Cerdo Traidor".
Para impedir quedar traspasada por ese enorme ariete y quedar
como un pincho moruno y un agujero más en la parte posterior de mi garganta, o
sea en la nuca, mis lamidas y mis chupadas eran acompañadas de la masturbación
de una de mis manos, precisamente para impedir que me metiera más polla en la
boca de la que debiera. Lo malo llegó cuando el cabronazo de él empezó a mover
acompasadamente a mis chupadas las caderas hacia adelante y hacia atrás
cogiéndome con ambas manos la cabeza y follándome la boca como si se estuviera
follando un coño, en aquella situación ya, ni mano en forma de tope ni nada
podía el evitar que la enorme punta del nardo tocara mis amígdalas sin compasión
ni miramientos, y no tuve más remedio que relajar toda la garganta si no quería
morir ahogada allí mismo y sucumbir ante las salvajes embestidas de "El Cereal",
regueros de baba me rebosaban de la boca, acompañados de los jadeos del Cerdo y
de los estertores míos. Al final noté unos espasmos en las pareces de la roca
que tenía en la boca, en la garganta y en parte de la laringe y supe que venía
lo inevitable. El cabrón del niño empezó a correrse en mi garganta y ríos de
espeso esperma caían casi directos hacia mi estómago, el capullo parecía que
tenía lechada acumulada de años porque, o se me hizo interminable lo que me echó
encima, o el tío realmente echaba auténticos botes de yogur como si de una
central yogurtera se tratara.
Uuuuuuooogggghhhhh hermanita toooo paaa
tiiiiiiiiiiiiiiii ooooooogghhhhhhhhh que corrida ahhhhhhhhhhhhhh……siii sii
si, joder, joder me he vaciao, bufff coño como la chupas! Eres una
auténtica furcia! ¡Estas mamadas tuyas valen millones joder!
Cooff cof cof cof –tosía yo sin parar casi medio
ahogada-
Hay que joderse, que buena mamada me has hecho! Uffff
hermanita, ha sido cojonuda…
Cof cofff coff
Anda, anda, para ya de toser joder, que no ha sido para
tanto hombre! Y venga ponte el Tampax en el coño como te ha dicho el
profesor mientras voy a la cocina a beber un poco de agua. ¡Ahora subo!
¡Que iba a subir para continuar! Pero bueno es que todo el
mundo me había tomado por su consuelo sexual o qué.
Me fui al baño a ponerme el puñetero tampón, hasta ese
momento no solía usarlos a menos que fuera a nadar , a realizar alguna actividad
física o a ponerme algo que lo requiriera, pues siempre me habían parecido más
higiénicas las compresas, supongo que cuestión de gustos. Fue entonces cuando me
di cuenta que, en realidad, estaba caliente, curiosamente la mamada a mi hermano
me había calentado bastante o es que el condenado óvulo estaba haciendo ya su
efectillo, cosa que ya empezaba a no dudar de que este tuviera algún componente
afrodisíaco.
Pero no lo sabía, no tenía en realidad manera de saberlo, el
caso es que el tampón entró sin dificultad alguna, sin esfuerzo. Cuando regresó
mi hermano al cabo de los 5 minutos ya me colgaba el hilillo del tampón por la
entrada del coño. Al subnormal de mi hermano le hizo gracia la cosa y no se le
ocurrió otra cosa que hacerle un nudito con el cordón del tampón en el aro del
piercing que colgaba de uno de los labios del coño.
Jejejejeje ahora parece que llevas un tapón de esos que
están en los lavabos para que no se salga el agua por el desagüe…
Eres un imbécil.
Sí ya, claro, pues imbécil y todo te voy a enseñar de
lo que soy capaz dándote por el culo. ¡A cuatro patas! ¡Ponte encima de la
cama!, ¡ya!
Embelesada por la orden y la autoridad del imperativo no dudé
un segundo en adoptar la posición demandada. Apoyé las rodillas en el borde de
la cama, quedando fuera de esta parte de las piernas, ofreciéndole mi grupa, y
abriendo al máximo las rodillas.
Noté como la punta del enorme falo se apoyaba en la entrada
de mi agujero posterior y cómo forzándo sin miramiento alguno la entrada, cedió
con dificultades mas luego entró como si nada, ayudado por la abundante
lubricación del óvulo.
Sus embestidas eran rápidas y fuertes, en una búsqueda por
encontrar, egoístamente, su propio placer. Notaba cómo sus manos se aferraban a
mi culo en un intento de abrírmelo más aún. Al poco rato empecé a sentir
verdadero placer, sin embargo, no podía decirle que continuara dándome como lo
estaba haciendo, pues esto supondría el reconocimiento explícito de mi
conformidad, mi consentimiento, mi capitulación. A los 10 minutos de su
constante bombeo, la lubricación del óvulo ya había desaparecido. Con un sonoro
"plof" liberó su polla de mi culo dejándome vacía y deseosa de tener de nuevo su
mástil en mi recto, estaba caliente como una burra, como una perra encelada que
tan sólo tiene ojos para el macho que se la folla en ese momento. Noté como un
chorrito de aceite corría libre por las paredes de mi intestino y cómo los dedos
de mi hermano hurgaban libres y lujuriosos mi esfínter, masajeándolo y
lubricándolo con el dorado aceite. Acto seguido, apoyó de nuevo su polla en la
entrada del culo que, hasta ese momento era el mío pero que a partir de esos
instantes también sería el suyo. Entró esta vez sin dificultad, mi esfínter se
abrió por entero para acoger el grueso calibre de su polla para posteriormente
cerrarse tras su base para presionarlo, para dejarle cautivo, para hacerlo
también mío. Mi culo acogió su polla con ansioso y renovado placer y sus
embestidas, ahora más rápidas si cabe que antes, gracias a la lubricación del
líquido vertido, eran acompañadas por movimientos circulares y de bombeo de mi
culo. Ya había perdido totalmente los papeles y pedía a gritos a mi hermano que
me rompiera toda y que me hiciera suya, estaba perdida, ya no había redención,
ni remedio, lo había confesado…
Siiiiii rómpeme cabrón, párteme en doooossss!!!!
Aaaaaahhhhh cabrón dame maasss aaaahhhh...
¡Así cabrona zorra así mueve más ese culo tuyo! Sí, te
lo voy a llenar so guarra!
Aaaahhh siii lo que quieras pero no pareeeess
aahhhh....
Las embestidas de mi hermano eran cada vez más brutales e
iban acompañadas de fuertes nalgadas en mi ya dolorido, y a bien seguro,
enrojecido culo.
Al final, noté un verdadero torrente de calor en mis
entrañas y los estertóreos espasmos de mi fogoso hermanito, sin embargo no
llegué a correrme, me falto un poco para ello. Estaba totalmente fuera de
mí, sólo deseosa de sexo y de alcanzar lo que hasta ese momento no había
logrado. Mi hermano hizo que volviera a chupársela para, esta vez según él,
dejársela bien limpita. Aún estaba semidura y aún así era imponente, una
enorme masa morcillona que seguía volviéndome loca. Con su maravilla natural
me daba en la cara, moviéndola de un lado a otro de mi rostro , haciendo que
cayera en el deseo de volverla a tener en mi boca. Al fin la atrape con mis
labios mientras mi hermano a carcajadas me humillaba diciéndome lo guarra y
lo puta que era, pero a mi me daba igual, tenía su polla en la boca y
rápidamente me llevé una de mis manos al coño para finalizar lo que estaba a
punto de haber conseguido antes. El orgasmo fue bestial, como todos los que
estaba experimentando desde que empecé con los óvulos de los cojones, fue,
una vez más, la locura, el no va más, el éxtasis. Quedé desvencijada en la
cama habiéndole dejado a mi hermano la polla reluciente, como si no hubiera
hecho nada, como recién lavada en tanto de mi culo salían restos de su
corrida.
"El Profesor" desde luego le estaba enseñando mucho
porque su perversiones iban en aumento, no se le ocurrió otra cosa que
quitar del aceitero el corcho que tapaba este y ponérmelo de tapón en el
culo porque según él, debía de retener su lechada hasta que cuajase en mi
culo. El cabrón me hizo ir con el tapón metido toda la tarde, incluso
comiendo en la mesa delante de mi padre, tuve que soportar la incomodidad
del puñetero corcho y, porqué no decirlo, las constantes ganas de ser de
nuevo follada.
Las sesiones de sexo con mi hermano se sucedieron a
diario durante los cinco días que tuve el periodo, "El Cereal" me taladraba
el culo o la boca o ambos a la coincidiendo con cada una de las "tomas" del
óvulo. A medida que pasaban los días sólo tenía pensamientos por y para el
sexo, estaba necesitada a cada momento de él y buscaba a cada rato a mi
hermano. "El Profesor" era puntualmente informado por este de lo acaecido
durante el día y cada noche se pasaba en persona, a comprobar como estaba su
puta.
Al segundo día de haber finalizado con la menstruación, ,
llamó por teléfono el depravado profesor diciendo que, en muy breve plazo,
requeriría mis servicios y que se encontraba ultimando unos detalles. Me
ordenaba que, dado que ya había finalizado con la menstruación, que
continuara con las dosis habituales, pero por el coño, pues decía que
tendrían más efecto. También me ordenó que permaneciera en mi casa hasta que
me diera nuevas instrucciones. A mi ya me daba igual, estaba totalmente a
merced de lo que me ordenaran o hicieran.
Esa misma noche, mi hermano quedó con un amigo suyo para
salir a tomar unas copas aprovechando que mi padre iba a estar trabajando
toda la noche. Cuando llamaron a la puerta estaba en mi habitación viendo un
poco la televisión. Mi adolescente hermano gritaba que ya iba ante la
insistencia de su amigo que no paraba de llamar una y otra vez al timbre. Mi
hermano abrió la puerta justo cuando yo estaba abriendo la de mi habitación
para poder franquearle la entrada al insistente amigo:
¡Joder Pablo casi quemas el timbre coño!
¡Calla joer! ¡Que mira lo que he traído tío!
¡La ultima peli de Gabrielle!,- continuó el tal Pablo-
¡esa tía que tiene las peras tan buenas!
¿Una porno? ¿Has traído una película porno para verla?
¡Vamos no me jodas Pablo! –dijo mi hermano-
¡No, no me jodas tu tío!... últimamente estás siempre
diciendo que follas un montón y ni siquiera tienes novia ni se te ha visto
con ninguna tía, eres un trolero de mierda!
¡Que no coño! ¡Que yo no cuento bolas! Lo que pasa es
que no las cuento enteras porque no me interesa...
¡Ya! ¡Anda déjate de polladas y vamos a verla! ¿por
cierto estás sólo no?
Está mi hermana arriba en su habitación pero no bajará,
está viendo una peli de esas en blanco y negro del año cero que tanto la
gustan y cuando se pone a ver una de esas no la interrumpe ni Dios...
Vale pues entonces ¡vamos!
Desde donde estaba podía verles a ellos, pero ellos a mi a
menos que levantaran la vista hacia las escaleras no podían verme. El tal Pablo
parecía mayor que mi hermano, un poco más alto. Llevaba el pelo corto y era
delgado, esbelto y atractivo. Sentí cómo por aquella situación, se me aceleraba
el pulso y me palpitaban las sienes. Tan sólo hacía 20 minutos que me había
metido uno de los óvulos en el coño y ya sola en mi habitación empecé, antes de
aquello, a toquetearme sin apenas darme cuenta de mi estado.
Escuché toda la conversación entre ellos sin perder palabra
durante unos 5 o 10 minutos cuando de repente pusieron el DVD en funcionamiento.
Yo bajé por las escaleras y miré por el hueco de la puerta que queda entre las
bisagras lo que estaba pasando en la pantalla del televisor. Mi querido hermano
y Pablo no tardaron en empezar a hablar de sexo en tanto yo lograba el estado de
ensoñación típico de los mirones hasta que me di cuenta de que en realidad
estaban hablando de mí...
Mi hermana es increíble, Es una cachonda integral -yo
cuando oí esto sonreí, desde luego algo había cambiado entre mi hermano y
yo-
¿Y dice que te follas a tu hermana? ¡Qué bolero eres!
Jajajajaja ¿y qué cosas hace?
Pues todo, hace de todo. Bueno en realidad su coño no
me lo he follado y no es que no me falten ganas pero bueno, todo se
andará... con el tiempo supongo. – Me di cuenta de que eso era verdad, aún
no me había follado el coño, y yo mientras tanto calentándome más y
sobándome las tetas, libres ya en esos momentos de camiseta-
¿Te la chupa? – continuó preguntando Pablo- ¿Hasta el
final?
Sí, hasta el final. Es fantástica. – Yo ya me estaba
llevando la mano a la entrepierna y me frotaba con dos dedos el clítoris,
sin duda el óvulo ya me estaba poniendo enferma de sexo-
¿Hace eso? –Preguntó Pablo haciendo referencia a la
escena que mostraba el DVD en esos momentos-
La pantalla mostraba en esos momentos como una tía se estaba
tirando a un fulano en una postura poco habitual. El hombre estaba de espaldas
con las piernas flexionadas contra el pecho y la polla apuntando hacia abajo,
entre sus piernas, en tanto que la tipa se encontraba sentada entre los muslos
de este incrustándose la polla todo lo que podía.. El tío no paraba de gemir y
jadear aunque en esos momentos no supiera dilucidar si es que sus lamentos eran
de placer o de dolor...
Desde luego – contestó mi hermano- ya te he dicho que
es excepcional.
Antes no decías eso de tu hermana...
Ahora es distinto, es una fuera de serie y punto tío.
Me encantaría que una tía me diera un buen repaso, a
ver si me estreno ya un día de estos tío que a este paso no mojo el churro
hasta la mayoría de edad... ¿tu hermana ha sido la primera, tío?
No – dijo mi hermano con seguridad- La Srta. Barreiro
fue la primera.
¿La Srta. Barreiro? ¿la de Arte? ¡No jodas tío! ¡Qué
bolero eres tronco!
¿Te acuerdas cuando el año pasado organizamos la fiesta
de fin de curso y yo me quedé con ella a poner unos póster en la clase
para animar?
Sí...
A esas alturas yo ya me estaba haciendo un dedo en toda
regla, me frotaba el clítoris, me metía en la boca el dedo para probar mis
propios jugos, me introducía los dedos.... vamos que me estaba haciendo una paja
de campeona...
Pues el caso es que se hizo un pelín tarde y ella se
ofreció en acercarme a casa en coche. Lo cierto es que en el trayecto yo
no paraba de mirarla las piernas, ya sabes que las tiene cojonudas ¿no?
Desde luego, lo mejor que tiene porque está más plana
que una tabla de planchar...
Sí, ya bueno, el caso es que una cosa llevó a la otra y
nos liamos en el coche o mejor he de decir.... me folló en el coche, me
hizo un hombre tío.
Joder...- dijo Pablo- a veces no se si creerte o no....
te envidio tío...
A esas alturas de la paja que me estaba propinando,
necesitaba algo más sustancioso que llevarme a la entrepierna, algo más acorde
con la calentura que me estaba derritiendo por dentro, algo como la enorme y
maravillosa polla de mi hermano. Aún no me lo había follado por mi coño y
aquella no fue desde luego, ni la primera, ni la última. Aparecí en el salón en
pelota picada, tal y como me había traído la madre naturaleza al mundo. Pablo se
pegó un susto de aúpa y muy señor mío del cual muy pronto se recuperó,
aprovechando para verme en detalle toda mi desnuda anatomía. Ninguno de los dos
prestaba ya a atención al DVD, como es lógico. Al cabo de dos o tres minutos a
lo sumo, me encontraba arrodillada a los pies del sofá con las piernas separadas
y continuando con mi paja interrumpida mientras chupaba alternativamente, una
detrás de otra, la polla de mi hermano y la de Pablo, el cual no daba crédito a
lo que le estaba pasando. Decidí prestar un poco más de atención al pobre Pablo
por ser la primera mamada que le hacían al chico, mi hermano me miraba con una
sonrisa de aprobación mientras continuaba él haciéndome la paja con sus dedos.
Retiré con la boca el prepucio de Pablo, mientras este, completamente reclinado
en el sofá, dejaba los ojos en blanco y comenzaba a balar como una ovejita.
Tenía un sabor amargo y el glande estaba caliente y a punto de explotar. Lo
succioné lentamente, apretando los labios y tragándome por entero su virginal
verga. Repetí el movimiento tres o cuatro veces más para después continuar
haciendo círculos con mi lengua en su capullo. Acomodé mis labios a este dejando
que se deslizara por toda mi boca hasta tenerlo de nuevo por entero, continué
con este movimiento otras tres o cuatro veces más para continuar la quinta con
una chupadita y un fuerte lametón en cada uno de sus huevos, momento en que
aproveché para mirarle a la cara. Era un poema, ¡estaba babeando de gusto!. Los
jadeos de Pablo eran cada vez más escandalosos hasta que noté como sus piernas
se tensaban anunciando lo inevitable. Le agarré la polla fuertemente con una
mano, masturbándola con energía y dirigiéndola hacia mi boca y mi lengua que,
ávida y expectante, anhelaba la deseada y lechosa corrida del ahora ya no tan
virginal Pablo. Su corrida fue abundante. Yo, glotona, no dejé escapar ni una
gota de sus lechada. Sin embargo, mi coño estaba, empapado y encharcado, ansioso
y anhelante. Quería ser follado, quería ser satisfecho.
Le dije a mi hermano que se tumbara de espaldas. Su enorme
polla desafiaba la ley de la gravedad apuntando al techo. Mi vulva estaba
ardiendo de excitación y necesitaba pronto el poder alcanzar el climax pero
debía hacerlo de una manera especial y en un arrebato de energía, obligué a mi
hermano a levantar las piernas hacia arriba, obligándole a doblar las rodillas y
llevando estas hacia el pecho. Mi hermano se sujetó las piernas por las corvas,
momento en que aproveché para cogerle la polla de entre sus piernas al igual que
lo había hecho la protagonista del DVD con el actor pocos instantes antes. Pablo
nos observaba con los ojos muy abiertos mientras que su pene recién vaciado ya
empezaba a mostrar nuevos síntomas de vida. En ese momento le di la espalda a mi
hermano acuclillándome para introducirme su pene en mi lubricadísima y excitada
vagina mientras miraba como Pablo nos contemplaba masturbándose aceleradamente.
De un embite me introduje la polla de mi hermano lo más profundo que la postura
podía permitir. Mi mano derecha, que permitía que la polla de mi hermano
estuviera en el grado de inclinación adecuado para poder penetrarme, la liberé
de pronto llevándola a mi ansiado clítoris, perfectamente expuesto y listo para
ser nuevamente estimulado, en un acompañamiento lujurioso de mis balanceos.
Mis suspiros y mis jadeos eran crecientes a medida que la
pollla de mi hermano me exploraba. Deslicé mi mano alrededor de mi vulva
acariciándome el poco bello púbico que me quedaba, frotándome finalmente de
forma frenética el clítoris con miradas lascivas a Pablo que no dejaba de
masturbarse.
Poco después extendí los brazos hacia Pablo. Este,
averiguando mis intenciones me asió por las muñecas tirando levemente hacia él.
Por cada uno de los forcejeos de Pablo, el pene de mi hermano salía casi por
entero de mi cueva para de inmediato volvérseme a incrustar en mi encharcada y
deseosa brecha.
Mi hermano no paraba de aullar. No sabía si sus alaridos eran
de placer o del dolor causado por la extraña postura. Pensé que, seguramente,
serían ambas las razones de sus gritos mientras Pablo continuaba rítmicamente
con sus tirones llevándome al borde del orgasmo. Hacía rato que el DVD había ya
terminado, dejando la pantalla del televisor de un azul intenso, el sol entraba
por las ventanas del salón filtrando la luz por sus cortinas traslúcidas. El
pensamiento de que alguien pudiera encaramarse a las ventanas y me pillara en
plena faena con dos chiquillos y además siendo uno de ellos mi propio hermano
hacía que me mojara más todavía. Este pensamiento hizo que iniciara unos
movimientos rotatorios seguidos de otros laterales, ascendentes y descendentes
todo lo rápidos que la extraña postura podía permitirme, Pablo por su parte,
seguía mostrándome el apoyo de sus manos y de sus ya cada vez más, certeros y
rítmicos tirones. Todo ello hizo que llegara a un intenso orgasmo dejando
empapado todo el bajo vientre de mi hermanito.
La cara de deseo de Pablo al verme la mía y oír mis gritos de
placer era un auténtico poema. Tras el intenso estallido de placer
experimentado, me quedé inmóvil con el pene de mi hermano reposando aún en mi
interior. Mi vagina acogía toda su anatomía como si de un guante a medida se
tratara. Mi hermano casi me suplicaba que me siguiera moviendo para alcanzar el
su placer pero fue en ese instante cuando cambié de planes y decidí dar un
regalo al pobre Pablito:
Pablo... pequeño, ¿qué te ha parecido? ¿Te ha gustado
lo que has visto? ¿Te ha gustado lo que te he hecho antes?
Ufffff joder... ¡ya te digo que me ha gustado!
¿Te gustaría darme por el culo mientras mi hermano me
continúa trabajando el coño?
¿Gustarme? ¿Qué si me gustaría?. ¡No hay cosa en este
mundo que desee más que eso!
Pues entonces no se a qué estamos esperando...
Con un sonoro "plof" me deshice del tapón que mi hermano
había puesto en mi coño. Puse cada uno de mis pies a los lados de la cadera de
este que seguía tumbado, pero esta vez en una posición más relajada, y sin
demasiados preámbulos me volví a penetrar el monumento familiar en mi encharcada
vulva. Mi hermanito follador comenzó a imprimir un ritmito machacón y constante
de bombeo al tiempo que me succionaba los pezones que habían quedado, esta vez,
al alcance de su elástico cuerpo adolescente. Mis manos abrieron mi culo todo
cuanto podían para permitir el franqueo a la verga, casi virgen, de Pablito.
Este no se lo pensó dos veces, dando muestras de un ímpetu y de una puntería que
para sí querrían muchos versados en la materia de la jodienda. Los dos
acompasaron su ritmo y cuando uno entraba, el otro, salía. Notaba como las dos
pollas me follaban al tiempo separadas únicamente por una delgada capa de piel.
En poco tiempo alcanzaba otro nuevo orgasmo más intenso y
prolongado que el anterior y, mientras lo experimentaba, noté como Pablo y mi
hermano contraían sus pollas y me echaban su simiente dentro de mi ser y, aunque
tal cosa fuese físicamente imposible, llegó en ese momento a mi pensamiento la
idea de que ambas corridas llegaría a un punto en el que se juntaran y me
inundaran por entero.
La follada fue única y el desfloramiento de Pablo... también.
Tras esto, nos quedamos un rato tirados en la alfombra, desmadejados y
satisfechos. Tras 5 o 10 minutos de pequeño descanso sonó el teléfono. Era
Antonio, el maquiavélico profesor, con las nuevas instrucciones que debía
abordar.
Me ordenó que acudiera a las 6 de la tarde del día siguiente
a un salón de belleza llamado "Flash Moda" y que preguntara por Paqui, pues ella
tenía instrucciones precisas de lo que tenía que hacer. Fue muy escueto y tan
sólo dejó claro que, esta vez debía de ponerme una ropa muy muy discreta, nada
de llamar la atención y que antes de acudir al salón me metiera otro de los
óvulos, independientemente del que por hora, me pudiera tocar.
Mi hermano me dijo que iba acompañar a Pablo hasta su casa,
supuse que para poder hablar entre ellos de lo que había pasado, y que cuando
regresara que continuaríamos los dos solos en sesión privada. Pablo le lanzó una
mirada cargada de ponzoñosa envidia y de, al tiempo, sorpresiva admiración.
Desde luego, mi vida, al menos la sexual, había cambiado de forma radical.
CONTINUARA...
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Relatos anteriores publicados de la serie:
La Clase de Anatomía 1 (Mari Mar 1)
La Clase de Anatomía 2 (Mari Mar 2)
Huída del Aula (Mari Mar 3)
... Y mi hermanito me jodió el culo (Mari Mar 4)
Mi primer día de trabajo (Mari Mar 5)
Espectáculo en el Sex-Shop (Mari Mar 6 y 7)