En primer lugar quiero agradecer a todos los que habéis leído
mi primer relato y os habéis interesado por mí, escribiéndome y aconsejándome.
Muchos también me habéis escrito preguntándome lo que sucedió después, gracias a
todos por vuestro interés.
La verdad, los primeros días si me conectaba pero después de
confesar mi experiencia en la red estuve durante unos meses sin tocar apenas el
ordenador.
Pensé que después de todo solo conocía a uno de mis
chantajeadores (es lo que son) por Internet con lo cual; como iban a
chantajearme si solo conocían mi dirección de correo?. A veces pensaba si me
habrían seguido hasta casa, pero era poco probable. Así es que decidí pasar
página, hacer vida familiar con mi marido y esas cosas y no buscar mas la
tentación.
Recuerdo que lloré de lo lindo en mi soledad los primeros
días, me sentía muy angustiada y humillada, aunque también, he de confesarlo, me
masturbe bastantes veces recordando las cosas que habían pasado aquella tarde.
Pero había algo en mi interior que me decía que aquello no
habría acabado en aquel primer día.
Al cabo del tiempo, la tentación seguía ahí, la curiosidad me
iba picando cada vez mas, seguro que Gustavo me habría escrito, bueno pensé,
"total por leer el correo no me comprometo a nada".
Pero mira por donde, que el ordenador de tanto tiempo sin
arrancarle decidió no funcionar, así es que le pedí a mi marido que buscara
algún lugar donde lo arreglaran. La casualidad hizo el resto.
Unos días después habíamos quedado para cenar con mis cuñados
cerca de casa. Mi marido iba a salir un poco antes para recoger el coche al
taller antes de que le cerraran cuando llamaron a la puerta, eran los técnicos
con el ordenador reparado, mi marido les acompañó a la salita de estar. Yo
mientras me estaba terminando de arreglar, me pidió que me quedara con ellos
hasta que terminaran, no tardarían mucho, después nos reuniríamos en el
restaurante.
A los pocos minutos me acerque a la salita para ver si
necesitaban algo, inocente de mi, aireando y soplando mi uñas recién pintadas,
cuando el que estaba agachado se levanta y me mira, me miran los dos quedándose
asombrados, no es para menos, yo al verles siento como me da un vuelco el
corazón;
¡¡¡¡ Encarna …!!!!
Me quedé petrificada, sin saber que hacer, llevando las manos
a mi rostro, sintiendo como las piernas me empezaban a temblar, eran ellos, eran
el tío de Gustavo y su amigo el mulato.
Menuda sorpresa, quien lo podría imaginar si es nuestra
querida y desaparecida zorra Encarna, que te parece Zelú?, cuantas veces
decías que te hubieras follado ese culo otra vez ? JAJAJAJ.
Que cojonudo Mateo, es Encarna, en carne y hueso, JAJAJA,
mi culo preferido, que alegría se va a llevar tu sobrino, tanta como
nosotros, seguro.
No sabia donde meterme, por unos segundo pensé "tierra
trágame", que voy a hacer?, que me van a hacer ahora aquí en mi casa? Pasé unos
momentos ciertamente angustiosos.
Me dijeron que Gustavo estaba muy enfadado conmigo porque no
respondía a sus correos, argumente que mi ordenador estaba estropeado, aunque
como suponía serviría de poco, Mateo me dijo que me dejara de excusas tontas, se
acercó a mi con chulería diciéndome que ahora sabían donde vivía, que me pusiera
en contacto con Gustavo inmediatamente, que me iba a dar lo mío.
Me pidieron que les enseñara mi habitación de matrimonio,
donde follaba con mi marido, riéndose socarronamente.
Estaba un poco avergonzada y nerviosa, les pedí por favor que
en mi casa no, les dije que iría al día siguiente al local, pero que en mi casa
no.
A lo que Zelú me respondió con un tirón de orejas, que si era
tonta o me lo hacia, recordándome que tenían unas fotos mías que podrían enseñar
a mi marido y podrían no gustarle.
No tenia mucho donde elegir, ahora sabían ya donde vivía, me
di cuenta que me podían hacer lo que quisieran, seria mejor hacerles caso…
En un último intento porque no ocurriera nada en casa intenté
disuadirles diciéndoles que podía volver mi marido en cualquier momento, les di
mi palabra de ir al día siguiente a lo que Mateo sin dejarme terminar me
respondió esta vez con una sonora bofetada ZAAAASSSSS.
Estúpida, además de zorra eres tonta. A ver si te enteras
que debes de reunirte con tu marido en el restaurante, que hasta yo me he
enterado. A la próxima tontería que hagas le enviamos las fotos a tu marido,
coño!!!. Ahora de rodillas, a 4 patas hasta la habitación, vamos, y sin
rechistar que te doy…
Terminó la frase levantando la mano como para darme mas, no
me quedaba otra, caminé a cuatro patas hasta la habitación, y esta vez encaje
los correazos que me dieron en las nalgas por el camino.
A pesar de lo comprometido y humillante de la situación; sola
a merced de aquellos dos hombres en casa, solamente de imaginar que podían
repetir sus abusos me estaba también empezando a poner a tono.
Al llegar a la habitación mis lagrimas estaban a punto de
asomar, de rabia e impotencia mas que de dolor, me imaginaba todo lo que allí
podía pasar en breves momentos…y tampoco estaba muy segura de desear evitarlo,
sino mas bien todo lo contrario.
Se colocaron frente a mi, cuando alcé la vista les ví,
arrogantes tocándose el paquete con chulería. Entonces se inició una
conversación que voy a tratar de reproducir, a pesar del bochorno que siento al
recordarlo. Mientras que entre ellos se reían, empleaban un tono muy duro en sus
palabras hacia mí.
Bien zorra, dinos que vas a hacer para evitar que
enseñemos la fotos a tu marido.
Lo que queráis, haré lo que queráis…
JAJAJA, no es suficiente, ¿ que es lo que piden hacer las
perras? Y como?
Les miraba insegura y confusa, sin saber muy bien a que se
referían ni que hacer para no disgustarles. Pero que podía decir?.
Si responde, me increpo Zelú, te han hecho una pregunta,
¿que piden hacer las perras? Y como lo piden?
Esta visto, esta perra solo responde a base de ostias,…
ZAASSSSS, ….ZAAASSSSS
Me cruzo la cara, grite sin poder evitarlo, llevando mis
manos a mis escocidas mejillas.
aaaahhh….ooohh.., no por favor, os…os la chupo si
queréis, es esso??
Esta perra no aprende. Como se piden las cosas?
Me pregunto Mateo cabreado y alzando la mano de nuevo, a lo
que respondí rápida y entrecortada
Por favor…se piden …por favor
Eso esta mejor perra, entonces la frase completa?
Por favor, …. Dejadme…chupar… vuestras pollas. (que
vergüenza sentí al decirlo)
Estaba de rodillas mirándoles, agaché la cabeza y me quede a
cuatro patas, pero no era eso lo que querían.
JAJAJA, eso va estando mejor, pero no del todo, ahora
incorpórate, de rodillas y con los brazos en cruz.
Me incorporé y estire los brazos en cruz, Mateo hizo ademán
de volver a pegarme, la expresión de mi cara ante el inevitable bofetón les
debió de hacer gracia, a lo que se empezaron a reír, bajo la mano sin llegar a
darme y a continuación el otro por el otro lado también la alzo. Se volvieron a
reír.
Me sentí realmente como una perra, como una perra en celo.
Ellos se divertían con eso. Esperando que de un momento a otro disfrutaran de mi
cuerpo, vi como se empezaban a desabrochar los pantalones,
Como se pide zorra?
Por favor….dejadme que os …la chupe
Lastima no tener aquí la maquina de fotos, saldría ahora
una estupenda para la colección, JAJAJA,
El mulato ya la tenia dura, me la puso en la boca, con cierta
resignación comencé a mamársela, decidí hacérselo bien, una buena mamada para
que todo acabara rápido, pero no les bastaba con una simple mamada, les gustaba
disfrutar humillándome.
Mateo me sujeto las manos desde atrás, tenia ya el capullo
dentro de mi boca, frotaba en el interior con mi lengua y luego apretaba fuerte
con los labios para sacarla despacio y volver a empezar metiéndomela cada vez
mas dentro.
Me cogió del pelo con una mano y con la otra de la barbilla,
y comenzó a meterla y sacarla como si me follara literalmente la boca, me
costaba horrores contener las arcadas cada vez que su grueso instrumento
profundizaba hasta mi garganta, su amigo le animaba a seguir haciéndolo al
tiempo que me insultaba. Así estuvo durante unos minutos hasta que decidió dejar
el puesto a su amigo.
Cambiaron de posición, aproveche para tomar un poco de aire,
Zelú se coloco por detrás y Mateo se sentó en la cama, tenia la polla ya muy
dura y gorda, con la punta ya mojada.
Iba a comenzar a mamársela cuando noté las manos Zelú
levantaban mi falda apartando mis bragas y sobándome todo el culo, mi sexo
estaba ya mojado, al comprobar mi humedad me sobo y sobo produciendo un sonoro
chapoteo. Metió uno de sus dedos ya mojados en mi esfínter, lo que me hizo dar
un respingo. La boca ya la tenia de nuevo ocupada con Mateo y con una mano
acariciaba sus pelotas, cuando note que las intenciones de Zelú no eran otras
que follarme el culo.
Mojó su sexo en el mío y seguidamente lo apoyo en mi
esfínter, empujando para abrirse camino, Al sentir las primeras punzadas de
dolor y ver que no paraba solté un grito que debió de escuchar todo el edificio,
pero Mateo enseguida los ahogó metiéndome su polla hasta la garganta.
Los comentarios de placer de Zelú por habérmela metido de
nuevo eran de lo más obscenos, sobre cuanto deseaba y disfrutaba con mi culito.
Me agarro por la cintura y comenzó a bombear furiosamente, sacándola hasta
dejarme sólo la cabeza adentro para luego volver a meterla bien profundo,
soltando todo tipo de improperios y haciendo caso omiso de mis quejidos de dolor
sentía su verga hinchada y dura como empezaba a destrozarme.
Con bastante dolor seguía chupándosela a Mateo sin parar,
mientras este me insultaba y animaba a su amigo a follarme fuertemente, hasta
que de pronto me sonó el móvil que le tenia sobre la mesilla. Mateo lo alcanzo y
me lo puso al oído, era mi marido. Saco su polla de mi boca para que pudiera
hablar, Zelú dejó de bombear, pero me dejo todo su aparato dentro.
Podéis imaginaros mi angustia ante la situación, yo súper
nerviosa y excitada a la vez, con mi marido en el móvil diciéndome que cuanto
iba a tardar, que ya estaban en el restaurante esperándome.
Acerté a decir que habían tenido problemas con la instalación
del ordenador y que estaban acabando. A todo esto Mateo empezó a manosearse la
polla colorada a punto de explotar enfrente de mi cara. Lo miré a los ojos y
tras un grito ahogado soltó un gran chorro de leche caliente de su verga
directamente a mi boca, a mi cara mientras escuchaba y despedía a mi marido.
Terminé la conversación rápidamente enviándole un beso mientras las ultimas
gotas caían sobre mi cara.
Por detrás comenzaron los bombeos de nuevo y con fuerzas
renovadas aumentando en intensidad. Mateo me tuvo que sujetar por los brazos,
mis quejidos aumentaron asi como el dolor, me estaba desgarrando totalmente, me
bombeaba con firmeza y violencia, así estuvo unos minutos mas hasta que con una
brutal embestida se corrió gritando de placer, barrenando y destrozando mi
trasero, soltando un abundante chorro de leche espesa y caliente en lo mas
profundo de mi culo.
Las piernas me temblaban, me incorporé con dolor ante las
prisas que me metían para que recompusiera mis ropas, no me permitieron
cambiarme ni arreglarme, a pesar de que lo intenté. Recogieron sus cosas y antes
de marchar y para mayor humillación, Mateo sacó un rotulador y obligándome a que
me levantara mis faldas me estuvo escribiendo algo sobre el culo que no acerté a
descifrar.
Tampoco consintieron que bajáramos por separado, así que
bajando en el ascensor con ellos dos me acicale los pelos y pinté los labios
como pude.
Al día siguiente debería de reencontrarme con ellos en el
local, y debía de mantener legibles las letras escritas sobre mis nalgas.
Durante la cena estuve un tanto nerviosa y distante, mi
cuñada no dejaba de observarme aunque no dijo nada, ni tan siquiera cuando me
advirtió para que me limpiara unas gotas de algo que tenia sobre mi barbilla y
sobre mi pelo, era un liquido blanquecino y espeso...