La profesora yanqui quería aprender (2).
Leticia le pide a Caro que continúe escribiendo la segunda
parte de su experiencia sexual con una profesora yanqui ansiosa por aprender
cómo cogen argentinos y argentinas. Ahora es una orgía.
Hola, soy Caro, profesora de historia, dispuesta a seguir
contándoles el testimonio que mi amiga Leticia no se atreve a relatar por si
misma.
En el capítulo anterior habíamos quedado justo en el momento
en que Leticia, Darby, profesora yanqui, y el Turquito daban fin al premier
round de experiencias sexuales. Imprevistamente llamó Patricia, la invitaron y
se dispuso a incorporarse a este singular grupo de "estudio".
De aquí en más, lo que me contó Leticia.
Creo que no llegaron a pasar ni diez minutos desde el llamado
telefónico cuando sonó el portero eléctrico. Patricia, Pato para los íntimos,
tardó menos de lo que canta un gallo en estar parada e impaciente frente a la
puerta de mi departamento. Sin vestirme y escondida detrás de la puerta le abrí,
la hice entrar rápidamente y la conduje hasta el living.
Esta chica es Darby. Darby esta es Pato.
Muchou gustou.
Igualmente. ¿Qué hacés Turquí? ¿Estás bien?
¡Diez puntos, Patito, diez puntos!
¡Tenés la morcillita medio caidita! ¿Qué te pasa?
¡Eso se lo tendrías que preguntar al orto de Darby!
¿Estuvo bien?
¡Muchou buenou!
¡Bueno, Pato, mostrá tu merca para que Darby la vea!
¡Che, qué apurados que están!
¡Te queremos ver en bolitas, Pato, totalmente en bolitas!
La ayudé a sacarse la campera y ella se empezó a desabrochar
la blusa mientras los tres la mirábamos atentamente. Una a una fue dejando caer
las prendas al piso hasta quedar totalmente en bolainas.
¡Qué tetazas que tenés Patito! ¡Qué pezonazos!
¿Te gustan Turquí?
¡Me fascinan!
¿Te gustan Darby?
¡¡Yess!! ¡Melons muchou lindous!
¿El culito y la cajeta también?
¡¡Splendid!!
Turquí, atacá vos así nosotras dos descansamos un poco.
Después no unimos a la joda. ¿De acuerdo?
¡Vení Turquí que te voy a poner al palo. Parate frente a
mi. ¡La tenés demasiado chiquitita, bebé! ¡Ahora van a ver toda mi batería!
Pato se arrodilló y el Turquí se paró frente a ella.
Lentamente le agarró la pija, bajó dulcemente la pielcita y empezó atacándole la
cabeza con la lengua. Lengüita para arriba, lengüita para abajo hasta las
bolitas. Huevito bien metidito en la boca y succionado al mango. Empuñada
firmemente para después sacudirla de abajo para arriba dos o tres veces.
Frotadita por los limones y succión leve de puntita. La ubicó en medio de las
tetas y lo obligó a moverse de adentro para fuera. Vuelta a la pajita suave y
dulce. Otra mamadita de huevolines. De vuelta a la boca para que entrara y
saliera. El Turquí tenía los ojos cerrados y jadeaba. Mientras tanto Pato se
mordía el labio inferior y le terminaba de poner durito el miembro.
- ¡Ahora sí que es un porongón!
- ¿Concha o culo, Patito?
- ¡Concha, Negro, concha! ¡Toda en la concha!
Darby y yo mirábamos atentamente el espectáculo mientras nos
acariciábamos y pellizcábamos las tetas. Pato se puso en cuatro patas, con el
culito levemente levantado, ofreciendo su cajeta para que el Turquí la trincara
a gusto.
¡Patou muchou caliente!
¡Vamos Turqui, metésela hasta la maceta!
¡Come on, Turqui, come on! ¡Stick, stick!
¡Metémela, guacho, metémela!
¡No se queden mirando y ayúdenme a ponerme el forro
turrazas!
Mientras Darby franeleaba la concha de Pato para que no
perdiera la calentura, agarré el forrito y lo desenrollé en la porongaza del
Turquí. ¡Qué dura! ¡Maravillosa! ¡Imponente! ¡La cajeta de Pato estaba bien
jugosa y chorreante por las caricias de la gringa!
¡ADENTRO!
¡¡¡Shhiiiii!!! ¡¡¡Shhiii!!!
¡Dale, Turqui, dale con todo!
¡¡Yess!! ¡¡Stick!! ¡¡Stick!!
¡¡AAAHHH!! ¡¡SIII, SIII!! ¡MÁS, HIJO DE PUTA, MÁS!
¡¡QUIERO MÁSSS!!
¡Te rompo toda, Patito, te rompo toda!
¡¡SHHIIIIII!! ¡¡SHHIIIIIIII!! ¡¡¡UGGHH!!!
¡Stick more, Turqui, stick more!
¡Metele el pulgar en el orto, Turqui, metele el pulgar!
¡¡AAAHHHH!! ¡¡MÁS DEDITO EN EL ORTO, QUIERO MÁS DEDITO!!
¡¡AAHH!! ¡¡AAHH!!
¡Si, putaza, siiii!
Darby empezó a masajearle las tetas mientras yo le mantenía
bien abierto el culo para que el Turqui pudiese meterle el pulgar sin problemas.
No pude con mi genio, me tiré al piso y desde abajo le acaricié los huevos
mientras miraba cómo esa pijaza entraba y salía de la cajeta de Pato.
¡Yegua, chupame el culo, chupame el culo!
¡Si Turquí, si! ¡Pero seguí, seguí metiéndosela bien
adentro! ¡Qué panorama, qué panorama!
¡Beautiful melons, beautiful melons, Patitou! ¡Humm,
hummm!
¡¡Aahhh!! ¡Me están matando, me están matando, manga de
hijos de una gran puta!
¡DARBY, FROTALE EL CLÍTORIS, FROTALE EL CLÍTORIS!¡THE
CLIT, THE CLIT!
¡YESSS! ¡The clit, the clit! ¿You like it, you like?
¡¡¡¡SIIIII!!! ¡¡¡MAASSSS!!! ¡Puercazas, quiero más, más,
más!
¡Vamos Patito que termino!
¡No me la saques Turqui, no me la saques! ¡Terminame
adentro, terminame adentro!
¡¡¡¡AAAAHHHH!!! ¡ME VOY, ME VOY, PATITO, ME VOYYYYY!
¡¡UOOUUU!!
El Turqui estaba desencajado por el esfuerzo, con toda la
cara colorada. Pato, tirada en el piso y con el culo para arriba, mantenía los
ojos cerrados mientras Darby aprovechaba para lamerle la concha. Yo le saqué el
forrito al Turqui y le limpié la pija a lengüetazos. Pero no terminé ahí porque
di vuelta el forro y vacié el contenido en la boca abierta de Pato para que se
tragara la lechita todavía calentita.
Viendo que estos dos atletas del sexo estaban agotados, fui
hasta la cocina para ver si encontraba algo interesante y original que me
permitiese hacerle a Darby algo bien guarro. ¡Albricias! Tres choclos y un tarro
de miel. ¡Justo lo que necesitaba para mis propósitos! Me aparecí en el living
llevando en mis manos los instrumentos ecológicos que había encontrado y la
gringa me miró intrigada.
¡Turrita! Ahora vas a saber lo que es bueno. ¡Preparate!
¿Vous qué quiere hacer conmigou? Mi gousta muchou diga
turrita.
¡Te voy a pintar el culo y la concha con miel y después
te voy a meter estos choclos bien adentro! ¡Entendiste!
¡Yes! ¡Mi understand!
¡Ponete en cuatro patas y levantá bien alto ese ortazo!
Darby obedeció y comencé a untarle la concha y el culo con
miel. Agarré dos choclos, los enfundé en sendos forros y empecé a meterle uno en
cada agujero del cuerpo. Mientras tanto, el Turqui y Pato fumaban un pucho,
tomaban un vasito de ginebra y nos miraban sonrientes.
¡Gringa puta sentí como te entran!
¡AAHH!! ¡Gousta muchou este DP!
¡Gozá la doble penetración gringa asquerosa!
¡Yes, mi mouchos asquerousa! ¡Stick me more my little
ass!
¡Miren cómo le entra todita todita en el orto!
¡Pato! ¿Te gusta lo que estás viendo?
¡Formidable, espectacular! ¡Dale más fuerte que a la
guacha le gusta!
¡Turquí, pintale las tetas con miel y chupáselas hasta
que le duelan!
¡Tus deseos son ordenes puercaza!
¡Please, más adentrou de conchita, please!
¡Bien adentro los dos para que llores putona!
¡¡¡AAAGGGG!!!
¡Mirá cómo llora! ¡Dale más, dale más!
¡¡Mi hace pis, mi hace pis!!
¡Meate, meate toda gringa de mierda!
¡Yes, mi moucha mierda! ¡¡Mi hace pis! ¡¡AAAAHHHH!!
¡Qué meada, qué meada!
¡Please, no saca nada, no saca nada que mi guosta
adentrou!
El Turqui le estaba exprimiendo las tetas untadas de miel
mientras Pato me ayudaba a mantenerle el culo bien abierto.
¡Flaca! ¡Mirá! ¡La gringa se está cagando encima!
¡Bárbaro! ¡Guachaza te voy a mandar para adentro toda la
mierda que largues!
¡¡UUUHHH!! ¡Mi hace caca, mi hace caca!
¡Cagá, cagá!
¡¡OOOHHH!!
¡Se cagó Flaca, se cagó!
¡Please, stop, please, stop!
¡Si, putita cagadora ¡ ¡Ya termino, ya termino!
¡Esta mina está llena de mierda! ¡Mirá cómo dejó la
toalla que le puse abajo del culo!
Acompañala al baño para que limpie y que después vuelva
porque no terminé. ¿Te gustó Turqui?
¡Flaca sos tremenda! ¡La mataste!
¡Esta se va a acordar toda la vida de los choclos!
Pato y Darby se fueron para el baño, yo me quedé conversando
con el Turquito, fumando un cigarrillito y tomando una ginebrita para entonarme
para el paso siguiente.
¡Pensás seguirle dando?
¡Ahora le toca a ella! ¡Me va a tener que garchar como
nunca!
¡Mirá que yo también te quiero coger un poquito!
¡Quedate tranquilo que para vos también hay espacio!
Como a los veinte minutos Pato y Darby volvieron del baño. La
gringa tenía los ojos llorosos pero sonreía satisfecha.
¡Mi goustou moucho DP!
Me alegra.
¡Muchou buenou lo que pousiste en culitou!
¡Puro cholo, nena. Puro choclo!
¡Mi gousta muchou choclou! ¡Choclou very good!
Ahora me voy a acostar de espaldas y vos me vas a untar
la concha y el orto con miel. Después tenés vía libre para chuparme todo lo
que quieras.
¡Oh, yes!
La turra agarró la cucharita y me metió miel hasta el hígado.
Después me metió el dedo bien lleno de miel hasta el mismo fondo del orto. Se
sentía fantástico, pegajoso pero fantástico. La concha me palpitaba y el culo me
temblaba. Pato sostenía el frasco para que Darby tuviese las manos libres. El
Turqui se reía y fumaba.
¡Ahora basta de meter miel! ¡Chupá, chupá!
¡Mi chupa conchita y Patitou culitou! ¿Yes?
¡¡Siii!! ¡Ataquen turras, ataquen! ¡¡¡Iaaaa!!!
No se hicieron rogar y me metieron las lenguas bien adentro.
El calorcito que largaban era sensacional, empecé largar mi juguito de concha
que se mezcló con la miel.
¡Ricou gustou, ricou gustou!
¡Hablá menos y seguí chupando putona!
¡Flaca, qué suavecito que tenés el marroncito!
¡Callate Pato, seguí lamiendo, seguí lamiendo!
De reojo, noté que el Turquí se paraba lentamente mientras se
ponía un forro.
¡Córranse chicas, que el orto de la Flaca me pertenece!
¿Me la vas a dar por el culo?
¡¡Si!! Pero las chicas te van a seguir chupando la concha
y las tetas. ¿Ok?
Me abrió el orto con los dos pulgares puestos a los costados
de los glúteos, escupió en el agujerito y me metió la poronga lenta y
suavemente. A pesar del forro, sentí el calorcito del chorizo que estaba
entrando hasta llegar al mismo fondo del ojete. Las otras dos guachazas se la
habían tomado en serio y me estaban demoliendo las tetas y la concha. Cerré los
ojos y disfruté la penetración al máximo. ¡Qué maestro de la culeada que es el
Turquí! ¡Te hace sentir a pleno cada metida y sacada! Darby me trabajó
espléndidamente el clítoris con la lengua. ¡Se notaba que sabía muy bien lo que
hacía! La turrona de Pato no se cansó de chuparme los pezones, me los mordisqueó
y succionó como una salvaje.
¡Flaca preparate que estoy por terminar!
¡Terminá adentro, terminá adentro!
¡¡¡AAAHHH!!!
¡No te saques el forro, no te saques el forro!
El Turquito la sacó muy lentamente. Le agarré el choto, saqué
cuidadosamente el forrito y, dándolo vuelta, volqué el contenido en la
hambrienta boca de Darby. La muy chancha lo lamió hasta que no quedó nada y como
broche final se dedicó a limpiarle la pija al Turqui. Terminamos los cuatro
tirados en el piso, agotados, con sonrisas cómplices, fumando y tomando unas
ginebritas.
¿Te gustó Darby?
Mi gustou muchou. Todou lindou, divertidou. Pero sigue
sin coumprender why pounen muchous nombres a misma cosa. Porongou, pija,
chotou, cajeto, concha, rajitou.
Son costumbres. Pero ¿Qué fue lo que más te gustó?
Gustou todo pero muchou gustou choclous. Mi contar Linda
para imitar. Y gustou muchou digan a mi turrita.
Por mi parte te confieso que la pasé bomba.
¿Otro día podemous reunir todous para hacer mismo que hoy
y después cuento Linda?
¡Mirá lo que me está pidiendo! ¡Por supuesto que te vamos
a complacer!
¡Wonderful! Venir otro día y hacer todou para que mi
pueda contar más a Linda.
Por mi no hay problema, no sé qué dicen Pato y el Turquí.
¡Si, por supuesto!
Cuenten conmigo.
¡Oh my God! ¡I’m so horny, so horny!
¿Qué dice? – preguntó el Turquito.
Que está caliente.
¿Quiere más?
Para qué te voy a seguir contando si te imaginás lo que pasó.
¡Le dimos como en la guerra! La gringa, que es más puta que una gallina, estaba
chocha de contenta, le contó a su amiga Linda con pelos y señales todo lo que
habíamos hecho. Lo que si no te podés imaginar es lo que siguió. Darby se fue a
los tres meses con la concha y culo más dilatados que nunca antes en toda su
vida. Contó tantas maravillas sobre la pija del Turquito que Linda insistió en
conocerlo personalmente. Lo invitaron y se fue para Los Ángeles en Navidad.
Estuvo 20 días garchando duro, parejo y sin parar con las dos gringas. Por lo
que me contó Darby por mail parece que lo van a invitar de nuevo. ¡Qué suerte
que tiene el hijo de puta del Turquito! ¿Sabés qué me trajo de regalo? ¡Un
dilatador anal! Linda está moviendo cielo y tierra para venirse a dar clase
durante todo un semestre. Si lo logra, la recibiremos con todos los honores.
Si viene Lina y Leticia se digna a contarme las experiencias
con ella, seguro que tendrán otros relatos para deleitarse.
Colorín colorado, este cuentito se ha acabado.