[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Contactos Personales ]
 1,144,613 Miembros | 12,854 Autores | 54,290 Relatos | 2,329 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

La dependienta más guarra
TODORELATOS » RELATOS » 31 21, UN HOMBRE, UN ADOLESCENTE...
[ Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 05 de Diciembre, 2008.
Fecha: 24-Oct-06 « Anterior | Siguiente » en Gays (4838 de 6573)

31 21, un hombre, un adolescente...

Arquetipo17
Accesos: 5,132
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 14 min. ]
 -   + 
Después que los avatares de la vida transforman a dos niños en hombres, pueden reencontrarse y disfrutar de su amistad de una forma mas plena, mas madura, dándose el consuelo que ambos necesitaban. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

Me llamo Gerardo, tengo 31 años, soy Comunicador Social, viví y estudié en mi ciudad, Caracas, hasta que me gradué a los 22 años y gracias a mis papás me pude ir a estudiar al exterior, específicamente a París, Francia, al terminar el postgrado decidí aún sobre la tristeza de mis padres, quedarme a vivir allá, por el nivel de vida, por la movida cultural, por ese aire tan europeo que me gustaba tanto, allá pude desarrollar mi talento en una empresa de producción audiovisual, me hice relativamente conocido dentro de la movida parisina, a los 27 años comencé a salir con Audrey, la que fue el amor de mi vida, a los 28 nos mudamos juntos, a los 30 tuvimos a nuestro primer hijo, Lucian, y hace 10 meses un día así sin más se fué de mi vida, con su ropa, con sus cosas, con sus libros y con mi alma, allí nos dejó a mi y a su hijo de 1 año y 4 meses, sólo dejando una pequeña nota en un arrugado papel que decía "ojalá algún día puedan perdonarme".

Demás está decir que el mundo se me vino abajo, y la estocada final fue cuando llamé a Marcel, mi mejor amigo, y no me contestó, luego su novia me dijo que se había marchado en condiciones sospechosamente parecidas a las de mi Audrey, ahora si estaba completamente solo, traicionado por las personas que más quize, en un país extranjero y con mi pequeño hijo de 1 año, tan pequeño y ya huérfano, no lo pude soportar y en cuestión de un mes vendí todo lo que pude, el departamento, el carro, los muebles, cerré mis cuentas, renuncié a mis empleos, solicité el divorcio a Audrey por abandono de hogar, hice los trámites para adquirir la completa patria potestad de Lucian y me devolví a Venezuela, después de ser el muchacho joven, profesional, exitoso, independiente, de mundo, ahora volvía a vivir en el apartamento de mis padres, un hombre de 31 años y con un hijo, de vuelta en su país natal para comenzar a hacer una vida que preferí dejar de lado hace mucho tiempo.

Cuando llegué mis padres estaban en un crucero en un tour por la Gran Sabana, llegarían en una semana y me dejaron las llaves de la casa con Mariela, nuestra vecina, la que fue como una segunda madre para mi mientras era un niño, me contó que Rodolfo, su esposo, la abandonó poco después que yo me fui, dejándola sola con su hijo, esa semana prácticamente viví en casa de Mariela, pues ella y Mercedes, su madre me estaban ayudando a cuidar a Lucián mientras yo andaba en entrevistas de trabajo, gracias a los contactos de un viejo amigo de la universidad consegui empleo como asistente de edición en una empresa de post-producción bastante importante de Caracas, ahora la ciudad no era como cuando me fui, a pesar de todos los problemas de país, Caracas está completamente cosmopolita, ya se está convirtiendo en toda una urbe internacional con un puesto relevante en la movida cultural iberoamericana, como soy algo extrovertido rápidamente me hice de un buen grupo de amigos tanto del trabajo, como de mis antiguos compañeros de universidad y me decidí a superar mi dolor por la traición que me sacó de Francia.

Ya habían pasado dos semanas, mi madre se quedó 3 días conmigo y después decidimos como serían las cosas, yo me quedaría en nuestro apartamento, y mis padres lo pondrían a mi nombre, pues aunque seguía siendo de ellos, hace 5 años que se habían mudado a una casa amplia con jardines y esas cosas en una ciudad satélite a las afueras de Caracas, donde no había tanto ajetreo para ellos, pero quedaba como a media hora de la ciudad, así que no estaban aislados, como yo ya tenía dos trabajos, mi mamá se llevaría a Lucián a vivir con ellos pues ella y mi hermana María Eugenia podrían cuidar de él, pues ella también tiene hijos pequeños, yo me lo traería los fines de semana, me era un poco difícil separarme de mi hijo pero era lo mejor pues yo sólo y con trabajo no sé que desastre haría para criarlo, sin embargo apenas estuviera más grandecito volvería a tenerlo conmigo.

Así pasó otra semana, un día cualquiera llegó mi cargamento de libros que había dejado en París, era viernes y el servicio puerta a puerta del correo estaba suspendido por la inmensa lluvia que estaba cayendo, pero si no buscaba mis libros tendría que esperar hasta el lunes y además tenía unos papeles importantes que buscar, así que tomé un taxi y retiré yo mismo las 3 cajas de libros, al llegar al edificio tuve que mojarme mientras bajaba las increíblemente pesadas cajas pues el taxista era un señor mayor y no me podía ayudar, en eso estoy cuando oigo una grave pero juvenil voz a mis espaldas, "¿Te ayudo?", voltee hacia la puerta del edificio allí estaba uno de los muchachos mas lindos que he visto en mi vida, primero comienzo por aclarar que si bien me considero hetero y amé a mi esposa mas que a nada y me encantan las mujeres por sobre todas las cosas, como buen artista sé reconocer la belleza cuando la veo, esté en un hombre o no, y él si que era un buen representante de la estética masculina, como 1,80 de alto, complexión musculosa de gimnasio, piel morena color canela muy bronceada, cabello negro y brillante, lacio y recogido con un palito para cabello, penetrantes ojos verdes, labios rosados y carnosos, cara de niño malo en cuerpo de hombre, no debía superar los 25 años.

El oportuno muchacho me ayudó a cargar las cajas hasta el ascensor y luego hacia mi apartamento, hicimos 3 viajes, me extrañaba un poco su disposición a ayudar, sobre todo ahora que los muchachos se metieron los modales no sé por donde, pero todo se aclaró cuando al meter la última caja en mi apartamento, saqué mi billetera para agradecerle su ayuda, a lo cual se negó y me dijo, "No vale, no hace falta, ¿para qué están los vecinos?", dijo mientras se despedía de mi y entraba al apartamento de al lado, no lo podía creer, era él, Ibsen, el hijo de Mariela, ese niñito gordito que yo cuidaba cuando sus papás salían, que siempre quería jugar conmigo y que yo defendía en el colegio de las bromas de sus compañeritos, cómo no se me había ocurrido preguntar por él, apenas tenía 12 años cuando me fui y desde entonces no lo vi más, sabiendo que yo le llevo 10 años ahorita debía tener 21, me sentí un poco apenado por no haberlo reconocido mientras que obviamente él a mi si, pero quién me puede culpar, ahora era todo un hombre y vaya en que hombretón se convirtió.

Ese día no dejaba de pensar en él, no sé si recordandolo de niño pero sobre todo comparándolo con lo que era ahora, estaba totalmente diferente, ese niño gordito, algo torpe e introvertido ahora era un hombre fuerte, musculoso, atractivo y seguro, que habría sido de su vida, en la noche para agradecerle su ayuda iba a invitarlo a que viéramos una película y nos tomáramos algo, toqué a su puerta, al abrirme sólo estaba usando unas bermudas floreadas de esas playeras, vaya que está fuerte el muchacho, abdominales completamente marcados, pectorales duros y prominentes, brazos y hombros gruesos y trabajados, y esa sonrisa encantadora que tiene el condenado Ibsen, acepto que me quedé un  poco lelo observándolo pero pasó rápido, le hice la proposición, él me dijo que en ese momento estaba haciendo unas cosas pero que me llegaba como a las 9 de la noche, así fué, se apareció a esa hora trayendo varias películas, de nuevo oportunamente, pues aunque yo lo había invitado no había reparado en que no tenía películas, traía puesta la misma bermuda pero con una ajustada franelilla blanca y unas sandalias de cuero, ahora con su desordenado y lacio cabello negro colgando mas o menos hasta la mitad de cuello.

Me disculpé por no haberlo reconocido, me dijo que era de esperarse pues había cambiado mucho en todos los aspectos, pero que yo estaba igualito a como me recordaba, me dijo que se puso muy triste cuando me fui y que no pudo despedirse de mi porque estaba en un campamento en ese entonces, me contó que no lo había visto porque estaba de vacaciones con unos amigos para Margarita, por eso el bronceado espectacular que cargaba, me contó que al comenzar el liceo comenzó a practicar natación y eso le formó el buen cuerpo y que además ahora entrena en el gimnasio, estudia 8vo semestre de Medios Audiovisuales en mi misma universidad y trabaja como editor de imagen en la revista de la que yo fui uno de los fundadores mientras estudiaba, y que ahora se distribuye a todas las universidades de Caracas, la conversación estuvo genial, yo le había ofrecido una malteada de chocolate pero en un momento fue a su casa y volvió con un six-pack de cerveza, me dijo que él ya había crecido y que prefería tomar cosas más "refrescantes", sonreí y le acompañé con la cerveza, compartía muchas cosas con Ibsen, el estilo medio hippie universitario que yo también tuve a su edad, su actitud de bohemio y su amplia cultura y su afición por el arte, pues también estudia Fotografía, y su inusitada madurez para tener apenas 21 años, a ambos como que la vida nos hizo madurar muy pronto.

Desde entonces veía mucho a Ibsen, en las mañanas solía darme la cola en su carro hasta mi trabajo, que queda en la vía para la universidad, una que otra vez coincidimos en alguna fiesta o en algún evento, o en alguna parranda nocturna, y las noches o los fines de semana hablabamos un rato o yo me iba a pasar el día a su casa o él a la mía, pues desde que Mariela se jubiló pasa la mayor parte del tiempo en un apartamento que se compró cerca de la playa, como a 20 minutos de Caracas y él vive prácticamente solo, tal como hace 9 años nuestra relación era algo extraña, en aquel entonces un adolescente de 16 años se la pasaba de arriba para abajo con un niñito de 6, y ahora un hombre de 30 con un adolescente de 20, parecería que yo soy algo infantil, pero en realidad él es muy maduro, sostiene una conversación mucho más profunda que muchos adultos de mi edad, en parte porque estudia Filosofía y en parte porque él siempre ha sido así, total es que me sentía muy bien estando con él y por lo visto él conmigo igual.

La verdad es que el tiempo que Ibsen pasaba solo en su apartamento era un verdadero desastre, rumbas diarias, metía mujeres, música a todo volumen, a mi no me molestaba pues yo hacía lo mismo a su edad, incluso un par de veces fui a una de sus fiestas, una verdadera locura, noté que era muy cercano a un amigo suyo, un tal Bruno, un chamo como de su edad que estudiaba con él, que solía quedarse a dormir en su casa al menos 2 veces a la semana, no sé porqué pero ese Bruno no me caía muy bien, comencé a pensar que podían ser celos, aunque finalmente decidí que no podía ser eso y decidí ignorarlo, igual yo quería a Ibsen como un amigo, y como el hermanito menor que siempre fue para mí, nada mas allá de eso, sin embargo cada vez que coincidía con Bruno apenas lo saludaba, así fué esa vez cuando me lo conseguí saliendo del edificio, cuando subí le toqué a Ibsen para pedirle que me prestara su cable USB para pasar unas fotos a mi PC pues el mío se me había quedado en el trabajo, al abrirme se notaba que estaba muy triste evidentemente había estado llorando pues tenía los ojos enrojecidos, le pregunté que qué le había pasado, me dejó entrar y sin decir nada comenzó a llorar abrazado a mi.

Cuando se calmó comenzó a contarme de su relación con Bruno, como yo sospechaba era un poco más que una amistad, aunque era su mejor amigo, hacía ya varios meses que se había acostado con él por primera vez, desde entonces eran una especie de "amigos con derecho", lo hicieron varias veces pero no formalizaron nada, de hecho él salía con chicas y Bruno tenía una novia, sin embargo su amigo andaba un poco celoso por la estrecha relación entre Ibsen y yo, y esa vez antes de que yo lo viera irse habían peleado, me contó que Bruno lo insultó de maricón para abajo, lo humilló horrible y le dijo que no quería tener más nada con él, que si iba a estar revolcándose por ahí con cualquiera a él le daba asco ponerle un dedo encima, yo estaba muy molesto por la forma en que había tratado a Ibsen, recordé cuando era un niño y venía llorando a abrazarme cuando un compañero de clases le pegaba o se burlaba de él, lo abrazé paternalmente y lo ayudé a tranquilizarse, le dije que no valía la pena sufrir por un imbécil como ese que no podía entender nuestra amistad y que tenía que ensuciar todo con sus malos pensamientos, aunque no puedo negar que hasta ese momento no había considerado nisiquiera como posibilidad una relación con Ibsen mas allá de la amistad, pero al saber que alguién más lo creía, y además al saber que Ibsen era capaz de tener algo con otro hombre, comencé a imaginarlo y hasta a fantasear con eso, aunque trataba de no hacerlo y de pensar en otra cosa.

Desde ese día las cosas cambiaron entre nosotros, ahora la relación era más paterno-filial que de amigos maduros como antes, yo lo percibía así más vulnerable, por una parte ambos estabamos solos, dentro de nuestras agitadas vidas y nuestros amigos, pero con la cicatriz de la traición y el abandono, él no tenía un padre en el cual apoyarse, el cual lo cuidara y defendiera, como yo lo hacía, y yo por unas razones u otras no podía estar a tiempo completo con mi hijo dándole todo el amor y la protección que necesitaba por haber sido abandonado por su madre, entonces todo cuadró yo empecé a jugar el rol de su padre y él el de mi hijo, comenzamos a pasar más tiempo juntos, a hablar más, a tener más que ver el uno con el otro, a ser ese hombro en el cual llorar, pues él también me contenía y me consolaba en mis períodos depresivos cuando recordaba a Audrey y la forma en que me traicionó con Marcel, mi mejor amigo, uno de esos episodios se dió mientras nos tomábamos unas cervezas un jueves por la noche, luego de recibir un mail de Audrey, la única comunicación que había tenido con ella desde hace un año, en el cual me avisaba que había realizado todos los trámites del divorcio y me cedía sus derechos sobre Lucián, que tenía que ir a la embajada francesa en Caracas para retirar los documentos, me puse muy mal y comencé a llorar amargamente, quería que la tierra me tragara, hasta ese momento su partida y su traición aunque ciertas no eran concretas, en mi fantasía aun se hallaba la esperanza de que todo fuera un error, que un día volvería conmigo y con nuestro hijo y seríamos una familia, pero ese mail arrancó de raíz cualquier atisbo de posibilidad.

- Sabes Gerard, comprendo tu dolor, imagino lo que es ser traicionado de esa forma, puedes desahogarte todo lo que quieras, pero recuerda que tienes muchos motivos para seguir adelante
- Si, yo sé, tengo a mi hijo, pero no sé como pueda criarlo solo, con toda esta rabia hacia su madre, como le explico que ella lo abandonó con apenas un año para irse con mi mejor amigo?, que es su padrino además....
- Bueno Gerard, son cosas difíciles pero vas a tener que hacerlo algún día, y además no estás solo, tienes a tus padres y a tu hermana, tienes a tus amigos, y bueno.. bueno... me tienes a mi también, sabes que estoy dispuesto para hacer cualquier cosa para hacerte sentir bien
- Lo sé Ibsen, gracias te quiero mucho, gracias por ayudarme y estar conmigo
- No hay de qué Gerard, si tu me has cuidado y has estado conmigo desde que era un niñito, gracias a ti pude convertirme en alguien mas seguro de mí mismo de lo que era antes, tu has sido y ahora eres fundamental en mi vida y no sé de que manera te lo puedo pagar, pídeme lo que sea y yo lo hago, te lo prometo
- En serio Ibsen? lo que sea
- Claro Gerard, lo que sea

A pesar de la tristeza en ese momento mi mente comenzó a volar, comencé a imaginarme tantas cosas con ese chiquillo hermoso, frágil y vulnerable, su preciosa carita de niño bueno que intenta ser duro, ese cuerpo delicioso formado a base de sudor y esfuerzo, esas nalgas grandes y redondas que prometían esconder el tesoro de su esfínter ya desflorado pero que se moría de ganas de ser estrenado por un hombre de verdad no por un carajito inmaduro como Bruno, en ese momento dejé acceder a mi consciencia todas esas insinuaciones que Ibsen me hacía, todos esos dobles sentidos, toda esa rabia y ese dolor que tenía por dentro rogaban ser descargadas, toda esa líbido retenida desde que me vine de Francia, todo ese deseo de protección sobre Ibsen, mi niño solitario y asustado, todo tomó cuerpo en ese momento, todo se tradujo en un salvaje beso que lo tomó por sorpresa, en eso y en una última frase

- Vamos a ver si lo que dices es cierto muchachito

Ibsen estaba sorprendido pero correspondía a mi beso, era obvio que esperaba esto hace mucho tiempo, mi ritmo comenzó a aumentar a hacerse más rudo, como me gustaba el sexo, tanto que él comenzó a sentirse sobrepasado, trato de detenerme pero no podía, aunque él era fuerte yo era más grande y podía dominarlo, luego entre jadeos trató de convencerme de que parara

- Ge.. Gerard por favor, espérate un momento ¿si?
- ¿Qué coño quieres?
- Es que, que, bueno yo...
- ¿Tú que?, ¿no era esto lo que querías?
- Bueno si, pero.. es que..
- Mira carajito déjate de mariconadas y disfrútalo que tu te lo buscaste
- Gerard, ¿porque me hablas así?, mejor déjame, ya no quiero
- Me sabe a mierda si quieres o no, crees que puedes estar tentando a un hombre y después dejarlo cuando se te dé la gana
- Gerard disculpa si me malinterpretaste pero...
- Malinterpretaste un carajo!!!!, te me has estado ofreciendo en bandeja de plata y ni loco te voy pelar
- Es en serio Gerard, suéltame, no me gusta como me estás tratando, me asustas, quiero irme

Seguí besándolo y comencé a meterle mano, ya me estaba sacando la piedra sus histeriqueadas llorosas, los padres no sólo cuidan también se hacen respetar y obedecer, mi sensación de poder y dominio sobre él me estaba volviendo loco, esos músculos duros cubiertos por su piel tersa y suave de adolescente con olor a coco, sus dulces labios rosados, sus besos aún torpes, el sabor joven de su boquita, así fuera por las malas lo iba a enseñar a respetar, al final eso era lo que él quería, lo que necesitaba, el padre que nunca tuvo, y yo necesitaba dominarlo, usarlo, vengarme, no de él sino de ellos, de Audrey y de Marcel, de esos malditos desgraciados que se aprovecharon de mi confianza y mi cariño, si sólo hubiese sido más rudo, si me hubiera hecho respetar, no me hubieran traicionado, pero con Ibsen no iba a pasar lo mismo, él si iba a saber desde el principio quién mandaba.

- Mira Ibsen vamos a dejarlo todo claro desde ya, te guste o no aquí el hombre soy yo, así que ya vete dejando de mariqueras y comienza a portarte bien, no quiero lastimarte así que es mejor que cooperes
- Pero Gerard, ¿porque estas haciendo esto?, yo te quiero, tu me dijiste que me querías y ahora me estás amenazando con lastimarme- Dijo mientras su voz se quebraba y comenzaba a llorar
- Maldita sea te dije que te dejaras de mariqueras, si vas a llorar ya te voy a dar motivos para que llores, te juro que cuando termine contigo me vas a rogar de rodillas que te coja de nuevo

Ahora si me había hecho arrechar el carajito este, ya estaba harto de que jugaran conmigo, que me hicieran pensar una cosa y a la hora del té me dejaran con las ganas, solo, abandonado, no era necesario pero necesitaba imponerme, le di un par de fuertes cachetadas que lo hicieron sollozar, luego lo besé a la fuerza mientras sujetaba sus manos, él estaba muy asustado y seguía llorando, eso comenzaba a gustarme, que llorara que me tuviera miedo, que supiera que yo era un hombre y no un maricón del cual puede burlarse, que pagara por haber huido con mi esposa y echar por tierra todo el amor que le tuve, la confianza que puse en él al hacerlo bautizar a mi hijo.

- Si vamos, llora, así me gusta
- Por favor, Ge.. Gerard, no lo hagas, no me hagas daño
- Solo así vas a saber cuanto te amo carajito

Le saqué el shorcito que llevaba, su culo quedó desnudo en todo su esplendor ante mi, delicioso, carnoso y duro, un culo de hombre, algo peludo pero lindo, me llevé los dedos índice y medio a la boca y luego se los ensarté, gimió un poco y comencé a dedearlo cada vez más profundo, él gemía y susurraba sonidos incomprensibles, al sacar los dedos de su culo se los metía a la boca para humedecerlos más y volvía a mi faena, ya le cabían tres, como apretaba ese culo, a pesar de ya haber sido cojido estaba bien estrecho, pero yo iba a cambiar eso, lo iba a dejar como una charca de patos escurriendo mi leche por semanas.

- Que apretado estás mariquito, te voy a reventar hasta que no puedas ni caminar
- Gerard tan piedad por favor, no me rompas por favor
- Te voy a causar una hemorragia precioso, te voy a marcar de por vida
- No Gerard, Ge.. Gera.. Ahhh.. Ahhhh, me duele para

Me saqué el güevo que ya estaba como un fierro al rojo vivo, me escupí para lubricarlo y sin más se lo dejé ir hasta el fondo, entró completo en dos embates, acallé su grito haciéndolo chupar mis dedos hasta llegárselos a la garganta, ya ahí estaba totalmente transportado, lo embestí como un animal, el lloraba y sollozaba pero estaba al palo, comencé a masturbarlo con mi mano libre, sus quejidos se fueron transformando en gemidos, estaba empezando a gustarle, mis violentos empujes lo hacían levantarse del sofá y recostarse de la pared

- ¿Ah te está gustando no?, dime ¿quieres más?, vamos dímelo
- Ge..Gerard, si, ahhh, si, me gusta
- Claro que te gusta, se que te morías por tenerme dentro
- Es cierto papi, es cierto necesitaba tenerte, gracias por hacerme respetar, por hacerme obedecerte
- Así me gusta, que seas un niño bueno, un niño que le gusta hacer feliz a papi
- Si papi, quiero hacerte feliz, haz conmigo lo que quieras, estar contigo es suficiente para mi

Se lo hice así un rato más, luego lo hice ponerse en cuatro y lo esmadré de nuevo, al final estaba sobre él, abriendo sus piernas totalmente con las mías y mordiendo su nuca con mis dientes, recorriendo cada centímetro de su piel con mis manos, hundiendo su cara en el sofá, quería hacerlo sentir que podía matarlo si quería, que estaba a mi disposición, hasta su vida me pertenecía, aumenté la fuerza de mis embates si eso es posible hasta hacerlo gritar, terminé corriéndome dentro de él, fue una descarga brutal, sentía que me quedaba sin fuerzas, eyaculé tanto como nunca antes, aú teniéndolo dentro de él mi simiente comenzó a escurrirse por sus piernas, había sido sencillamente sublime, era algo totalmente carnal, visceral, pero a la vez muy emocional, creo que esa primera vez que tuve sexo después de todo lo que me pasó me permitió liberar tantas cosas que tenía por dentro, tantas cosas que sentía hacia Audrey, Marcel y hacia Ibsen, por supuesto, sé que había sido injusto haciéndolo pagar por las culpas de los demás, pero creo que él me había entendido e iba a ser capaz de perdonarme.

Después de esa noche nuestra relación cambió mucho, fuimos mas cercanos no sólo en el sentido físico, sino que nos conocíamos más a fondo, descubrimos facetas nuestras que pueden parecer bizarras o sórdidas para muchos, pero que podemos reconocer como humanas, pudimos estabilizarnos y aprender a perdonar y a hacernos más responsables de nuestras vidas, luego de dos años me mudé a otro apartamento y me llevé a mi hijo Lucián a vivir conmigo, Ibsen se graduó y también tuvo la oportunidad de irse a estudiar a Europa, específicamente a Londres, estabamos siempre en contacto y nos veíamos cuando él venía o cuando yo iba, somos muy buenos amigos, y nunca voy a olvidar el papel que jugó para mi, fue ese niñito que me quizo, que me hizo sentirse responsable por alguien más, que me permitió desbordar mis miserias y mi dolor en él y que luego me ayudó a perdonar y a surgir como persona, eso fue Ibsen para mi, yo con 31, él con 21, yo un hombre, él un adolescente...

TodoRelatos.com © Arquetipo17

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (6)
\"Ver  Perfil y más Relatos de Arquetipo17
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

WebCam de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

Galerías Porno
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.42 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto