Esa tarde fui al Centro de Compras a esperarla, a la salida
de su trabajo veníamos postergando nuestro encuentro, ya que su esposo
generalmente la pasaba a buscar a la salida y ella estaba lejos de donde yo
vivía. Ese día a las 8 de la mañana Leyla me llamo al celular y me dijo.
Hola Antonio, ha llegado el día
Repítelo – le conteste, mientras se producía una gran
agitación en mi pensando en lo que viviríamos
Si como escuchas, mi esposo ha debido irse a otra ciudad
en busca de unos elementos para su trabajo, será nuestra noche especial
No sabes como estoy imaginando nuestro encuentro
Pasame a buscar por el trabajo a las siete, si no he
terminado pediré permiso, pero a partir de esa hora soy toda tuya
Llegue muy excitado a mi casa, me retire antes de mi trabajo,
había hablado con un amigo que trabajábamos juntos para que me prestara un piso
que el tenia en la ciudad que ella vivía, por suerte tenia la llave en su auto,
el lo usaba cuando iba de veraneo o para sus encuentros amorosos, le dije a mi
esposa que tenia una reunión de trabajo en la empresa, debíamos hacer un balance
así que tendría que trabajar toda la noche.
Mientras iba en el bus rumbo a esa hermosa ciudad que quedaba
a 404km de donde yo vivía, recordaba nuestros encuentros por el Messenger con
Leyla, hablábamos por la noche cuando nuestras parejas dormían, hacíamos
videoconferencia, veíamos nuestros cuerpos excitados y sentíamos como el otro
gemía en nuestros oídos, nuestros cuerpos deseaban sentirse el uno al otro, piel
sobre piel y había llegado el momento hoy seria nuestro gran día.
Llegue en cuatro horas la autopista estaba muy rápida, el bus
fue directo sin paradas, hice las compras, prepare una cena fría, compre una
sabanas de seda para que nuestros cuerpos se deslizaran por ella y velas para
una mayor intimidad, una velada inolvidable para los dos, había llegado la hora
me dirigí hacia donde ella trabajaba.
Ya estaba allí, esperándola, cuando de pronto la veo salir
del Centro de Compras, se veía radiante, me sonrió:
Hola Antonio
Hola- no me deja seguir hablando y me da un beso en mis
labios, mi cuerpo sintió algo electrizante, cuanto hacia que quería sentir
esos labios con los míos
Que te pasa, has quedado mudo
Uff me has hecho callar vos con ese beso, ven tomaremos
un taxi iremos al piso de un amigo
Subimos al taxi y mientras íbamos a nuestro destino
comenzamos a besarnos desesperadamente, olvidamos donde estábamos, de pronto
escuchamos una voz que nos llama a la realidad:
Hemos llegado, bajan o siguen viaje
Nos miramos, sonreímos, abone el viaje y rápidamente entramos
al edificio en el que mi amigo tenia el apartamento, subimos por las escaleras
hasta el segundo piso, no teníamos tiempo de esperar el ascensor, puse las
llaves en la cerradura con dificultad por el apuro, entramos y nuestra ropa fue
cayendo camino al dormitorio, Leyla estaba sobre la cama su hermosa piel
bronceada resaltaba en las sabanas de seda blanca, lucia un sostén de encaje
negro y rosas rojas bordadas que dejaba escapar parte de sus hermosos pechos,
debajo una pequeña tanga negra en forma de mariposa, desde la punta de ambas
alas un hilo que recorría su cintura y una hilera de perlas que salían de la
parte baja de la mariposa que atravesaba su hermosa concha seguía por su culo
hasta unirse en la parte trasera, había elegido un hermoso con conjunto para
nuestro encuentro no podía dejar de admirarla, me tendí a su lado. Bese sus
labios apasionadamente ya mi piel estaba junto a la de ella. Mis labios
comenzaron a descender, le quite el sostén, unos hermosos pechos saltaron ante
mi vista, bese sus pezones que ya estaban tan duros como una piedra, mis labios
la siguieron recorriendo, me detuve en su ombligo hice círculos alrededor de el,
llegue a los labios que cubrían su vagina, corrí el hilo con las perlas que la
atravesaba y abrí suavemente esos labios buscando su clítoris. Comencé a rozarlo
suavemente con mi lengua, ella comenzó a moverse su monte de Venus subía y
bajada, estaba excitadísima yo dejaba esa zona y besaba sus piernas, lamía la
parte interna de sus muslos y luego volvía a besar su conchita excitándose ella
cada vez mas, su clítoris estaba hinchado, ella me dijo:
Quiero sentirte adentro, ya quiero tu pija
No lo haré aun, espera ya llegaremos a eso
Leyla cerro sus ojos dejándose llevar, le quite esa hermosa
tanga, mis dedos recorrían los bordes de su ano estaba muy cerrado como si aun
fuera virgen, pero ella estaba tan excitada que de a poco su agujero se fue
abriendo y sin darse cuenta tenia mis dedos dentro de su culo, mi lengua daba
golpes en su clítoris, la movía en círculos, entraba y salía en su vagina como
si fuese mi miembro, metí mis dedos en su vagina, estimule sus paredes vaginales
buscando el punto G, apoye mis labios sobre su clítoris, deslice hacia atrás su
capuchón y comencé a succionar, cada vez estaba mas duro, mas hinchado, ella se
movía sin cesar, suspiraba y se retorcía de placer, gemía, de golpe comenzó a
correrse, se corría mas y mas inundando mi boca, mojando mi barba, ella gimiendo
y con una voz agitada me dijo:
Disculpa, perdóname nunca me sucedió algo así , he mojado
todo, he sentido un placer indescriptible, sentí como si me estuviese
orinando, ahora me toca a mi empezar a darte lo que tanto esperastes.
Ella busco mi pija, yo la tenia muy dura, su lengua empezó a
recorrerla, llego hasta mis huevos, los lamía, los metía y sacaba en su boca,
después siguió hasta su base, comenzó a explorar entre mi nalgas, me levanto mis
piernas y las abrió bien, su lengua llego a mi ano comenzó a relamerlo, me
penetraba, metía mis huevos dentro de su boca, y luego nuevamente succionaba mi
polla, devorándosela hasta tocar su campanilla, mi polla parecía reventar de
excitación, el liquido preseminal comenzada a fluir dentro de su boca, ella lo
saboreaba, su manos me acariciaban, recorrían mi cuerpo, de pronto sentí que mi
leche estaba próxima a salir tome su cabeza y la atraje hacia mi, mi polla
penetro totalmente dentro de su boca, mi cuerpo se convulsiono y yo comencé a
descargar mi leche. Ella no dejo escapar ni una gota, espero unos instantes y
despaciosamente comenzó a sacarlo de su boca limpiándolo y no dejando rastros en
el, se recostó a mi lado acerco su boca a la mía, me beso con una pasión
indescriptible, su lengua estaba sedosa pero ya ni rastros había de mi leche,
nos quedamos abrazados varios minutos:
Te ha gustado Antonio
Me has llevado a la gloria, siempre se la chupas así a tu
marido
No lo creerás pero casi no lo hago, pero contigo sentí
algo especial, veremos como te recuperas porque esto recién empieza
La mire y sonriendo conteste
Ya lo creo que recién empieza
Comenzamos a besarnos nuevamente, nuestras manos recorrían
los cuerpos , mi mano se detuvo en su conchita y comencé a acariciarla, ella
hizo lo mismo su mano empezó a acariciar mi pija, la cual estaba endureciéndose
de nuevo, ya estábamos los dos muy excitados, me recosté sobre su cuerpo, ella
abrió bien las piernas mi pija estaba ahí frente a su cueva, despaciosamente
comencé a penetrarla, sentí que un calor terrible abrasaba mi miembro, Leyla
estaba muy caliente, todo estaba muy mojado mi pija se deslizaba en su interior
hasta meterse en las profundidades, ella cruzo sus piernas por detrás de mi
espalda y empezó a moverse a la par mía, me sentía invadido por oleadas de
placer, sus pezones estaban endurecidos clavándose en mi pecho. Sentí que ella
tenía un orgasmo, su vagina palpitaba, sus jugos brotaban saliendo en el entrar
y salir de mi pija, yo no quería acabar, deseaba seguir gozando. Sin sacarla
hice un giro en la cama de tal manera que ella quedo arriba mío cabalgándome,
ahora era ella la dueña de la situación, se movía sin cesar , yo chapoteaba en
esa vagina ardiente y llena de jugos, por momentos estaba tan adentro que solo
quedaban afuera mis huevos, mis manos recorrían sus pechos, sentía que pronto mi
leche brotaría nuevamente, quería que ella tuviese un nuevo orgasmo cuando yo
explotara en su interior, mis manos descendieron hasta su vagina comencé a
acariciar su clítoris, mis dedos notaban mi pija entrando y saliendo de esa
cueva. Ella acelero el ritmo, su cuerpo se convulsiono, sentí como se contraía
la vagina y ya no pude aguantar mas comencé a expulsar mi leche que se unió a
sus jugos, quedamos abrazados dormitándonos luego de haber recibido tanto
placer.
De pronto despertamos:
Hola que hermosa mujer tengo a mi lado
Nos dormimos Antonio, me has hecho muy feliz
Si, solo dormimos una hora pero me ha parecido una noche
a tu lado, te parece que cenemos algo, tienes hambre.
Tengo hambre, hambre de vos, sabes este encuentro es muy
especial marcara una etapa de mi vida, haré algo que siempre mi esposo me
pidió y hoy lo concretare con vos
Uff como me pones, dime, cual es esa sorpresa
Siento que vos me vas a cuidar y que esta excitación que
tengo contigo hará hermosa la situación, es tuyo , tómalo, nunca ha sido de
nadie
Leyla se dio vuelta en la cama dejando su hermoso culo hacia
mi, yo no podía contenerme, había intuido que ese culito era virgen cuando antes
había metido mi dedo, ahora ella me lo corroboraba , pero estaba decidida a
perder esa virginidad. Comencé a acariciar su espalda a masajearla, mi pija ya
se había puesto dura nuevamente, ella estaba de costado su espalda hacia mi, yo
se la puse entre sus nalgas en la puerta de su ano, ahí frente al agujerito sin
penetrarla, mis manos recorrían sus hombros, su cuello, dirigí una mano hacia
delante agarre uno de sus pechos, lo acaricie, jugué con sus pezones, notaba
como crecía su excitación, ya empezaba a moverse aun mi pija no la penetraba, mi
mano descendió hasta su vagina, comencé a acariciar su clítoris sus movimientos
fueron mayores, empecé a presionar note que empezaba a abrirse el agujero y con
los movimientos de ella comenza a penetrarla, ella gemía, gritaba, seguramente
un poco le dolía pero la excitación era mayor, ya estaba casi todo adentro,
sentía mi pija presionada por ese culo virgen, pronto acabaría dentro de el
estaba muy excitado, su clítoris estaba hinchado, acelere el movimiento de mis
dedos , ella se movía cada vez mas, no pude esperarla mi leche se derramo dentro
de su culo, seguí acariciándola hasta que vino su orgasmo, fue interminable,
aunque ya estaba mas flácida mi polla dentro de su culo sentía como me la
oprimía al palpitar. Ella se dio vuelta nos besamos, la mire y le dije:
Gracias amor, te gusto
Siento un fuego interior, me duele pero lo haría de
nuevo, ha sido una hermosa sensación, mi esposo no lo tendrá nunca, será
solamente tuyo.
Este fue nuestro primer encuentro, ambos seguimos nuestra
vida normalmente, los siguientes fueron tan buenos como este ya que como estamos
distantes entre encuentro y encuentro nuestro deseo crece.