Hola a todos, yo tengo 30 años y desde siempre me he sentido
atraído por los moros, contra más pinta dejados y varoniles más me gustan.
Ese aire de machos con los cojones bien puestos, de
folla-hembras que tienen, esos andares tan masculinos y sobre todo, y quien los
haya probado me entenderá, ese olor tan especial que sale de sus partes y de sus
sobacos, ummmmmmmmm a macho cabrio de verdad.
Lo que voy a contar me paso en Valencia, yo no soy de allí,
si lo fuera no me habría atrevido, fui a pasar un fin de semana con la intención
de buscar árabes que me dieran el morbillo ese que tanto nos gusta a los
viciosos.
Llegue desde mi ciudad, me pille un taxi hasta la pensión que
suelo ir, deje los bártulos y rápidamente me fui al cine x de la calle Alcoy,
con el culito caliente, ganas de rabo moreno y mi botellita de poppers en el
bolsillo.
El cine X al que fui me da mucho morbo porque nada mas entrar
, al lado de la taquilla, hay como una pequeña salita con sofás donde se sientan
los cuatro viejos mamones y un montón de chaperos árabes y rumanos a la espera
de clientes y tu los ves, y ellos te miran sabiendo a lo que vas, a amorrarte a
sus rabos descapullados buscando su leche caliente, en definitiva buscando su
hombría y sus aires de macho .
Entré en la sala oscura, medio a ciegas y me senté en la
primera butaca que vi., los chaperos no me hacían mucho caso por que joder tengo
30 años, buen cuerpo y claro como la mayoría de los maricas que van son viejos,
pues no daba la pinta de un cliente potencial ,a mi aunque suene pedante no me
faltan machos para que me enculen, pero no de árabes y es que el olor a moro
tira mucho para las mariconas viciosas como yo.
Mi plan era guarrear, allí no me conocía nadie y me podía
dedicar a algo más que poner el culo, iba muy calentorro y las esnifadas que le
pegaba a la botellita de nitrato no me ayudaban mucho a que me bajara la
calentura.
Los baños de ese cine, eso es lo mejor, están en la propia
sala, se entra por una puerta que hay en la parte trasera, bajando unas
escaleras y allí es un continuo bajar y subir de los moros y de los clientes.
Pues en uno de los muchos cigarrillos que me fumé en el baño
viendo pasar a la mercancía se me puso al lado un moro medio borracho de
cerveza, tendría unos 35 años, pero que pinta guarro y macho tenia el cabrón, se
me pone a hablar y yo no le hacia mucho caso porque le había echado el ojo a un
morito muy guapo , pero el moro borracho venga a insistir, que si nos vamos al
baño que si me la chupas, total que me empezó a calentar y mas cuando me levantó
el jersey y me puso una de sus manos sucias y callosas en mi vientre
acariciándomelo y al minuto a pellizcarme las tetillas ( que obsesión tienen los
moros con las tetas), total que con el calenton del poppers y la situación, la
gente pasaba al lado y nos miraba, cuando el moro borracho acerco su boca a la
mia, su aliento a cerveza me pareció el olor mas varonil que había olido nunca.
Me agarró de la mano y nos dirigimos a un wc , todo el mundo
mirando y un morito hablando en árabe con mi macho y sonriendo.
Cerro la puerta y después de pegarle un buen lingotazo a su
lata de cerveza se bajo los pantalones , me copio de la cabeza, me morreo y con
esos ojos rojos de borracho me miró a los ojos y se miró la polla, y yo doblando
las piernas me puse de rodillas delante de su rabo moreno, no muy grande, pero
suficiente.
Saque el poppers y le pegue una esnifada bien larga y empecé
a comer, abrazadito a sus piernas peludas, yo mamando rabo y la gente hablando
fuera, oía las voces de los viejos hablando entre ellos y la de algún moro
intentado ganarse un cliente, y yo estaba a mil, con mi cuerpecito de macho de
gimnasio tirao en el baño guarro de un cine x chapándosela a un moro borracho
que no tendría donde caerse muerto.
De repente me acorde del morito que sonreía cuando mi macho
me llevaba al baño y sacándome su miembro semiflacido de la boca le dije, abre
la puerta por favor, abre la puerta que vean tus paisanos cómo te como la polla,
el dudó un poco porque a los moros no les gusta nada que les vean otros moros,
pero supongo que el alcohol hizo su efecto y abrió la puerta.
Que caras de alucinados ponían las viejas mariconas, supongo
que por la envidia y el morito de afuera que se puso a chillar y a reírse de mi.
En ese momento me corrí por primera vez, y en vez de bajarme
la calentura me seguí masturbando. Mi moro borracho habría y cerraba la puerta
pero los comentarios de afuera ya eran solo para nosotros, oí gritos en árabe y
enseguida oí venir a mas gente, y mi macho árabe cabeceando se sonrió y abrió la
puerta de par en par.
Os juro que mi polla seguía a mil, jamás me había sentido tan
puta perra, se me acerco un abuelo y me beso en la frente mientras yo seguía
mamando y los moros se reían a carcajada limpia para la alegría de mi macho, y
de repente……. Me agarra fuerte de la cabeza y empiezo a notar liquido, me estaba
meando su cerveza caliente, es la segunda vez en mi vida que me meaban pero ahí
fue donde me volví lo más puta perra del mundo, cuando el morito se dio cuenta
se apartó para que no le salpicara y se puso a gritar y a partirse el culo de
risa pero sin dejar de mirar, los otros moros y los viejos me miraban sin decir
nada, con los ojos bien abiertos, yo extasiado me puse a gritar, soy una puta,
quiero pollaaaaaaa, quiero pollaaaaaaaaaa y el moro venga a mear, que meada de
cerveza mas larga, prácticamente agua ( afortunadamente) pero larga larga,
enfocando a mi cara y a mi pecho,
Yo me volví a correr y mi leche se mezclo en el suelo con los
meados del marroquí, cerro la puerta y me pidió dinero, le di 20 euros que
llevaba ya preparados para la ocasión y enseguida me puse a pensar como coño iba
yo a salir de allí con la camiseta y el jersey calados ( los había puesto en el
suelo, antes de que se mojara, je) y con la gente mirando, bufff me vino la
realidad de golpe. El moro me volvió a morrear , en eso tuve suerte, abrió la
puerta, yo medio vestido, y la cerro y se puso a comentar la jugada entre el
jolgorio de sus paisanos , pensé ya tiene el macho lo que buscaba.
Me coloqué el abrigo, cremallera a tope y con la camiseta
calada en una mano me dispuse a salir, sin mirar atrás, paso firme, je je, pero
to dios me miraba, en el baño, subiendo las escaleras, comentarios sobre mi, en
la sala del cine y en la salita pille al morito joven riéndose contando mi
historia y por fin la entrada, buffff aire libre, menos mal que no era mi
ciudad.
Por el camino a la pensión pensé , - Estás loco , como una
cabra, pero la sonrisita no se me iba de la cara.