CUMPLEAÑOS FELIZ CON LA AYUDA DE SALUSTIO
Hace unos días tuve la "mala suerte" de llegar al medio
siglo, digo mala suerte porque a la mayoría de las personas les parecemos viejos
caducos y no nos aceptan como compañeros de cama, auque estemos en toda nuestra
potencia física y mental como para poder darles satisfacciones y también para
recibirlas.
Mi cumpleaños cayó un lunes y por ser día laborable no se
podía hacer una reunión que durase hasta altas horas de la madrugada, ustedes
dirán por que no la hizo el sábado anterior o el domingo, pero eso no tiene
gracia de festejar los cumpleaños adelantados o atrasados, además mi familia
está en distintas partes de planeta, como Australia y Buenos Aires por esos tuve
que conformarme con una cena formal en la casa de mi hermano Leo.
Mi hermano hizo un asado en el parrillero que tiene en el
fondo de su casa el cual fue debidamente regado con un buen vino tinto, luego
mis sobrinos me dieron el afectuoso beso de cumpleaños antes de cortar la torta
con 50 velitas y antes de la medianoche se terminó la fistecita porque todos
teníamos nuestros quehaceres al día siguiente.
Yo había faltado al liceo donde tengo algunas clases
nocturnas, por ese acontecimiento pedí la noche libre para poder estar con parte
de la familia y allí recibí los llamados telefónicos de la otra parte que se
encuentra allende los mares.
Leo me llevo a su dormitorio para darme un beso el cual duró
bastante tiempo haciéndome recordar nuestros "encuentros" de otrora, pero no se
extendió más solamente me hizo un intercambio de saliva jugando con mi lengua
mientras sus manos me pellizcaba las nalgas, luego me dijo:
-Es suficiente por hoy... un día de estoy voy por tu casa
para que me la chupes, ¿todavía lo hacés tan bien como antes?
-Con los años se adquiere más experiencia...
Reímos los dos y luego volvimos a la reunión donde me despedí
de todos para irme a mi casa donde me esperaba una sorpresa preparada, pero
sorpresa al fin.
Mi vecino Salustio, quería pasar conmigo mi cumpleaños para
agasajarme con la ricura de pinga que tiene, por eso le dije que me esperase en
su depto. que cuando terminase de cenar en la casa de mi hermano vendría
directamente a u casa para recibir su obsequio de cumpleaños.
Ni bien entré a su departamento me abrazó besándome
intensamente hasta hacerme percibir su saliva mezclada con el ron de los mojitos
que acostumbra a beber diariamente.
Como sabe que los mojitos no son mi debilidad, me obsequió
una botella de mi whisky preferido el "Johnny", pero cuando abrí el paquete me
asombré muchísimo porque era uno que nunca antes había bebido, el etiqueta
dorada.
Le agradecí, diciéndole que no podía aceptar que era algo muy
caro, para que me lo obsequiase pero no me dejó terminar simplemente dijo:
-No te preocupes, lo paga el banco..., es uno de los
obsequios que paga para agasajar a clientes importantes...
Terminó de beber su mojito y luego con una mano me llevó
abrazado hasta su dormitorio mientras su otra mano iba jugueteando con mis
nalgas.
Al llegar al dormitorio se quitó la bata de seda dejándome
ver su hermosa verga enhiesta en todo su esplendor, la cual tenía el glande ya
húmedo por sus líquidos preeyaculatorios y en un santiamén me quede totalmente
desnudo para no ser descortés con mi anfitrión.
Ya sobre la cama nuestros brazos se entrelazaron en un abrazo
tremendamente apretado seguido por el fuerte contacto de nuestras piernas
quedando por ese hecho nuestras pijas prisioneras, una sobre la otra contra
nuestros estómagos a la vez que los intercambios de fluidos bucales comenzaron
en un interminable beso a todo vapor.
Luego me dediqué a saborear su verga que a esas alturas
escupía un cálido jugo preseminal muy sabroso, cosa que me excitó mucho e
intenté un sesenta y nueve el cual Salustio no rechazó diciéndome antes de
tragarse mi verga.
-Es tu cumpleaños, mi regalo es mi cuerpo hazme lo que
quieras hoy te permito todo...
Luego de chupármela un poco se incorporó me agarró por los
hombros y me empujó hacia abajo haciéndome lamer sus bolas al mismo tiempo que
se agitaba gemía cada vez con mayor intensidad.
Dejé sus bolas para lamer su glande el cual lentamente fue
introducido nuevamente en mi boca mientras Salustio hincado sobre la cama me
tomaba la cabeza entre sus manos empujándome su pinga cada vez más dentro de mi
boca.
No duró mucho más en esa situación se corrió dentro de mi
boca haciéndome escupir todas su descarga sobre sus bolas las cuales quedaron
blanquecinas y brillosas por la gran cantidad de leche expulsada desde su
interior.
Mi verga estaba sudorosa y completamente dura porque esa
eyaculación que mi boca había producido en mi amigo no fue suficiente como para
que me produjese una a mí.
Salustio al verla así la tomó entre sus manos y me dijo:
-Te voy a hacer una paja inolvidable!!
Me negué diciéndole que él me había ofrecido todo su cuerpo y
que ya era hora de que lo penetrase, disfrutando con su culo como él me había
hecho gozar con su verga en otras oportunidades.
Resignado asintió porque lo había ofrecido, pero antes de que
se pusiese boca abajo para sentir el rigor de mi verga entrando y saliendo le
pedí un último deseo.
Si vieron las fotos que acompañan este relato se habrán dado
cuenta que mi deseo fue que pusiese la cámara automática para poder registrar
ese hecho histórico.

No hay palabras para describir como fue esa penetración tantas veces
deseada pero nunca autorizada por Salustio.
Gocen de las fotos como yo gocé haciendo que Salustio gimiese cada vez más
alto con cada centímetro de mi pinga que se iba abriendo camino en su
interior.

Salustio quedó muy satisfecho porque lo hice gozar muy
suavemente penetrándolo y parando para abrirme camino dilatándole su esfínter
con toda consideración para lograr luego un vaivén alucinante.
La cámara disparaba flashes y flashes y de entre todas las
fotos elegí estas para compartir con mis lectores.


Ese día hice todo lo que antes no había logrado hacerle
consentir, lo penetré boca abajo, parados, y finalmente lo hice sentar sobre mi
verga justo en el momento que eyaculaba.
Como Salustio no está acostumbrado a sentarse sobre las
vergas cayó de golpe haciéndome eyacular en lo más profundo de su ser y por eso
no pude tener una fotografía de mi pija chorreando leche cerca de su culo
totalmente abierto por los empujes que mi verga le dio al introducirse en él.

Lo único que importa es que esa noche de cumpleaños la gocé
muy intensamente, al fin y al cabo ya no era más mi cumpleaños porque habían
pasado las doce de la noche cuando comenzó el agasajo de Salustio..
Mi vecino Salustio ahora está en Venezuela porque fue a
llevar unos informes a la central de allá, pero lo espero para el mes que viene
con la esperanza de repetir la fiestecita de cumpleaños el día del suyo que
según me dijo es por la mitad de noviembre.
OMAR
Espero comentarios y fotos como siempre en
omarkiwi@yahoo.com