Mi Madre Viciosa e Incestuosa.
Es la historia de mi madre y de mi padre que es uno de mis
hermanos, es en fin el desahogo de un relato que trata de establecer una verdad
que se me hace difícil, para comprenderla tenemos que saber su origen, ella fue
abandonada como muchas familias pobres a la calle, nunca conoció a su padre y su
madre se perdió en una noche de prostitucion, aprendio honestamente a trabajar y
se instalaba en las construcciones de un edificio y se concentraba en hacer el
desayuno y almuerzo de aquellos obreros que desde las 7am se daban cita a su
lugar de trabajo, se hizo famosa desde joven, teniendo apenas a sus 15 años
salio embarazada, un hecho que se podía decir que era común y mas en aquellas
mujeres de escasos recursos donde buscando el placer también buscaban el
príncipe azul que la sacara de su entorno.
Se hizo famosa ya que dio a luz un par de gemelos , uno de
color blanco como la leche y otro de color negro como la noche misma, se dice
que el primero fue del ingeniero alemán Joseph que dirigía aquella obra y el
otro de Manuel que era el guardián de la noche.
Lucia recibió una compensación del alemán que le pasaba
religiosamente alrededor de US$300 dólares al mes, el guardián no dio la cara y
Lucia se conformo con su soltería de mujer con 2 hijos
Habían pasado 16 años de aquel hecho, Lucia que tenia 32 años
mantenía un cuerpo que se podía definir impecable, sus senos que eran pequeños
en su juventud habían crecido por su embarazo y al no tener mas hijos se han
mantenido firme, su trasero caribeño apenas entraba en aquellos pantalones de
colores tropicales que trazaban la frontera del pecado.
Era la mas deseada del barrio, pero nadie comprendía porque
Lucia no le hacia caso a las insinuaciones que normalmente le hacían los hombres
diariamente.
Mi madre crío a Gustavo (tez blanca) y Roberto (tez negra)
con el mismo amor y pasión, siempre tuvo la esperanza que ambos se superaran y
pudieran salir de aquel barrio humilde de Santo Domingo.
Bajo el apretujamiento de aquella casa humilde, ella no podía
disimular mirar a sus hijos , aquellos niños que antes amamantaba , ya habían
crecido, Roberto tenia una piel oscura y una verga que en descanso se apretujaba
en su interior, me imagino que comenzó a desear esa polla, desde aquel día que
bañando a su hijo, la pija se le paro y ella quizás por instinto la comenzó a
menear hasta "lavarla bien" que era la excusa preferida por ella para asear a
mis dos hermanos ,lo hizo hasta la edad de los 9 anos donde el pudor comienza a
dar paso y donde ella no podía justificar frente a los vecinos "bañar a sus
hijos".
La casa humilde que albergaba esa familia era de apenas
40metros.El baño era apenas un piso de cemento, dividido por una tela que daba a
la habitación y un poco mas a la sala comedor, dormían junto en una cama King
donde se apretujaban esos tres seres humanos.
Ella como todo mujer, sentía a veces necesidad de menear la
cola, aquella noche de primavera, casualmente vio a sus dos hijos bañándose
juntos, no pudo disimular que sintió algo raro en su cuerpo, aquello que
comienza a mover los flujos y deseos de una mujer soltera que quería
reivindicarse en la sociedad, detrás de aquella tela que pretendía ser cortina,
era fácilmente visible ver el tronco que lavaba Roberto, esta vez estaba en
erección total , el se hacia una paja con su hermano Gustavo, dos penes
totalmente diferentes, la pija de Roberto, gruesa y larga , sobrepasaba su mano,
mientras que la de Gustavo se distinguía por ser larga y de una cabeza bien
roja, le trajo recuerdo inolvidables en la cual aquella noche follo con el
ingeniero y luego de este irse y prácticamente desnuda vino el guardián y se
monto arriba de ella, volvió a la realidad cuando noto que Roberto se vino y
aquella leche saltaba al cuerpo de su otro hijo Gustavo.
Daba la espalda buscando que el olor de la pasta que
preparaba fuera su mejor aliado para disminuir sus deseos puteriles. Luego de la
cena era común ver su novela y despues les decía a sus hijos que salieran para
ella bañarse.
Aquel día con la excusa que estaba lloviendo y ellos
disfrutaban de una película, a menos de 4 metros, Lucia se quito la ropa , se
puso la toalla que arropaba su cuerpo y se metió en el baño, miraba desde ese
ángulo a sus dos hijos, aquellos chicos disfrutaban de su película cuando ella
se tiro la primera jarra de agua, se puso de lado de tal forma que si ellos
miraban para atrás , tuvieran una perfecta imagen de sus pechos y de aquel culo
que hacia estremecer a mas de un mortal que se dignara de estar vivo.
Sin embargo el sonido de la lluvia fue su peor enemigo , sus
hijos siguieron su entretención y ella al terminar se puso una bata que apenas
le llegaban al muslo , la diferencia fue que aquella bata no podía guardar
aquellas marcas que hacia de mi madre una de las mas deseadas del barrio, al no
tener sostén , se transparentaba a simple vista aquellos pezones paraditos , no
pudo pasar desarpecibido por mis hermanos cuando ella salio a prepararse una
taza de café por el frío , aquella bata transparentaba con fiereza los glúteos
de mi madre.
Por lo que cuenta mi madre aquellos chicos trataron de
disimular sus erecciones, tapándose con unos cojines que se pusieron cada uno en
sus muslos.
Ella apago la luz y al cruzar la cortina se tiro en la cama,
dormía en el medio, a su izquierda dormía Gustavo y Roberto a su derecha.
Deseaba fervientemente el calor de sus hijos, aún así el
sueño la venció, era de madrugada cuando sintió una sensación bien extraña
aunque ya era conocida por ella, sintió como aquella verga negra, se quería
meter entre sus piernas, mientras que el la besaba en el cuello, ven mamá, ven,
se que lo quieres, tócame madre, susurraba su hijo, ella quería despegarse, pero
que podía hacer, al frente estaba Gustavo que roncaba, se quedo inmóvil con la
esperanza que Roberto saciara su curiosidad, pero aquel negro estaba que ardía
frente a su mamita, le bajo los panties y abriendo los pliegues de sus nalgas,
se dirigió a la cueva de los infinitos placeres, ella respingaba, su trasero se
movía para atrás, mientras que Roberto elevo la pierna izquierda de ella y tuvo
acceso por primera vez al clítoris de ella, luego de tocarlo , ella quería que
el mundo no existiera, no quería rememorar mas nada, sintió el placer de lo
prohibido, su raja la traiciono, cuando el metió los dedos en su concha, sintió
como aquella mujer estaba húmeda, la follo con sus dedos, estimulando siempre su
clítoris, puso la mano de su madre en la verga de el , ella buscando que una
paja, venciera la lujuria de su hijo, sintió su lechazo en la espalda, vino
entonces un silencio en aquel momento , Lucia creyó que esto saciaría totalmente
aquel negro de polla grande ; estaba totalmente equivocada y es que cuando la
lujuria se junta con los deseos resulta ser el viagra de nuestros pensamientos,
la polla permanecía prácticamente erecta, el la follaba con sus dedos con mayor
rapidez, apretaba sus labios para no divulgar que estaba gozando, sintió que los
dedos fueron sustituidos por aquella pija cabezona que hizo su entrada en aquel
coño traicionero que no le hacia caso a lo dictado por sus neuronas racionales,
se la metió el negro y aquella mujer comenzó a moverse, no pudo mas y sus
gemidos despertaron a Gustavo, entre la oscuridad , el sintió los gemidos de su
madre que estaba siendo follado por su hermano, llevo la mano de su madre a su
pija que estaba en posición de torre, Roberto al darse cuenta que ya su hermano
se había unido a ese combo, comenzó a metérsela sin piedad, mientras que su
hermano le levanto la bata y comenzó a darle una mamada a esos pechos,
No, no, no, que hacen, no me hagan esto, gritaba con una voz
tan débil que ni ella misma se creía su resistencia,
la pija de Gustavo se deposito en la boca de su madre, sintió
aquella masa de carne llegar hasta su garganta, sudo como hacen las perritas en
celo , aquella negra estaba sintió como Roberto saco su pija y se la llevo a la
boca de Lucia, a la derecha e izquierda de su boca, los dos falos se tocaban y
entraban a la boca de su madre, los dos se vinieron con diferencia de apenas 30
segundos.
Tras la leche derramarse en sus labios , aquellos hijos
sedientos de amor, consumaron una alianza de incesto , sus labios besaron a su
madre y los tres locos de deseos se olvidaron de quien era quien, ella sintió
como Gustavo se instalo en mamarle el culo mientras que Roberto busco su sexo,
aquella doble mamada aumento el deseo de mi madre, Gustavo le puso su pija en el
coño de ella, mientras que Roberto dirigió su polla hacia el otro agujero,
aquella pija violo los limites del trasero de ella, él sube y baja de las dos
pingas se unieron para que aquella negra no estuviera en su sano juicio.
Gustavo & Roberto se combinaron para darle un merecido
lechazo en aquellos orificios ardientes y deseosos de ser llenado de leche de su
propia sangre,
Roberto cedió con su tercer y adolorido lechazo en el trasero
de mi madre, aquel lechazo de Gustavo fue su segundo, permaneció tan inmóvil en
la raja de mi madre que solo ella se dio cuenta que su hijo le había derramado
de leche fértil, sintió la leche bajando de sus paredes destrozadas.
Ante la lluvia de aquella noche y una pertinaz gotera del
techo, se fue al baño a lavarse, se acostó entre sus dos hijos, les dijo que la
respetaran, que eso no podía pasar de nuevo, no se atrevió a prender la luz,
pensó que toda mujer tiene dos caras diferentes despues de sentir un orgasmo, no
quería que ellos vieran a su madre con cara de satisfacción.
Luego de pelear con sus pensamientos se durmió de nuevo, en
el amanecer profundo, se despertó al sentir una nueva mamada en su coño, se
hacia la dormida, no quería sencillamente despertar de su propia realidad de
saber que sus dos hijos ya no la consideraban como su madre sino como su amante
también.
Sus piernas fueron sujetadas y abiertas, de tal manera que su
raja quedaba a merced de ser penetrada y violada nuevamente, pasaron breves
intervalos de segundos antes que sintiera aquella moronga dentro de ella, por su
grosor, sabia que estaba siendo follada por Roberto, nunca lo averiguo, solo
supo que el se vino dentro de ella y al poco rato recibió de nuevo la cogida de
su otro hijo, aquellos imberbes saciaban sus deseos reprimidos con su madre.
Mi madre no tuvo fuerza para protegerse, nunca supo quien la
embarazo realmente, nunca mis hermanos quisieron hacerse la prueba de quien es
mi padre, solo se que a los 9 meses vine al mundo. Soy dominic de color mulato y
mestizo.
Al ser como soy, rememoro aquel día que mi madre tuvo la
fortaleza de decírmelo, aquella historia sórdida donde dio lugar a que yo
naciera.
Me lo dijo cuando cumplí 18 y ella tenia 50, me miro buscando
el perdón maternal, le dije sencillamente que no era su culpa, puse mi cabeza en
su pecho, sentí el calor de su pecho, la respiración profunda, aquel latido del
corazón que se aceleraba paso a paso, comencé a besar su cara y a quitarle con
mis dedos las lagrimas que brotaban de sus ojos, ella acerco sus labios
peligrosamente a los míos, quería rechazarlo, mas la ternura de sus caricias me
vencieron, cada espacio de sus labios se juntaron con el mío, cada punta de mi
lengua le dio paso a su lengua, me succiono mi lengua como si fuera un falo, me
toco mi pija , aquella pija de color mestizo sucumbió ante los toques prohibidos
que hacían aquella noticia mas sórdida.
Hijo tócame por favor, quiero sentir de nuevo lo que es la
felicidad, entendí la contradicción de mi vida, aquel deseo de poseerla me
igualo a ella, con desesperación le subí la falda y le volé sus panties, mi
verga hizo el resto, violo aquel túnel, que hacia resistencia hasta que mi polla
vio como entraba entre sus paredes que comenzaban a rememorar aquellas cogidas
de mis hermanos.
Cuando sentí que mi pija llegaba al final, sentí sus unas
enterrarse en mis nalgas, pidiéndome mas y mas, aquel hueco quería leche y yo
perdí también la razón, me la folle
Hasta que oí su grito, aquella puta deseaba ser follada y yo
la complací, mis huevos se hinchaban como si fuero un perro, deposite el semen
con una descarga enorme, me tomo por sorpresa la lamida de mi pecho, sentí los
devaneos que luego me harían tomar la decisión de ser transexual, mi madre saco
mi pinga y me puso esta vez en cuatro, busco un consolador doble y se puso uno
en su raja y otro en mi esfínter, aquella cogida totalmente diferente hizo
brotar mi leche de nuevo.
Yo debo confesar que soy una viciosa transex, hoy ante
ustedes confieso que mi madre fue mi alumna, la que me enseño a follar por ambos
lados, soy la hembra que ella no tuvo.
Dominic