Catalina I
Hola me llamo Catalina, y soy travesti de closet. Comencé con
estas inclinaciones desde muy niña, como soy hija única de madre soltera, desde
niña pase mucho tiempo sola en casa, tiempo que aprovechaba para jugar con la
ropa de mi mamá.
Siempre fui muy introvertida y no tenía muchos amigos en el
colegio; cuando tenía 14 años y estaba en 9º grado mis compañeros de clases me
molestaban mucho, por tal motivo yo vivía muy desmotivada en el estudio y
termine perdiendo el año.
Para que recuperara el año que había perdido, mi mamá decidió
colocarme en un colegio semestralizado (donde se cursa un año escolar por
semestre, ósea dos años en uno), el problema era que ese es el tipo de colegio a
donde van a dar los expulsados de otros colegios; los chicos con problemas de
comportamiento, drogadictos, vándalos, o como en mi caso los que han perdido
años, así que la mayoría de mis compañeros tenían al menos un par de años mas
que yo.
Igual que me había pasado antes, era bastante introvertida y
no tenia casi amigos, pero todo cambio a mediados se semestre, tenia entonces yo
18 años recién cumplidos. El colegio organizo una salida de fin de semana a un
pueblito cercano, iban los cursos de 9º a 11º.
La idea de la salida era tener una mejor integración, por eso
se organizaron varias actividades, incluidas presentaciones musicales de algunos
chicos que tenían bandas de rock, presentaciones teatrales y cosas por el
estilo.
En aquel entonces estaban muy de moda las famosas spice girls
y nuestra directora de curso, por alguna razón se le ocurrió que hiciéramos los
chicos una parodia de ellas, vistiéndonos de mujeres, así que dividió el salón
en varios grupos para que sacaramos varios montajes.
A mi no me agrado al principio la idea, por que como en el
fondo lo de vestir de mujer me gustaba, me daba miedo que los demás descubrieran
mis inclinaciones; pero como a los demás chicos les pareció una idea muy
divertida y estuvieron de acuerdo, yo me uní sin quejarme.
La misma profesora armo los grupos, lo que me evito el
problema de ponerme a buscar con quien hacerme, ya que como dije antes no tenía
amigos entonces. los grupos desde luego eran de 5, como las spice girls, además
mío estaban Eduardo, un chico de 17 años, 180 cm. de estatura, bastante guapo,
Felipe, que tenia 18 igual que yo, sin embargo era un poco mas alto, Camilo, de
18 años, acuerpado, pues iba al gym, de 170 cm de estatura mas o menos y
Gustavo, de 17 años que media como 170cm. Yo por mi parte media 155cm bastante
delgada, con cara niña todavía, y modestia a parte siempre he tenido un culito
espectacular (herencia de mi madre que es bastante prominente de esa parte),
tenia entonces el pelo un poco largo, hasta la quijada, lo cual le daba una
expresión bastante femenina a mi rostro.
Ensayamos varias veces en casa de Camilo, eso si sin
vestuario, solo la música y la coreografía, que era bastante hilarante por
cierto. Para el día de la salida y la presentación nos pusimos de acuerdo en que
cada uno conseguia su vestuario, excepto por mi, todos tenían hermanas y ellas
les prestaron algunas cosas, como yo no tenia hermanas y la ropa de mi mamá era
bastante seria para lo que íbamos a hacer yo le pedí ayuda a Camilo, con quien
mas o menos comenzaba a tener algo de confianza. El ultimo día de ensayo, un
viernes, antes de la salida, cuando termínanos y los demás chicos se fueron,
Camilo me dijo que me quedara y que mirábamos alguna de la ropa de su hermana
menor, que era mas o menos de mi estatura, y que como ella estaba fuera unos
días, no había problema en tomarla prestada para la presentación.
Subimos entonces al cuarto de su hermana, estábamos solos él
y yo, pues sus papás trabajaban y llegaban tarde, y como dije antes su hermana
estaba de viaje.
-Bueno – dijo Camilo mientras entrábamos al cuarto de su
hermana – yo ya tengo listo lo que me voy a poner, y hasta alquile una peluca
(él tenia el cabello bastante corto), así que miremos a ver que tiene Johana
(ese era el nombre de su hermana) que te sirva (él venia de una familia de
sociedad, así que acostumbraba a tratar de tu a todos)
-Gracias – dije yo con timidez –, gracias por salvarme por
que no tenía nada para mañana.
-no de nada Julián (mi nombre de pila)- respondió Camilo-,
estamos para ayudarnos, además si nos va bien la nota es para todos y los del
vestuario lo califican también.
Mientras decía eso me invito a pasar y a sentarme en una
silla que había frente al tocador de Johana, entre tanto comenzó a buscar algo
dentro del closet, mientras me dijo:
-por lo menos tú no necesitas peluca-
-si, menos mal –respondí.
-lo que si tenemos que llevar es maquillaje, suerte que
Johana no esta, porque eso no nos lo prestaría ni de chiste-
Entonces saco algo de ropa, como nos teníamos que parecer a
las spice girls buscábamos atuendos mas bien atrevidos, aunque desde luego como
era una parodia la apariencia que buscábamos era mas exagerada que femenina.
-bueno- dijo Camilo-, esta ropa es más o menos de tu talla
pero para asegurarnos pruébatela.
A mi me dio algo de pena, bueno de hecho mucha pena, pero aun
así accedí, pase entonces al baño y me probé lo que Camilo me dio, era un
pantalón deportivo, de esos bastante pegados al cuerpo, una blusa también
deportiva y una balaca para el cabello.
-listo? –pregunto él.
-Si, me queda bien- respondí.
-sal para verte- dijo Camilo entonces.
A me dio mucha pena, porque nunca nadie me había visto de
chica, también por que como he dicho tengo la cola un poco grande y con ese
pantalón se me notaba bastante. Aun así salí.
-que tal?- le pregunte
Él se quedo sin decir una palabra, y la verdad es que al
verme al espejo, me veia bastante femenina.
-mm, hay un problema- dijo Camilo mientras miraba mi trasero.
-cual?- pregunte.
-Pues que con ese pantalón se te nota muy feo la ropa
interior- respondió
Y era verdad, el pantaloncillo de hombre se veía bastante
feo, aunque por otro lado si era una parodia eso no estaría mal. Entonces él
comenzó a buscar en las gavetas de su hermana hasta que encontró una tanga tipo
hilo dental y un sostén, ambos blancos, y dándomelos me dijo:
-Pruébate eso así se vera mejor-
A mi me dio aun mas pena, pero me la aguante y fui a
vestirme, me puse la tanguita que se metía en mi culito de un modo que me
encantaba, también el sujetador, además Camilo me dio un par de medias para que
rellenara el sostén.
Al salir me veía súper linda, igual que cuando me vestía sola
en casa. Camilo me pidió que me sentara en frente del tocador de su hermana y
saco algo de maquillaje que torpemente intento colocarme, yo le pedí entonces
que me dejara hacerlo, pues yo ya sabia hacerlo bien, y me maquille
completamente. Mientras lo hacia él miraba atentamente. Cuando termine dijo:
-Ya has hecho esto antes?-
Fue entonces que me di cuenta de que me había dejado llevar
por la situación y no había disimilado ni un poquito.
-Huy, ya esta tardísimo- dije parándome y dirigiéndome hacia
el baño, con el fin de cambiar el tema- me tengo que ir, para alistarme para
mañana.
-si ya esta tarde – respondió Camilo, siguiéndome la
corriente-, bueno deja esa ropa ahí y yo te la llevo en mi maleta.
Dicho esto entre al baño y me cambien, yo estaba bastante
asustada y sonrojada por lo que acabada de pasar, al salir me despedí de él y
salí de allí tan pronto como pude.
Mientras llegaba a mi casa me llenaba de preocupaciones por
lo que acabada de pasar, pues tenía miedo de que Camilo se hubiera dado cuenta
de mis gustos y fuera a delatarme.
Sin superar del todo esos temores, paso la noche, a las 5 de
la mañana me levanto mi mamá y me llevo al colegio, por que a las 6:30 salía el
bus.
Allí estaban todos los del curso, incluidos los chicos de mi
grupo; Eduardo, Gustavo, Felipe y claro, Camilo, al que al ver me dio mucha
pena, al punto de ponerme roja, cosa que, excepto el nadie notó.
-Hola como estas- Me saludo Camilo
-Bien, gracias- respondí mirando hacia el piso
-Llegaste rápido a tu casa?-
-si el bus paso rápido- respondí- si te acordaste de traer la
ropa de tu hermana que me vas a prestar?.
-Si, pero no te pude traer esa misma ropa, por que mientras
la alistaba se que cayo una gaseosa encima y se ensucio.- respondió Camilo- Pero
no hay problema te traje otra, es de la misma talla así que no te preocupes, te
va a gustar.
Ese te va a gustar me sonó un poco raro pero lo deje pasar.
Así comenzó el viaje, íbamos para un pueblito que quedaba
como a 1 hora de la ciudad, allí llegaríamos a un sitio que se usaba para esa
clase de salidas de colegio y cosas por el estilo. Había un salon bastante
grande, donde de hacían reuniones, y donde nosotros íbamos a hacer nuestras
presentaciones.
También había muchas cabañas, y una especie de hotel, donde
estaba un restaurante. Así que lo primero al llegar fue dividir los grupos y
entregar las cabañas. Como es obvio las chicas y chicos quedaban separados; a
las chicas las dejaron en el hotel, con los profesores, y los chicos en las
cabañas. Que era para 5 o 6 personas. Para ayudar con la organización de las
presentaciones, los dejaron en las cabañas con los mismos grupos de las
presentaciones.
Cuando eran como las 6 de la tarde empezaron las
presentaciones, hubo un par de grupos de música, dos obras de teatro, así
llegaron las 8:00 p.m. cuando se dejo salir a un descaso de 20 minutos, después
de eso seguía nuestra presentación.
Fuimos entonces los 5 a arreglarnos, como solo había un baño
fuimos a cambiarnos pro turnos. Camilo se quedo hablando con un profesor, y como
mis cosas estaba en su maleta tuve que esperar a que el llegara.
Mientras Gustavo, Felipe y Eduardo de cambiaron. Parecían 3
payasos, se pintoretearon la cara de la forma mas grotesca que pudieron; Eduardo
que era el mas alto se trajo un sostén de su mamá, que por lo visto era bastante
pechugona y lo lleno de algodón, quedándole unas tetas gigantes que se veían muy
graciosas, en cuanto a Felipe y Gustavo se acomodaron cada uno con un par de
naranjas, que además no eran del mismo tamaño, por lo que se veían bastante
graciosos.
Terminaron pues de vestirse y Camilo no volvía, así ellos
tres que ya estaban listos, decidieron adelantarse mientras él volvía.
Justo ellos que salieron y Camilo que entro
-Disculpa la demora – dijo
-no tranquilo –respondí- pero apurémonos por que Gustavo,
Felipe y Eduardo ya se arreglaron y esta esperando, además las presentaciones
comienzan en 5 minutos.
-si, listo no hay problema- dijo mientras tomaba su maleta y
entraba al baño- me cambio y enseguida entras tu.
Dicho y hecho entro y es 2 minutos salio, tenía una minifalda
y una blusa. La verdad sea dicha, se veía de lo mas grotesco con la musculatura
que tenia, además no se puso ningún sostén o relleno, ni nada y para rematar se
puso una peluca verde, así señores, verde, parecía un marciano, al verlo no pude
contener la risa.
-bueno, deja la risita y entra a vestirte- dijo un poco
afanado
Yo entre al baño entonces a ver que era lo que me había
traído. Par mi sorpresa, no se parecía en nada a las payasadas de los demás. Lo
primero que vi, fue un juego de ropa interior blanco de encaje, un cachetero de
lo mas bonito, que dicho de paso es una de las prendas que mas me gusta, por
como se amolda al culito, y un sostén súper lindo y delicado con una rosita en
el medio de las dos copas. Además de eso me dejo un paquete de algodón para que
usara de relleno. En vez de pantalón, me trajo una minifaldita de jean, con
corte en diagonal, bastante linda, y una blusa rosadita, apretadita y con
bordados de mariposas. También había una chaqueta que hacia juego con la falda y
que es de esas bastante cortas que apenas llegan a mitad de la espalda. Como si
fuera poco me trajo unas sandalias, rosadas igual que la blusa, y se trajo
consigo el maquillaje de su hermana y una diadema rosada tambien.
Yo estaba bastante embobada viendo todo esto y preguntándome
en que estaba pensando Camilo cuando decidió traerme todo esto, cuando sentí un
golpeteo en la puerta:
-rápido Julián que ya es hora, yo me voy adelantando- dijo
Camilo- yo veré, bien linda para la presentación.
Y sin que yo alcanzara a responder nada escuche como él salía
de la cabaña, yo quede bastante excitada de escuchar que me dijera "linda"
Como igual no tenia mas opción, comencé a vestirme, valga la
pena decir que no tenia nada de vello corporal, así que mis piernitas lucias muy
lindas con esa minifaldita, que como además era bien pegada, dejaba notar mi
delicioso par de nalgas. A medida que me iba vistiendo me ponía cada vez mas
caliente y sentía un morbo impresionante, por un lado el temor de que me vieran
así, y descubrieran que yo era travesti, y por otro lado el deseo de hacerlo por
que nunca antes nadie me había visto vestida, y tenia ganas de ver la reacción
de todos, además por que la ropa que de dejo Camilo estaba preciosa.
Salí pues de allí, vestida como toda una señorita, al llegar
al salon de las presentaciones, resulta que ya habían comenzado, hace 10
minutos. Yo golpee y me abrió el coordinador de disciplina, que por cierto era
súper malgeniado:
-A ver señorita, no se les dijo que eran 20 minutos de
receso?- Resulta que el en realidad no se dio cuenta de que yo era un chico.-
ahora que haya el próximo descanso se queda aquí recogiendo papeles.
Yo iba a aclararle que era un chico y la razón de mi demora,
pero en eso nombraron a mi grupo para la siguiente presentación, de manera que
sin decirle sin coordinanor nada, entre y me dirigí donde estaban mis
compañeros, eso si muy cachonda después de que el coordinador pensara que era
una chica.
Al verme casi no me reconocen, me molestaron bastante,
excepto Camilo que antes de salir a escenario me dijo al oído:
-te ves muy linda-
Eso me termino de poner cachonda.
Salimos entonces a hacer la famosa parodia, que con la
apariencia de mis compañeros había logrado sacar bastares carcajadas a los
asistentes. En un determinado momento, cada uno pasaba al medio mientras los
demás se hacían hacia a tras y bailaba solo. Cuando los demás pasaron, se
dedicaron a hacer payasadas, que generaron muchas risas, sin embargo cuando yo
pase, no sabia que hacer, con el nerviosismo y la sensación de esa ropa interior
femenina, y en especial, el cachetero sobre mi culito, comencé a moverme
bastante sensual y femeninamente, el resultado fueron mas de un piropo y mas de
un grito de, "no que eran solo hombres"; y es que mas de uno me confundía con
una mujer.
Al terminar las presentaciones hubo un nuevo descanso, pues
ya eran las 10:00 p.m. así que todos aprovecharon para ir a ponerse su ropa
masculina nuevamente, pero justo cuando yo iba a salir:
-A donde cree que va señorita- dijo el coordinador con su voz
gritona mientras me tomaba del hombro- le dije que en este receso se quedaba
recogiendo papeles.
En este momento a mi me dio fue pena explicarle que era un
chico, y como el no lo notaba, pues me quede en silencio recogiendo papeles,
para cuando acabe, ya había terminado el descanso, así que me tuve que quedar
vestida de chica el resto de las presentaciones, cosa que por otro lado me
agrado mucho.
Mientras terminaban las ultimas obras de teatro yo me senté
al lado de Camilo, quería preguntarle por que había traído esa ropa y todas esas
cosas, pero no me atrevía, hasta que en algún momento el colocó su mano sobre mi
pierna. Como todo el salon estaba oscuro, salvo el escenario, nadie se dio
cuenta de esto, pero a mí me puso a mil. Entonces se acerco a mi oído y dijo:
-quieres que vayamos a la cabaña?-
Esto fue para mí como un corrientaza, y tímidamente pregunte:
-para que?-
-Quiero darte algo- respondió Camilo.
-Pero como salimos-
-tranquila el que esta cuidando la entrada es amigo mío-
El hecho de que se dirigiera a mi en forma femenina me
termino de excitar y me dio una pista de lo que el quería.
Entonces salimos muy disimuladamente, y como él había dicho
el chico que cuidaba la puerta nos dejo salir sin problemas, mientras íbamos
hacia la cabaña no fuimos capaces de decir nada, sin embargo, el tomo mi mano,
lo cual lo dijo todo.
Al entrar en la cabaña el me miro fijamente y dijo:
-te vez preciosa, sabia que esa ropa te iba a quedar
espectacular-
Yo no sabia que decir, estaba roja como un tomate, y sentía
mucha pena, porque sabía que Camilo ya lo sabía todo. Quería decir o hacer algo,
pero estaba muy asustada para siquiera moverme, él como sabiendo mi dilema, se
acerco, me dio un dulce y suave beso en los labios, luego me abrazo y pregunto:
-te gustaría que te haga mujercita?-
-si- respondí en el colmo de la alegría, por que como dije al
comienzo, Camilo era muy atractivo, y la verdad es que me gustaba mucho.
Entonces el volvió a besarme tiernamente, al tiempo que con
sus manos recorría mi espada, cada vez bajando mas, al punto de comenzar a
acariciar mi culito.
Comenzó a apretarme contra su cuerpo, y pude sentir su
miembro duro que casi se salía por el pantalón, yo entonces empecé a
acariciárselo por encima. Él entonces me soltó, abrió su cremallera y saco su
polla.
Era una preciosa polla de unos 17cm y más bien gruesa, yo sin
mediar palabra empecé a chupársela, primero metiendo solo el glande, luego hasta
la mitad y al final hasta metérmela toda. Llegaba hasta mi garganta, lo cual me
provoco una sensación de nauseas por lo que pare.
-sigue, mi amor, lo mamas muy rico- dijo Camilo cogiéndome
por la cabeza y guiándome hacia su polla- como quieres que te llame?
- Catalina- respondí, ese nombre me gustaba mucho.
-Listo Cata, que lindo nombre, te queda precioso-
Yo seguí lamiendo su polla hasta que de tanto mete y saca
termino por venirse en mi boquita, yo, me tome todo su semen, sin despercidiar
ni una gota. Le seguí acariciando la verga con mi lengua hasta dejársela
completamente limpia.
-Lo chupas muy bien Cata- dijo Camilo- Ahora déjame
devolverte el favor
-que quieres que haga?- pregunte.
-quilate las sandalias y súbete a la cama-.
Yo obedecí, el entonces se acostó al lado mío y comenzó a
besarme apasionadamente, mientras con sus manos acariciaba mis piernas, poco a
poco comenzó a subir por mi muslo hasta rozarme la entre pierna. De ese modo, el
me levanto la faldita y empezó a besarme y darme mordisquitos por encima del
panty, mi pollita que apenas mide 10cm empezó a pararse, él me bajo entonces el
cachetero y empezó a chuparme la pollita.
-Date media vuelta tesoro- me dijo
Yo lo hice y el empezó a besar mis nalgas, con sus manos las
separó y comenzó a darme lengua por detrás.
-MMM, que rico Cami- decía yo entre gemidos de placer
-y aun falta lo mejor mamita- respondió.
Para entonces su polla estaba dura otra vez, así que me dijo:
-ahora si te voy a hacer mi mujer-
Entonces nos desnudamos, yo apenas me deje el sostén puesto.
Camilo saco un frasquito de vaselina y se la unto en los dedos, yo me puse en
cuatro, y el detrás mío comenzó a meterme los dedos, primero uno, luego dos,
luego tres.
Yo gemía de placer de sentir sus dedos juguetear en mi ano,
como hacia un rato lo había hecho si lengua. Luego de un rato así y cuando mi
esfínter había dilatado lo suficiente, Camilo se unto la polla de vaselina, se
coloco de rodillas detrás de mí y comenzó a penetrarme.
Al principio acerco su polla, y con la punta comenzó a abrir
mis nalgas, que sensación mas deliciosa, su tieso miembro abriéndose camino por
mis nalguitas, hasta tocar la entrada de mi ano.
Poco a poco comenzó entrar en m culito, la sensación de ser
penetrada es indescriptible, ¡que placer!, aunque a medida que entraba el placer
se fue mezclando con algo de dolor:
-para, me duele- le dije
- tranquila mami, es normal, pero luego pasa- respondió
Camilo que en ningún momento se detuvo.
Así siguió hasta que toda su polla estuvo dentro de mi culo.
Entonces comenzó a bombear, primero lento, luego mas y mas rapido.
-mmm,haaa, sssssiiiiiiiii, que rico papi, dame mas duro-
gritaba como una puta.
-mas duro te doy entonces- dijo él mientras aumentaba la
intensidad de sus embestidas.
Sus muslos golpeaban mis nalguitas, mientras su polla entraba
hasta el fondo de mis entrañas y volvía a salir.
Estuvimos así un rato, entones Camilo me pido que cambiáramos
de posición.
Yo me puse boca arriba, abrí y levante mis piernas de manera
que él pudiera penetrarme están frente a frente, su polla nuevamente entro en mi
culito, y yo pase mis piernas alrededor de su cintura, mientras mis manos
pasaron alrededor de su cuello, así comenzamos a besarnos apasionadamente
mientras me penetraba hasta el fondo.
Sus caderas se movían sin cesar, su polla rozaba las pareces
de mi anito, esa fricción me daba un placer sensacional. En un punto dejamos de
besarnos, Camilo se levanto un poco y tomo con sus manos mis piernas,
poniéndolas en sus hombros mientras seguía dándome.
Yo como una puta solo gritaba y pedía mas mientras mi hombre
entraba y salía de mi culo, hasta que reventó en un mar de semen dentro de mis
entrañas. Es culito que hasta hace una hora era virgen ahora estaba lleno de
leche calientita y saladita.
Camilo saco su polla de mi culito y me la metió en la boca
para que se a limpiara.
Estábamos en eso cuando de abrió la puerta de la cabaña. Casi
me muero del susto al ver entrar a Felipe, Gustavo y Eduardo. Yo estaba desnuda,
con solo un sostén puesto, las piernas abiertas, un hilito de semen chorreando
de mi culito y chupándole la polla a Camilo, que estaba completamente desnudo.
Al ver esto me quede pasmada e inmóvil.
-tranquila- me dijo Camilo- no hay problema, ellos también
vinieron a jugar contigo
Yo miraba atónita a Camilo, pero él sonriendo me dijo:
-ahora tú serás nuestro juguete sexual, Cata-
-esto lo que esta es bueno- Dijo Gustavo, mientras él y los
demás se sacaban la polla del pantalón.
- si lo de hace un ratito te gusto, lo que sigue te va a
encantar, bebe- me dijo Camilo
Lo de cómo me convertí en el juguete sexual de mis compañeros
se los debo para el próximo relato espero sus comentarios a
catalina_hill@yahoo.com