SEXO COMPARTIDO
Hola, he de relatarles, fue una experiencia que decimos
realizar, con mi esposa.
Mi nombre es Alberto, vivo en Miami con mi pareja, hace
varios años que estamos juntos, y no llevamos muy bien, estoy por cumplir los 50
años y le llevo 7 a Julia mi mujer..
Una linda mujer, muy alegre, con grandes pechos, siempre
dispuesta al sexo, y un cuerpo bien mantenido, pese a su edad
Todo empezó, una tarde que al volver de la pileta que hay en
nuestro condominio, me contó que un jovencito de 18 o 20 años le había
propuesto, tener sexo.
Muy diplomáticamente lo mando a la mierda.
En un principio me dio bronca.
Un día, estando en la piscina, llego el chico, me lo señalo.
Era un muchacho normal, bastante bien parecido
Lo observe, al vernos trato de evadir mi mirada.
Moviendo su cabeza hacia Julia, en carácter de saludo, a lo
que mi mujer contesto, levemente.
Estando en la reposera, me hice una serie de fantasías, No
comente nada al respecto.
Apenas llegamos al departamento, tuvimos sexo, la note
bastante excitada.
En mi fantasiosa imaginación, pensé que por la mente de
Julia, ocurriría algo similar.
No sabía si decirle o no lo que pensaba, si bien la conocía,
podía llegar a tomarlo a mal.
Pero cosquilleos de excitación inundaban mi cuerpo, al
pensar, que otro la penetrara. Creo que si se enamoraba, me dolería mucho más.
Esperaba la oportunidad, para tratar de insinuárselo.
Una noche después de ir a cenar, y haber tomado unas copas.
Apenas llegamos a casa la desnude y entablamos una vigorosa
cogida.
En el medio de la relación, aprovechando que llegaba uno de
sus orgasmos. Muy sutilmente le digo
- Te encantaría que en este instante, dos vergas te estuviera
penetrando?
No se si escucho bien, o por la excitación que tenia, me dijo
con un susurro que si.
No termino de completar la frase, cuando exhalo un grito de
placer ante su corrida.
Seguí, hasta eyacular.
Caímos extenuados por la fogosa relación.
Al rato, me pregunta
-Que me dijiste de, si me gustase que dos vergas me
estuvieran penetrando.
- Si- conteste.
Me miro, y me dice
-Vos lo aceptarías?
-Bueno no se.- conteste
En ese instante se me quemaron los papales.
- Contéstame- repitió
- No se, me paso por la mente.
- Pero realmente te agradaría que alguien se cogiese a tu
mujer.
- No se, se me ocurrió.
- Jamás lo habías mencionado, mi amor.
- Si, ya lo se.
- Y, con quien permitirías, que lo haga.
- Algún, amigo tuyo?
No, no tengo a la persona,- le contesto
A ver déjame pensar, Hummmmmm.
La veía venir
Ah, ya se, con el chico de la pileta.
Creo que me sonroje, aunque la poca luz del ambiente, impedía
que lo notara.
- Podría ser. -termine contestando
Aja, no es mala idea – me contesto
Y que te gustaría que me hiciera.
No, se, no lo pensé
Pero esa noche lo pensé, diversas fantasías poblaban mi
mente, una, tener penetración ano-vaginal simultáneamente. Aunque el anal no era
de su preferencia.
Decidimos dormir, nos besamos cada uno quedo inmerso en sus
pensamientos.
No se toco el tema por un tiempo.
Un día en la piscina, apareció el chico, note que Julia lo
observaba, para mejor se le notaba en su estrecha malla, un montículo
interesante.
Después de tomar sol, regresamos al departamento, cuando se
quito la malla le tome la cintura, mientras besaba su cuello, con la otra mano,
la leve a su sexo, un poco se resistió, pero accedió. Al pasar mis dedos,
percibí la humedad que emanaba.
- Estas caliente,chanchita, te hiciste los ratones con el
chico.- le digo
- No, fue el calor del sol.-responde
Vamos te conozco bien, Julia.-
Una sonrisa la delato, confirmando mi duda.
Ahí nomás nos abrazamos, la forma de besarme y agarrarme,
demostraron que estaba muy ardiente.
La volqué sobre la cama, apenas introduje mi aparato, a los
pocos minutos tuvo su orgasmo. La conocía, le circulaba la idea por la cabeza.
Creo que debía tratar de adaptarme mentalmente primero, si se
concreta el encuentro. Sabia que Julia, aunque no lo demostraba estaba bastante
dispuesta. No me desagradaba la idea que fuera un jovencito, son más vigorosos,
y posiblemente con poca experiencia, cosa de ir preparándolo. Que podía ocurrir?
Volvimos al tema, interesándose cada vez más. Después de
tomar la decisión, había que dar el primer paso. Pero antes me dijo
Tiene en cuenta lo siguiente, vos sacaste la idea, la cual
llego a atraerme, si lo hago no quiero limitaciones, ni reprimendas, haré lo
que sienta.
De acuerdo.- conteste
Me dio un beso, y nos decidimos a dar el primer paso, así que
fuimos a la pileta.
Después de varios días apareció, le dije a Julia que lo
encarara..
Muy dispuesta fue a su encuentro.
De acuerdo a lo planeado, hablo con el, la condición era de
estar yo presente, y tener relaciones, constituyendo un trío
Después de estar un rato, hablando, se acercaron y me lo
presento. Se llamaba Ariel, latino, muy educado, y lindo chico.
Al verme se sonrojo bastante, Era evidente que nunca había
pasado por una propuesta de este estilo.
Fue una charla directa, llegando al punto de la cuestión.
Note que estaba un poco nervioso, pero realmente era una
proposición bastante atípica.
Concretamos para ese sábado, en nuestro departamento.
Llego el día, mi mujer se había puesto una ropa muy sensual,
percibiéndose en su escote el nacimiento de sus opulentos senos.
Sonó el timbre, nos miramos y Julia acudió a abrir. Pero
antes de hacerlo me dijo
Recuerda lo que te dije, estas a tiempo de arrepentirte,
una vez que abra la puerta, no hay marcha atrás, y aceptaras cualquier cosa,
haga o me hagan, sin ningún tipo recriminación.
OK, abre– conteste
Al abrirla, Ariel esperaba, con una botella de vino en su
mano.
Después de los habituales saludos, previo a un aperitivo
rápido, nos sentamos a cenar.
A continuación de los postres, nos acomodamos en los
sillones, a tomar un café, Julia se sentó junto a el, y yo enfrente. Una música
lenta y luces tenues poblaban el ambiente La conversación fue informal, y de
poca importancia, aunque nuestras mentes estaban en otra cosa.
A fin de no dilatar demasiado la espera, me levante, para
retirar los platos de la mesa, permitiendo a Julia intimidar con este chico.
Volví al rato, trate de mirar sin ser visto, Julia había
desabrochado parte de su camisa y acariciaba su pecho.
En mi segunda incursión, Ariel con su camisa desabrochaba,
practicaban un intercambio de besos.
Deje pasar varios minutos, volví a espiarlos, Ariel hurgaba
por el interior de su blusa, acariciaba sus senos, a través de su sostén, eso
comenzó a excitar
Creo que el hecho de adelantar con mis pensamientos como se
iría desarrollando las escenas, me ponía, mas que caliente.
En la tercera o cuarta vez de mí curiosa visita, Ariel tenía
desabrochado su cinto, mientras Julia bajaba su cierre.
Arrodillada, con su blusa abierta, besaba y mordisqueaba su
miembro a través de los calzoncillos.
Me acerque, al verme se sorprendió, le digo
Te agradaría terminar de desnudarla.
Siiiiiiii - contesto tímidamente.
Nerviosamente, saco su blusa, continuando bajando el cierre
de su falda, que termino de sacar.
Al verla con sostén y tanga solamente, su respiración se
entrecortaba. Hice levantar a Julia y desprendí su sostén, como entregándosela.
Al ver sus pechos desnudos, se puso rojo.
Pruébalos
Apoyo su mano sobre el pecho, Julia lo tomo de la nuca,
acercando su boca al pezón erguido.
Fue suficiente para prenderse con desesperación pasando de
uno a otro. A partir de ese instante parecía que se había desatado un volcán.
Julia metiendo la mano bajo el bóxer, manoseaba su aparato. Al que supongo,
estaría deseosa de poseer
Sus pechos estaban más que agitados. La atraje hasta mí para
besarla, Ariel no tardo en prenderse de sus tiesos pezones, denotando el punto
de calentura de mi esposa. Me prendí a su pecho y entre los dos la chupamos en
forma inmensa.
Comenzó a gritar y gemir como nunca, nuestras manos no
dejaban parte sin tocar. Las convulsiones que tenía, producto de sus orgasmos
hacia que me alteraba cada vez más.
Metí mi mano entre sus bragas y mi dedo se impregnó de flujo,
al desplazarlo por su vulva. Su mirada cómplice, afirmo el estado de excitación
en que se encontraba. Le corrí su tanga, permitiéndole ver su húmeda vagina. La
agitación inundaba a Ariel.
Julia continuaba con su mano apretando su erguido aparato..
Desplazo su bóxer, visualizando su glande rojo e inflamado por la estimulación.
La lengua de mi esposa, tocaba su frenillo, su eyaculacion no
tardo en hacerse evidente, propagándose por las tetas de Julia. Lo continúo
sacudiendo, hasta evacuar su última gota
Ariel, se puso colorado, para consolarlo lo abrazo poniendo
su rostro entre sus tetas., acariciándole sus cabellos. Note una especie de
ternura hacia el chico.
Los deje un rato solo, para no incomodar al muchacho con mi
presencia, que lo notaba un poco avergonzado.
Al regresar, Julia con su camisa puesta, lo tenia sobre su
regazo, acariciando su cuerpo, En un momento se levanto Julia, lo acostó boca
abajo y quito sus bóxer, Su mano acariciaba sus glúteos., bajando su dedo por la
raja, hasta detenerse en su orifico, jugo con el, en el instante que producía
como un movimiento de contención.
Lo giro, su verga totalmente erguida, apareció ante los ojos
de Julia, era la primera vez que la veíamos completa, y a pesar lo que uno se
suponía, no llegamos a imaginarla que seria de ese tamaño. Julia la llevo a su
boca para, chuparla de manera alocada, Ariel trataba de contenerse, pero mi
mujer proseguía con ansias.
El chico se agitaba como una hoja, por la tensión que tenia.
Julia se levanto, para despojar su tanga, y tirarse sobre su
cuerpo, aplicando su sexo en su boca, mientras succionaba su miembro sexual.
Ávidamente, la lengua de Ariel no se hizo esperar, ambos devoraban su manjar.
Julia estaba desenfrenada, la hundía en su boca hasta producirle arcadas, Era
fascinante ver a esos cuerpos convulsionarse, pero mas a Julia, que no dio
respiro al chico hasta obtener su corrida. .La flácida verga de Ariel, había
caducado nuevamente.
Chorreando su leche por la comisura de sus labios, sin
finalizar su faena, no cedió hasta absorber todo su contenido. Ariel estaba
tieso, Julia acerco sus labios para devorarlo con sus besos.
Me había desnudado, mientras veía el espectáculo, estaba muy
alterado, tome a Julia, la acosté en la alfombra y apenas termine de
introducírselo, su orgasmo se hizo presente,
Rato después de la relación, Ariel, comento que se tenía que
ir, estaba nervioso o molesto por sus evacuaciones tan rápidas. Tratamos de
retenerlo, pero insistió que era tarde y había prometido llegar temprano.
Concretamos para que viniese otro día.
Julia no había aplacado su calentura, apenas nos acostamos,
se me prendió y tuvimos una relación más que fogosa.
Estábamos impacientes para ese nuevo encuentro, tratando de
no excitarlo para que pudiera acabar en el interior de Julia…La que, supongo
estaría impaciente de sentir esa verga tenerla entre sus piernas
Llego el día, Julia lucia un top y una falda, larga con un
tajo, que mostraba el final de su tanga blanca
Después de cenar sentados en el sillón viendo tele, empecé
con el juego dándole besos en el cuello y mordisqueando el lóbulo de su oreja,
centro bastante sensible,
Mientras lo hacia se recostaba contra Ariel, que no tardo en
repetirlo del otro costado. Continué con sus tetas, hasta bajarle el top, sus
hermosas pechos aparecieron busque su pezón para chuparlo, tarea que repitió
nuestro amigo.
Quitamos su falda, abriéndole las piernas para jugar con su
raja.
Al quedar con su top en la cintura, y su tanga, (que delataba
el estado de excitación por la aureola húmeda), le propuse llevarla al
dormitorio.
La acostamos y entre los dos le quitamos ambas prendas, Ariel
abrió los ojos al verla desnuda, despojándose de su ropa
La agitación de Julia y sus jadeos revelaba, las ansias que
tenia de ser poseída.
Se besaba con Ariel y conmigo. .la abrimos de piernas y
mientras el chico chupaba su vagina, ella levantaba su culito para permitir
mejor la entrada de su lengua
Me desnude. Al sumarme al dúo, Julia estaba quitando el bóxer
de Ariel, con la boca
En ese instante envidie el tamaño, pero me alegre por Julia
que lo recibiría.
Después de besarla, dirigí al mano de Ariel al clítoris su
clítoris, su dedo lo rozaba, hasta lograr erguirlo, no tardo en meter su boca y
mordisquearlo.
Julia que no soportaba más, pedía ser penetrada. Con un
ademán rápido Invite a Ariel a hacerlo, mi miro y sin perder un instante, trato
de ponerla de manera torpe. Julia lo acaricio para calmarlo, y ella misma lo
introdujo, de un empujón rápido la entro totalmente, una exclamación de dolor o
placer escapo de los labios de Julia.
Empezó a bombear rápidamente, Julia lo contuvo, lo trajo
hacia ella, besando sus labios y conteniéndolo, tratando de que lo hiciera con
lentitud.
Acatando la orden de Julia, comenzó con unos pausados
movimientos, haciendo desaparecer su tronco en la vagina de de mi esposa. Me
deleitaba ver como se introducía , apreciando su cuerpo desnudo, como se
contorsionaba y movía
Julia gemía y gemía, me prendí a sus pechos, estaba más que
caliente.
En un momento Ariel empujo con mayor fuerza, quedando sus
testículos golpeando contra sus nalgas. Julia levanto sus piernas para rodear la
cintura de Ariel.
Fue un instante, ya mi excitación llegaba al paroxismo, monte
sobre la cabeza de Julia para que me chupara el miembro, Y así estuvimos un buen
rato, hasta que se desencadeno, en forma casi simultánea nuestras respectivas
evacuaciones, acompañada de los gemidos de Julia, ante la llegada de su último
orgasmo.
Todo fue, mas que intenso, estábamos los tres bastantes
desfallecidos. Así que en la posición que nos encontrábamos nos dormitábamos.
Habrían transcurrido 1 o 2 horas, cuando unos movimientos me
sobresaltaron, a un costado, Ariel montaba a Julia de espalda en una jineteada
frenética. Mire a mi esposa con una radiante cara de felicidad, la bese,
chupando sus tetas, mientras el chico continuaba, Le producimos varios orgasmos,
mientras Ariel, se corría, la mano de Julia masturbaba, mi pija.
Rato después, se despidió y con un beso en los labios de
Julia y una palmada en mi espalda se fue.
Días después, vino nuevamente, la orgía se repitió.
A partir de ahí, por lo general comenzó a quedarse hasta la
mañana, siguiente, cuando lo hacíamos en conjunto 1 o 2 veces,
Ariel con su vitalidad me duplicaba, por supuesto sin mi
participación..
Le ofrecimos el otro cuarto para cuando se quedaba, donde
Julia mas de una vez amanecía con el.
Notaba como Julia se transformaba cada vez que Ariel se la
cogia.
Lo esperaba ansiosa. A veces llevaba solamente su bata o
directamente desnuda entre las sabanas a la aguardando a su "servidor sexual"
Parecía que había pasado a segundo término.
Se me ocurrió que con el fin de estar un poco solos, y
olvidar un poco a este chico, irnos unos días a Key West, Le encanto la idea,
planificando todo para dentro de 15 días
En ese ínterin, arriba Ariel, a lo que Julia lo invito sin
consultarme.
Llego el día, partimos temprano, al pasar por un lugar
llamado playa Morada, propuse de quedarnos una noche. Adquirimos una habitación,
con dos camas grandes, algo común en La Florida
Una vez en ella nos pusimos las mallas y fuimos a disfrutar
del sol y la piscina.
A la noche fuimos a un boliche del lugar y después de unas
copas llegamos muy alegres a la habitación.
Apenas entramos, Ariel se abalanzo sobre Julia y empezó a
desnudarla, la besaba y chupaba todos sus rincones, enloqueciéndola, se despojo
en segundos de su ropa, giro a Julia, colocándola en cuatro, "patas" y la
penetro, tomándose de su cintura, y arremetiendo de manera impetuosa Quise
participar del festín, pero apenas saque mis prendas, Ariel había eyaculado en
la vagina de Julia.
Extenuado cayó a un costado, durmiéndose enseguida.
Aprovechando el estado de mi mujer, complete su trabajo, aplacando la
calentura.. Después de finalizarlo Julia se coloco su camisón y nos acostamos.
A la mañana al despertarme, Julia dormía abrazado a Ariel,
totalmente desnuda.
Algo sentí en mi interior,. Al despertarse y verme se acerco
me beso dulcemente, y con Hola mi amor, y una sonrisa me dio los buenos días.
Con eso me compro. Felices partimos hacia Key West.
Conseguimos una hostería pegado a la playa, repetimos lo del
día anterior, dio la casualidad que había un sector de nudistas, al que
acudimos. No había mucha gente, así que nos quitamos las mallas, Julia hizo
topples, Tendidos tomando sol, Ariel no tardo en tocar los pechos de Julia,
hasta pretender sacar su tanga, Julia que no es de hacer espectáculos en
publico, se resistió, pero Ariel de manera contundente, tomando sus muñecas con
fuerza, se la quito. Julia se tapo, y estuvo a punto de cachetearlo. Intervine,
pidiéndoles que se calmaran.
Poco después Julia boca arriba, abría sus piernas mostrando
claramente sus aberturas, su intención era instigar a Ariel, arrastrándose llego
hasta ella, apoyo sus labios en su pezón y sin ningún disimulo se lo chupaba
insistente. Mientras su mano buscaba los labios de su vagina, que ya brillaba
por el flujo que producía,.
Les dije de ir al agua, para cortar esa escena, se
mantuvieron quietos un rato para calmar su calentura, y posteriormente ir al
mar,
Ariel continuaba instigando a Julia, quien aceptaba y
respondía de la misma manera. La situación se estaba poniendo media
insostenible, me enoje serio, y lo obligue a que se calmaran, obedecieron, al
salir del agua la verga de Ariel, mostraba su excitación.
Regresamos a la Hostería, fui el primero en ducharme, al
regresar a la habitación, Julia acostada al borde de la cama, abiertas sus
piernas levantadas, mientras Ariel la bombeaba desenfrenadamente, regrese al
baño oyendo los incontrolables gemidos de Julia.
Espere para estar solos, y poner fin a esta situación, a lo
que me contesto
Recuerda que te dije, Estas a tiempo de arrepentirte, una
vez que abra la puerta, no hay marcha atrás, y aceptaras cualquier cosa que
haga o me hagan. Lo aceptaste
No tuve mucho para rebatirle
Esa noche tenia planeado, algo que circulaba por mi cabeza,
Después de unas copas en algunos boliches, llegamos como la vez anterior.
Apenas entramos a la habitación, rodeamos a Julia, para
desnudarla, con toqueteos besos y caricias la volcamos sobre la cama, besos,
lamidas y chupadas en sus pechos y cavidades, hasta dejarla más que caliente con
su respiración agitada.
Me eche sobre la cama y le pedí que se tirase sobre mi, así
lo hizo. Introduje mi verga en su vulva, a lo que comenzó a moverse, la contuve
acariciándola, me besaba y abrazaba, a una seña Ariel interpreto mi idea tomando
su aparato jugueteaba con el orificio de Julia,
No se les ocurrirá, que me lo haga con semejante cosa.
Tranquila mi amor-
Creo que viniendo de Ariel, consentia todo
La volví a besar, Ariel lamía su ano, sentí como Julia se
comenzaba a convulsionar, siguió, hasta introducir un dedo, llego a dilatarlo,
pero no lo suficiente, por que cada vez que intentaba introducirlo se quejaba
bastante.
En mi cajón tenia un pote de vaselina, que le hice poner a
Ariel. Julia se abrazaba, sintiendo su respiración entrecortada producto de su
exaltación.
Cuando todo estuvo preparado, comenzó a empujar, tratando de
forzar, la entrada.
En forma pausada, parecía comenzar a introducirse Cada tramo
que accedía era un quejido de Julia. Se aferraba clavando las uñas en mi espalda
sentía latir su interior. Faltaría el tramo final, cuando, con un envión rápido
el aparato de Ariel, se cobijaba integro en su recto, Julia pego un grito. Volví
a abrazarla.
Durante un rato permanecimos quietos, como acomodando
nuestros miembros, en sus cavidades, a la espera de la largada.
Julia se estremecía, se arqueaba, aprovechando a morderle sus
pezones
Gemidos y exclamaciones de placer afloraban de su boca..
Ariel inicio el bombeo, la sacaba con lentitud para hincarla
con más fuerza. Así lo mantuvo todo el tiempo parecía que la destrozaba, por la
manera tenaz en que la introducida la agitación de Ariel sumada a los
movimientos internos de Julia pronto eyacule Ariel continuo un tiempo mayor,
Julia pedía que no parara, abriendo la boca a cada impulsivo remate.
Las manos de Ariel tomaron con fuerza los pechos de Julia,
bombeando vertiginosamente, hasta que llego el desenlace, con gritos y
exclamaciones de placer. .
Con los cuerpos llenos de transpiración y exhaustos,
permanecimos tendidos..
Después de semejante relación. Nos dormimos enseguida.
Esa mañana al despertarnos, Julia junto a mí, todavía
desnuda, pude observar los moretones en sus tetas, producto del alocado
encuentro. También sentía ardor en su culo.
El día fue como los anteriores., no hubo ningún tipo de
relación. Era la ultima noche fuimos a un Púb., donde Ariel entablo una
conversación con una chica. Julia no puso buena cara. Cuando decidimos irnos,
Ariel dijo que se quedaba, nueva cara de desagrado puso mi mujer.
Cuando llegamos solos al hotel, dijo que estaba cansada que
prefería dormir.
Como a las 3 o 4 horas llego Ariel, Julia se despertó, oí que
algo le decía. Me volví a dormir.
Ciertos ruidos, me despertaron, no estaban en la cama, sino
en el pasillo, Julia desnuda apoyada contra la puerta las manos en alto,
sujetadas por Ariel, le producía impetuosos empujones penetrándola sin descanso
y sin compasión, los gemidos de Julia no paraban, su cuerpo se agitaba lo mismo
que sus tetas, la soltó, la tomo de los hombros, bajándola, hasta acercar su
verga a su boca, tomándola del cabello, parecía cogerla por la boca.
La escena era excitante, no lo niego. Pero me dio la
impresión, al verla arrodillada, rodeando con su brazo la pierna, de manera
sumisa, soportando su asedio y chupando de esa manera servil, que era su cautiva
sexual, complaciendo a su amo.
Apenas acabo Ariel, en su boca, la tome, y la penetre, lo
hice como con bronca, después de nuestro orgasmo, cayo sobre mí, desfallecida,
la lleve a la cama.
Creo que ya no tenia control de la situación, debía de darle
un corte.
Decidí, una vez en Miami, mantenernos alejado de Ariel,
A Julia no le agrado la idea, pero a pesar de eso me mantuve
firme.
Esos días fueron pésimos, Julia estaba de un humor del
infierno..Ya no teníamos relaciones.
No se, si para bien o para mal, pero llame a Ariel para que
viniera.
Esa noche estuvo en casa, tuvimos otras apasionadas
relaciones los tres.
Para al poco tiempo caímos en lo mismo.
Encontrar a Julia boca abajo, sobre la mesa, mientras Ariel,
perforaba su culo (acto que se empezó a reiterar)
Era común, abandonar nuestra cama mientras dormíamos, para
amanecer en la de Ariel, creo que esto no me alteraba tanto, como la forma en
que la sometía.
Julia llegaba al punto de hacerse humillar, con tal de ser
cogida.
La penetraba de una manera violenta como descargándose en
ella, Julia aceptaba ese sometimiento como todo lo demás, llegando a
justificarlo.
La situación era incoherente, tenía que tener un fin.
La ultima vez al despertarme, no estaba, me levante y fui a
la pieza de Ariel, oía como quejidos
Abrí la puerta, había pasado los límites, el cuadro fue
doloroso. Julia atada de pies y manos, con su tanga amordazando su boca, tendida
en la cama, penetrada por Ariel por su culo, apretando sus nalgas, mientras la
bombeaba en forma demente. Las manchas de sangre sobre la sabana, revelaban, el
asedio que le proporciono.
Sin poder contenerme le di un puñetazo, que cayo, fuera de la
cama. Sin perdida de tiempo se fue.
Después de desatarla, y quitar la prenda de su boca, un
moretón en la mejilla, y varias marcas moradas aparecían en su desnudo cuerpo,
producto de la violencia recibida.
La lleve al baño, llene la bañera para relajarse. Hable con
ella, que había dos caminos o se iba con el o conmigo, se echo a llorar me
abrazo fuerte, y me pidió que perdonara su proceder.
Acepte todo esto, con el fin de poder llevar a cabo mi
fantasía, que cuando se hace realidad, puede tener derivaciones muy adversas.
Por gozar y ver gozar a mi esposa, pague un precio. Fue como
tirarle la cola al león dormido.
EROS