PRIMERA VEZ.
Resumen: La Historia de la iniciación sexual de una niña que
se convierte en mujer y que después le gusta esa experiencia con un adulto, que
le hace sentir mas deseada que nunca se había sentido. Y que posteriormente se
vuele adicta al sexo anal. (Tercera Parte)
III.
Desperté al otro día, así desnuda la lleve a duchar, los pies
y manos atados, lave su cuerpo, con el contacto del agua abrió los ojos. Tenía
una capucha cubriendo mi cabeza, pero de todas formas le dije que no voltease o
tratara de verme. Fue otro placer mover el jabón en su cuerpo. La seque y puse
de nuevo la venda sobre sus ojos.
-¿Qué hora es?
-Temprano, le respondí. ¿Tienes hambre?
-Un poco.
-OK, te voy a dar jugo, huevos con jamón y leche, si quieres
–le dije.
-Claro que quiero. Cuando sali de mi casa solo desayune
cereal, fruta y leche. ¿Qué paso con mi ropa?
-Nada, ahí esta tu pantalón, tu blusa, tu sostén y tu
calzoncito. Aquí conmigo, no necesitas estar vestida.
Cuando termino de desayunar nuevamente la coloque atada en la
cama, mientras me duchaba, ocasionalmente la observaba, la puerta la había
dejado abierta. Note que ella trataba de zafarse.
Con voz suave y junto a su oído le dije
-No, no hagas eso.
No había escuchado mis pasos, se sorprendió.
-Aquí sigo, ya no me muevo.
-Más te vale, ya te dije que te vendo, por lo menos una
semana te tendrán en alquiler, hay tipos que pagan una hora. ¿Te imaginas?
Desean sacar provecho a su dinero. Día y noche metiéndole la verga, mi amor, sin
descansar. ¿Eso quieres? Porque solo les dan en ocasiones drogas para que sigan
viviendo. Como mi novia tenia ganas de ver como dos hombres se cogìan a una
chica, fuimos a ese sitio.
Había una oriental que habían capturado en la noche anterior,
estaba colgada, nos decían que era "casi" nueva". Que solo tres tipos la habían
poseído. La colocaron en la cama, y así sin nada que decir, el hermano de mi
novia, le metió la verga, mi noviecita dirigía la acción. -Métele el pito en la
boca a la chinita- dijo. La chica no decía nada, solo palabras que no se
entendían. No hablaba español. Semi inconciente no sabia que hacer, solo trato
de abrir sus ojos, cuando sintió mi verga dura y caliente en su boca. Mi novia
se acerco y empezó a dar golpes con la mano abierta en las tetas, los pezones
obscuros y chiquitos contrastaban con su piel pálida, que ahora se ponía roja.
Mientras hacia mi relato, mi rubiecita no decía nada, solo
sentía mi mano acariciando su piel.
-¿Qué más hicieron? Pregunto la nena.
Mi novia quería ver como dos hombres penetraban a la chinita.
Me acosté y la ensarte, o sea la levantamos y pusimos su vagina en mi verga, con
las nalgas levantadas mi cuñado, la penetro por el culito. Para su sorpresa y a
pesar de ya tener medio día de estar siendo abusada, su ano estaba intacto, le
abrió las nalguitas en forma violenta y la enculo de un solo golpe. La chinita
trato de gritar, pero solo abrió la boca.
Mi novia quería ver dos vergas en la boca de una mujer, era
su fantasía, después de estar penetrando por la boca y por el ano a la oriental,
hicimos malabares, pero con su ayuda pudimos meter nuestros penes en su boca,
ella le abrió la mandíbula. Por turnos eyaculamos en su boca, el semen le
escurría por toda la cara. Mi cuñado la obligo a darle beso en la punta de su
verga –Kiss me- le decía mientras ponía el pene en su boca, como no lo hizo
rápido, le dio una cachetada muy fuerte –Kiss me- le grito y la oriental se puso
a besara la verga. También mi novia me puso al lado de su hermano y también me
beso toda la cabeza de mi verga
-Asi que ya sabes lo que te puede pasar si tratas de escapar.
_ Si – dijo ella. Lo que no le conté es que mi novia se bajo su tanga y orino
sobre la chinita, dirigió su chorro hacia su cara. Después entro el que manejaba
el negocio con un balde de agua, la colgó nuevamente, totalmente desmadejada y
desde la cabeza, le dejo caer el agua, para limpiarla, pues ya otro cliente
esperaba su turno.
-Entiendes lo que te puede suceder chiquita, así que te voy a
penetrar. Cuando le dije a la niña que era el momento de hacerla mía, solo se
estremeció, empezó a temblar, a tratar de poner sus brazos sobre sus tetas y
tratar también de cerrar sus piernas, como estaba sujeta no pudo hacer nada
cuando me coloque sobre ella. Y mucho menos cuando mi boca tomo una de sus
tetitas, la succiones lentamente, sus pezones rosaditos empezaron a crecer, ella
no podía impedir que mis manos acariciaran todo su cuerpo.
Busque su boca y la bese con pasión. Ella sin querer movió su
lengua. Mi pene estaba sobre su cuevita, su inocencia me excitaba, así que
lentamente mi verga chocaba contra su cuerpo.
-No me lastimes. Con voz sumisa escuche.
-No, no te preocupes, te va gustar-
Así que procedí a penetrarla, solo escuche un "Ayy" cuando mi
verga abrió su vagina –Despacio- me dijo. Y en ese momento jale con mis labios
su pezón, ahora crecido. Otro movimiento y mi verga la empezó a taladrar, a
perforar su conchita de niña, seguía cerradita, estrecha, sin querer su
cuerpecito se movía instintivamente, se acomodo y le empuje otra parte de mi
crecida verga en su interior –Humm- jadeaba y sin mayor compilación la penetre
totalmente.
Puse mis manos en su colita, y me deje caer sobre ella, todo
mi pene estaba dentro de esa linda niña. El momento fue de éxtasis. Me la estaba
cogiendo con mucho placer. Ahora me moví, metía y sacaba mi verga, la nena
elevaba sus caderas. Era mía y le estaba gustando.
-Que rico- me dijo
-Que bueno que te gusta- le respondí.
-Para mi eres el primero-
-Soy el primero- le dije.
Era el primero, ella no sabia cuando la había desflorado. Que
yo le había roto su himen. La pasión me dominaba, la tenia que poseer por mucho
tiempo, seguí perforando su cosita linda. Chocaban nuestros cuerpos, mis
testículos llegaban a su cuerpo, a su entradita, sentí sus vellitos, muy
pequeños, pero muy sensuales.
Esta niña ya abierta, disfrutaba de la posesión, seguí
empujando mi verga, ella gimió cuando sus jugos empezaron a fluir.
-Dame más, mas duro- salio de su boquita.
-Mas duro te voy a dar chiquita. Vas a quedar bien abierta
por las cogidas.-
-Me gusta,- dijo con voz excitada.
Levanté más sus caderas y seguí cogiéndola con más fuerza.
-Eres una putita preciosa- salio la frase de mi boca en forma
involuntaria. Su reacción fue enorme.
-Siiii…. Ya soy tu putita, dame mas verga, quiero por las
nalgas-
-Por el culito mi amor- le corregí.
Mientras seguía haciéndola mía. La levante y me puse debajo
de ella, así sujeta de piernas y brazos. Mi verga entro en su culito, en esa
colita hermosa, cuando sintió la dureza de mi pene, movió su carita buscando mi
boca, la bese con placer cuando la clave, cuando la penetre. Nos besamos, mis
manos buscaron su clítoris, deseaba que tuviera una sensación de placer enorme,
que disfrutara de hacer el amor. Esta chiquita se estaba liberando o más bien
aprendía de su propia sexualidad.
-Dame más.
-Eres un culito hermoso, eres una puta linda.-
-Dame más verga.-
-Tu cuerpo es mió, rubita caliente. Eres unan niña que quiere
mi leche. Eres una nena cachonda.
-Dime mas cosas. Soy tuya.
-Tus nalgas quieren ser más abiertas, desean tus nalguitas
más verga. Tu culito hermoso quiere verga.
-Si, si quiero mas.
-¿Por donde quieres mi leche caliente?
-Soy tuya, - dijo la bebita.
Me levante y sobre ella, en su vagina empecé a eyacular.
-Que rico. Dame más lechita. Deseaba más, mi última descarga
la solté en su rostro. Trago mi semen y chupo mi pene con muchas ganas,
succionando en busca de más leche.
-No sabia que era tan rico coger – dijo la nena.
-Ahora y siempre serás mía, culito lindo- le respondí al
oído.
Me acosté a su lado, para descansar.