La playa y el hombre mayor
Categoría: intercambios.
Desde que comenzamos nuestras "relación" Natalia y yo,
dejamos las cosas muy claras. Los dos habíamos salido de relaciones muy largas y
no íbamos a tener ataduras. Éramos buenos amigos con derecho a roce(a cama) y ya
veríamos con el tiempo a que llevaba esto. Los dos estábamos totalmente de
acuerdo y convencidos. En ciertas ocasiones parecíamos novios, pero en otras no.
Es decir, nos íbamos alguna vez juntos de vacaciones, quedábamos para cenar,
salir, acostarnos, pero… luego cada uno tenía libertad para hacérselo con quien
quisiese. Vamos que no teníamos un compromiso serio.
Natalia tiene 26 años, es morena, mide 1.68 y es la que mejor
está, tiene un culo muy bonito unas tetas de muy buen tamaño una 95 o así, con
unos pezones morrones y medianos y bien puestos, vamos que todavía no se caen. Y
de cara es bastante guapa.
Yo, pues tengo 28 años mi nombre es David. Mido 1.76 cm, 78
kg de peso y tengo un buen cuerpo con espaldas anchas y bien proporcionado, no
me puedo quejar.
Desde que empezamos nuestra relación especial cada uno había
tenido algún ligue de un día… que incluso nos lo contábamos. Era como si
fuésemos buenos amigos pero que además nos acostábamos juntos.
Unas de las primeras vacaciones que pasamos los dos solos
fuimos a Menorca. Un lugar increíble por sus playas. Íbamos a estar algo más de
una semana, así que nos dedicamos a ver playas y calas.
Una de las cosas que más me gusta de Natalia es que es una
chica segura de si misma y decidida. Así que esto unido al cuerpo que tiene,
hace que la encante lucir sus atributos. La gusta vestir con cosas ajustadas,
cortas, con escotes…vamos luciendo sus curvas y mostrando todo lo que pueda su
cuerpo. Así que siempre que el tiempo lo permite y estamos en algún sitio
caluroso, suele ir con minifaldas, pantaloncitos cortos y ajustados, trajecitos,
camisetas ajustadas con escote y no suele usar sujetador, con lo que siempre
llama la atención. Hasta incluso a veces, sobre todo después de estar en la
playa, va sin bragas(o sin la parte de abajo del bikini). Y en la playa o la
piscina siempre está en topless y si es nudista pues tampoco se lo piensa mucho
para lucir su depilado pubis.
Las vacaciones transcurrían muy bien, polvo al levantarnos,
nos vestíamos yo con un pantalón corto y camiseta Natalia con la braguita del
bikini, un pantaloncito corto o minifalda y una camiseta sin sujetador o con la
braguita del bikini y un trajecito de esos ligeros de verano. Desayunábamos en
el hotel y luego cogíamos el coche camino a alguna playa o cala. En las playas
donde había gente vestida ella estaba en topless (de hecho ni se llevaba la
parte de arriba del bikini) y cuando era una cala nudista pues nos desnudábamos
los dos. Comíamos en la playa, echábamos algún polvo en el agua o detrás de
algún matorral. Cuando veía a alguno que miraba mucho en la playa, sobre todo si
era un hombre con la mujer al lado pues le enseñaba todo lo que podía, o incluso
se acercaba a pedir fugo o un cigarro… vamos de calientapollas…. Era un juego
que la gustaba mucho, el ser observada y deseada. Y después de la playa pues
dábamos una vuelta, y nos íbamos al hotel a ducharnos para cenar. En cuanto
entrábamos en la habitación, Natalia se desnudaba y paseaba desnuda, sin cerrar
cortinas, o saliéndose al balcón donde la podía ver algún vecino, hasta incluso
a veces el vecino estaba asomado y le saludaba… después nos duchábamos y nos
vestíamos para cenar y dar una vuelta. Natalia como siempre con vestiditos
ajustados, o minifaldas. Siempre sin sujetador, que para eso las tenía firmes y
algunas veces sin bragas, porque decía que así la metía mano en cuanto quisiese,
y de paso siempre ponía nervioso a alguno en algún bar o restaurante al hacer
una exhibición como la de Sharon Stone en Instinto Básico…
Esto hacia que estuviésemos todo el día cachondos, a mi me
calentaba el ver como los tíos la miraban según pasaba en la playa… sobre todo
los hombres casados o que van con las novias… yo también miro cuando veo pasar
alguna chica que esta bueno... pero bueno, me excitaba ver como la miraban.
Además a Natalia como la gusta llamar la atención, por eso lo de ir sin
sujetador solo con la camiseta, marcando esos pezones grandes y negros que tiene
y cuando esta desnuda en la playa repartirse bien la crema por los pechos y
ponerse con las piernas algo abiertas para que se la vea su sexo… Con lo que
estaba también cachonda viendo como la gente la miraba, sobre todos los hombres,
claro.
La historia que voy a contar ocurrió en el quinto día de las
vacaciones. Volvimos a repetir una calita nudista que nos encantó del sur de la
isla y a la que se podía ir desde el hotel andando 20 minutos por un camino.
Allí, al igual que el primer día, no había mucha gente, era finales de mayo,
pero en el centro de la cala de unos 100 metros estaba un señor de unos
cincuenta y muchos años o sesenta, completamente desnudo. Mediría 1,75, delgado
pero musculosos, con la cabeza rapada, totalmente depilado, muy moreno y con un
pollón, que era la envidia de todos los que estábamos allí. Era enorme y eso que
la tenía en semierección. Todo el que estaba en la playa le miraba, fuese hombre
o mujer, por el tamaño del rabo. Le vimos el primer día que estuvimos allí y ya
le llamó la atención a Natalia. Y el ese día seguimos hablando de él y veíamos
como hacia flexiones en la área, luego se metía en el agua, nadaba un rato y
salía con su rabo semitieso. La verdad es que daba un poco el espectáculo.
Natalia no paraba de mirar y preguntarme como sería esa polla totalmente
empalmada. Yo le dije que seguro que eso era lo máximo que se estiraba, que con
esa edad seguro que se tomaba viagra para tenerla así en la playa y dar el show.
Natalia como buena enfermera decía que no, que eso no podía
estar así tanto tiempo ni con viagra. Que tiene una duración. Ella no paraba de
hablar del hombre ese, la llamaba la atención la polla del tío. Así que la dije
si es que le daba morbo y me dijo que si. Que el señor la daba morbo por lo
cuidado que estaba y la edad y que encima con esa herramienta… Yo la dije que
era gay seguro y ella decía que no, que miraba a todas las tías según se iban al
agua.
Nos fuimos a dar un baño y entre un juego y otro terminamos
follando dentro del agua, yo de pie y ella abrazándome con las piernas mientras
la clavaba la polla hasta dentro. Intentábamos ser disimulados para no llamar la
atención, pero agua cristalina nos delataría si alguien se acercaba demasiado, y
el que se acercó mucho fue el señor mayor de la polla enorme. Natalia lo vio y
sin ningún descaro el hombre nos miró y nadó cerca de nosotros, seguro que veía
perfectamente como follabamos, porque el agua era puro cristal. El hombre nadó
un poco, y cuando volvió para salirse pasó aun mas cerca y se paró, mirándonos y
sonriendo… eso excitó a Natalia al ver la polla del hombre algo excitada…
Pasaron un par de horas y yo miraba a las pocas chicas que
había en la playa y Natalia no dejaba de observar la polla del señor mayor. Yo
la decía que tal y como la tenía era lo máximo que se le empalmaba con esa edad
y ella decía que seguro que estaba un poco morcillona, pero que seguro que se
empalmaba más y que tenía que ser enorme. Así que mantuvimos un pequeño debate,
Natalia diciendo que seguro que al hombre se le empalmaba mucho más la polla y
yo diciendo que seguro que ni se le levantaba más… Así que hicimos una apuesta
para ver quien tenia razón. Yo pregunté a Nati que como lo comprobaríamos, y
ella dijo que era fácil, ella le iba a provocar a ver si se le empalmaba. Yo
acepté, y apostamos que quien perdiese sería el esclavo del otro durante un día.
Ya eran las 4.30 de la tarde y a esa hora quedaba poca gente
en la playa. Así que le dije a Natalia que se diese prisa o el hombre se iría.
Me dijo que si eso me fuese porque el hombre nos había visto juntos y se
pensaría algo raro si ve que ella se separaba de mi. Así que yo me fui y me
escondí tras unos arbustos y unas rocas que había en la parte de atrás de la
playa. Al rato de irme, Natalia cogió su toalla y sus cosas y se colocó a 2
metros del hombre. El hombre giró la cabeza y la pegó un repaso de arriba abajo
mientras Natalia colocaba sus cosas. La muy zorra no estaba perdiendo el tiempo
y se coloco de espaldas a él para que al agacharse el hombre la pudiese ver sus
labios vaginales y su pubis completamente depilado(excepto una pequeña tirita de
pelo). Luego se dio la vuelta y se sentó para ver si el hombre la había mirado…
efectivamente, la primera parte de su táctica había salido perfecta. El hombre
se levantó y se fue al agua, y acto seguido Natalia hizo lo mismo, siguiendo sus
pasos. El hombre nadó un poco y en una de sus idas y venidas Natalia se puso a
nadar y chocaron. Los dos rieron y estuvieron hablando unos segundos. Después el
hombre se salió del agua y tras él salió ella. Natalia antes de turbarse en la
toalla, se quedó de pie para secarse y mostrarse al caballero. El hombre no se
cortaba y miraba, pero su polla seguía sin crecer más. Natalia tampoco dejaba de
mirar la polla del individuo de vez en cuando. Así que se puso a hablar con él,
les podía escuchar casi perfectamente, el agua no hacia mucho ruido y en la
playa ya quedaba sólo 1 pareja más.
Ella seguía de pie frente al hombre y hablaban de que si
estaba de vacaciones. El hombre la contó que era de Barcelona, pero que tenía
una casa aquí y como estaba jubilado se pasaba primavera y verano aquí. Natalia
le contó que estaba aquí pasando unos días con un amigo pero que me acababa de
ir andando al hotel a por tabaco, que me había cansado de estar en la playa y
que la había dejado sola. El hombre pregunto si era solo amigo, porque les había
visto muy juntos dentro del agua… Natalia sonrió y dijo que somos muy buenos
amigos., luego el prosiguió diciendo que como un chico deja sola en la playa con
desconocidos a una chica tan estupenda y bla bla... Mientras el hombre la decía
esto, ella aprovechó para darse crema por las tetas y la entrepierna así que el
hombre no paraba de mirarla. Ella le respondió diciendo que es que yo tenia
mucho mono de tabaco(y eso que no fumo) y que como yo voy a la playa a ver
chicas y ya no quedaban muchas más cuerpos de chicas que ver pues que me había
ido y que ella no se iba porque estaba agustísimo tomando el sol en esta playa,
que no había mirones así que no la importaba estar desnuda y que además ella se
estaba recreando viendo también a hombres que quedaban.
El hombre la comento que el siempre venia a esta playa y que
le encantaba tomar el sol desnudo y que también le gustaba ver los cuerpos
jóvenes y bonitos como el de ella disfrutar del sol. Natalia le respondió a los
cumplidos diciendo que muchas gracias , que se estaba ruborizando, a lo que el
hombre respondió que como no iba a darle cumplidos con lo rica que estaba…. Y
ella respondió diciendo que él estaba muy bien conservado para la edad que tenía
y que tenía un cuerpo para enseñarlo también.
Uff…como me estaba poniendo, Natalia estaba entrando a saco.
Al rato ella se dio la vuelta y le pidió si le importaba darla crema en la
espalda.
Una vez que terminó de dar crema por la espalda, Natalia le
pidió si no le importaba darla crema por las piernas y el culo… El hombre la
comentó que no, que si no le iba a importar a su novio y ella dijo que no, que
se hubiese quedado en la playa con ella.
El hombre no puso pegas y empezó a darla un masaje por la
espalda y el cuello.
Según la daba crema el hombre la decía que qué piel más
bonita, que qué piernas más duras y que glúteos más duros… que llevaba muchos
años sin tocar un cuerpo tan joven… En esos momentos Natalia me estaba mirando,
me había visto esconderme así que me miraba mientras el hombre al daba crema en
el culo y en las piernas... por las caras que ponía, de cómo se mordía los
labios, se veía que se estaba muriendo de placer del masaje que le daba el
señor. Cuando terminó con la espalda y las piernas, Natalia le pidió si no le
importaba seguir con el masaje pero por delante, el hombre asintió con la cabeza
y sin dudarlo, se extendió crema por las manos y comenzó a masajearla los
hombres, después se detuvo por las tetas, que amasó con fuerza, Natalia ya había
soltado algún gemido después bajó sus manos a las piernas y fue subiendo hasta
llegar a la cintura, ahí se detuvo y Natalia le pidió que por favor siguiese y
la empezó a tocar por la ingles, la tripa.. Hasta posar sus manos en su sexo y
detenerse… la estaba masturbando con una mano y con la otra la llevó a sus tetas,
Natalia tampoco lo dudo mucho y colocó una de sus manos en la polla del hombre y
empezó a pajearle.
La otra pareja que quedaba en la playa (eran de unos 40
años), les estaban mirando y se empezaban a calentar también porque la mujer
estaba pajeando al hombre mientras veían el show.
Natalia se incorporó y se quedó sorprendida del tamaño que
había cogido la polla del hombre... por lo menos eran 20 cm… y... gordísima…
dijo al hombre que llevaba todo el día admirándolo y con ganas de ver como era
en erección, el hombre la respondió diciendo que su pene todavía no había cogido
todo su tamaño que necesitaba muchos más estímulos para ponerse a tope, ella le
miró sorprendido cogió la polla con las dos manos, y comenzó una paja a esa
enorme polla. El hombre empezó a tocarlas las tetas a Natalia, y después a
comérselas mientras bajaba su mano a su coño. Yo me saqué la polla por fuera del
bañador y me empecé a masturbar. Natalia gemía, y no tardó en intentar meterse
la polla en la boca. Sólo la entraba el capullo y un trozo de polla, así que
chupaba con fuerza el capullo y bajaba y subía mientras con las manos le hacía
una paja y le tocaba los huevos.
El hombre la cogió casi en vilo y se colocaron haciendo un
69, el estaba debajo comiéndola el coño y ella recorría la polla con la boca
como podía, Bajaba del capullo hasta los cojones, se los comí mientras seguía
con las manos haciéndole la paja, después subió chupando todo el tronco y se
metía el capullo y lo que la entraba en la boca… la verdad es que la polla
seguía creciendo y se la veía que iba a reventar, y el hombre no paraba de
comerle el coño a Natalia y ella se retorcía de placer, desde mi posición veía
como el hombre jugaba con su lengua en el clítoris y la metía unos dedos en el
coño y otro en el culo… Natalia estaba cachondísima, retorcía el cuerpo y
aumentaba el ritmo de la felación al hombre y gritaba "uff que polla" y "sigue
sigue por favor, no pares"… Natalia se corrió y el hombre seguía con la polla
durísima sin correrse, así que sin pedir permiso a Natalia, la tumbó en el suelo
y la colocó la polla en la entrada de su coño y empezó a empujar, ella dijo que
no, que parase, pero tampoco lo dijo muy convencida y el hombre no la hizo caso
y empujó, yo creía que no iba a entrar pero entró…. y empezó a follarsela en
posición misionero. Yo en ese momento no pude aguantar más y me corrí y la otra
pareja de la playa estaba follando en la postura del misionero pero echando
miradas de vez en cuando a Natalia y el viejo. Luego Natalia le dio la vuelta y
se puso a cabalgarle ella arriba, botando sus tetas y moviéndose como ella sabe,
sacando la polla de su coño y clavándosela todo lo que podía, luego el hombre la
cogió y la puso a cuatro patas, Natalia tuvo otro orgasmo mientras el hombre la
follaba a cuatro patas y la metía los dedos en el culo.
Después él intentó clavársela por el culo pero ella se negó y
siguió a cuatro patas hasta que por fin se corrió dentro de ella y quedaron
rendidos en la toalla, se levantaron, se fueron a bañar y siguieron hablando.
Después se vistieron, él con un pantaloncito y una camiseta y Natalia con un
vestidito de esos de tirantes pero sin nada debajo y se fueron escalando hacia
el camino de vuelta. El hombre iba detrás de ella, ayudándola a subir poniendo
sus manos en su culo y no perdía detalle del culo y el coño de Natalia que se
iba viendo al ir subiendo por las rocas. Yo los seguí a distancia, bueno ni los
veía porque no quería que me viesen. Íbamos hacia el Hotel, que estaba a unos 20
minutos andando de la playa. A mitad de camino. En una parte que había que pasar
unas rocas, escuché risas, paré y me acerqué poco a poco, y vi a Natalia
intentando subir por unas piedras y con el culo al aire y el hombre comiéndola
el culo y el coño, después la bajó a pulso de las rocas, la subió el vestido,
Natalia se apoyo en las rocas agachada y de espaldas a él y él sacó su rabo y se
la clavó otra vez , comenzó a bombear con fuerza y la volvía a meter los dedos
por el culo, yo estaba muy cerca de ellos y escuchaba como golpeaba los huevos
del hombre contra el culo de Natalia. Él la decía que por favor la dejase probar
por el culo, que le estaba volviendo ese culo loco, pero ella no quería por el
tamaño. El se lo pidió por favor y ella aceptó pero si la dolía mucho paraba…
El hombre con cara de felicidad, sacó la polla de coño, y la
colocó en la entrada de su ano, y empezó a empujar poco a poco. Natalia tenía
cara de sufrimiento pero no se quejaba y el hombre con suaves movimientos la
sacaba un poco y luego volvía a clavarla. Estuvieron 5 minutos hasta que entró
casi la mitad de la polla. Natalia se frotaba el clítoris con las manos y el
hombre empezó un mete saca suave y cada vez aumentaba el ritmo. Ese hombre era
una máquina, yo saqué mi polla y me empecé a masturbar otra vez. Natalia empezó
a disfrutar y gemir y empujaba para que se le clavase más dentro la polla pero
no entraba toda. Natalia se corrió justo antes de que el hombre eyaculase dentro
de ella mientras ella gritaba "SI SI QUE GUSTO". Una vez terminaron se sentaron
en las rocas y después de limpiarse un poco siguieron el camino. Cuando llegaron
al final el hombre la dio dos besos y se despidieron mientras que Natalia se fue
por el camino hacia el hotel.
Cuando el hombre ya no la podía ver, yo corrí detrás de ella
para ponerme a su altura. Cuando llegué, me miró… se rió... y me dijo que si lo
había visto toda y la dije que sí... pero que si no se había pasado… y ella me
contestó que una apuesta era una apuesta… pero que con lo que había pasado ya se
había cobrado la apuesta… y que la dolía el culo y la estaba chorreando el semen
de las dos corridas del viejo. La pregunté que qué tal, me miró… y se empezó a
reír.
Llegamos al hotel, se desnudó y se fue a duchar, después
entre yo a ducharme y cuando salí ella estaba desnuda en la terraza, se acercó a
mi, me quitó la toalla y me la empezó a chupar, levanto la mirada y me dijo...
"Necesito más"…
Os contaremos mas historias.
Espero vuestros comentarios.
davidrese@hotmail.com