Yo siempre le había hecho saber a mi pareja mis inclinaciones
por las ataduras y la esclavitud, practicándolo por hacer algo distinto mas no
por que a el le entusiasme.
Luis vive en un apartamento solo y yo vivo con mis padres.
Generalmente el lleva su ropa a lavarla y secarla en mi casa, y luego yo lo
llevo con los equipajes de ropa limpia a suya. Uno de esos días que lo lleve, lo
ayude a subir a su apartamento los bolsos por que el solo no podía con todos. Al
subir al ascensor cargados, el se libero las manos dejando todo en el suelo
mientras yo cargaba lo demás y tenia las manos ocupadas, al cerrar las puertas
me miro a los ojos, me pellizco y retorció una teta con toda su fuerza y sonrió.
Al llegar al piso, entramos al apartamento, nos deshicimos de
todo lo que cargamos y yo enciendo el televisor, mientras el se encargaba de
sacar la ropa de los bolsos. Al terminar de hacerlo se dirige a mi y me dice:
-Te tengo una sorpresa, ¿quieres que te la de ahora o
después?
Cabe destacar que generalmente cualquiera de los dos no
pasamos comprando juguetes íntimos para nuestras relaciones.
En el momento yo pensé que seguro había comprado algo para
jugar y le digo que prefiero que me la de ahora.
-Okey, entonces siéntate en la cama, mira hacia la pared y
cierra los ojos.
Yo inmediatamente lo hice, el con la desconfianza de que yo
pudiera ver, me tapo los ojos con estos tapa ojos oscuros que dan en los
aviones.
-Te tapare los ojos no quiero que lo veas, solo que lo
sientas. Además pon las manos en tu espalda, te esposare para que no puedas
tocarlo.
Yo me empecé a poner nerviosa, no sabia que me iba a dar, sin
embargo obedecí.
-Ahora abre la boca, te voy a amordazar -no quiero escuchar
ni una pregunta.
Su actitud me extrañaba, era muy raro cuando el usaba eso de
su voluntad sin que fuera sugerido por mi, sin embargo accedí y abrí la boca e
introdujo en ella una bola tan grande que yo no podía ni tragar la saliva.
Yo estaba completamente vestida, así que me levanto la camisa
y bajo mi ropa interior quedando mis tetas totalmente descubiertas. Empezó a
besarlos y a morderlos con una fuerza que me enloquecía y me hacia humedecerme
cada vez mas, usaba los dientes por que con las manos me tocaba todo mi coño
metiéndome el dedo a la vez que mordía mi pecho, así estuvo mucho rato, ya me
ardían los pezones de tanto retorcérmelos y yo completamente atada sin poder
decir nada. De repente, cuando yo estaba bien excitada, paro y no me toco más.
Como yo tenia los ojos completamente tapados en la oscuridad
del tapaojos escucho un sonido como el de la nevera abrirse, me imagine que el
me observaba mientras, yo me excitaba de imaginarlo viéndome así. Saco hielo, lo
escuche sacarlo de la gavera. La angustia e incertidumbre me excitaba cada vez
mas, la angustia de no saber que iba a hacer o que hacia, tal vez yo me
imaginaba que el me observaba y resulta que el me estaba ignorando
completamente. Yo ya no sabia que pensar.
De repente me dijo:
-Parate.- Agarrandome por los brazo y parándome a la fuerza.
Me voltio frente a la cama y me empujó con fuerza. Yo me sentía bien, atada y
domada por mi pareja.
-Arrodillate en la cama con el culo parado.- Me coloque así,
yo lo que quería era que el lo disfrutara tanto como yo. Yo estaba arrodillada
con las manos esposadas en la espalda, amordazada, con la cabeza clavada en la
cama y los ojos vendados, estaba a su merced.
Cuando tenia el culo parado, me empezó a dar nalgadas, cada
vez mas fuertes, yo gemía de gusto a través de la bola en mi boca, las nalgadas
eran firmes. Lo hizo solo unos minutos.
Yo estaba muy caliente, yo diría que a punto de correrme
cuando siento un frió en mis genitales que me estremecía, yo quería correr por
toda la cama, pero estaba inmovilizada, el frió era el hielo que el había sacado
de la nevera, lo pasaba lentamente por mi coño y culo haciéndome estremecer, tan
lentamente que parecía tenerlo siempre en el mismo sitio, el frió me quemaba, yo
sentía como con el calor de mi cuerpo se derretía y escurría agua por mis
piernas, creo que derritió unos cuantos allí por que llego un momento que no
sentía mi coño, estaba completamente frió y dormido, fue cuando agarro un hielo
y lo introdujo completo en mi culo apretándome para que no saliera. La sensación
era indescriptible, tener algo frió dentro de mi quemándome. Se sentía muy bien.
Cuando el considero que ya se había derretido, y yo estaba
completamente excitada me dio un solo empujón que quede boca arriba en la cama,
levantándome las piernas hasta detrás de mi cabeza y penetrándome de la forma
mas brusca que podía. Su placer era evidente el frió dentro de mi al penetrarme
le gusto y gemía, eso me satisfacía mucho por que dentro de todas las relaciones
lo importante es la satisfacción de los dos. Me decía al oído en tono de burla.
-Que te pasa me quieres tocar y no puedes.
-Sabes que eres mía y te haré lo que me de la gana.-
-Te sientes impotente, atada?.
-O te sientes violada, -¿te gusta?-
Yo le dije que si con la cabeza, mi boca amordazada,
acalambrada ya me dolía y no quise hacer el mínimo esfuerzo por responderle
hablando. Mientras el se movía haciéndome el amor .Cuando el iba a terminar no
lo hizo dentro de mi sino que rápidamente me quito la mordaza y me lo metió en
la boca haciéndome tragar toda su leche. Yo por mi parte le limpie con la lengua
todo su miembro, terminando de darle placer. Creo que fue una gran sorpresa, al
final no me dio nada material (como yo pensaba) Simplemente me dio la Gran
sorpresa la de tomarme como su gran esclava y hacerme lo que le daba la gana. Y
el sabe en el fondo que también le gusto hacerlo por que yo me entrego a su
disposición y hago lo que me pida.