En este relato, no utilizare apellidos y nombre de ciudad. Es
mi primer relato, espero lo valoren. Antes que nada, el relato es 100 %
verídico, paso hace solo un año, y me anime a escribirlo, espero que me crean.
Uso modismos pues me costaría más trabajo, hace el relato mas extenso y
aburrido, no creo que se problema
Me llamo Juan Manuel, vivo en la República Mexicana, tengo 18 años de edad y
estudio el bachillerato. Físicamente, soy alto, mido 1.73, mi complexión es
normal, pues me ejercito en el gimnasio, así que no estoy gordo ni flaco, y me
enorgullezco de que, gracias al gimnasio, mi físico esta tomando una muy buena
forma.
Soy de tez moreno claro, pelo negro azabache, ojos café
oscuro, y pues, estoy muy bien posicionado entre las chavas, sin presumir. Y
como estos relatos siempre lo requiere, mi pene mide, sin exagerar y siendo
realistas, 17 cm.
Siempre he sido muy amable y un poco pícaro con las chavas,
para también no pasar como un santito de iglesia, de adularlas y mandar mensajes
del tipo sexuales, siempre con buen humor, cosa que me caracteriza, pero con mis
amigos, soy de otro rollo y nos expresamos con todas todas. Soy también
inteligente, no paso por malas notas.
No soy de los "ligueros", pues, aunque si soy bien parecido,
aun conservo rasgos infantiles, no se si me entiendan, y cosa que no me molesta;
pero eso si, soy un poco tímido por la falta de experiencia y una que otra mala
pasada, pero tengo lo mío, no me quedaba atrás. Esto para que se den una idea de
cómo soy, espero que haberme descrito bien
En mi escuela, aparte de todas clases que teníamos, nos
iniciaron a dar una llamada "tutoría", que iba a ser impartida por alumnos de la
facultad que esta junto al bachillerato, para que ellos, así pudieran pasar una
materia de la carrera de pedagogía.
A mi grupo le toco ser impartida por dos chavas de 18 o 19
años de edad, no recuerdo bien. Ellas se llamaban Laura y Adriana.
Adriana, por así decirlo, no es de llamar la atención,
chaparrita, gordita, muy morena, y no era guapa. Laura era la que nos tenía
idiotizados a todos los hombres del salón. Alta, un poco mas que yo, tez blanca,
pelo pelirrojo, delgada, muy guapa, con un culito de esos esculturares, y unas
tetas del tamaño ideal, ni exageradas ni pequeñas, bueno, es mi gusto, que estén
levantadas por si solas. Toda una belleza
La clase que nos iban a impartir, era sobre valores, moral,
todo ese estilo, y además, ayudarnos en cualquier problemas que tuviéramos,
fuera familiar o parecido, o escolar.
No es necesario decir que nadie ponía atención a los temas
que traían, y mis amigos y yo nos concentrábamos en Laura.
Un día, en esta clase, mientras Adriana explicaba el tema,
Laura tomaba lista, sin levantar la vista para comprobar la asistencia. Yo
platicaba con mis amigos, estando sentado de lado, dando el perfil a la
"exposición", cuando oí mi nombre y solo dije "presente"
- Ey Juan, ¿te fijaste? – me dijo José, un amigo
- No, ¿qué pasó? -
- Laura te volteo a ver ahorita que dijo tu nombre -
- Ja, no mames, ¿enserio? – dije, volteando a ver rápido a Laura, que seguía
tomando lista
- Si wey, enserio, la alcancé a ver -
- Esque es carita – dijo otro amigo, de broma
- Ya ves, ja, no lo puedo evitar – le seguí el juego, y seguimos platicando y
diciendo estupideces igual que el resto del grupo.
En el transcurso de la semana, cuando nos volvía a tocar la clase, pude
comprobar que era verdad, Laura me volteaba a ver rápidamente, y solo a mí, al
pasar la lista. El hecho que más me impactó fue cuando entrábamos al salón, ella
estaba parada en la entrada recibiendo a todos, y Adriana estaba dentro
platicando con una chavas del grupo anterior. Lo que pasó fue que, al yo pasar
al aula, ella se fijó en mí de arriba a bajo, como le hacemos nosotros cuando
vemos a una chava ¡buenísima!
Con eso, prácticamente me quedó confirmado que yo le atraía a
Laura, que obviamente, les platique a mis amigos, presumiendo en broma, y cosa
que ellos me dieron la mitad de "que buena suerte wey" y "estas loco cabrón".
- No mames wey, ¿como pues?, ella busca vergas mas grandes,
no de weyes como tu. Como la mía ella busca - Todos se rieron, también yo, de lo
que dijo José.
- Si pendejo, ja, muy vergudo wey, una chingaderita has de tener, y todavía gay
para rematar - Respondí yo
- Juan, tengo que hablar contigo al final de la clase –, Laura se había acercado
a nuestro grupito de platica.
- Esta bien Lau – dije sorprendido, y después, sonriéndole a mis amigos que no
me habían creído cuando les platique lo que pasó en la entrada.
Al final de la clase, me acerque con Laura para ver que quería decirme
- Pues, una de las actividades que nos asignaron a mi y a Adri es que estemos
dando clasesitas individuales a algunos alumnos y hacer un trabajo de lo que
aprendimos, y te eh elegido a ti y a Mónica (una compañera muy guapa de mi salón
pero muy reservada) para iniciar, ¿te molesta?, sino para elegí a otro -
- No Lau, como crees, ¿cuándo y donde? -
- Eso es a la hora que tu puedas y el lugar que tu quieras, y yo hago espacio,
puede ser a cualquier hora, y si quieres, aquí en el bachillerato, en tu casa, o
en la mía -
No soy de los que hacen muchas cosas en las tardes, solo gimnasio, así que le
dije que yo podía saliendo del gimnasio y mejor en su casa, claro, si quería una
oportunidad de lo que fuera con Laura, debía ser esa. Le explique el asunto y
ella me dijo donde vive.
- OK, a las 6:00 en mi casa, te veo entonces en la tarde -
- Esta bien Lau –
Cuando salí de ahí, me sentía nervioso, excitado, un poco
confundido. Les platique a mis amigos y ellos me alentaron a que asistiera de
regla y no desperdiciara o arruinara la oportunidad.
Al salir del gimnasio, no podía aguantar la emoción, no me bañe en el gim, según
yo para no se que cosa crear, y empecé a correr hacia su casa.
Llegué y toque la puerta. Salio ella vestida normalmente, cosa que me
desilusionó, pues en los relatos de esta pagina, siempre es diferente y me
invito a pasar.
-Jajaja, se nota que vienes del gimnasio, todo sudado -
-Perdón maestra, aquí traigo mis cosas para asearme, pero se me paso -
- Si quieres bañarte aquí, no hay problema -
- Gracias maestra – dije emocionado, en que podría tener mi primera ves ¡en el
baño!, así que, pase al baño que me indico, me desvestí, mi pene estaba en su
máxima expresión de la emoción.
Dejé la puerta entre abierta, para crear la oportunidad, pero
nada pasó, fue lo peor, me salí de bañar y me arreglé pensando que tal vez, mi
experiencia de relato de esta pagina, como escriben muchos, no pasaría. Ella se
encontraba en la sala esperándome.
- Bien, pues, hay que empezar – dijo Laura - ¿Alguna cosa que
quieras platicar Juan? -
- Pues no Lau, no se me ocurre nada -
Laura empezó a preguntarme las cosas típicas: escuela, calificaciones, maestros,
familia, amistades, actividades, hasta que salio el tema
- Juan, ¿tienes novia? -
- No maestra, tuve hace poco, pero ahora no -
- Mmmmm, que mal, y ¿tuviste algún contacto sexual con ella?
-
Un poco sonrojado, le conteste que solo morreos, y solo una ocasión en que ella
me masturbó y yo a ella. Me costó mucho decirlo, pero con todos los relatos que
había leído, se que así se crean oportunidades. Y además entramos en confianza
- Orale Juan, ja, ya estas un poco avanzado -
- Y tú Lau, ¿qué experiencias has tenido? -
- Como tú fuiste sincero, yo también te seré sincera. Yo ya eh tenido relaciones
sexuales-
- ¡Sexo! Maestra, ja, hay que evitarnos el buen hablar -
- Jajaja, está bien, sexo pues, yo ya eh tenido-
- ¿Cómo estuvo? ¿si practico de todo? -
- Pues solo oral y vaginal, nada de anal, eso no me atrae -
- Pues que mal maestra – le dije guiñándole el ojo, haciendo que se sonrojara y
se riera – Platícame como fue -
Me platicó de cómo lo había hecho con su novio, las maneras, las poses, y de que
le gustaba mucho la manera ruda de coger, se excitaba más.
Yo para eso, estaba con mi verga paradísima, y se me notaba
algo por el pantalón, cosa que yo hice que se notara, y que ella notó.
- Por lo que veo te calentaste verdad Juan -
-Ja, si Lau, perdón, pero cuentas muy bien -
Fue entonces cuando el clímax llegó, con eso, supe que ya, ese era el momento.
- Y tu ¿cómo la tienes he Juan?, dime, ya estamos en confianza -
- Pues como ve jaja, nada mal, si la tengo yo creo que un tamaño normal para mi
edad -
-¿Me la podrías mostrar?- dijo, acomodándose enfrente de mi, y sin esperar
respuesta, y yo con mucha sorpresa, nerviosismo, y sin saliva, solo vi como me
la tocaba por encima del pantalón, empezaba abrir el cierre, y metía su mano y
empezaba a sobármela.
-Aghhh – No me pude contener y lance un pequeño gemido, cosa que no es rara,
siendo mi primera ves, lo soñado, con una chava mayor buenísima.
- Uyyy, aquí parece estar grandecita y calientita, pero necesito verla con mis
propios ojos -
Me la saco del pantalón, y la agarro desde la base, observándola bien.
- La tienes como mi novio, pero tu eres mas joven, vas por un buen crecimiento,
mmmm y así me gustan como la tienes, no cambia del color de tu piel y cabezona,
jaja, me gusta como la tienes circuncidada -
Yo simplemente no podía hablar, sentía solo así, un gran placer de la forma que
me la tenia agarrada.
Me la empezó a jalar a distintos ritmos, yo haciendo un esfuerzo supremo de
concentrarme y no venirme tan rápido.
Ella inicio a darle besitos en el glande, recorría el tronco con su lengua y
llegaba a mis bolas y las lamía y empujaba. Yo simplemente gemía y le agarraba
el pelo y la empujaba hacia mi verga, pero lentamente, sobretodo, le acariciaba
el cabello. Hasta que ya no aguante más y grité:
-¡PORFAVOR LAURA, METATELA ENTERA YA! -
Ella sin decir nada y sin voltearme a ver, se la metió toda al boca. Es un
placer indescriptible, la manera en que su lengua enrollaba lo que podía del
tronco, la manera en que succionaba mi pene, y como lamía mi cabeza a la ves que
masajeaba mis huevos, y cuando recorría con su boca solo hasta la cabeza y me la
jalaba mientras me miraba.
-Que rica esta, limpiecita y un poco saladita – decía mientras me la seguía
jalando
- Sigue por favor Lau, lo haces muy bien -
Cuando se la volvió a meter y empezó a succionármela más fuerte, no pude
aguantar ni un minuto más, llevábamos unos 10 minutos, y me vine en su boca,
ella se la saco y le llenaba la cara y su pelo pelirrojo. Nunca me había venido
con tanta intensidad.
- Mi niñito le dio lechita a su perrita….mmmm…. sabe muy bien -
Yo me deje caer en sillón agotado, y mi pene poniéndose morcillón
-Laura, gracias, lo haces muy bien, me gustó mucho – no sabía ni que decir en
este instante
-Ahora te toca a ti darme placer mi niñito, y además, tenemos que revivir esa
verga sabrosa que tienes ahí -
No lo podía creer, iba a seguir, y en cara había cambiado totalmente, junto con
la manera de hablar. Ella se empezó a desvestir enfrente de mi mientras yo me la
sobaba para reanimarla, hasta que estuvo totalmente desnuda frente a mi, la pura
visión basto para volverla a parar levemente.
Me dijo que me acostara en el suelo, cosa que obedecí rápidamente, y ella se
sentó en mi pecho frotando su conchita y mojándome el pecho
- Bien chiquito, ahora yo tomo el mando ahora, te voy a ensañar todo, pues esa
es mi tarea de tutora-
-Ss.sii, si -
- Y ahora, me vas comer mis tetas y mi conejito, chiquito -
Se acostó ella en el suelo, y llevo mi cabeza hasta sus tetas. Yo empecé fatal,
no sabia hacer nada, hasta que ella me empezó a guiar como chuparle los pezones
y llevo mi mano a su otra teta y me dijo que se la apretara fuerte. Con sus
instrucciones por su vientre hasta llegar a su conchita, que empecé a besar
-Aghh así bebe, ahora, ábrela un poco y chupa el clítoris suavemente -
Yo seguía sus instrucciones con un poco de torpeza, pero recordando las
películas porno que había visto muchas veces.
Le chupaba el clítoris y metía mi lengua en su huequito que sabia un poco salado
pero muy bueno.
-Muy bien bebe, sigue así – gemía Laura mientras se retorcía de placer – Muy
bien, siguiente lección, pero primero…. -
Se volteó, y para mi sorpresa, íbamos a formar un 69. Ella se volvió a meter mi
verga semi parada mientras yo le seguía chupando como loco su conchita. No tomó
mucho tiempo chupándomela cuando la volvía a tener parada.
-Mira, ponte así y yo te iré guiando – me dijo
Se acostó en el sillón, me puse hincado sobre ella a la altura de que mi verga
quedara apuntando a su conchita
- Ahora, pon mis piernas sobre tus hombros, así, bien, y ve metiéndola despacio
-
Muy lentamente, la fui metiendo, fue el placer más grandioso,
sentir una cavidad apretada que rodeara todo mi pene, dejándolo húmedo, y muy
calientito, y ella apretaba su conchita haciendo que mi esfuerzo de no venirme
en ese instante fuera mayor, pues apretaba mi pene mucho más aún.
Fui bombeando lentamente, y con mucha vergüenza, pues se me
salía de su conchita provocándole risa y diciéndome que no me preocupara. Yo
mientras agarraba velocidad y ella agarrándose de mi espalda gemía suavemente,
cuando sin que yo lo viera venir, me besó.
Empezamos a jugar con nuestras lenguas mientras yo seguía bombeando con un ritmo
rápido
-Laura… aghhh…. Me voy a venir -
Ella paró rápidamente y me apretó los testículos, haciéndome que se me bajara la
excitación, pero no la rigidez
- No, todavía no -
Nos volteamos y esta ves, yo fui el acostado, y ella se sentó sobre mi,
metiéndose mi verga aun mas profundo
-Agghh, así bebe, dame dame -
Yo le agarraba las tetas y me deje de concentrar en no venirme mientras Laura se
daba sentones en mi verga, hasta que ya no pude más, y ella se empezó a venir.
Se agarro del sillón y lo apretó fuertemente y yo la agarre fuertemente de la
cadera y nos venimos casi a la vez, yo primero claro.
- O si bebe, lo hiciste muy bien -
- Pues tu también Lau – dije, sin creer lo que acaba de pasar
Fue entonces cuando un escalofrío me llego, pues recordé que no use condón, me
había dejado llevar.
- No te preocupes Juan, yo tomó pastillas, pues cojo mucho con mi novio y así
disfrutamos más. Aunque grabe error he, siempre te tienes que acordar desde el
principio, así que tienes menos un punto en tu examen – se rió Laura, aunque
pues, yo la verdad, no se me hizo tan gracioso.
Me despedí, y me fui feliz de mi primera vez, pues según
Laura, no lo hice tan mal, y tal vez lo repetiríamos.
Pase a siguiente nivel en bachillerato y ya no me dan tutoría, a veces veo a
Laura en la Facultad, pero lo hemos repetido muy poco, ella no tiene tiempo.
Pero aun así, sigo esperando repetir de nuevo.
No les conté a mis amigos, que se rieron pues les platique
que no pasó nada, pues no quería hacer un arguende del asunto.
Espero que les haya gustado, no le detecto falta de ortografía, pero puede que
si tenga, acepto sus opiniones y sugerencias.