Bueno amigos de TODORELATOS.COM, este es mi primer relato,
así que espero que me tengan compasión…
Antes que nada… mi nombre es Alan… y esto ocurrió cuando
tenía unos 18 años.
Soy pupilo en un internado, en Buenos Aires (Argentina),
desde los 12 años… al ingresar en el Primero Polimodal (o tercer año de
Preparatoria), mis compañeros y yo, fuimos informados sobre los intercambios
estudiantiles:
"los alumnos del Primer año Polimodal, serán los
privilegiados de participar en un Intercambio estudiantil en alguna de las
instituciones de: Santa Fe, Tierra del Fuego, Chaco, Mendoza y San Juan… los
alumnos mas destacados, serán los seleccionados para esta gran oportunidad"
decía el cartel colocado en la pizarra de anuncios.
Conversando con mis amigos fuimos viendo quienes serian los
"candidatos" que, probablemente, serán convocados.
Entre la charla, Nicolás (un amigo) dijo:
Alan, recuerda que tienes uno de los promedios más altos
en el colegio, además de ser destacados en muchos deportes y concursos.
Es cierto – dijo otro amigo – yo creo que también serás
un candidato.
Aunque lo que decían mis amigos era cierto, tengo que admitir
que dude mucho la posibilidad de que yo, valla de intercambio.
Finalmente, al sonar la campana de la formación, todo se
confirmo…
como sabrán – dijo el director – los alumnos del primero
Polimodal han sido seleccionados para realizar el intercambio estudiantil… y
tengo el enorme placer de nombrarlos. Los siguientes alumnos que nombrare,
tengan el favor de pasar al frente y colocarse al lado mío, para ir al
internado en Tierra del Fuego: Liliana Moyano – ella salió de la fila,
contenta, y fue al lado del director – continuamos – dijo este – Para ir al
colegio de San Juan: Ana Maria Ruiz… en el internado de Mendoza: Ian
Richerson… para ir a Chaco: Martín Landre… y finalmente, para ir al
internado en Santa Fe: Alan Millar
¿¡QUE!? – dije sorprendido, salí de mi lugar, algo
atónito, y fui con el director…
Cuando todo concluyó, el director nos citó en su oficina,
donde nos dio las autorizaciones para el intercambio, las direcciones en donde
se encontraban los colegios, etc.
Desde las oficinas, contactaron a nuestros padres (ya que
nosotros éramos pupilos) para conseguir las aprobaciones de los intercambio…
Finalmente, y en un mes, ya todo estaba listo… habíamos ido
los cinco a la Terminal de autobuses para irnos a nuestros respectivos colegios…
El viaje habrá durado un día y medio… cuando baje del autobús
e ingrese en la Terminal vi a un hombre que levantaba un cartel que decía: "Alan
Millar"… me acerqué, y comprobé que este era un portero del colegio al que yo
asistiría…
Salimos de la Terminal, y me subió a un coche lujoso… el cual
me llevaría al Internado.
Al llegar, baje del coche, tome mis maletas y vi el colegio
desde la entrada, era totalmente diferente a mi colegio… este rea mas viejo,
parecía mas un castillo que una escuela.
Ingrese a la institución y fui directo a la oficina del
director, este me indico como se manejaban allí, me dio los horarios de mis
clases, y una llave de mi nueva habitación.
Sin perder mas tiempo, subí unas escaleras y me encontré con
la habitación numero 16 (mi nueva habitación), abrí la puerta y vi dos camas,
una totalmente desocupada, la otra estaba equipada.
Frente a la cama, había un ropero vacío, comencé con el
trabajo de ordenar mis cosas. A los pies de la cama, estaban unas sabanas, y
cobertores, así que luego de reacomodar mi ropa, la armé…
Cuando finalicé todo, me acerqué a la ventana y mire hacia un
patio… y me sorprendió algo el hecho que solamente allá varones en el lugar…
Rápidamente releí los papeles que me habían dado antes del
intercambio y encontré la frase "colegio pupilo, solo para hombre"… raramente,
no me disguste, al contrarió, me agrado mucho la idea de estar con hombres las
24 horas del día.
Entonces, la puerta de la habitación se abrió… y vi entrar a
la mejor figura del lugar… era un chico de mi edad, pero mas bajo que yo, pelo
castaño, ojos marrón claros, una expresión de chico malo, pero que uno sabe que
es incapaz de dañar a alguien y de muy buen cuerpo…
APROBECHO A DESCRIBIRME: yo, alto, de pelo oscuro, ojos
verdes, tes trigueña, de cuerpo bien definido, gracias a los deportes que
realizo…
Hola, me llamo Alan, vengo de Buenos Aires, soy el alumno
de intercambio – dije amablemente.
¿y que quieres, una fiesta de bienvenida? – me dijo de
mala gana.
Perdona, solo intentaba ser amable.
Pues conmigo no te vengas a hacer el bueno ¿entendiste?
Esas primeras reacciones me llenaron de euforia, y sabio que
no iba a terminar, así que, decidí quedarme callado y seguí mirando por la
venta. Él se sentó en su cama, tomo una almohada redonda, y comenzó a arrojarla
hacia arriba una y otra vez… hasta que la tomo y con fuerza me la arrojó a mi,
que estaba distrito mirando el patio.
Rápidamente, y vencido por el enojo, fui hasta su cama, lo
empuje de modo que el quedo acostado, caí sobré el, apoyado con las manos en el
colchón.
¿Cuál es tu problema? – le dije…
no te importa – me respondió, después empujó mi brazo, de
modo que caí sobre el, ayudado por los codos me sostuve, pero mi cabeza
quedo a una medida en la que podía sentir su respiración. Miré fijo a sus
ojos, su mirada era totalmente profunda… me había enamorado en ese momento
(eso que hasta entonces no veía a los hombres como algo más que eso,
simplemente hombres), pero sabía como cubrir mi embobamiento hacia él.
Voy a estar acá solo seis meses, así que, va a ser mejor
que te acostumbres a mi – le dije, después me levante y salí de la
habitación…
Ya habían pasado dos meses, y mis peleas con Braian (nombre
de mi compañero de habitación) ya se había vuelto algo rutinario.
Era tan evidente nuestra rivalidad, que los orientadores y
directivos se dieron cuenta… y, para mejorar nuestra relación, nos exponían a
trabajos grupales juntos, cosa que empeoraba la situación… aunque, no había
noche, en la que no pasaba en vela, pensando en esos ojos, ese físico, y ese ser
que tanto me había enamorado en Braian. Una noche, me dije a mi mismo "no me iré
de este colegio, hasta saber, porque ese odio hacia mi"
Todo eso salió a la luz cuando un día…
Había terminado de ducharme, y fui a mi habitación a
cambiarme, al abrir la puerta lo escuche decir a su teléfono celular: "No sabes
cuanto te extraño Lucas (nombre del alumno que fue intercambiado por mí, y
compañero de habitación de Braian), y por si esto fuera poco, me llevo pésimo
con mi compañero de habitación, siempre peleamos. Pero, hay algo en él, esos
ojos, me atraen mucho, no sabes cuanto quiera besarlo" entonces comenzó a
contarle de los acercamientos que habíamos tenido en algunas peleas.
Cuando escuche todo eso, decidí que era momento de actuar e
ingrese a la habitación.
Con la reacción y el susto, Braian dejo caer su teléfono…
¿qué haces aquí? – me dijo, disimulando.
¿disculpa? Esta también es mi habitación – le dije.
Él recogió su celular y dijo: "Lucas, luego hablamos" y
colgó.
¿hace cuanto que estas tras la puerta? – me preguntó algo
sonrojado.
Me acerque bien a su cara, y le dije con un tono suave
Lo sufriente para saber porque te caigo mal.
¿a que te refieres?
No te hagas el tonto con migo, se muy bien que te
atraigo, pero que estas enojado por que tu novio se fue de intercambio, y en
vez de a él, me tienes a mi – en ese momento y sin pensarlo, lo besé.
Él se entregó totalmente al beso, desde la toalla que rodeaba
mi cintura, se notó un bulto que resaltaba.
por lo que veo, no soy el único que al que le gustan los
hombres – me dijo, más relajado.
A mi no me gustan los hombres – le dije – me gustas vos.
Rápidamente, fue besando mi cuello, luego mordía ligeramente
mis tetillas, hasta que estas quedaron completamente duras, fue bajando, hasta
llegar a la toalla… miró hacia arriba, y me vio con los ojos cerrados,
disfrutando del momento, así que siguió. Desató mi toalla, y se encontró con mis
18 cm. de carne, totalmente erectos… fue metiéndose mi pene en su boca
lentamente, haciéndome gozar de cada lamida.
Si que sabes como hacerlo – le dije, mientras acariciaba
su cabeza.
¿tu que crees? – me dijo.
Entonces lo detuve…
Hice que se levantara, y mientras lo besaba me iba
deshaciendo de su uniforme, hasta que ambos quedamos completamente desnudos.
Lo llevé hasta mi cama, donde nos acostamos y seguimos con
los besos… luego, guiado por el placer, me di vuelta, dejando mi pene sobre su
cara, y sus fantásticos 17 cm. Frente a mis ojos.
Entonces comenzamos con mi primer "69"… así estuvimos un
largo tiempo… hasta que él me dijo que quería hacer otra cosa.
quiero que recuerdes este intercambio como lo mejor que
te paso en la vida – me dijo.
Entonces se colocó sobre mí, y fue introduciendo mi pija en
su hermosa cola…
Con cada presión, nosotros íbamos gimiendo cada vez más…
hasta que lo logramos y fuimos con el "subibaja"…
Hasta que finalmente, me descargue dentro de él…
Luego de eso… lo abracé, y bese con fuerza… esa tarde, y toda
la noche, estuvimos acostados en mi cama… el sobre mi pecho, contándome cosas de
su vida… jugando con mi mano… como un niño que juega con la mano de su padre…
Sabía que ese era el comienzo de una nueva amistad… pero lo
triste fue que solo me quedaban tres meses en el colegio…
La despedida, fue lo peor que me podría haber pasado… pero, a
la semana de que el intercambió allá finalizado, recibí una carta de él…
invitándome a ir en las vacaciones de verano a un rancho de su abuelo, allí en
Santa Fe…
Ustedes que dicen? Si quieren que vaya, TAL VEZ, les cuente
lo que paso en las vacaciones…. Y si no les gusto el relato, por favor sean
sinceros!