La visita de mi cuñada
Elena es la mas chica de las 4 hermanas de mi esposa,
actualmente cuenta con 27 años muy bien llevados, es como comúnmente decimos:
"un culo de vieja", está deliciosamente bien proporcionada, una característica
que en mayor o menor medida tienen todas las hermanas de mi mujer, pero sin duda
alguna ella fue la mas agraciada, es de estatura media, mide aproximadamente
1.68 cm y yo creo que debe pesar a lo mucho unos 60 kilos, es de tez morena, su
cabello es un poco largo (un poco mas abajo de los hombros) y ondulado, sus
grandes ojos cafés claro y su boca chica le dan una belleza muy particularmente
atractiva, pero sin duda lo que mas llama la atención en ella son sus grandes,
firmes y naturales pechos, su cintura no es de modelo, pero si es delgada
(apenas y se le hace lonjita cuando se sienta) sus caderas son anchas y su
trasero es bien proporcionado con el resto de su cuerpo, sin embargo esta parte
de su anatomía es poco resaltable, pues a mi cuñada no le gusta vestir ropas
ajustadas, ni faldas cortas, ni nada que pueda causar pasión en los hombres, en
pocas palabras es muy recatada en ese aspecto.
Ella fue siempre mi cuñada favorita, la conocí siendo apenas
una chiquilla de 16 años y ya desde entonces pintaba para ligas mayores, en su
cuerpecito adolescente ya brotaban sus grandes tetas y sus nalgitas respingonas,
me llevaba muy bien con ella, en ese entonces yo contaba con 28 años y me
acababa de casar con su hermana. Las visitas a la casa eran con bastante
frecuencia, sobre todo en fines de semana que ella aprovechaba para ir a comer
con nosotros y pasar una tarde agradable, pues aprovechábamos para ir a algún
centro comercial, ir al cine o simplemente disfrutar de una tarde de tele, debo
decirles que esas tardes en casa era cuando yo mas disfrutaba, pues los tres nos
recostábamos en la cama y la verdad es que yo no perdía ocasión para tratar de
ver o tocar alguno de los encantos de mi cuñadita ya que en ocasiones
comenzábamos a jugar a hacernos cosquillas, yo para disimular, la mayoría de las
cosquillas se las hacia a mi esposa, pero cuando le tocaba a Elena la agarraba
por la espalda y la rodeaba con mis brazos teniendo el cuidado de pasarle mis
antebrazos por sus chichotas y restregarselas lo mas que podía, mientras con mis
manos le picaba su abdomen o las costillas logrando con esto que su culito se
repegara en mi endurecido paquete, creo que en varias ocasiones se dio
completamente cuenta de ello y entonces sin dejar de jugar se retiraba de mi,
sin embargo continuamente me dejaba hacer, aunque debo decir que en esa época no
logre nada mas con ella.
Pasado un tiempo y cuando ella contaba ya con 21 años, se me
presentó por primera vez la oportunidad de observar su cuerpo desnudo, en esa
ocasión eran aproximadamente las tres de la tarde de un fin de semana y mi
esposa había salido a complementar un trabajo de su oficina y yo me quede a
arreglar un desperfecto eléctrico que desde hacía días nos estaba causando
problemas con el voltaje en la casa, en eso estaba cuando tocaron el timbre de
la casa, era Elena, ella venía vestida con ropa deportiva y con una mochila.
Hola cuñado
Que tal Elena, como estas??... que milagro, pásale.
Pues aquí, andaba cerca y aproveche para venir…. Y
Carmen?? (Carmen se llama mi esposa)
No esta cuñada, salio a terminar una chamba que tenía
pendiente en su oficina
Ah, ok… Oye cuñado un favorzote, fíjate que tengo una que
ir a una fiesta y ya había pensado que después de hacer ejercicio venir a
bañarme aquí y de aquí ir a mi compromiso, pues no me daría tiempo de
regresar a la casa e irme de allá.
Claro cuñadita, ya sabes que esta es tu casa… yo estoy
arreglando un problemita eléctrico, pero adelante con toda confianza… ya
sabes donde esta todo, no??
Claro y gracias cuñado, eh!!... voy a usar tu recamara,
sale!!
Ok, no hay problema.
Para mis adentros pensé, "Gracias por avisarme cuñadita" pues
mi recamara tiene una ventana que da al patio trasero y la persiana en su parte
alta tiene una disposición tal que deja toda una franja abierta desde la cual se
puede observar al interior de la recamara sin el temor de ser observado desde el
interior, por lo que rápidamente me desplace para comenzar a fisgonear a mi
cuñadita, cuando llegue ella ya se encontraba en el interior de la recamara y se
estaba observando en el espejo, arreglándose su pelo y mirándose de perfil, daba
unos pasitos mirándose el menear de sus caderas, se acerco un poco mas al espejo
y se comenzó a quitar la ropa, primero se quito la chamarra deportiva, debajo de
ella traía una playera de algodón en la cual se transparentaba su brasier, sus
grandes chiches resaltaron inmediatamente, en tanto yo comencé a frotarme la
verga por encima del pantalón previniendo lo que vendría a continuación, ella se
quito su pants mostrando su calzoncito blanco, la tenía completamente a la
vista, directamente la podía ver de espaldas y su figura de frente se reflejaba
en el espejo, por atrás su culito era de una redondez exacta y por el frente se
podía apreciar que su mata de pelos era abundante, pues se le salían del calzón
por todos lados, tanto por las ingles como por encima de su resorte superior, se
quedo un momento observándose en el espejo y procedió a quitarse la camiseta y
el brasier, sus chichonas quedaron libres y me sorprendió lo grande que eran sus
aureolas rematadas con unos pezones bien paraditos.
Elena tomo sus tetas con las dos manos como sopesándolas, sus
manos abarcaban un poquito mas de la mitad de ellas, se las levantaba y se las
separaba alternadamente, después se giro y fijo su vista para ver su cola en el
espejo, agarro sus nalgas desde la parte baja y se las levantaba un poquito y
también las separaba, yo estaba calientisimo y ya con la verga bien parada,
tanto que no la aguantaba dentro del pantalón, por lo que me la saque para
hacerme una puñeta lenta y pausadamente, obviamente no quería escupir la leche
muy rápido, mi cuñadita seguía con sus poses en el espejo y acariciándose las
nalgas por encima del calzón, en tanto por el frente yo adivinaba su enorme mata
de pelos en ese triangulo divino que se forma entre en el nacimiento de las
piernas con el vientre, en un momento dado mi cuñada metió sus dedos bajo su
pantaleta por la parte de atrás a la altura de su culito, por un breve momento
pensé que se iba a dedear, pero no, solo agarro su calzón y deslizo su mano
hacia arriba, a lo largo de sus nalguitas, logrando con ello que el calzón se
introdujera en el canal que forman sus nalgas dejándolas descubiertas por
completo, sus nalgas morenitas se veían deliciosas con el calzón metido en el
culo, dio unos pasitos hacia el frente observando como sus nalgitas se comían la
pantaleta, era en verdad excitante verla así, sus tetas a cada paso se movían
pausadamente, dio la vuelta y regreso nuevamente hacia el espejo, se volvió a
poner de espaldas a el y comezó a bajarse los calzones, primero los dejo hasta
donde terminan sus nalgas y se agacho un poco, los siguió bajando inclinándose
cada vez mas sin doblar las rodillas, al llegar sus calzones a la rodilla yo ya
podía admirar reflejado en el espejo sus nalgas separadas y en medio su hoyito
negro, continuo deslizando el calzón hasta los tobillos, levanto una pierna y
saco su calzón, después las separo y pude ver su puchita cubierta por la
abundante maleza de pelo, verla así casi me hizo que me viniera, estaba a punto
de soltar toda la leche, por lo que tuve que soltar mi verga para evitar la
corrida, quería seguir al borde del orgasmo mientras la veía, desafortunadamente
en ese momento, escuche que se abría la puerta del garaje, mi esposa estaba
llegando a la casa, rápidamente tuve que abandonar mi posición y como pude me
fui metiendo el camote dentro de mi pantalón, cosa bastante difícil de realizar
cuando el pantalón esta abrochado y aquello durísimo, pero logre hacerlo y
llegar al lugar donde debería estar arreglando el desperfecto y que mi esposa
entrara, me viera trabajando en ello y no se diera cuenta de mi excursión por el
patio de atrás para fisgonear el cuerpecito de su hermana.
A los pocos minutos yo terminé con mi trabajo y me reuní con
mi esposa en la sala, en esos momentos bajaba Elena con sus ropas discretas
cubriendo su bello cuerpo, nos aviso que se retiraba a su compromiso y se
despidió de nosotros. Mi esposa me comento que Elena estaba saliendo con un tipo
y que le parecía que las cosas iban en serio lo cual a le daba mucho gusto pues
me dijo – ya esta en edad de merecer – y vaya que si lo estaba, lo acababa de
constatar.
Como ya dije anteriormente, con mi cuñadita no aspiraba a
mucho, no la buscaba y mucho menos me le insinuaba, la verdad no quería
enfrentar una situación problemática con mi esposa teniendo como causa lo que
hay debajo de las faldas de una de sus hermanas, sin embargo el destino es
impredecible y ni con mucho llega uno a imaginar lo que sucederá en un futuro.
Después de este suceso, Elena se alejo un poco de la casa, al
parecer sus compromisos con su nuevo novio le absorbían demasiado tiempo. Pasado
unos años Elena anuncio a la familia su compromiso matrimonial y se casó.
Asistimos a su boda, ella como siempre, lucia muy bella a sus 25 años, su
vestido era algo escotado por lo que sus pechos brotaban por el borde del
vestido, como tratando de liberarse, en un momento dado baile con ella y con la
confianza que dan unas copas de mas, aproveche la situación para repegarme a
ella y sentir sus tetotas en mi pecho, ella al no sospechar malicia en mi, se
dejo hacer y la reacción en mi no se hizo esperar, se me empezó a parar y la
pegue mas a mi, casi estoy seguro que ella lo notaba, sin embargo no dijo nada y
en esta cachonda posición seguimos bailando hasta que termino la tanda y la
lleve con su marido.
Él era un tipo alto, atlético y bien parecido, estos
atributos finalmente le acarrearon muchos problemas a mi cuñada, con el tiempo
ella (y nosotros también) comenzamos a caer en cuenta que se había casado con un
tipo bastante mujeriego, el trabajo que el desarrollaba le ayudaba en mucho a
esta situación, era vendedor y distribuidor de ropa, por lo que frecuentemente
salía de viaje y se ausentaba hasta por semanas enteras, después me daría cuenta
que las mas de las veces era efectivamente por trabajo, pero otras muchas era
porque se llevaba a alguna de sus conquistas de viaje y prolongaba su ausencia
por varias días mas, de esto me di cuenta porque en varias ocasiones en
reuniones familiares ambos platicábamos mucho, de hecho hicimos muy buena
amistad y él me platicaba con lujo de detalle todo lo que le acontecía en sus
viajes, debo aclarar que no fui yo el culpable de que Elena se diera cuenta de
su infidelidad, siento que mi concuño se descaro demasiado y aunque ante las
demás gentes no lo aparentaban sus problemas se dieron desde muy al inicio de su
matrimonio.
Elena no tenía muchas amigas por lo que frecuentemente
recurría a nosotros para platicarnos de sus problemas, por lo que nosotros
éramos sus confidentes, en esas platicas pude darme cuenta de lo mal atendida
que estaba mi cuñadita en la cama, yo para mis adentros pensaba que mi concuño
era un imbecil al dejar esa panochita sin usar y por lo visto tan necesitada de
una buena verga, esto me creaba muchas fantasías y de vez en cuando al estar
cogiendo con mi esposa me imaginaba que era a mi cuñadita a quien me estaba
ensartando. También era frecuente que en las salidas de mi concuño, mi cuñada se
fuera a dormir en la casa y en una de esas ocasiones pude constatar lo cachonda
y necesitada que andaba de una buena revolcada.
En esa ocasión Elena llego a la casa un viernes por la tarde
cuando yo aun no regresaba del trabajo, así que cuando llegue ellas ya estaban
ahí, ya estaban con ropa de dormir, mi esposa con un conjunto de pijama rosa un
tanto transparente y Elena traía puesto un Shortcito de seda blanco muy holgado
y a medio muslo y una camiseta blanca de algodón también bastante holgada,
desfajada y que le cubría hasta media nalga por encima del Short, pero aunque la
playera era floja sus chichotas se alcanzaban a apreciar desnudas baja ella ya
no traía el brassier puesto y sus pezones grandes y parados se traslucían a
través de la tela, primero salude a mi mujer con un beso en la boca y después
fui a saludar a mi cuñada, para lo cual le puse una mano en su hombro y le bese
la mejilla, con toda intención cuando me separe de ella, recorrí mi mano hasta
tocar su tetona de tal forma que pareciera de forma accidental, me di la vuelta
y ya no vi su reacción, pero supongo que ella pensó que fue accidental y les
dije – voy a ponerme algo cómodo también, pues esta haciendo mucho calor, no?? -
al momento también yo opte por ir a ponerme mi pijama para dormir la cual
consiste en un pantaloncillo de tela muy delgada y una camiseta sin mangas, al
regresar a la sala comenzamos a platicar los tres, en eso mi cuñada me dice:
Oye, no seas codo cuñado, no nos vas a invitar una copa
Claro que si cuñadita, que te sirvo?? Un roncito o
prefieres brandy
Mejor brandy cuñado, ya sabes que con eso me pongo mas
romántica, jajaja
Jajaja… Y tu carmencita que te tomas – le dije a mi
esposa –
Yo también quiero un brandy
Fui a preparar las cubas y por supuesto que a ellas se las
serví muy generosamente, las primeras dos horas estuvimos platicando
trivialidades, mi cuñada se había sentado al igual que mi esposa en el sillón
con la posición de flor de loto, es decir con los dos pies arriba del sillón y
cruzados entre si, por lo que los muslos de mi cuñada estaban completamente a la
vista y de vez en cuando tenía que inclinarse para tratar de alcanzar su cuba o
su cigarro levantaba un poco su pierna y su nalga lo cual hacia que su short
holgado dejara un hueco considerable que me dejaba a la vista toda su nalga, el
canal de su culo y hasta los pelos de su frondosa puchita, así que yo apenas y
podía disimular lo tremendamente que traía parada la verga. Al calor de las
copas y ya un poco entrada la noche a mi esposa y a Elena ya se les notaba
tomadas, el exceso de alcohol ya surtía efecto y la platica fue derivando a los
problemas y broncas que tenía Elena con su esposo:
Este guey cree que no me doy cuenta que anda con otras
pinches viejas – decía mi cuñada, a la vez que se inclinaba nuevamente para
tomar su copa –
Pues tu también Elena, no seas pendeja, ya debes tomar
medidas – le dijo mi esposa –
Bueno, antes que nada cuñada, debes estar segura, no
vayas a tomar una desición tan a lo baboso y resulte que estés equivocada –
le decía yo, a sabiendas de que ella estaba en lo cierto, mientras cada vez
que se inclinaba lo menos que le veia era la raja de su culito que cada vez
estaba mas a la vista –
Ay pinche cuñado, pues si ya no me chupo el dedo, este
pendejo cree que me trago sus mentiras, pero ni madres cuñado no soy tan
estupida…. El guey ya nada mas llega a la casa bastante noche, la mayoría de
las veces borracho y a dormir, ya ni siquiera me ve y al día siguiente lo
mismo, la verdad es que ya nada de nada.
Como cuñada, entonces ya no te esta surtiendo tu
bodeguita.
No te burles guey, la verdad se siente gacho
Era broma Elenita, pero oye si que esta de la chingada
cuñada y que piensas hacer – le dije –
Ay no manita, para mi que este guey si se va a vaciar con
sus putas y por eso a ti ya no te pela
Pues si, eso es lo que ha de hacer el cabrón, mientras
acá tiene a su pendeja esperándolo… cree que la tiene muy segura,
encerradita en su casa, pero va a ver que en cualquier momento yo también le
puedo poner los cuernos.
Orale cuñada, no manches…
De verdad cuñado, piensa que su mujercita va a estar
siempre en su casa, pero ni madres yo también se dar las nalgas, y ya me
esta colmando la paciencia.
Ufff yo me apunto para ser el primero de la lista – pensé –
mi cuñada definitivamente ya estaba bastante alcoholizada y con la lengua muy
suelta.
mmmmm cuñada, a poco si lo harías??
Pues a mi ya me tiene hasta la madre su actitud… me
sirves otra cuñado??
Ayy yo ya me siento muy borracha – dijo mi esposa –
Tomate otra y ya carmen - le dije –
No, ya no, ya me siento mal
Ándale, ultima manita, nos la estamos pasando bien – le
dijo mi cuñada
Si Carmen, haber presta tu vaso, deja servir las ultimas
Elena, sin querer, me seguía mostrando sus bellas piernas y
su rico culito y esta parte de la platica me tenía muy excitado, así que me pare
rapidísimo para que no notaran el bulto que tenia formado bajo mi pijama y me
dirigí hacia la cocina para servir las copas, obvio es que en la cocina ninguna
de las dos podía verme, así que volví a aprovechar para servirles generosamente
mas alcohol, mi mente ya maquinaba la manera de sacar bastante provecho con la
borrachera que se traían las dos, mi plan era abusar hasta donde se pudiera de
mi cuñada y estando solo en la cocina pensé - por que no comenzar la diversión
de una buena vez – prepare las cubas y excitado como estaba, mi camotón seguía
igual de parado y ya brotaban unas gotitas de liquido preseminal, así que me la
saque, tome el vaso de mi cuñada y empecé a embarrar mi verga sobre toda la boca
del vaso y en lugar de tomar una cuchara para mover su cuba introduje mi verga
en ella para hacer la mezcla y por ultimo hice esfuerzo para ponerle un chorrito
de mis miaditos o de agüita dorada como vulgarmente se le dice, el cual salio
con mucha dificultad (todos los hombres sabemos que con la verga parada es un
poco difícil orinar), sin duda esto me pondría a mil cada vez que mi cuñada le
estuviera dando sus traguitos a su cuba, una vez terminado este ritual
nuevamente, tratando de cubrir el bulto, me dirigí nuevamente a la sala y le di
a cada una su cuba.
Bueno pues salud, que la casa pierde
Salud – dijo mi cuñada y arrimo su vaso a su boquita, le
tomo y ni gestos hizo, seguro le gustó la forma en que se lo prepare.
Salud – también alcanzo a decir mi esposa, ya casi
dormida.
Cada que le tomaba mi morbo crecía mas y mas y ya mis
fantasías volaban a mil por hora, viendo sus piernas y sus nalguitas me la
imaginaba a cuatro patas conmigo detrás y con toda la verga dentro de su
inflamada puchita. Pero también seguíamos platicando de otros problemas con mi
cuñada que ya apenas y podía articular palabra, obvio es que yo también ya me
sentía mareado, pero definitivamente yo había ingerido mucho, pero mucho menos
alcohol que ellas, por lo que mi esposa ya estaba completamente dormida, pero
Elena se negaba a perder.
Orale cuñada, salud.
Salud cuñado….. uyy creo que ahora si ya me siento bien
peda, guey, yo creo que ya nada mas voy al baño y ya.
Sale pues cuñadita, aquí te espero ya para tomarnos la
del estribo, no??
Sip
Se levanto y una vez mas me regalo una visión maravillosa de
su tremendo trasero, el short se le introdujo entre las nalgas, con lo cual se
le veía el nacimiento de su culo y agarrándose de muebles y sillas, dando tumbos
se iba dirigiendo al baño, sus pasos inseguros hacían que sus tetas se
bambolearan sabrosamente dentro de su holgada playera, con mi esposa dormida, yo
ya me sobaba la verga descaradamente, estaba que no me aguantaba.
Escuche que mi cuñada cerraba el baño, y con ello perdí la
esperanza de espiarla, pues bien sabía que fisgonear el baño era cosa imposible,
yo ya me estaba desesperando de que Elena no cayera de borracha, si mi mujer ya
lo estaba caramba, así que decidí darle la puntilla a mi cuñadita, tome la
botella y le puse a su vaso un poquito mas de alcohol, me volví a sacar la
verga, le puse su dosis de miaditos y la introduje nuevamente a su vaso para
mezclar bien la cuba.
Cuando Elena regreso, venía en un estado bastante lamentable,
caminaba completamente desequilibrada y descompuesta, pero aun así conservaba su
simpatía, pues venia riéndose de ella misma y diciéndome:
uyyy ya no… pue..do caminar dere..chito, jijijiji
pues ya no camines y siéntate cuñada que tu cuba te esta
esperando
no, ya no quiero cuñado… si no ni siquiera voy a poder
caminar a la recamara
anda cuñada es la ultima cubita, te la prepare bien
sabrosa con gotas de mipalo, jaja, -se lo dije a sabiendas de que ya no
entendía ni madres de albures ni de malas intenciones
Bueno, pero ya nada mas esta y ya – tomo su cuba y se
sentó pero cayo toda despatarrada, con las piernas abiertas, al quererse
acomodar se deslizo hacia delante y el shorcito se le subió hasta embarrarse
completamente en su puchita y ahora si la vista que tenía era espectacular,
porque su rajita quedo completamente marcada.
Si cuñada ya nada mas esta, chupando que es gerundio – le
dije mientras me sobaba la verga ya sin ningún pudor – salud.
Salud – me contesto y le dio otro gran trago a su cuba
preparada.
En tanto yo volteaba de vez en vez a ver a mi esposa, que
estaba a un lado de mi, seguía profundamente dormida.
Oye Elena, Carmen esta bien dormida la voy a despertar
para que se vaya a dormir a su cama
Sip cuñado, ya para irnos a dormir – me contesto un poco
mas dormida que despierta.
Carmen ya es hora de irse a dormir – comencé a mover a mi
esposa para despertarla, pero nada.
La seguí moviendo un poco mas bruscamente y no despertaba,
para mis adentros esto me dio gusto, pues si mi cuñada caía igual de rendida iba
a pasar una gran noche, la volví a mover con brusquedad, pero era tal la peda
que se cargaba que no despertaba.
pues no se despierta cuñada, la voy a tener que cargar…
pero tómale cuñada o no te vas a acabar nunca esa cuba.
Si ya me la voy a tomar cuñado, lo que pasa es que ya
todo me da vueltas – y tomo su cuba y le dio otro gran trago.
En tanto yo levante a mi esposa de su asiento, echándome su
brazo sobre mis hombros y tomándola de la cintura, al levantarla sus pies casi
se arrastraban por completo, la tuve que cargar de peso, pues estaba
completamente desvanecida, y así a rastras me la lleve a la recamara, para esto
ya estaba yo pensando en primer meter mano a mi mujer para medir cuanto podía yo
tocar sin que ella se diera cuenta y aprovechar este tiempo para que Elena
también cayera dormida.
Así llegue a la recamara y casi la deje caer sobre la cama
pero ella ni en cuenta, no despertó, entonces le empecé a sacar su pijama sin
tener el menor cuidado para despertarla, pero mi esposa no se daba por enterada,
solo le quedo la tanguita que traía puesta, viéndola así dormida pude apreciar
su bien torneadas piernas y su culo redondo, poniéndola boca arriba le comencé a
sobar las piernas y se las abrí por completo, le hice a un lado la tanga y le
acaricie su puchita metiéndole un dedo, primero de forma despacito, se lo metía
y se lo sacaba, al parecer no se daba cuenta seguía profundamente dormida, metí
un dedo mas y comencé un mete saca un poco mas fuerte, mientras con la otra mano
acariciaba una de sus tetas por debajo de su pijama a mi antojo, presionando
levemente su pezón, cuando metí otro dedo en su panocha solo emitió un
quejidito, pero no despertó, así que le comencé a meter y sacar los tres dedos,
adentro y afuera, adentro y afuera, mi esposa se contorsionaba un poco y su
puchita comenzó a lubricar con sus jugos vaginales, le estuve dando dedo un buen
rato y su vagina ya estaba completamente lubricada y ella apenas lanzaba
quejidos de placer pero sin despertar, mi mano ya estaba empapada de tanto
liquido viscoso que salía de ese hoyito de placer, después de mas de media hora
mi verga ya estaba a punto de reventar, así que le suspendí el tratamiento a mi
mujer y mejor me dispuse a prepararme para mi cuñadita, yo solo deseaba que
estuviera tan profundamente dormida como mi esposa, así que me levante y fui a
ver como se encontraba.
La encontré completamente dormida en el sofá, estaba sentada
con las piernas semiabiertas y con la cabeza recostada sobre el respaldo, me
senté a su lado y la moví con el fin de averiguar que tan profundamente dormida
estaba, la sacudí un poco y nada, la llame por su nombre varias veces… y nada,
definitivamente estaba profundamente dormida, metí mi mano derecha por detrás de
su espalda y con la otra, con toda la palma de mi mano agarre una de sus enormes
tetas, y la volví a mover un poco mas bruscamente… nada, no despertó, la recosté
en el sofá y subí sus hermosas piernas, la tenia completamente a mi disposición,
mi verga dentro de la pijama, aunque holgada, ya pedía libertad, así que me la
saque, la tenía completamente parada y apuntando hacia el techo, "ahora si
cuñadita, estamos listos para comenzar la función, te voy a dar la agasajada de
tu vida" pensaba para mi, tome una de sus piernas con mis dos manos y le comencé
a acariciar y a magrear los muslos, se los recorría desde la rodilla hasta la
ingle haciéndole a un lado su shorcito, su pucha peluda quedo totalmente
descubierta, porque vaya que tenía pelos, parecia chango de tanto que se le
acumulaba en toda esa zona, con mis dedos empecé a despejar su rajita,
apareciendo unos labios vaginales rosaditos, los cuales recorrí con la yema del
dedo… no estaba lubricada… - cuñadita, te falta juguito en tu panochita, le
puedo sacar un poquito – y le metí el dedo hasta adentro, apenas se sentía
humedad, lo saque y lo olfatee, el olor era penetrante pero sabroso y
afrodisíaco, se me antojo tanto que inmediatamente puse mi cabeza entre sus
piernas, y separando sus labios vaginales con los dedos metí mi nariz y aspire
profundamente "mmmm que delicia" su puchita apestaba a ese olor tan
característico, aspiraba tanto y tan continuamente que hasta me mareaba, volví a
meterle el dedo hasta adentro y le removí todo por dentro con el fin de que
saliera mas aroma y dio resultado, el olor se hizo mas penetrante, le saque el
dedo y me lo chupe, el sabor también era delicioso por supuesto, me dieron ganas
de darle una buena mamada con lengüita y todo, pero preferí esperar a que ella
destilara mas jugo, por lo que continué aspirando sus olores, obviamente
removiendo el interior de su panocha con mi dedo.
Pero la posición en el sofá resultaba bastante incomoda, ella
tenía su cadera bastante sumida en el sofá y a mi el cuello me comenzaba a doler
por la posición, así que decidí llevarla a la cama y con el fin de no despertar
sospecha la lleve a nuestra recamara, donde estaba mi esposa, así cuando
terminara de cachondearla, yo me iría a la recamara de invitado y ellas se
quedarían ahí, así cuando despertaran no habría ningún problema al verse ellas
juntas, o por lo menos sería menos probable que yo hubiera intentado algo
estando las dos.
Así que levante a mi cuñada, mi único temor era que se
despertara, la tome igualmente por la cintura y con un brazo sobre mi hombre la
lleve al igual que a mi esposa a la cama, encendí la luz de una lámpara que solo
alumbrara lo suficiente, ya que no quería perderme todo el espectáculo, le
levante la playera y sus tetotas quedaron al aire, el short, como era demasiado
holgado se lo quite con toda facilidad, dejándola completamente desnuda de la
cintura para abajo. Esta vez decidí comenzar por arriba, sus tetas eran en
verdad dos melones, la aureola de sus gomas ocupaba por lo menos un tercio del
volumen de las tetas, puse una mano en cado uno de los senos y se los oprimí,
acaricie y jale a mi entero gusto , se los juntaba y se los separaba, se los
jalaba, le daba pellizquitos a sus pezones y ella apenas y se incomodaba un
poco, los pezones se pusieron duros, se levantaron como dos pequeños chupones y
para no desaprovechar la oportunidad me pegue a ellos para mamárselos con ansias
locas, me pasaba de una teta a otra sin dar tregua, en tanto deslice mi mano por
todo su vientre hasta llegar al comienzo de su pelambre en donde me entretuve
jugando un poco con su pelitos para de ahí continuar camino abajo y llegar a su
rajita, la cual entreabrí para acariciar su botoncito de placer, al oprimirlo
con mis dos dedos la reacción no se hizo esperar, mi cuñada lanzo un gemido,
apretó sus piernas y se contorsiono un poquito, esto me espanto, pues temí
haberla despertado, afortunadamente no fue así, retire mis dedos de ahí para
mejor introducirlos, el tratamiento surtía efecto, su puchita ya estaba muy
humedecida, ya se sentía el juguito en sus labios exteriores y con mucho gusto
recorrí con mis dedos su rajita en toda su longitud por la superficie de sus
labios vaginales, su piel se sentía suave y humeda, aprovechando su humedad,
deslice aun mas mis dedos hacia abajo, hasta llegar a su culito, abandone mi
labor en sus tetas para fijar mi vista en sus deliciosos hoyitos, su puchita se
veía rosadita y brillante por efecto de la tenue luz y los jugos que seguía
expulsando, en tanto yo continuaba dándole masaje con mi dedo a su culito,
mojando mi dedo de vez en vez para lubricar su anito… mmmjjmmm….mmmmjjjjmmmm, la
escuchaba gemir, creo que inconscientemente también ella lo estaba disfrutando,
poco a poco fui avanzando mas en la introducción de mi dedo en su ano, lo avance
hasta ver desaparecer la uña, ella levanto su cadera y sus quejidos se hicieron
mas continuos mjjjmmm… mmjjmm… mjjjmmm.. le saque el dedo y pegue mi boca a su
culo, se lo comencé a mamar dándole piquetes con la lengua, se la quería
introducir toda, al mismo tiempo le introduje dos dedos en su puchita que ya a
estas alturas estaba completamente lubricada, mis dedos salían empapados, una
vez mas mi mano se fue mojando toda, el vaivén de sus caderas se hizo mas
marcado, el estar los dos de lado me facilito la maniobra para ponerme en la
posición de 69, así que mientras le mamaba su pucha y su culo me agarre la verga
y se la embarre en sus chichotas y en el canal que se forma entre sus dos tetas,
para estos momentos mi verga la tenía como una piedra de lo dura que estaba.
Así que me levante, tome mi verga con la mano y se la embarre
en la cara, se la pase por la frente, por los ojos, por la nariz, por los
cachetes y por ultimo le puse la cabeza de mi verga entre sus labios,
maniobrándola con mis manos la obligaba a separar sus labios, obvio es que no la
podía introducir completamente en su boca, pero el morbo que sentía por eso era
indescriptible, sentía que la leche me brotaría en cualquier instante, no podía
aguantar mas y pensé en cojermela valiéndome madre lo que sucediera, así que
acomode una almohada bajo su cadera y la puse boca abajo, le separe las piernas,
su pucha y su culito quedaron a mi disposición, me coloque de rodillas entre sus
piernas y me acerque a ella, tome mi verga con la mano y se la embarre en su
hoyito vaginal, se la pase por toda su rajita, una, dos, tres veces y después la
coloque a todo lo largo en el canal de su culo, tome sus nalgas con cada una de
mis manos y las junte para que sus cachetes apretaran mi verga y comencé a hacer
un movimiento de mete – saca, pero no deslizaba bien, hacia falta lubricación,
así que le metí los dedos a su puchita, hasta dentro y de nuevo mi cuñadita
levanto sus caderas, empujándose hacia mis dedos, como si quisiera una
penetración mas profunda a la vez que de nuevo se quejaba, mmmjjjmmm…. Mjm..mmjjjmmm…mmmjjjmmm…
mis dedos salieron de nuevo completamente mojados y me embadurne la verga con
ese liquido viscoso y mientras me la sobaba volví a introducir mi lengua en su
culo, esta vez soltando una gran cantidad de saliva y escupiéndolo para que
quedara bien mojadito, mi cuñadita seguía empujando su culo hacia atrás, de
verdad que lo estaba disfrutando la muy cabrona, volví a poner mi verga a lo
largo del canal de su culo y repeti la operación anterior tomando sus nalgotas
con mi mano y apretándolas contra mi verga y haciendo como si la estuviera
cogiendo le recorría todo su culo, que sabroso se sentía aquello lo estaba
disfrutando en grande.
De vez en vez volteaba a ver a mi esposa para corroborar que
seguía dormida, mi verga se veía completamente engarrotada, venosa, con toda la
cabeza descubierta y yo ya estaba a punto, tuve que parar de lo contrario me iba
a venir y aun no quería, descanse un momentito, y en ese momento me decidí a
clavársela.. pensé para mi "Chingue a su madre, aunque sea nada mas la cabecita"
y tome mi verga y se la dirigí al hoyito de su puchita, mi verga toco sus labios
vaginales y con ella misma se los hice a un lado para proceder a introducirla,
poquito a poco, poquito a poco, "no te vayas a despertar cuñadita" y entro la
cabeza, "listo cabrón, así dale", pensé para mi, y comencé el mete saca, le
sacaba toda la cabeza y se la volvía a meter, mi cuñada comenzó de nuevo a pujar
mmmmjjjmmm…. Mmjjmmm… mmmm…. Pero a mi ya me valia madre, ya no averiguaba si
estaba o no dormida, estaba súper caliente y excitado, si en ese momento se
hubiera despertado yo lo hubiera seguido haciendo, mi cuñada volvió a empujar su
cadera hacia atrás, definitivamente esa puchita estaba pidiendo mas verga y yo a
esas alturas no pensaba portarme envidioso, si quería verga le daría mas verga y
se la fui dejando ir, cada vez un poco mas, avance de a poco y sus pujidos se
hicieron un poquito mas escandalosos mmmmjjjjaaahhh… mmmjjjjaaa… y mi verga
continuaba su camino hasta el fondo, mmjjjmmmaaahhh … mmmjjmmmahhhh, hasta que
pegue mi vientre en sus nalgas, mi cuñadita tenia toda la verga adentro, y dando
marcha atrás se la saque despacito hasta que vi nuevamente la cabeza de mi verga
fuera y de nuevo adentro, hasta el fondo, mmmjjjhhaa…. Mmmjjjahhh, de nuevo
atrás y adentro un poco mas continuo, la lubricación era perfecta mi verga se
enterraba en su puchita como un cuchillo en mantequilla, su cadera se movía ya
al mismo ritmo que el mió, sin embargo yo no quería acelerar demasiado, no
quería tentar mi suerte, pero el ritmo que tenía era ya delicioso, hasta dentro,
hasta afuera, sentía los pelos de su puchita completamente empapados y hasta yo
sentía los míos muy mojados, era delicioso estar metiendo y sacando la verga de
su puchita y oír el ruido que hacia mi verga al meterse en ese hoyito que
parecía un charco de tan mojado que lo tenía, quise avanzar un poquito mas y le
pique el culo con mi dedo, no mucho, igual que la vez anterior solo hasta que
desapareció mi uña y mi cuñadita seguía empujando su culo hacia atrás y sus
quejidos cada vez mas sonoros… aaaahhh… aaauuuuchcchhh…. Mjjjjmmmahhh…..aaayy….
auuuchhh…mmmmjjjmmhahhh... aaauuucchh…ayyy… mmmjjmmaahh, no se si deportaría o
no, ya no lo averigüe porque en eso sentí que yo no aguantaba mas, me iba a
venir, se la saque y se la puse en el ojete de su culo y se lo presione como si
se la fuera a meter, mi verga quería abrir paso, pero su culo apenas y se dilato
un poquito y así con la punta de mi verga haciendo presión sobre su enorme culo
me la jale hasta que sentí la leche brotar a borbotones, uno, dos, tres chorros
abundantes, su culito al no estar demasiado abierto solo recibió poca leche a su
interior lo demás salio a los lados escurriendo por los cachetes de su culo y
por su puchita y otros tres o cuatro chorritos en mucho menor cantidad se los
dirigí a sus nalgas, se los distribuí por todo su redondo culo con la palma de
mi mano, asimismo con toda la mano le acaricie su puchita toda llena de mecos
mezclados con sus jugos, en verdad era un charco aquello, la gire un poquito y
con mis manos empapadas le sobe las chiches, su boquita estaba entreabierta
debido a su excitación y en lo ultimo de mi calentura lleve mi verga empapada de
sus jugos y de mis mecos hasta su boca y ahora si, obligándola a abrir un poco,
pude introducir por lo menos mi cabeza, se la deje ahí apenas unos segundos y
después la retire.
Yo pensaba continuar y por lo menos tener dos o tres corridas
mas, pero en honor a la verdad, ese día fue todo lo que pude hacer, todavía
espere unos 20 minutos para ver si mi verga reaccionaba, pero ya no pude, no se
si sería efectos del alcohol ingerido o definitivamente de la gran descarga que
había tenido en ese orgasmo tan intenso que tuve, o no se que sucedió pero esa
noche ya no di para mas, por lo que solo hice un poco de limpieza en mi cuñada y
la vestí como estaba, la verdad en ese momento no me preocupo mucho si al día
siguiente se daba o no cuenta de lo que esa noche paso, así que solo recogí mis
cosas y me fui a la recamara de invitados, esa noche estaba seguro que dormiría
como piedra, en verdad me sentía cansado.
Amigos de "Todorelatos" como ustedes verán es mi primer
relato, se que es muy largo y no se que tan aburrido, sus comentarios
seguramente lo dirán, es probable que haga una segunda entrega donde les cuente
la continuación de este relato. Saludos.