Obsesión
Es un deseo inconsciente que
tengo por ti, algo que me trae loca, esa aventura descabellada que me obliga a
actuar como una zorra, mantengo mi relación gracias a ese hito inconfesable que
mantenemos. Algo que no puedo reprimir, no hay sentimiento, sólo buen sexo. Cada
momento que pasa imagino tu polla clavada en mí con fuerza, a lo bestia, con
ganas de darme placer y hacerme disfrutar, matándome de gusto, haciendome
chillar y obligándome a correrme con cada embestida. Me gusta ser tuya, debo
reconocerlo... "me pone".
No puedo más, quizás sean esas
escenas las que mantengan viva la llama de mi ser, toda la aventura son
fantasías realizadas, se basa en follar con todas las letras por gusto y
placer,no hay nada más, sólo sexo, sexo y sexo, pasarnos el día el uno encima
del otro, sintiendo cada movimiento y saboreando cada sensación. El hecho de
pensar, uff, que morbo, que me estampas fuerte contra la mesa... Dios!!!
Me coloco encima de ti, cuando
estás sentado en el sofá medio dormido, llevo puesto un vestido muy corto y
aprieto tus poderosas manos contra mis glúteos con ganas de que me hagas tuya.
Reaccionas rápidamente y zambulles éstas bajo mi vestido levantándolo con
decisión, colocándome así debajo de ti mientras me coges las manos para
recostarme contra el sofá. Te restriegas con fuerza contra mi cuerpo, dejándome
sentir toda la dureza de tu miembro tan cerca de mi placer, rozando mi clítoris
todavía cubierto por la tela de mi fino vestido, haciéndome suspirar y respirar
cada vez más rápido.
Estoy excitada, muy excitada,
mis dedos se contornean por mis carnosos labios sintiendo tu virilidad tan cerca
de mí... ¡Vas a follarme! y eso es lo que quiero, te repito que te deseo 3 ó 4
veces al oído, jadeante te pido por favor que me hagas tuya, no dejo de recordar
cada escena, cada momento... ummm.
¿Qué puedo decir? Eres un cabrón
Paco, pero me encanta que me folles, que te pongas autoritario conmigo, que no
dejes de penetrarme y que ni si quiera me dejes moverme mientras me follas a tu
modo, que para mí... es la mejor forma de la que me han follado en la vida, tan
salvaje, con furia, con esa cara imponente, esa barba que me hace desearte
todavía más...
Me coges del pelo, me estampas
contra la mesa, mirándome siempre directa y firmemente a los ojos, eso me excita
y lo sabes, sabes que me encanta que seas tan cerdo, que no puedo remediar el
correrme una y otra vez por el hecho de que seas tan morboso, Dios mío no puedo
más!!! me pones a cien Paco!!! Quiero que me folles ya, que me volteés una y
otra vez como llevas haciendo desde hace tanto tiempo, contra la mesa, contra la
pared, contra el capó abollándolo, en el suelo... ¿Qué mas da?, donde sea me da
igual, solo quiero que así sea. Que jamás dejes de penetrarme, de dejarme
sentir, ufff, si pudiese realizar esa escena todos los días de mi vida una y
otra vez sin cesar, junto a tí o mejor dicho, sintiéndo tu encantandor miembro
dentro de mí en cada momento.
Recuerdo aquella primera vez,
tan pobre, tan falta de vida... sabía que podrías hacerlo mejor, que me
sorprendería tu innovación, seguía teniendo ese morbo hacía a tí y quise
continuar, no podía remediarlo, ver tus ojos clavados en mi cuerpo de aquel
modo, me hacía imaginar que serías una fiera follándome, que me mantendrías viva
con cada uno de tus polvos y que me encantaría estar haciéndolo contigo...
Veo tu cara ahora y buff, esa
cara tan cerda y que tanto me descoloca, la que consigue que se me moje el
tanguita al contemplar tus ojos. Eres tan atractivo, tan sorprendete, sólo de
mirarte te imagino en cualquier lugar dentro de mí... ya sea en la calle, en un
parque, me encantaría comerte donde fuese, porque este morbo hacia tí me hace
desnudarme ante cualquiera, que locura por Dios!!!...
Es puro vicio, no puedo
contenerme, tu boca de maestro que me hace jadear y lamentarme por no haberte
conocido antes. Esos ojos que me hacen vibrar y sentir unas ganas enormes de ser
"follada", me pongo mala solo de oír tu voz, de escuchar tus susurros mientras
me penetras y repites mi nombre tantas veces pidiéndome que la sienta. Claro que
la siento Paco, la siento que entra tan bien y con tantas ganas de ofrecermelo
todo, como me pones...
Tenía que decirtelo no puedo
más, no quiero que lo nuestro acabe, cada día te deseo con más intensidad...Solo
te digo algo más, me encantaría tener ahora mismo y siempre tu pene en la boca
lamiéndolo como a ti te gusta y buscando tu placer y satisfacción.