Todo comenzó cuando mi hermana menor, que tiene 18 años,
llevó a su novio a la casa. Fue recién ahí que comenzamos a hablar de sexo en mi
casa. Yo tengo 28 años y nunca me hablaron de sexo, pero si a mi hermana. Lo
bueno de todo esto es que no sólo hablamos de sexo, sino que también lo
comenzamos a practicar.
Así comenzó todo, mi mamá comenzó a preguntarle a mi hermana,
Sonia; que si tenia sexo con su novio y si se protegía, Sonia le explicó que si,
y además le comenzó a explicar las posturas en las cuales lo hacían y la que más
les gustaba a ambos. Sonia tiene su dormitorio al lado mío, y sin querer escuché
parte de su conversación. Sentí algo de celos porque era mi hermanita, pero
luego comencé a reírme para luego olvidar lo que escuché. Después de eso mi mamá
me hizo el siguiente comentario:" nunca pensé que mi niñita lo iba a hacer antes
de casarse, y que iba a disfrutar tanto del sexo, si se parece a tu tía por lo
caliente que salió". Sólo atiné a reirme un poco y a preguntar que tan caliente
era mi tía; mi mamá, mirando hacia el techo de la casa, me dijo:" una vez la
pillé masturbandose en la habitación que compartiamos, le dije que la iba a
acusar, pero no fui capaz de moverme, asi que levantó, tomó mi mano, y me hizo
que la masturbara, nunca me sentí tan caliente como aquella vez, incluso me tuve
que masturbar yo después…". Yo le pregunté casi al instante:"¿y mi tía te
masturbaba a ti también?", "claro, a veces pasabamos tardes enteras encerradas
en la pieza masturbandonos", dijo mi mamá. Esa confesión, aparte de ponerme
caliente y con mi mastil a tope, hizo que la siguiera interrogando por esta
sesiones lesbicas."¿Y que más hacian, solo se tocaban o usaban consoladores, se
besaban, se lamian, mamá cuentamelo todo por favor?".
Ella rió de buena gana viendo mi ansiedad de saber que
pasaba. Se tomó su tiempo pensando, y finalmente dijo:"Llevabamos 3 ó 4
encuentros cuando decidimos pasar a otro nivel de excitación, y fue tu tía quien
lo inició. Me tomó las manos, me besó en la boca y fue bajando hasta lamer mi
vagina, nunca había sentido tanto placer, tu tía es una experta con la lengua,
gemí como nunca lo he hecho y me gustó mucho, no quería que terminara. Cuando
acabé en un orgasmo bestial, me pidió que hiciera lo mismo, y su sabor era
espectacular, pero más que eso tu tía tiene unas tetas espectaculares, siempre
las tuvo, y sus pezones se ponian duros tan solo con soplarlos…". Yo a esa
altura sólo quería ir a masturbarme con la imagen de dos jovencitas amandose y
disfrutando de sus cuerpos como nadie lo hiciera jamás. Ella lo notó y me
pregunto que tan caliente estaba, yo le respondí que al tope. Me tomó de la
mano, me llevo a su dormitorio, me la mamó casi hasta sacarmela de la base, y
por su fuera poco, no demoré mucho en acabar en su boca con todas mis ganas. Que
mamada tan espectacular, nunca me la habían hecho de esa manera. Se levantó y me
dijo:" a partir de hoy van a cambiar muchas cosas en esta casa…"
A mi me quedó dando vuelta todo aquello, la mamada, su
historia, lo que dijo al final, estaba bastante confundido, no sabia si contarle
a mi papá o no, y decidí no hacer ningun tipo de comentario. Llegó la hora de la
cena, nos sentamos los 4 a la mesa, comenzamos a comer y ha hablar cosas
tribiales, nada importante, hasta que mi madre dijo lo siguiente:" familia,
quiero anunciar que a partir de hoy en adelante, seremos más liberales dentro de
nuestra casa, vamos a comenzar a hacer cosas que otras familias no hacen y si
alguno se siente agraviado con lo que los otros hacen, volvemos a como estábamos
antes y seguimos siendo tan normales como el resto". Mi papá nos vió a los otros
3, esbozó una sonrisa y siguió comiendo, yo no dije nada y mi hermana, para
sorpresa mia, dijo:" o sea que se la puedo chupara mi papá o acostarme con él
sin que tú te enojes?", "exactamente" dijo mi mamá. Seguimos comiendo casi con
normalidad, hasta que siento la mano de mamá sobre mi paquete, la miro y solo se
ríe. Le tomo la mano para sacársela, pero mejor la refriego. Nos levantamos y
nos vamos a mi dormitorio, nos comenzamos a besar, a desnudarnos, a tocarnos,
tuvimos mucho sexo hasta casi el amanecer. Debo decir que la experiencia hace al
maestro, y ella sabia muy bien lo que hacia. Además, mis 18 cm de verga ayudaron
bastante. Yo encima de ella, ella encima mío, detrás de ella, con sus piernas en
mis hombros, etc. Lo único que me faltó fue encularla, pero ella no quiso en eso
instante. Lo hicimos de todas las formas posibles. Y Sonia con mi papá también
tuvieron su sesión de sexo durante la noche.
A la mañana siguiente nos levantamos todos desnudos, solo nos
mirábamos y reíamos de la nueva situación que estábamos viviendo. Mi papá
preguntó que tal la noche, porque la de él fue "de otro mundo". Yo le conté que
gozamos bastante, pero que no quiso que se lo hiciera por el culo, mi padre me
miró y dijo:"a mi tampoco casi nunca me deja, pero mas tarde te doy el secreto
para que te la encules". Así pasamos la mañana, entre risas y algunos toqueteos
entre nosotros. Pero antes de salir de casa, las mujeres nos masturbaron a los
hombres de la casa y llegaron a la conclusión que ambos tenemos igual de rico el
semen.
Yo sólo quería que el día pasara rápido en el trabajo para
llegar a tener sexo, total, ya era un hecho que pasaríamos todos los días
follando. Pero mi nueva vida me tenía preparada otra sorpresa. En casa estaba mi
tía y mi mamá, al verlas juntas, me vinieron a la mente todas las imágenes del
día anterior. Las saludé en forma normal y me quedé ahí, para ver si pasaba
algo. No fui decepcionado. Al sentarme, mi tía me miró y me preguntó:"¿Cómo
encontraste la boca de tu madre, la chupa bien o mal?", sólo me reí y le
dije:"nadie lo hace mejor que ella". "quieres probar?" dijo mi tía, sólo dije si
con la cabeza, y se arrodilló ante mi, me bajó los pantalones y comenzó a mamar
casi tan maravillosamente como mi madre. Mi tía Clara estaba con un vestido
hasta las rodillas que se subió para tocarse mientras me la chupaba, y una blusa
blanca que igual se la fue desabotonando para tocarse las tetas. Mi madre no
perdió el tiempo y se puso detrás de mi tía, y comenzó a chupar y a jugar con su
lengua, cosa que hacia mucho mejor mi mamada. Me paré del sillón, mi tía quedó
de rodillas frete a mi y mi mamá quedó boca arriba entre las piernas de mi tía
Clara. La escena estaba digan de cualquier película porno, incluso era mejor, ya
que el morbo que le daba estar en familia teniendo sexo lo hacia aun mas
emocionante. Acabamos los tres juntos en un orgasmo bestial, gritamos, nos
sacudimos y caímos rendidos y satisfechos. Que sensación mas placentera aquella,
nunca antes la había sentido. Mi tía con sus tetas al aire, las que subían y
bajaban, mi mamá con sus piernas abiertas en el suelo, sus flujos en sus piernas
y los de mi tía en su cara, y yo ahí, con dos mujeronas expertas en el sexo
imaginado el mejor futuro posible en la nueva vida que estábamos llevando.
Al rato apareció Sonia, y al vernos así, se decepcionó por no
haberla esperado, ya que venia muy caliente porque su noviecito no pudo hacerla
acabar. Le dije que se desnudara, y en el sillón tuvimos una sesión de sexo
salvaje entre hermanos, mi tía y mi mamá miraban y reían, hasta que se
calentaron otra vez y tuvieron su sesión aparte. Mi hermana tiene unas tetitas
exquisitas, con sus pezones paraditos y rosaditos, están bastante firmes. Y su
culito, redondito, paradito, durito gracias al gym., está para mordérselo, aun
tiene algo apretadita si vagina por el poco sexo que ha tenido. Se movía como
una loca, parece que gozaba con cada centímetro dentro suyo. Gemía, gritaba, me
arañaba, me mordía el cuello, no se si era yo o la escena que tenia al lado lo
caliente que la ponía. El orgasmo fue de otro universo, acabé entre gritos,
espasmos y arañazos de ella. Fue toda una locura esa tarde. Mi tía Clara le
limpio la vagina a mi hermana de todos sus fluidos y mi semen, y mi mamá me la
limpió a mí. Tras descansar un rato, le pedí a mi tía que si se la podía chupar,
quería probarla. No se negó, pero nos fuimos a la cama de mis padres, la besé
por todo su cuerpo, prestando más atención a sus tetas y sus pezones, que cosa
más rica. Cuando llegue a su vagina, solo lamía para terminar jugueteando en su
clítoris, cosa que la hacia estremecer, mientras mi mamá y Sonia tenias su
cuento aparte en otro lugar de la casa, nosotros disfrutábamos con todo. Hice un
último esfuerzo y la penetré, cambiábamos posiciones cada 2 minutos, tuve que
hacer muchos esfuerzos para no acabar antes de lo debido, hasta que se puso en 4
patas y no lo pensé dos veces, se la metí por el culo de un solo golpe y se la
dejé ahí. Salió un grito ahogado desde su garganta, ninguno se movía, hasta que
comencé a mover mis caderas hacia atrás y hacia delante muy despacio. Se quejaba
como para ella, pero no decía nada, comencé a apurar el ritmo, y ella sus
jadeos, y cuando iba a acabar ya sacarlo para derramarle la espalda, me pidió
que se la dejara dentro. Sentí como mi leche llenaba su espacio y lo inundaba,
sentí el calor de mis fluidos envolver mi pene hasta su base, y cuando lo saqué,
se desparramó todo sobre la cama. Reímos por satisfacción, mientras escuchábamos
jadeos en la otra habitación. Dicen que la curiosidad mató al gato, pero igual
fuimos a ver, y estaba mi papá acostado boca arriba, Sonia sentada en su cara y
mi mamá sentada en su pene, y ambas se alternaban besos en las tetas y en la
boca, una escena diga de un sueño erótico.
Mas adelante mi tía Clara tarjo a mi tío Pablo, y a mi primo
Francisco, quien sólo se follaba a Sonia. Un día Sonia le dijo que no seguirían
follando hasta que trajera a su novia que era modelo de revistas y catálogos, es
bastante bella y sensual, además de llevarse bien con todos nosotros, paro nadie
sabía como iba a reaccionar ante lo que se le iba a mostrar, así que el plan fue
que yo la sedujera hasta fallármela, lego hacer un trío con Francisco y otro con
Sonia, para luego terminar en una gran orgía en familia.
Esa será la continuación de esta historia.