Hola mi nombre es Liz, tengo 35 años y llevo 9 años casada
con un hombre magnifico, Carlos, él es detective, aun no se como empezar, así
que creo que me describiré físicamente, soy una mujer de pelo castaño, ojos
claros, senos ni grandes ni pequeños, cintura diminuta, mi culo es mi mayor
orgullo, es redondo y respingón, y mis piernas son contorneadas, este físico se
lo debo a un mini gimnasio que hay en la parte de atrás de mi casa.
Hace unos 3 años cometí un error que creo que me costara todo
el resto de la vida enmendar, mi marido me sorprendió siéndole infiel con un
tipo que yo conocía desde pequeña, pero no fue eso lo que mas le disgusto, sino
en la forma en la cual el me encontraba cuando me sorprendió, estaba yo atada en
forma de cruz totalmente desnuda, y con el tipo que me encontraba me daba en las
nalgas con un cinturón de cuero.
Le impacto mucho saber que a mi me gustaba el sado, le
impacto tanto como saber que yo lo engañaba, no me habló durante 4 meses, y
cuando pensaba que mi matrimonio se acabaría un noche se me acerco y me dijo:
-"sabes que me dolió mucho lo que hiciste a mis espaldas, sin
embargo, estoy dispuesto a reconsiderar nuestra relación con una condición"
-dime estoy dispuesta a hacer lo que me pidas- le respondí
-bien, si es así te propondré mi condición, desde mañana tu
serás mi esclava, te encontré siendo sumisa con otro hombre, pues ahora serás mi
sumisa, mi esclava, mi golfa, mi puta, no tendrás voluntad, podré hacer lo que
se me antoje contigo, deberás hacer lo que yo te ordene sin rechistar,
Lo pensé durante un momento y el me presiono – ¿que dices?
Aceptas o nuestro matrimonio se acaba aquí y ahora.
Por alguna razón algo dentro de mí me decía que rechazara,
pero por otro lado me excitaba mucho la idea y más aun no quería perderlo, así
que acepte.
A la mañana siguiente que era sábado y el no iría a la
central, me despertó con una golpe en una teta, -aaaayyyyy!!!! – Exclame
- ¿cual es tu idea?- dije sin pensar- hay mejores maneras de
despertar a una mujer
El se dio vuelta y me pego una cachetada que me voto a la de
vuelta a la cama y me grito – que te as creído perra estúpida!!!!!!!!!!! Yo te
despierto como se me da la gana, para eso tu eres un objeto mío además creo que
olvidas que ya no eres una mujer sino una golfa. En ese momento recordé lo de la
noche anterior y me coloque a pensar en que de ahora en adelante debería hacer
todo lo que me dijera.
Después dijo: y ahora abre bien la boca que tengo ganas de
orinar. Yo le pregunte, ¿supongo que no pretenderás que tenga tu orina en mi
boca?
Eso me costo otra cachetada y me dijo: si eso es lo que
quiero y además que la tragues toda sin derramar nada, sino un castigo te
espera. Abrí lo mas que pude mi boca y él empezó a mearme la boca, que asco
sentía y trataba de tragar lo mas posible, pero cuando estaba terminando no pude
evitar que unas gotas escurrieran por la comisura de mis labios cayendo al
suelo. Puedes empezar a limpiar el suelo con la lengua mientras tanto preparo un
castigo digno de una puta como tú, no se porque pero me éxito de sobremanera que
me llamara puta y que me estuviese sometiendo de esa manera, mientras daba las
últimas lamidas al suelo escuche que desde el living me ordenaba: ven aquí que
tengo algo para ti, me puse de pie y fui hasta el living y me esperaba de pie
junto al sofá y me ordeno: ponte en 4 patas como la perra que eres colocando tus
tetas sobre el sofá, lo hice como me lo ordeno y en seguida empezó a darme en
las nalgas con una paleta de playa, cuando terminó saco de su bolsillo una
cilindro diminuto del tamaño de un dedo pequeño con un cordón en la punta, lo
metió en mi conchita dejando solo el cordón fuera, luego saco una cajita negra
con un botón rojo en el centro y una perilla en un costado y me dijo: bueno
ahora saldremos a dar un paseo y mas vale que seas una buena chica porque ¿sabes
que pasara si me molesto? Ante mi negativa presionó el botón de la cajita y
sentí dentro de mi una pequeña descarga eléctrica, me dolió mucho la chucha y
comprendí que sería mejor que fuera una buena perra para él, y mientras mas
grande sea el disgusto que me hagas pasar mas grande será la descarga que
sufrirás, te lo demostraré, yo no quería saber nada mas, pero él dio un giro a
la perilla y presiono nuevamente el botón, en ese momento sentí una gran
descarga dentro de mi chucha que me hizo gritar y hasta caí al piso, Carlos se
rió sádicamente y dijo: bueno creo que as comprendido que me debes dar el gusto
en todo.
Ahora colócate la mini mas corta que tengas, una polera que
deje ver que tienes unas tetas apetitosas y unas zapatillas, estuve lista en 5
minutos, salimos de casa a pié, después de 15 minutos de trayecto en los cuales
no me dirigía palabra alguna llegamos a una plaza, había un poco de gente,
algunos viejecitos jugando ajedrez, a algunos se les desorbitaban los ojos al
verme, Carlos me dijo:"tienes 5 minutos para conseguir que uno de los abuelos te
toque el culo o las tetas sin pedírselo, solo insinuándoteles, sino no lo
consigues te daré una descarga de grado 10, la que recibiste en casa fue de
grado 8 y no trates de hacer trampa pidiéndoles nada porque si lo haces las
descargas serán 2". Fui hasta donde estaban los viejecitos y deja caer una
moneda la suelo, me agaché sin doblar las rodillas dejando mi culo muy cerca de
su cara y como no llevaba ropa interior tenía una visión perfecta de culo y
chucha, pero no hizo nada, luego me di vuelta y un poco menos inclinada le
pregunte al otro anciano que si me podía decir la hora, ya no podía ser mas
obvio que quería que me tocaran, ya que yo andaba con reloj, aun así el viejo
que tenía mi culo a su merced no me lo tocó cundo ya estaban por pasar los 5
minutos me estaba resignado a recibir una descarga el viejo que estaba a 30
centímetros de mis tetas se le cae una pieza de ajedrez y me pide por favor que
se la recoja, me agacho a recoger dicha pieza y siento no solo una mano, sino la
dos manos del viejo agarrando mi culo con ambas manos lo tenía muy agarrado, me
masajeaba las nalgas a placer, como el otro viejo vio que yo no protestaba y le
metió mano a mis tetas, me retorcía los pezones, el viejo que tenia mi culo bajo
su poder le dijo al otro, mira esta ramera tiene una tirita que sale de su
zorra, y la comenzó a tirar, me iba sacar el electrodo y eso no le gustaría nada
a mi amo, le pedí por favor que no lo sacara y me dijo: bueno mijita si le gusta
sentirse llena se lo acomodo, y me metió el dedo empujando el cilindro mas
dentro justo entonces, el viejo retiro su mano de mi chucha dando un pequeño
alarido, era Carlos que me había dado una descarga eléctrica a mi también me
dolió y me sentí tan avergonzada que me quité las manos del viejo de mis tetas
me acomode la remera y me fui sin decir nada, al llegar donde mi amo le dije: lo
hice como usted ordeno amo, me tocaron las tetas y el culo a la ves, él
respondió: si, lo he visto todo, y me complace lo puta que eres.
Se me antoja ir de compras, si, te comprare algunas cosas,
creo que te lo mereces, no se porque no me convenció eso, pero bueno, el era el
amo, me llevo a una tienda que yo no conocía, entramos y no me sorprendí al ver
lo que vendían, se trataba de artículos de sadomasoquismo, ví desde consoladores
hasta cadenas de amarre, Carlos saludo al vendedor muy amistosamente, como si lo
conociera desde ase años, y este último le pregunto; ¿Y esa chica tan buena moza
es tu mujer? Carlos respondió, no solo eso, además es mi esclava, ambos rieron y
el vendedor le dijo: pues es una esclava muy apetitosa, Carlos dijo: no te
imaginas, me llamo – Liz - desde el día anterior no me llamaba de mi nombre, me
acerqué algo desconfiada y me dijo: "te presentó al señor Andrés Del Peso",
encantada dije yo, el respondió el gusto es mío, pero Carlos lo interrumpió
diciendo, no amigo mío hahahaha – rió- aún no lo es, Liz, muéstrale tus nalgas a
nuestro amigo, yo dudé un segundo y sentí otra de las descargas dentro de mi
concha me apresuré a darme vuelta, inclinarme y subir mi mini, que casi no era
necesario y el señor Andrés dijo: que linda chocha y hermoso culo se gasta tu
golfa, aunque me estaba obligándome a exhibirme estaba muy excitada, otra ves
habló Carlos: Pero as una exhibición bien hecha, ábrete las nalgas, yo no quería
hacerlo pero de rehusarme sabía que me llevaría una descarga de las peores y me
las abriría el mismo, así que de mala gana me las abrí con fuerza para que viera
mi interior, don Andrés dijo: vaya, veo que trae puesto el descargador x-5,
¿traes el control contigo? Si Andrés aquí lo tienes, el tipo lo tomó, subió su
intensidad al máximo y empezó a oprimir el botón rojo, con la primera descarga
me llegue a caer al suelo, mientras mi amo y el vendedor reían a carcajadas,
presiono el botón otra ves y me revolqué en el piso de dolor y ellos muertos de
la risa al verme humillada, y oprimió el botón otra y otra y otra y otra ves,
fueron tantas que perdí la cuenta, yo sentía un inmenso dolor en el vientre
tanto que lagrimas brotaron de mis ojos cuando por fin se detuvo.
Mi amo le dijo al tipo: oye Andrés, yo venía a comprar
algunos artilugios para mi esclava, el vendedor dijo: si claro, ¿que cosas te
gustarían?, no se veamos que tienes. Abrieron unas cajas y sacaron unos
consoladores que eran delgados en las punta y para atrás cada ves mas grueso y
en la parte cerca del fin del dildo era mas delgado, cosa que una ves metido en
el culo o en la vagina, se quedaran adentro y no tendiera a salirse, me dijeron
que eso se llamaba pluging anal, yo aun estaba en el piso, hasta que mi amo me
llamo, hey puta ven acá!!!! me apresuré a ir a su lado y me dijo muestra tu culo
para poder probar estos objetos, una ves más me incliné hacia delante dejando mi
culo a la vista, sentí que posaba la punta de aquel dildo en la entraba de mi
culo y sin mas que decir me lo metió todo de un solo golpe, me dolió muchísimo y
al intentar moverme a causa del dolor recibí una descarga que me hubiera tirado
al piso sino es porque mi amo me tenia agarrada del pelo, sentía mi ano muy
lleno. Y me dijo: se ve que te dolió putita ¿No es cierto? Bueno, será mejor que
te acostumbres a sentir tu culo rellenado por objetos, enderézate colócate
erguida, me dijo, le obedecí inmediatamente me molestaba un poco el dildo en mi
culo pero lo podía soportar,-sácate la mini- me la saqué dejándola a un lado,
Carlos le preguntó a Andrés ¿Qué me recomiendas para castigar el culo de esta
golfa, látigos, fustas paletas con picas entre algunas cosas, respondido Andrés.
Trae uno de cada cosa, quiero que esta puta sepa lo que es
disciplina dijo Carlos, en pocos momento volvió Don Andrés con una fusta, una
látigo de tres puntas y una paleta con picas. Carlos que aun me sostenía del
pelo me dijo: muy bien ramera, tócate los tobillos con las manos sin doblar las
rodillas. Asistí con la cabeza y ahí quedo mi culo, una ves mas expuesto a lo
que ellos quisieran hacer con él, Carlos una ves mas me miró y advirtió:
escúchame bien perra que lo diré una sola ves; se me antoja castigar un poco mas
tu culo y si escucho un solo gemido estarás en serios problemas, estaba a punto
de darme con la fusta cuando se abre la puerta del sex-shop, era un cliente que
venía a comprar artilugios que al verme se quiso retirar pero Carlos le dijo:
hey amigo no se valla, ¿En que lo podemos servir?- el respondió- quizás deba
volver mas tarde e hizo una mueca como diciendo: se ve que están ocupados con
ella, pero Carlos tal ves leyó su mirada y agregó: o no, no te fijes en esta
golfa, no es mas que una perra barata.
El tipo se acepto quedarse, aunque estaba muy tenso, no me
quitaba los ojos de encima cuando don Andrés fue a buscar las cosas que el había
pedido. Carlos no tuvo una mejor idea que decirle: "amigo, esta muy tenso y veo
que no le quita los ojos de encima a esta maraca, le gustaría, bueno usted sabe,
hablando claro que se lo mame".
El tipo no era tonto y obvio que acepto la propuesta, le tuve
que hacer una mamada excelente, pues estaba advertida de que si el tipo tenía
algún reclamo sería severamente castigada, después de unos 5 minutos de trabajar
con mi boca el tipo dijo: esta bien ya putita, salte de mi polla que ya me voy,
lo iba a hacer pero sentí la mano de Carlos en mi nuca empujando hacia la polla
de aquel hombre y me decía trágalo todo, no desperdicies nada, me lo trague todo
hasta le limpie la polla a aquel hombre no contentos con eso, le ofrecieron
probar las cosas que llevaba, lo cual también aceptó, yo rogaba que no fuera uno
de esos cilindros que dan descargas eléctricas, para suerte mía no llevaba
ninguno, eran unas pinzas para los pezones que me los puso y los quitaba de
golpe causándome muchísimo dolor por supuesto estaba prohibido quejarme, después
probó un dildo que en la parte que debe quedar fuera del culo de la sumisa nace
una cola como de caballo, para esto sacaron el dildo de mi culo y me lo metieron
en la boca, así podía degustar mi propio ano, y me pusieron la cola de caballo
el culo ya no me dolía tanto pues el dildo que me pusieron era mas delgado que
el que tenía puesto anteriormente, me hicieron mover la cola, y tuve que
hacerlo, y mi amo me decía sutilezas como: "eso es, mueve la cola como la perra
que eres" y "menea bien el culo para que nuestro cliente vea lo golfa que eres"
y por último probaron en mi una fusta de cuero muy rígida, para esto me le
ofrecieron al comprador que se llamada "Sam" entrar a la bodega donde colgaban
unas cadenas del techo y habían unos grilletes en el piso, y puesto en posición
de cruz con los brazos en las cadenas y los tobillos, lo quitaron de ahí y me
pusieron en su lugar, cuando estaba "lista" mi amo le dijo a Sam:
"Ya esta lista esta zorra, deje si piedad" – Sam no se hizo
de rogar y dejo caer el primer fustazo en una de mis aterciopeladas nalgas luego
otra, por lo que escuché dos grandes surcos rojos marcaban mis culo, no se como
lo hice pero no me quejé, luego de eso me quitaron la cola de caballo del culo y
me metió el mango de la fusta por el ojete, me lo metió a fondo sin ningún tipo
de miramiento, no se preocupó del dolo que sentía y no contento con eso lo
comenzó a mover, eran movimientos circulares me producían un intenso dolor en
las paredes de mi ojete, cuando por fin se decidió a sacarme la fusta del culo
me dijo: "ahora putita te la voy a meter hasta el útero". Me toco la concha y
como vio que estaba húmeda me la seco para que me doliera más, una ves seca mi
concha tubo que albergar el mango de la fusta repitiendo el mismo procedimiento
que hizo en mi culo, en esos momentos mi amo y don Andrés estaban riendo a
carcajadas. Y una vez más saco el mango de la fusta de mi interior y me la paso
por la barriga, pasando por mi ombligo, llegando a mis tetas, y subiendo por mi
cuello hasta mi boca, quería que chupara lo que antes estuvo en mi culo y mi
concha, a eso yo no iba a acceder, así que apreté mis labios para que no me la
introdujera en la boca, viendo eso me tomó un pezón y lo empezó a retorcer, yo
no me quería quejar pues me castigarían, pero llego un momento en que mi pezón
estaba a punto de completar una vuelta y un cuarto en torno así mismo, pensé que
me lo iba a sacar y no pude contener un alarido que yo creo que se escucho hasta
afuera del local, aprovechando esto Sam me metió el mango de la fusta en la
boca, me dio una gran repulsión, tenia el gusto de mi culo y mi concha, todos
rieron al verme tan sometida y humillada, después cuando se aburrió de que
chupara mis fluidos impregnados en la fusta me dijo: como no querías abrir la
boca creo que te tengo que aplicar un correctivo, se puso detrás me y me dio
muchos fustazos en las nalgas, me sentía caer el culo a pedazos y no poder
quejarme avivaban mi dolor, una ves terminado su trabajo se fue como si nada,
pago los implemento y se fue no sin antes pegarme un manotazo en mi cuca, y le
dijo a mi marido:
"cuide mucho a esa golfa que es una perra deliciosa y
complaciente".
Rato después caminábamos a casa yo lo hacía con mucha
dificultad ya que los azotes en mi culo los sentía hasta en el alma, pero no
podía bajar el ritmo de mi caminata, sino se me provocaba una descarga en mi
vagina producida por el electrodo que me lo habían vuelo a colocar, de mi brazo
colgaba una bolsa en la que había un consolador de unos 30 centímetros de largo
y muy grueso, uno mas cortito, pero igualmente grueso, una fusta igual a la que
me habían echo probar y pinzas para los pezones un poco mas grandes que las
anteriores, un collar de cuero con una chapa que tenia grabado mi nombre y unas
cremas que no se para que eran.
Cuando llegamos a casa no me podía sentar, Carlos tomó mi
brazo y me llevo hasta el dormitorio, me subió la falda y pude ver mi culo,
horror, mi culo estaba lleno de surcos rojos, había ninguna parte en la cual no
cursara una línea roja, mi amo me quitó el electrodo anal y me comenzó a aplicar
las cremas en mi maltratado culo, eso me dio un café, que supongo tenia algún
somnífero, pues me quede dormida muy pronto de tomármelo, en la mañana siguiente
desperté tal cual me había dormido. Carlos ya no estaba y junto a mi había nota
que decía: "prepárate, te daré un gran castigo pos haberte quejado sin mi
consentimiento en el local de mi amigo".
Me miré las nalgas y estaba mucho mejor que la noche
anterior, fui a comer algo y me pasé el día acostada boca arriba pues aunque
estaba mejor aun me dolían las nalgas, y pensaba: "ojala el castigo de mi amo no
sea tan brutal como lo que me hicieron ayer".
CONTINUARA…
A los lectores les pido perdón por el relato, es el primero
que hago y aun no se muy bien como se deben hacer para que sean más interesantes
sugerencias escriban a mi correo
Soni_dl18@hotmail.com