PRIMERA VEZ.
Resumen: La Historia de la iniciación sexual de una niña que
se convierte en mujer y que después le gusta esa experiencia con un adulto, que
le hace sentir mas deseada que nunca se había sentido. Y que posteriormente se
vuele adicta al sexo anal.( SEGUNDA PARTE)
II
Después de ver su carita virginal, o mas bien ex-virginal
succionando mi pene y después de haber eyaculado me concentre en acariciar su
vagina, acostada sobre su hombro izquierdo podía tocar sus tetitas, meter mi
verga en medio de su nalgas y tener mis dedos dentro de ella.
Esta niña solo tenia intacto su culito, su ano seguía virgen,
era el momento de abrirlo, así que mis dedos empezaron a resbalar de su vagina a
su culito. No decía nada, ella misma sabia que si protestaba seria peor, ya que
de todas formas seria mía, que la usaría hasta abusar de ella. Primero un dedo
dando vueltas en su ano, después dos dedos, mientras le besaba el cuello, la
nuca, sus orejitas, su aroma de nena era delicioso. Sentía que mi verga se ponía
cada instante más gruesa y dura.
-¡Ponte boca abajo!- le dije. La niña solo levanto su cabeza.
El amarre de su pierna izquierda paso al lado derecho y al revés con su otra
pierna. Deje libres su brazos, advirtiéndole que si , se quitaba la venda de sus
ojos, su hermana dos años menor que ella, seria capturada para ser disfrutada en
forma gratuita, que no la vendería, que la regalaría después de " estrenarla".
Una cosa es que lo escriba y otra cuestión es poder tener a
mi alcance esas nalguitas, suavecitas y redondas. Con mis manos abrí esas
nalgas, su ojete se me presentaba, no resistí y se lo empecé a chupar, a besar y
succionar, metí mi lengua, la nena se arrugó, solo trato de juntar los cachetes
de sus nalgas o sea a cerrar su culito.
Pero ahora mis dedos estaban mas dentro de ella, cada vez mas
grandes los círculos que hacia en su ano. Le levante las nalgas, la puse en
cuatro puntos, como una perrita linda, le coloque la punta de mi verga en su
entrada. Ya se había entregado, detrás de ella empuje su cabeza hacia la cama,
mi mano en la nuca, la empujaba para levantar en pompa sus nalguitas, su
traserito era mió.
Empuje mi verga dura y caliente, solo hubo un pujito - ¡¡
Hayyy!!- Cuando sintió que estaba a punto de inaugurar ese conducto que nadie
antes había penetrado. Lentamente pero con fuerza deje ir media verga. Otro
pujido. Esta niña merecía ser cogida de manera tal que tenia que disfrutar. Me
retire sin sacar la punta de mi verga, como un ariete nuevamente la encule. –"Te
voy a montar"- le dije suavemente y al unísono, metí en su ano la otra mitad de
mi pene.
Mis manos agarraron sus tetitas y así empecé a
poseerla.-"ah,ah aaaaah"- escuche. Sola se acomodo, elevo más las nalguitas y
pude penetrarla hasta el fondo. La chiquita empezó a mover su culito, esa colita
antes virginal quería tragar mucho más verga. Empuje mas mi miembro, mis bolas
chocaban con sus nalguitas abiertas. Después de un rato de meter y sacar mi pene
en su culito, ella pedía que siguiera, le estaba gustando, eso me excito y
seguí, pero ahora con movimientos más rápidos, mientras la tomaba de sus
caderas, y la seguía penetrando.
-¿Te gusta?- Le pregunte, ella dijo con voz tenue que:-"¡¡¡
siiii !!! Eso motivo que siguiera cogiéndola de sus caderas y empujando con más
fuerza la verga en su culito. Sentí como tuvo un orgasmo, su cuerpecito se
estremeció, solo alcanzaba a decir –"ah, ah, aaaaa"- Mientras mas movía su
colita, también mi pene entraba en su ano recién ensanchado. Cuando estallé
dentro de su culito, ella exploto por segunda ocasión, mi semen, mi leche
caliente entro hasta el fondo de sus intestinos.
Deje caer mi cuerpo sobre esta nenita, pero sin sacar el
pene. Los dos soltamos un –"uffffffffffff"- Ambos disfrutamos, pero creo que yo
mucho más, me había gustado poseer a esta niña, la había enculado a placer.
Después de haber calbalgado a esta chiquita, sudorosos
quedamos en la cama tranquilos. La abrace y bese en la boca. Ya era de noche,
habíamos pasado toda la tarde fornicando o más bien por una parte rompiendo el
cultio de esta preciosidad. Vi su ano, parecía una rosa abierta, roja y
floreciente, antes, solo un capullo cerrado.
La veía y me gustaba mucho más. Nuestras bocas se juntaron.
Tampoco sabia besar Supe que no tenia novio, que su única experiencia previa fue
en unas vacaciones cuando tenia trece años, en la casa de sus tíos, cuando los
dejaron a ella, su hermana menor y al primo de dieciséis años.
Al quedarse solos en la piscina, le quitó la parte superior
de su traje de baño y le propuso nadar desnudos, al tiempo que se quitaba el
short.
Ella se puso a llorar porque su ropa estaba fuera de su
alcance, pero así desnuda, salio a buscarla, mientras veía a su primo jugar con
su pene, su hermanita estaba en el dormitorio y nada sucedió, pero siempre
trataba de besarla en la menor oportunidad, tocándole las nalgas.
Ahora recordaba a un amigo de su padre que al cerrar la
puerta de su auto, cruzo el brazo y toco sus incipientes senos, ella
inocentemente jamás pensó otra cosa. La colita si se la habían acariciado,
confeso que eso le gustaba. Entendí su gusto por el sexo anal. Siguió hablando,
ahora de una amiga que si mantenía relaciones con su maestro de informática.
-¿Sabes lo que le gusta a ella?
-No, que le gusta a tu amiga
-Pues sentir como su "macho" como ella le dice, se "viene" en
su boca ¿Cómo es eso? (6)
- ya sabes, fue cuando te puse a mamar mi verga y mi leche
entro en tu boquita.
La niña dijo que no le gustaba, pues estaba asustada y que la
había golpeado. Le pedí perdón, pero que si deseaba probar, lo podíamos hacer de
nuevo.
Ante este dialogo mi pene empezó a crecer. Puse una de sus
manos en mis bolas y ella empezo a acariciar toda mi verga muy suavemente.
-¿Sabes que otra cosa le gusta que le hagan a mi amiga?
-No, no lo imagino ¿Qué otra cosa le gusta?
- Pues hacer el "69" ¿Qué cosa es eso?- me pregunto.
-Oye, cuantos años tiene tu amiga
Ella tiene dieciséis, y su novio o "macho" como ella le dice,
es un señor ya grande, ya lo he visto y tienen como medio año haciendo cosas.
-Ahora vamos a hacer el "69" ¿Pero dime, no te ha dicho o
explicado como es eso?
- No, ella piensa que todas las del colegio ya sabemos lo que
es, pero la verdad, es que la mayoría ni a enamorado llegamos. Y es que una
amiga nos contó que a su sirvienta la habían violado su novio y su amigo. Por
eso dijeron los papas que nos cuidáramos de tener novio, pero no sabia lo que
era la violación, hasta ahora.
- O sea- le dije- ¿No sabias nada de cómo se hace el amor’
- No, nadie explica, hablan pero no dicen nada.
Continuábamos abrazados, juntitos respirando casi el mismo
aire. Ocasionalmente le tocaba sus tetitas, mientras la escuchaba. Ella seguía
acariciando mi pene, moviendo su mano desde mis bolas hasta la cabeza de mi
verga. Lentamente empecé a besar su cuerpo, desde su boca hacia abajo, resbale
mi lengua en medio de su pechitos, me entretuve succionando sus pezones,
creciendo de tamaño, que de inmediato se pusieron erectos.
-¿Que me haces?
-Nada, solo te beso. Ahora practicaremos el "69" Mi boca
llego a su vagina, moví mi cuerpo, mi lengua empezó a mojar su rayita. Estaba
sobre esta pequeña mujercita, mi verga sobre su boca, la empuje, ella la sintió
y se la introdujo – así me gusta chiquita- le dije. Antes de seguir succionando
su conejito, casi sin pelitos, muy suave y terso. La nena aprendía rápidamente,
con gran dedicación me estaba mamando, había logrado excitarla. Busque con mi
lengua su clítoris, lo encontré y lo toque con grandes movimientos de mi boca.
Succione ese pozo de placer, abrí en su totalidad sus piernitas, besaba su
interior, por la velocidad de sus mamadas en mi verga, percibía que si estaba
tocando el punto correcto.
Sentí sus jugos salir, casi grito de placer, ella estaba
disfrutando, con la verga en su boca succiono con muchas mas intensidad mi
miembro, también explote, llene otra vez con mi leche caliente su boquita. Ya le
gustaba tragar mi semen. Sintió la descarga, y con la lengüita buscaba más
lechita.
Nuevamente le ate los brazos. Le di a tomar un poco de jugo
de naranja, añadiendo un somnífero. Diez horas de sueño, al otro día volvería a
disfrutar de su cuerpo. La cubrí con una manta y a su lado también me dormí.