Mi mujer tiene 27 años, yo tengo 46.
No es realmente atractiva, es bajita y un poco gordita, con
grandes tetas y culo.
Hace algunos meses, fue a visitar a su familia que vive en
otro país.
Solíamos conversar en Messenger. Un día, tuvimos una
discusión muy fea. Ella estaba muy enojada y me dijo que se iba a dejar coger
por otro.
Yo no le creí, y se lo dije, para colmo, como estaba enojado
le dije que no encontraría quien se la quisiera coger. Ella me dijo que había
muchos hombres que la deseaban y que si no le creía que esperara hasta el fin de
semana (la razón era que teníamos más tiempo porque yo no trabajaba).
Seguía sin creerle mucho. Cuando llegó el sábado me conecté.
Empezamos a hablar y ella me dijo que estaba en una habitación con 3 tipos.
Me dijo que estaba desnuda, a 4 patas tipeando en la
computadora (una laptop) que estaba en la cama, y que uno de los tipos se la
estaba por meter.
Yo le contesté que no le creía y me dijo que pusiéramos el
sonido. Así lo hice y entonces ella me dijo "me la está metiendo y la siento muy
rica, la tiene más grande que vos". Después dejó de hablar y yo empecé a sentir
sus gemidos, los mismos gemidos que hace cuando me la cojo. Después de unos
minutos, sentí los gemidos de un hombre. Después ella me dijo que la había
llenado el chocho de leche. Yo le dije que todavía no le creía, aunque tenía mis
dudas y para ser sincero, se me había parado.
Entonces ella me mandó una invitación para conectar la web
cámara, entonces lo que ví me dejo helado. Efectivamente, estaba desnuda, con 3
tipos, los 3 desnudos, 2 de ellos con una erección enorme, el otro la tenía
flácida (supongo que era el que se la acababa de coger). Me mostró el chocho en
la cámara, y estaba lleno de leche.
Entonces empezó el show, primero se la chupó a uno de ellos,
se pusieron cerca así que podía ver perfectamente su verga en la boca de mi
mujer, hasta que el tipo acabó en su boca (algo que nunca me ha dejado hacerle),
cuando terminó, miró a la cámara, me sonrió y abrió la boca, la tenía llena de
esperma. Después pude ver como se lo tragaba, me mostró la boca de nuevo, no
había nada, se lo había tragado todo.
El segundo tipo entonces se la empezó a coger de perrito, el
que le acabó en la boca movía la cámara alrededor para que no me perdiera
detalle, veía la cara de mi mujer gozando como una perra, la verga entrando y
saliendo de su concha, hasta que el tipo acabó adentro, de nuevo me mostraron la
leche saliendo de su concha.
Para entonces, el que se la cogió primero se había
recuperado, y era verdad, tenía la verga bastante grande.
Entonces me dijo, te acordás todas las veces que me quisiste
coger por el culo y no te dejé? Bueno, mi amigo se va a dar el gusto.
Pusiero la cámara apuntando a su cara, y el tipo se la empezó
a meter.
Le dolía horrores, se le corrían las lágrimas por la cara y
cuando la empezaron a bombear, empezó a llorar abiertamente, pero no le pidió
que parara. El tipo se la culió duro hasta que acabó, al menos 20 minutos.
Cuando terminaron me mostraron el culo, abierto y con sangre y esperma. Después
cortó la comunicación.
Yo estaba en shock, pero al mismo tiempo excitado, había
acabado sin tocármela. Al principio, de cualquier manera, le dije que no quería
volver a verla y que se quedara con su familia.
Sin embargo, a los pocos días empecé a extrañarla, pero por
supuesto, no le dije nada ni intenté contactarla.
Un día, cuando llegué del trabajo ella estaba en la casa,
estaba en la habitación. Empecé una pelea pero por toda respuesta, ella se quitó
la sábana que la cubría y estaba desnuda, entonces me bajó los pantalones, yo
estaba en shock de nuevo, y me la empezó a chupar, hasta que acabé en su boca,
me hizo lo mismo que hizo con el tipo en la cámara, abrió su boca para mostrarme
la leche y luego se la tragó.
Me dijo que era su manera de pedirme perdón, y que no lo
volvería a hacer.
Por supuesto que después le pude finalmente romper el culo.
Desde entonces, nuestra vida sexual es mucho más intensa y variada. Algunas
veces se la cogen otros tipos delante mío, o hacemos tríos. Seré un cornudo pero
estoy muy satisfecho y gozo como nunca antes.