El guerrero 14
El navío por fin tocó tierra, los viajeros por fin llegaron
al destino final de su viaje... sin retorno para algunos. Otros lo veían como un
paseo, solo eso. La su Xinxiao estaba muy emocionado, sus viejos amigos habían
respondido a su llamado.
Los si fanes bajaron de la embarcación y transitaron un corto
camino hasta el campamento del general. Los guardias les dejaron pasar, después
de todo; se trataba de los refuerzos.
Xung Kai caminaba a la delantera, Yuan Ming acompañaba a su
querido emisario el resto les seguían, además venían también otros soldados y
luchadores que nada tenían que ver con el grupo, estos últimos los miraban
recelosos.
Al llegar, el general saludó emocionado a Xung Kai,
estrecharon sus manos y luego fue saludando uno por uno a los miembros del clan.
La sorpresa se la llevó al ver al emisario de nuevo allí y esta vez, acompañado
por Yuan Ming.
No esperaba verlo nuevamente. Comentó el general.
He cumplido con lo que me encomendó, el emperador
espera noticias pronto.
¿A mí no me saludas, maleducado?
Yuan Ming, tanto tiempo.
Sigues igual que siempre, tonto. Te metes en líos y
no puedes arreglártelas solo, pero bueno; ya estamos aquí.
Eso me tranquiliza, ahora se que tenemos la batalla
ganada. Comentó el general con buen humor.
Entre los refuerzos había cuchicheos, muchos veían con
desconfianza el trato del general hacia esos desconocidos. Algunos hablaban de
complot, a otros simplemente no les agradaban los sujetos. Parecían asesinos, de
hecho lo eran; solo que los demás lo desconocían.
El gesto del general cambio al examinar a los recién
llegados. Los miró con verdadero desprecio y así les habló:
Bastardos, aquí nada es suave ni tierno. Los que se
quieran quedar, deberán vencerme en un combate o al menos darme una
buena pelea. De no ser así, volverán como las niñas que son a llorar
junto a sus madres.
Un momento, no veo el sentido de pelear contra un
general. Hemos venido aquí a matar isleños, no militares. Comentó uno.
Jeh, esos isleños; como dices son tan buenos o
mejores que yo luchando. Por eso la prueba.
¿Nosotros también?. Pregunto Yuan Ming, incrédula.
Creo que mejor no, ya se de lo que son capaces
ustedes. Comento él, mientras les sonreía.
!No estamos de acuerdo¡ ¡Que ellos también lo hagan!.
Bramó la multitud.
Los hombres se miraron, Xinxiao miró a Xung Kai y rió; este
ultimo adelantándose a la multitud les dijo:
Les propongo algo mejor, si pueden derrotarme a mi.
Pueden quedarse, peleare contra cualquiera; así podrán tomar mi lugar en
esta campaña. Ahora, si no logran vencerme; sus personas me
pertenecerán. ¿Aceptan?
Los hombres enfervorizados no tienen neuronas en momentos así
y sin pensárselo dos veces aceptaron el desafío del si fan. El hombre de
cabellos oscuros sonrió satisfecho y sin perder el tiempo comenzó a prepararse
para los combates.
Los compañeros de este, sonreían con desidia hacia el resto
de los hombres. Xung Kai se había enajenado por completo en su nuevo asunto.
Xinxiao ayudó a acomodar el lugar.
Se acerco al líder del grupo y lo miró, preocupado. Él oscuro
sujeto lo miro y le sonrió mientras tronaba sus articulaciones. En sus ojos
parecía haber una bomba a punto de estallar y pronto haría estruendo.
El primer participante entró en la improvisada arena, su
oponente se encontraba sentado en el suelo. Xung Kai se paro y lo miro
detenidamente de arriba abajo. El hombre atacó con varios golpes, pero no pudo
hacer blanco.
No lograba acertar, su enemigo se movía demasiado rápido...
luego un golpe desde arriba lo hizo rebotar contra el piso. El profesional solo
había golpeado su cuello una vez.
El siguiente en adentrarse fue un monje shaolín del norte. El
afeitado muchacho miro con determinación, mientras adoptaba su guardia.... El
otro se cruzó de brazos, mientras esperaba.
Cuando el joven ataco, el puño de Xung Kai impactó en su
rostro de una forma espeluznante. Algo parecido a una explosión de sangre se
produjo en el momento del impacto de ese puño.
El cuerpo del retador dió contra el madero mas cercano
haciéndolo temblar... cuando fueron a inspeccionar el estado del joven, se
encontraron frente a un cráneo totalmente destrozado. El hueso frontal estaba
hundido hacia adentro y la parte del tabique nasal completamente quebrada, al
igual que parte de la quijada.
Los espectadores retrocedieron, aterrados al ver muerto al
monje. Miraron nuevamente al responsable de su muerte y no podían creerlo, este
los miro y sin emoción alguna les dijo:
¿Quién es el próximo?
Los sujetos se miraban asustados, interrogándose sobre quien
seria lo suficientemente valiente o estúpido como para enfrentársele. Nadie se
animaba ante tal demostración de fuerza.
Xung Kai les dedico una mirada burlona, le parecían tan
insignificantes como un montón de sabandijas asustadizas. Dió un paso hacia
ellos y estos retrocedieron, vergonzosamente. Dio un paso mas y el grupo
completo retrocedió de su presencia, temerosos de correr la misma suerte del
muchacho.
Los ojos del hombre los devoraban, el solo sonido de sus
pisadas los atemorizaba y mas aun el reciente recuerdo del cadáver maltrecho del
monje. El sudor frío recorría sus cuerpos, los temblores se adueñaron de sus
rodillas...
La voz dulce de Yuan Ming rompió esa pesadilla por un
instante:
Déjalos, los pobrecitos ya han entendido el mensaje.
Creo que ahora desearan pelear con el general, es un adversario mas
accesible para ellos.
Creo que será lo mejor, vamos Xung Kai... déjalos en
paz. Pidió el general.
....
¿Xung Kai?
No hubo respuesta, una sonrisa fría y maligna se dibujo en
los labios del guerrero que parecía un lobo acechando a una presa acorralada.
Los hombres parecieron comprenderlo todo en ese mismo instante, habían actuado
precipitadamente al aceptar las condiciones del sujeto. Un borrón y el sujeto no
estaba mas ante ellos, sino EN MEDIO de ellos.
Fue solo un instante... los hombre comenzaron a ser golpeados
salvajemente por un loco que no tenia reparos en destrozarlos. La masacre pasó a
ser una orgía de sangre y dolor protagonizada por un solo hombre.
Los soldados de Xinxiao miraban aterrados el sangriento
espectáculo. No se atrevían a acercarse, por esa razón miraron asombrados a la
mujer que frunciendo el ceño se separo del grupo.
Yuan Ming avanzó hacia esa multitud de victimas que ya eran
solo masas de sangre y dolor. Lo encontró golpeando la cabeza de un hombre que
ya había muerto, su rostro estaba cubierto de sangre; al igual que sus manos.
Con voz firme le ordenó:
Suéltalo, ya esta muerto. Termina con esta
carnicería... YA
¿Y quién te crees que eres?. Dijo él, colérico.
Quien te va a mandar al otro mundo si no me obedeces.
....
Todo sucedió en un instante, un enloquecido Xung Kai se
abalanzó sobre su propia hermana con intención de matarla. Ella no se amilano y
con un rápido movimiento de su tessen lo golpeó entre su cejas y el comienzo de
la nariz.
El hombre quedó algo confundido, ella aprovecho y quitándose
por un momento su faja lo aprisionó de un solo movimiento. Luego solo apretó y
golpeo su cuello para dejarlo fuera de combate.
El cuerpo del guerrero cayó al suelo, desvalido. Su espíritu
se calmo, al menos por el momento. Los demás miembros del grupo ayudaron a
acarrear el pesado cuerpo del inconsciente Xung Kai.
Yuan ming vió al emisario muy preocupado por ella. Le sonrió,
para que se tranquilizara. Fei sao le preguntó:
¿Por qué te arriesgas tanto?
Es solo que soy buena para esto. No podría vivir de
otra manera, nadie puede frenar a Xung Kai solo yo puedo.
Lo se, eso me preocupa.
Vamos, no pasa nada mi lindo emisario. Nada puede
conmigo. Comentó ella, con confianza.
El hombre se quedó algo mas tranquilo, pero no podía evitar
pensar en que había tenido mucha suerte ante un hombre tan poderoso. Los
soldados recogían a los heridos y los llevaban a las tiendas para poder curar
sus dolencias. Después de todo, tenían que tener mas gente para la batalla que
se aproximaba.
Cuando Xung Kai volvió en sí, se encontró rodeado de sus
camaradas. Su hermana le dió un sonoro bofetón que lo descoloco, con el ceño
fruncido le dijo:
!Por bruto, esto es lo que te mereces¡
Lo siento, no pude contenerme ante esos
insignificantes remedos de soldados. Me enfurece no encontrar a un
igual, es por eso que pierdo el control.
Espero que aquí encuentres lo que buscas. Comento
ella.
Puedo presentir que así es. Comentó el.
Entró el emisario seguido del General, por fortuna las
noticias eran alentadoras; los hombres no habían sufrido mucho. Así que en unos
días estarían listos para la ofensiva y posterior conquista del lugar.
Rieron animados, el incidente del líder ya estaba olvidado en
el pasado. En ese momento todos lo percibieron, los estaban espiando. Se
movieron al unísono y rápidamente, desgarraron la tela de la tienda y ahí
encontraron al espía.
El hombre quiso escapar, pero Kwan Yun lo detuvo en seco. Sin
embargo, una ráfaga de shurikens lo hizo retroceder... alguien le brindaba apoyo
desde la arboleda.
El espía aprovechó el momento para escapar, sin embargo
Cuando se encontró con su compañero, un golpecito en los hombros de ambos llamo
su atención:
¿Qué hacían aquí?. Preguntaron los hermanos.
Los dos encapuchados se miraron sorprendidos, era inaudito
que esas dos personas pudieran atraparlos tan fácilmente. No perdieron un
segundo y atacaron a sus oponentes, estos los eludieron y contraatacaron al
unísono.
Los espías recibieron los golpes lo mejor que pudieron,
estaban en aprietos ante esas dos personas. El chunin los vió desde lejos y supo
que se hallaban en problemas. Con rapidez se interpuso entre los ataques de los
agresores de sus camaradas, deteniendo los golpes. Los espías pudieron huir, el
Chunin quedó solo con ambos asesinos.
El silencio pareció durar una eternidad, la inactividad de
los tres era patente. Como si esperaran el momento justo para atacar, en un
instante atacaron al sujeto y este los atacó también.
Los movimientos fueron realmente rápidos, los dos fueron
despedidos hacia atrás por la técnica del Chunin que respiraba en forma agitada.
El encapuchado decidió escapar y en cuanto ambos atacaron de nuevo, les lanzó
metsubishi.
Aprovechando la confusión pudo escapar a salvo. Ya con sus
subordinados volvieron a la aldea con las novedades. Pudo darles una descripción
detallada de sus atacantes, cuando logró retirarse notó que el dolor no
desaparecía de su cuerpo.
El chunin recurrió al medico de la aldea y este solo pudo
decirle que sus centros nerviosos habían sido conmocionados, para ello debieron
golpear en zonas especificas del cuerpo. El hombre logró solucionar el daño
sufrido, pero le recomendó no hacer nada violento por diez días.
La viuda cruzó al hombre y no pudo aguantar su preocupación y
le preguntó:
¿Qué novedades hay?
Ya están aquí los si- fanes. Son muy poderosos,
lograron golpearme mientras yo los atacaba. Creo que esta vez será una
pelea muy difícil, Señora Minatsuki.
Como me lo temía, son fuertes. Muchas gracias por el
dato Kojiro.
No hay porque Señora.
La chunin despidió al hombre y siguió camino hacia su casa.
El mal presentimiento estaba tomando significado, una tormenta comenzaba a
gestarse por ello apuró el paso hasta su hogar.
La lluvia arreciaba, Hakuunsai miró a su pupilo y señalándole
el monte le ordenó:
A meditar, no quiero rezongos.
... maldito anciano. Murmuro por lo bajo.
Un coscorrón cerca del ojo lo alerto de que el anciano lo
había escuchado. Las gotas lo empaparon por completo en segundos, giró hacia el
anciano y vio que este ya no le prestaba atención.
Comenzó a caminar enfadado, tenia que hacerlo sino el anciano
se lo recriminaría luego; la viuda lo vio pasar y río. El no dijo nada, solo
siguió hacia su destino... el camino se hizo mas abrupto y difícil. Tuvo que
adoptar posiciones muy inusuales para alcanzar la cima.
Una vez ahí, se sentó en seiza y comenzó a recitar los mudras
para ejercitar su energía; ese poder oculto. Entrelazaba los dedos como se lo
había enseñado el anciano, comprendía el porque y el significado de cada uno de
los movimientos de sus manos... entrenaba en su mente, se confundía con todo y
con todos.
Sin darse cuenta, recitaba los mudras en forma audible. Algo
lo turbó, habían cuatro presencias cerca. Los cuatro estaba a su lado, unos
protegiéndolo los otros dos investigando.
Cuando abrió sus ojos se asombró, ese presentimiento era
cierto. Hakuunsai detenía con su mano el puño de Xung Kai, mientras Seiko se
hallaba frente a Yuan Ming. Los ojos de los hombres se encontraron, Xung Kai se
asombro y retiró su puño al tiempo que hablaba:
Tiempo sin verte, Tozawa. ¿Quién es este hombre?
Mantente alejado de él, es mi discípulo. ¿Has
entendido maestro Ku Kai?
Jeh, hace mucho que nadie me llamaba de esa forma.
Maestro, ¿quien es él?
Calla, ya tendrás respuestas. Por lo pronto será
mejor que no intervengas, vuelve a cuidar a los niños.
El hombre bajó la colina con una rapidez vertiginosa. Los
cuatro quedaron sobre el monte, mirándose en la oscura noche. El anciano y el
hombretón reaccionaron con una rapidez inusitada, uno atacando y el otro
evitando.
Las dos mujeres se miraban, pero no lucharon. Solo la actitud
bastaba, como si no quisieran comenzar justo allí. Ellos no se preocupaban por
eso y se trenzaron en combate. Las manos de los dos se engarfiaron mientras se
miraban con ferocidad.
Mientras sonreían hicieron sus comentarios:
Veo que no has perdido tu fuerza, anciano
Y veo que tu sigues con los mismos trucos de siempre.
Comento el viejo.
Estos solo los uso con escoria como tu. Dijo Xung Kai
algo colérico.
Vamos, tu eres la escoria. Le dijo el anciano con
sorna.
Los ojos de su contendor parecieron transformarse. Sus
dientes crujieron con fuerza, mientras las fuerzas de este se multiplicaban.
Levanto al anciano el vilo y lo arrojo, pero este cayo parado mientras le hacia
señas de que viniera a por él.
Un golpe impacto en su rostro, este atonto al anciano y el
chino aprovechó para comenzar a estrangularlo. El anciano soportaba el terrible
abrazo como dándole un momento de satisfacción. En eso, lo tomó del pantalón y
con un salto, mientras lo desequilibraba se tiró al suelo utilizando al líder de
colchón.
Un crujido se oyó, el líder soltó a su presa que se liberaba
del estertor. Los cabellos oscuros regaron el suelo, mientras el anciano reía.
En un instante los ataques se reanudaron pero el si fan los esquivaba con
facilidad.
El anciano se detuvo y observo sus brazos... un punzante
dolor invadió sus miembros. Se sonrió al saberse presa de la técnica de Koshi
jutsu y con sorna le dijo:
Siéntelo tu también, no me subestimes mocoso. Ya
conocía esa técnica.
El hombre contemplo sus brazos, mientras veía como unos
puntos morados se marcaban en su piel. El dolor mezclado con una corriente
eléctrica atravesaban su cuerpo, gritó por el dolor mientras se acercaba a su
oponente.
Fue solo un cruce entre los dos, sus piernas buscaron el
mentón de su adversario; incrustándose. Los dos cayeron al suelo, el anciano
quedó sumido en la inconciencia, mientras el mas joven se levantaba
trabajosamente.
Aún estaba aturdido por el ataque, se levantó para ultimarlo
pero la dama se interpuso... se miraron con recelo. El la dejo llevarse al
anciano, mientras le pedía:
Entrena bien a su pupilo. Deseo un combate aún mas
emocionante que el que me dio este anciano.
Lo tendrás. Respondió ella.
Se perdió con el anciano entre la espesa niebla. Le dirigió
una mirada a su hermana que observaba sus moretones con preocupación. La dama se
le acercó y tomándolo del brazo le pidió:
Volvamos al campamento, si continuamos solos por aquí
creo que nos ira mal. Esa mujer me da mala espina hermano.
Lo sentí yo también, vamonos.
Los dos asesinos desaparecieron en la noche, no podían
precipitarse a comenzar una masacre contra oponentes tan dignos. No era lo
correcto ni lo mas prudente. La situación pronto se presentaría para poner sus
habilidades en acción...
Hasta aquí, este es el principio del fin... en adelante el
rompecabezas se ira definiendo y adquiriendo su verdadera apariencia. Agradezco
la paciencia que han tenido, espero compensarlos dignamente. ^^
Glosario:
Koshi jutsu: Se trata de técnicas que se centran en presionar
y golpear puntos blandos del cuerpo. En su mayoría se trata de ataques a centros
neurálgicos específicos con la intención de generar dolor para inmovilizar al
atacante. En casos muy drásticos puede matarse al oponente golpeando puntos que
hacen daño en los órganos del cuerpo. Se dice que estas técnicas fueron creadas
por una princesa china.
Metsubishi: Se trata de polvos cegadores ocultos dentro de un
huevo hueco. No era un arma mortal pero podía provocar mucho daño en los ojos.
Ku Kai: Se cree que este es el nombre del monje chino que
introdujo los principio del ninjutsu en el Japón antiguo. Se sabe que fue parte
del clan asesino Si Fan, dicen que en su poder se hallaba un compendio con todas
las técnicas del clan. Nunca fue recuperado.
Seiza: Es una postura en la que se quedan los estudiantes
para descansar. Pero lo malo es que deja muy entumidos los pies.
Mudras: Se trata de rezos como los mantras y junto a la
formación de diferentes figuras con los dedos de las manos se adquiere un
vibratoria de poder. O sea, que al combinar mudras y kuji kiris se lograba
obtener un poder sin igual.