PRIMERA VEZ.
I.
Nunca lo hubiera imaginado, pero ahora todo era realidad,
nada de fantasía o al revés una fantasía hecha realidad. En mi cama una
mujercita adormecida, completamente desnudas, toda su piel blanca expuesta a mi
vista, su cuerpo a mi disposición. Puse mi mano por sus senos, muy lentamente
para disfrutar de su suavidad, para sentir como sus pezones empezaban a crecer.
Casi una niña, casi una mujer. Sus piernas abiertas, cada una atada a los
extremos de la cama permitían ver con plenitud su sexo, con pequeños vellitos
rubios, como su cabello, rosado su interior.
Los brazos también atados hacían que sus pechos tensos se
elevaran. Podia jugar con mi lengua y boca sus pezones, sus infantiles
botoncitos, empecé a chupar tus tetitas. Me gustó oír su voz, arrastrando las
palabras, solo entendí "…Humm…"cuando metí un pechito en mi boca, la estaba
succionando. Cuando abrió sus labios puse mi verga en su boquita, trató de
cerrarla, por lo que se la empujé, con su lengua trató de expulsarla, la empuje
con más intensidad.
Seguía adormecida, con mis manos abrí sus mandíbula, se
movió, por lo que sentí más placer al tener mi pene dentro de su boca, resbalaba
mi verga en su interior, mis huevos llegaron a su rostro, me gustaba ver a esa
preciosa rubiecita con la boca abierta, entrando y saliendo mi verga. Pero evité
la eyaculaciòn, tenía que "estrenar" su conchita, penetrar su "cosita rica",
desvirgarla, pues sabia que nadie le había metido la verga, precisamente por eso
la había capturado.
Moví por todo lo largo de su rayita mi verga, la sensación
fue maravillosa, poco a poco se abrió su vagina, la cabeza de mi verga se
introdujo en su cuerpo. Otra vez escuche "…Humm…".Con mi mano acaricie sus
tetitas, empuje más mi verga, ya estaba penetrandola. Mi deseo se cumplía,
hacerla mía, a esta jovencita. A sus 18 años estaba empezando a ser mujer.
Metí mis manos debajo de su cuerpo, agarre sus nalguitas, las jale hacia mí al
tiempo que dejaba caer mi cuerpo sobre ella, su himen se rompió, mi verga apenas
se movía, era estrecha, comprobé que era el primero en poseerla.
La había capturado después de observarlas, me gustó su
figura, sus ojos, su cabello, pero sobre todo su cuerpo y especialmente la forma
cónica de sus senos, que bajo su ropa se observaban y en días calurosos, sus
hombros libres dejaban ver su piel y el inicio de su busto. La tendría dormida
por lo menos cinco horas, jamás podré explicar la sensación de tener mi verga en
ese espacio tan estrecho y tan sensual. Saque mi pene y termine de eyacular en
su boca, cerré su nariz, trago mi semen caliente, algunas gotas quedaron en su
boca y labios. Así que me dormí junto a ella después de haberla penetrado.
En la mañana volvi a ver su cuerpo desnudo, solo los ojos
cubiertos, no deseaba que supiera quien era yo. Esas tetitas me enloquecían, las
volví a succionar. Moví su cuerpecito casI infantil, su culito redondo y suave
se presento en toda su plenitud, coloque mi verga en medio de sus nalguitas.
Despertó -¿Donde estoy?- Fue lo que dijo inicialmente, para
después seguir -¿Quién está ahí? Tratando de moverse al sentir mi dura verga, no
podía desplazarse, la tenía atada. Empuje más mi pene -¡¡No, no por favor!!-
¡¡Cállate!! le respondí. Eres mía. -¿Qué cosa? Dijo con voz que sentí muy
sensual. ¡¡Solo que te vendieron y yo te compre!! Le solté con voz fuerte. Pero
si no quieres estar conmigo, te devuelvo, solo que te advierto que el tipo que
te vendió no va a perder su dinero, te va alquilar cada media hora y vas a tener
más sujetos de los que puedas imaginar, te van a violar y no solo uno, sino
varios a la vez.
El silencio total, ella escuchaba sorprendida, la piel de su
rostro se ruborizo. ¿Ya has hecho el amor? ¿Ya has cogido? Le pregunte. Movió la
cabeza negando. Pero rubita, te equivocas. El que te vendió ya te "estreno".
Todo era mentira, era solo una forma de impresionarla. Moví su mano por su
conchita. Ella se trato de mover - ¡¡ Hayyy!!- exclamo al sentir mi dedo
resbalando en su interior, lo trate de hacer muy suavemente. – ¿Te gusta? Le
pregunte.¡¡Cállate idiota!! Me respondió. ¡¡Cállate tú, estúpida!!Dije al tiempo
que con mi mano abierta le daba un golpe ligero en el rostro.
Le repetí que era mía y que tenia que darse cuenta que no
podía hacer nada, solo quedarse quieta. ¿Qué es lo último que recuerdas? Con su
voz infantil, dijo que había visto a un auto descompuesto y que de repente un
tipo la abrazo por detrás, le puso algo en la boca y que se durmió, no recordaba
nada. ¿En que día estamos? Pregunto, mientras yo seguía tocando su cuerpo, me
daba mucho placer deslizar mi mano en su piel. ¿Era viernes el día que me
secuestraron? Nuevamente pregunto. –No lo se, pero ahora es domingo- le
conteste, -creo que te drogaron y perdiste la noción del tiempo.
-Yo te compre el sábado en la noche, o sea –dije- que toda
una noche te metieron la verga. Empezó a sollozar. Mientras yo moví su cuerpo
para poner otra vez mi verga entre sus nalguitas. –Si te portas bien te doy tu
libertad, pero si tratas de escapar, lastimarme o algo que sienta agresivo te
vendo de nuevo- le susurre al oído, mientras mis manos acariciaban su pechitos
cónicos. –Si te dejas- seguí hablando- martes o miércoles estas en tu casa. ¿Qué
hago? Me contesto –Nada, solo hacer lo que te diga- y como te duele tu "cosita"
ahora solo me vas a mamar la verga, después vamos a coger.
Me levante y puse mi pene en sus labios –Abre la boca y
chupa-le dije mientras ponía mi mano en su nuca. Me excito ver su carita, se
ponía mas sonrosada. Era obvia su inexperiencia, pero lo interesante era meter y
sacar mi verga de su boca, se sentía la suavidad de su interior, en ves en
cuando se la empuja más dentro, sentí mover su lengua, pero mi verga disfruto de
sus boquita sensual. Después de un rato, eyacule, dejando parte de mi semen en
su boca y el resto sobre su cuerpo, resbalando en su cuello y pecho.