-Señor, quiero hacer feliz a su hija…-
Esas fueron las palabras que le dije a mi suegro, antes de
pedir la mano formalmente de la que hoy es mi esposa; pero las cosas desde ese
día hasta ahorita han sido muy diferentes.
-Y dime como piensas hacerla feliz?-
-Pues tengo un rancho, usted sabe, tierras, ganado; conmigo
nada le va a faltar-
-Y que mas piensas darle, porque no solo de pan van a vivir,
o si?-
-Pues mucho amor, fidelidad, respeto-
-A ver, a ver cabron, no me digas que no piensas cojertela?-
-Bueno… eso también-
Esta sinceridad de mi suegro me desconcertaba pero me sentía
con más confianza, mas relajado pues.
-Quiero que me la tengas bien contentota, para que no ande de
puta la cabrona porque lo caliente nos viene de familia; no quiero que le salgas
con chingaderas de infidelidades y esas madres –
-Es más cabron, déjame verte la verga-
-Pero…. Señor, yo-
-Déjate de pinches formalidades cabron y déjame vértela,
vamos a ser familia y quiero estar seguro de que se te para y no eres puto
cabron-
-Pero suegro como se me va a parar con usted? digo somos
hombres-
-T u déjate de esas cosas cabron, y total si no se te para
pues te la mamo-
-Pero suegro, usted tan macho me la va a mamar-
-Cabron pues claro que soy macho, si te la mamo es para ver
que se te pare y que tengas buena reata pa que te la cojas- Total a partir de
maña que la pidas formalmente vas a ser como mi hijo, es mas ya no me digas
suegro, dime papá-
Yo me sentía muy raro en esta situación, mi suegro, un hombre
alto, fornido, muy varonil , de manos gruesas y bigote, me estaba proponiendo
mamar la verga; como cuando compras un semental para preñar a las vacas; yo no
entendía nada.
-Y bueno cabron, que esperas pa sacártela-
Sin decir nada, pues las palabras no me salían de la boca,
fui lentamente bajando mis vaqueros azules desgastados por el trabajo, mi suegro
me miraba molesto y ansioso, como si quisiera dar por terminado este asunto de
una buena vez.
-O cabron pa que tanto pinche misterio, es una reata como
cualquiera, cual es el pedo-
Me baje el pantalón hasta las rodillas junto con mi trusa
blanca, mi verga estaba aguada del miedo y mis huevos se apretaban el uno al
otro.
-Jálatela wey-
Trataba de pensar en las viejas buenotas de la capital, esas
que paran las nalgas, y te ponen las tetas en la cara, pero no daba resultado,
sentir la mirada amenazante de mi suegro, no era el mejor estimulo.
-Mmmmm cabron pa eso me gustabas, has de ser impotente
cabron, como piensas darme nietos , he?-
-Es que con usted aquí, pues no es facil-
-Mmmmm que se me hace que eres puto wey-
-Ora que paso, yo no soy puñal-
Y sin decir agua va, mi suegro, ese hombretón se hincó
delante de mi, abrió su bocaza y se trago mi verga de una, succionaba como un
bebe la teta de su madre, y comenzó a tener resultado.
-Suegro, por favor, pare, esto no es de hombres-
Mi suegro ni se inmuto, siguió mamando sin compasión, yo no
sabia que decir, eso me estaba encantando, sentía su lengua rasposa recorrer
toda la longitud de mi verga, se la metía hasta el fondo y su bigote rozaba mi
palo cuando lo sacaba para volverlo a engullir, se notaba que no era la primera
vez que lo hacia y eso me ponía mas caliente.
-Ahhhhhhhhh, hay cabron pinche suegro, me esta chingando la
verga-
Y mi suegro hablo por fin.
-Hay cabron tienes una vergotota, cuanto te mide, 25cm?-
-23 cm. de la cabeza a la base-
-Con esta madre si vas a cojerte bien rico a mi hija, o solo
que seas medio pendejo para meterla-
-No para nada suegro, yo me cojia….-
-Cabron que no me digas suegro, hijo de la…….., dime papá, y
a mi no me engañes cabron ahorita vamos a ver como cojes, me la vas a ensartar
en el culo cabron, a ver si como hablas, chingas-
-Ho, no, no, señor yo no soy puto, a mi me gustan las viejas-
-Y?, crees que yo lo hago por placer cabron, no chingao, lo
hago pa ver como vas a tratar a mi hija, y si le convienes pues te casas y si
no, te vas a la chingada, asi que te aguantas cabron, y me cojes por el culo-
-Yo no puedo hacer eso suegro, yo soy bien macho-
-Y que te piensas pelao, yo también soy bien macho, y con una
chingada no me digas suegro, dime papá-
Y pues no hubo de otra, yo ya con la reata bien parada, mi
suegro se bajo el pantalón y me di cuenta de que no traía ropa interior, se
acomodo en una silla que ahí había, subió una pierna y me dejo ver un par de
nalgas enormes y duras que cualquier puta hubiera envidiado, tenia un culo
rosadito y a simple vista apretado, lo cual comprobaría mas tarde.
-Y que esperas pendejo, méteme la verga, o que le tienes
miedo al culo?-
Esas palabras entraron resonando en mi cabeza, yo no le tenia
miedo a nada, y si tenia que probarle que era buen cojelon se lo iba a
demostrar, asi que, me escupí en la mano y le enterré un dedo en el culo, mi
suegro resoplo, pero no dijo nada, le metí el segundo y paro mas el culo, para
el tercero me los apretaba urgiéndome que le retacara el vergajo de una buena
vez, asi que no lo hice esperar y de una le llene el culo.
-Eso, eso cabron, que se vea que eres hombre, y cojeme sin
piedad como si fuera la puta de mi hija-
Y el mete y saca no se hizo esperar, le llenaba cada espacio
de sus nalgas con mi pito, el sol paraba mas el trasero y me decía:
-Mi hija se va poner bien contentota la mendiga cuando te la
cojas-
-Se nota que si te has chingado a muchas viejas, le mueves
bien rico cabron-
-Eso mijo, no deje de cojerme, que quiero que me llenes el
culo de tus mecos, quiero sentir lo que va a sentir mi hija cuando la dejes
preñada-
Y por primera vez me salio espontáneo el Papá.
-Asi papá, asi te gusta que me coja a tu hija, dime, te gusta
como me la voy a coger en nuestra noche de bodas, dime quien es el macho
preñador, dime…-
-Si, si mi cabron mi tu eres el macho que se va a coger a mi
hija, tu solo tu, con esta vergota la vas a hacer muy feliz, le vas a llenar de
mecos la vagina todas las noches –
-Si, me la voy a chingar todas las noches y la voy a bañar
con mi leche por ser tan caliente como su padre-
-Haaaaaaaaaa, haaaaaaaaaaaaaaa, asi cabron lléname de mecos
como si fuera ella, haaaaaaa-
No aguante mas y le llene la cola a mi suegro, fue como estar
en el paraíso, su ano apretaba mi verga de la manera mas salvaje, ninguna puta
me había hecho semejante trabajo y ahora mi suegro, me había enseñado que lo
caliente si les venia de familia.