Secuestrados en la casa rural
Varias parejas y sus hijas pasan unas vacaciones en una
apartada casa rural. Todo transcurre en paz y armonía hasta que son secuestradas
por los dueños de la casa abusando sexualmente de todos y cada uno de los
veraneantes. La primera en sufrir y disfrutar con sus captores será Imma, una
preciosa rubia de 26 años.
Esta historia transcurre en verano, en una casa en la
montaña. Erick y Edu tenían allí su pequeño negocio. Alojaban a personas en la
casa e iban realizando con ellos diversas actividades para su entretenimiento,
como excursiones por el monte, ver los animales de la zona, baños en los
diferentes ríos, escalada... La casa no era muy grande y tenía gran demanda ya
que a la gente, cada vez más, le gustaba salir de la ciudad y relajarse pasando
unas semanas en la paz del monte. Todos sabían que iban a estar en paz ya que la
casa se encontraba a muchos kilómetros de cualquier sitio habitado. El paisaje
era una maravilla. En verano todo estaba verde y el sol raras veces se ocultaba
a causa de las nubes. La verdad es que era un auténtico paraíso natural.
Durante ese mes de Julio Erick y Edu tenían la casa al
completo. Erick era un hombre normal, de 31 años y muy simpático, mientras Edu
era un negro enorme. Media algo más de 1,90 m. muy musculoso y más reservado que
su compañero.
En la habitación nº 1 dormía Imma. Era una chica de 26 años,
rubia, bastante guapa, con unos bonitos pechos. Esto los sabían todos ya que le
gustaba tomar el sol en top-less. Había ido sola ya que había discutido con su
novio y se había tomado unas vacaciones para pensar sobre su futuro.
En la habitación nº 2 dormían Marco y Paula. Eran unos recién
casados que habían decidido pasar su luna de miel en la montaña. Marco tenía 27
años y Paula 24. Ella era una auténtica preciosidad. Trabajaba como monitora de
aeróbic y eso se notaba en su cuerpo, larga melena rubia que caía sobre sus
hombros, piernas perfectamente torneadas que acababan en un culito respingón y
unos pechos talla 100 redondos y duros. A Erick le excitaba mucho, sobre todo
cuando salía de darse un baño en las heladas aguas de algún río y los pequeños
pezones se le marcaban en la tela del diminuto bikini que solía llevar. Formaban
la típica pareja que no había tenido relaciones antes del matrimonio, ambos con
una educación muy tradicional.
Las habitaciones 3 y 4 estaban comunicadas. Allí estaba
alojada una familia. En la nº 3 los padres, Iván y Lorena y en la nº 4 las
hijas, Teresa y Adriana. Iván era un hombre de unos 50 años, de origen ruso,
bastante robusto y con un buen cuerpo para su edad. Como todos los rusos era
bastante grande, alrededor del 1,85 m. Lorena por su parte tenía 45 años, aunque
parecía más joven. Era delgadita, con unos pechos generosos. Tenía el pelo
corto, color caoba, con la nuca cortada con maquinilla, medía alrededor de 1,70.
Por su parte las hijas eran unas autenticas preciosidades. La
mayor, Adriana, tenía 20 años recién cumplidos. Rubia, con el pelo alborotado,
pechos grandes y redondos, pero lo que más llamaba la atención de su anatomía
eran sus labios, rojos y carnosos, con una expresión semi viciosa. Erick y Edu
estaban convencidos que era una autentica come-pollas. Mientras, Teresa era como
un sueño. 1,73 m, delgadita, rubia con una larga melena que caía por su espalda,
senos no muy grandes pero con un tamaño muy excitante... y lo mejor de todo,
solo tenía 17 añitos. Su carita angelical con su aspecto de niña buena y de no
haber roto un plato en la vida, era capaz de excitar al más pintado.
Ya había pasado la primera semana del mes y todos los
residentes estaban encantados con la experiencia. Sol, buena temperatura, largas
caminatas, baños en las frías aguas de lagos naturales, ningún ser humano que
les pudiera importunar... Era como un sueño. Aquella mañana Imma se levantó un
poco más tarde de lo normal. Habitualmente dormía con un diminuto tanga, pero
para salir a desayunar se ponía un pantalón vaquero, además del sujetador y una
camisa vieja. No era plan de ir destrozando matrimonios, ya que notaba como la
miraban los hombres.
Nada más salir de su habitación, se encontró con Erick y Edu
que le pidieron que les acompañara a ver una cosa. Bajaron una escalera y
entraron por una puerta que hasta ese momento siempre había permanecido cerrada.
Lo que Imma vio luego la dejó impresionada. Los tres estaban en la puerta de una
espaciosa habitación, con paredes blancas y vigas de madera que recorrían el
techo, muy propio de las casas antiguas. Pero de una de esas vigas estaban
atados el resto de veraneantes. Cada uno estaba sujeto por unas esposas de cuero
para no lastimar sus muñecas y las esposas estaban enganchadas a una gruesa
cadena de acero que se enroscaba en la viga. Nadie podía ni siquiera gemir ya
que tenían introducidas en sus bocas unas bolas de goma-espuma, con correas de
cuero, que se unían por detrás de la cabeza, quedando sus bocas perfectamente
selladas. Todos estaban en ropa interior. Las mujeres y las niñas con sus
braguitas y sujetadores y los hombres con sus boxers. Además, entre el grupo de
tres y el resto, Erick había colocado una cama de matrimonio. Estaba claro
cuales eran sus intenciones.
Imma miró uno por uno a sus compañeros, de izquierda a
derecha. Primero estaba Paula, llorando como una magdalena, la respiración
entrecortada y los pechos botando debido a los gemidos. A su lado Marco, con
cara de impotencia. Después un hueco. Imma enseguida adivinó que ese era el
lugar que le correspondía a ella. A su lado estaban Lorena, Iván, Teresa y
Adriana, en ese orden.
Edu se situó a la espalda de Imma. Con el brazo le rodeó el
cuello y la sujetaba con fuerza para que no hiciera nada. Completamente pegado a
su espalda Imma podía sentir como su pene se iba endureciendo al rozar sus
nalgas y empezó a pensar que a ella le había correspondido ser la primera. La
sola idea de que pudieran hacerle daño le puso la carne de gallina.... En esa
posición la llevó hasta la altura de la cama. Mientras, Erick se dirigió a la
pared que estaba enfrente de todos los veraneantes y encendió una pantalla
gigante de televisión que Imma no había visto cuando entraron. Cogió una
película de vídeo de las cientos que había apiladas, y presionó el "play". A los
pocos segundos empezó a verse en la pantalla del enorme televisor una película
porno. Estaba claro lo que aquellos delincuentes querían hacer. Iban a violar a
las mujeres delante de todos mientras película porno tras película porno se
proyectaba como fondo a la salvaje escena.
Erick volvió al lado de Imma, se puso delante de ella, la
miró directamente a los ojos y sonrió. Estaba asustada y un poco nerviosa.
Suavemente y con tranquilidad empezó a acariciarle los senos con las dos manos
rodeando su volumen... Nada más sentir sus manos intentó moverse pero Edu apretó
con más fuerza su cuello y la inmovilizó completamente... Erick le sujetó la
cara con una mano y le enseñó la otra con la palma abierta, amenazando con darle
una bofetada.
- Estate quieta, ordenó seco- y volvió a cogerle las tetas.
Palpó curioso su perímetro y sopesó sus formas...-Tiene buenas peras le dijo al
otro apretándoselas... Burlón jugó con su pulgar sobre uno de sus pezones.
Después de sobarla todo lo que quiso, colocó sus dedos en
torno a los botones del cuello de Imma. Pensó que tiraría con brusquedad de la
blusa y se la abriría de par en par rasgándosela entera como hacían en las
películas. Sin embargo hizo todo lo contrario. Fue desabrochando de uno en uno
los botones, recreándose en lo que hacía sin apartar ni un milímetro los ojos de
lo que iba descubriendo. Cuando llegó a la cintura sacó los bordes de la blusa y
la desabrochó por completo.
Con delicadeza fue abriendo sus bordes descubriendo su torso
sin dejar de mirarle los pechos cubiertos aun por el sujetador blanco... Joder
menudo par de bolas, exclamó, esto no son tetas... son balones de playa...
Imma miraba asustada lo que le estaba haciendo y de vez en
cuando observaba la expresión de su rostro. No tenía un gesto definido. Estaba
tranquilo, sereno, con una media sonrisa... no parecía violento ni agresivo...
Sin que Imma se diera cuenta de cómo lo había hecho, se encontró con que había
sacado una navaja. Apretó un botón y frente a su rostro apreció brillante su
hoja... la miró a los ojos amenazante, pero no dijo nada. La apoyó en su mejilla
y fue rozándola con el filo... Le recorrió todo el rostro. Se la pasó entre los
labios. Instintivamente ella los abrió un poco. Se quedó mirando su filo. -Abre
la boca, le ordenó seco y tajante. Imma obedeció su orden.
Le mandó que sacara un poco la lengua y la fue pasando varias
veces haciéndole lamer su filo y humedeciendo completamente su hoja. Ahora si
estaba paralizada de miedo y se dejaba hacer sin atreverse siquiera a temblar...
Luego fue descendiendo por el cuello hasta llegar a sus pechos. Contorneó con la
navaja sus senos y la paseó varias veces por ellos... Jugó con la punta
arañándole los pezones... Imma temía que se la clavase o que con una de sus
travesuras le cortase... Luego metió la hoja por el canalillo de sus pechos e
introdujo la punta bajo el sujetador. Giró la navaja hasta que el filo quedó
contra la tela. Imma sintió el frío del metal entre sus senos y un escalofrío le
recorrió poniéndole la carne de gallina. De un movimiento seco cortó el
sujetador por el medio. Los pechos de la rubia aun cubiertos dieron un pequeño
bote.
Erick clavó su mirada en ella. Medio sonriendo fue bajando
sus ojos hasta sus pechos. Enredando la punta de la navaja en una de las copas
del sujetador, fue descubriendo su busto. Sujetó el tirante entre sus dedos y lo
cortó. La copa del sujetador quedó colgando. Con el desnudo, paseó de nuevo el
metal sobre la piel de la joven. El pezón se recogió haciendo destacar un poco
su punta. Repitió la operación despacio con el otro. Cuando Imma estuvo con los
dos pechos al descubierto Erick se quedó frente a ella contemplándolos fijamente
sin moverse ni decir palabra...
Colocó la palma de la mano bajo uno de sus pechos y lo alzó
para mostrárselo al otro...
- Mira que cacho melones... Tanteó su peso y lo empujó hacia
arriba... Sonrió mirando los botecitos que dio al caer...
En vez de asustarse el verle actuar así, tranquilizó a Imma.
No le daba miedo a que se la clavara o le fuese a hacer algo malo. Tenía claro
que la estaba desnudando para violarla y lo aceptaba como algo que tenía que
suceder de un momento a otro. Seguramente luego se lo haría su amigo, pero en
vez de moverse, luchar o hacer algo, se dejaba hacer esperando pacientemente a
que se apoderase de ella profanando su cuerpo... El único miedo que tenía era
que después de hacérselo, la golpearan o le clavaran la navaja dejándola herida
en mitad de la nada... El acto sexual en sí nunca le había importado
demasiado... Y en el peor de los casos serían diez minutos de humillación...
Su tranquilidad la sorprendió y empezó a pensar qué dirían si
su novio la viera así, medio desnuda, a punto de ser violada y ella sin
oponerse, sin gritar, sin decir ni una palabra, sin moverse...
La mano de Erick le agarró apretándole en la nuca y le hizo
inclinar la cabeza. Sin prisas fue bajando la cremallera de su pantalón. Metió
la mano dentro de su bragueta y con dificultad sacó su pene excitado y duro. Su
tamaño no era descomunal, pero tampoco podía decirse que fuera normal... A Imma
le pareció grande y grueso, por lo menos comparándolo con lo que ya había visto.
Rodeó el miembro con su mano y se lo acarició delante de ella
como si se masturbara mientras oprimía la nuca de la pobre chica para que no
cambiara la mirada de dirección. No hace falta que me sujetes... pensó, te
obedezco yo sola... Sus ojos, atraídos como por un poderoso imán, no podían
apartarse de su miembro... Sin decirle una palabra entendía qué es lo que le
estaba diciendo y adivinaba su pensamiento. Vanidoso le mostraba su herramienta
amenazándola, advirtiéndole con sus obscenos gestos lo que iba a hacerle y con
qué iba a poseerla...
Mientras esto ocurría, el resto de los huéspedes permanecían
atados, colgados de la viga, las mujeres llorando y los hombres con la cabeza
baja de impotencia. Al otro lado, la peli porno seguía. Ahora una jovencita era
sodomizada por un negro con una enorme polla.
Cuando Erick soltó la cabeza de Imma, ella no dejó de mirar
su pene... Él comenzó a desabrochar el cinturón de la rubia. Luego el botón y la
cremallera de los vaqueros. Entonces se agachó en cuclillas y fue tirando de los
pantalones. Mientras se los bajaba muy despacio no dejaba de mirar sus piernas.
Imma sabía que estaba disfrutando por anticipado del manjar que dentro de nada
sería suyo. Le descalzó un pie y por él le sacó una pernera. Sin entender por
qué volvió a ponerle el zapato e hizo lo mismo con la otra extremidad.
Le acarició por entero las piernas. Metiendo las manos en
medio presionó un poco en los muslos. A Imma le bastó su indicación y las abrió.
Desde abajo él miró sonriendo. Acariciándola fue subiendo hasta su cintura. Se
colocó de pie frente a ella y cada una de sus manos se apoderó de uno de sus
pechos. La punta de su pene, ya húmeda, rozaba las braguitas.
Se dedicó a jugar con los senos tocándola una y otra vez,
haciéndole sentir su sexo impaciente. Parecía disfrutar retrasando lo
evidente,... torturándola sádicamente con la espera de lo que ya era indudable
que le iba a hacer. No... lo que estaba buscando era hacerle saber que era su
dueño, que podía hacerle lo que quisiera, que podía apoderarse completamente de
ella, y que sólo la iba a follar cuando él quisiera, sólo cuando él quisiera...
Su mano bajó hasta la entrepierna de Imma y por encima de las
bragas palpó su sexo. Ella después de sentir su pene tan próximo y sobre todo al
notar su caricia estaba algo excitada. Sus pezones y la humedad de su sexo la
delataban. Seguramente él se habría dado cuenta de ello. Se lo tocó entero y la
masturbó por encima de la tela haciéndose el amo y señor de todos sus rincones.
Sin dejar de tocarla le preguntó si tenía novio..... No
respondió. Tensó la mandíbula y sus dedos retorcieron la punta del pezón con
firmeza arrancándole un quejido de dolor. Repitió tranquilamente la pregunta,
como si antes no la hubiera hecho. Asintió que sí con la cabeza. Edu se río.
Erick ni se inmutó. La presión sobre el pezón había disminuido pero no lo
soltaba. Imma esperaba sin saber el qué. Otra pregunta tal vez. Otra orden, no
sabía pero no podía apartarse de sus ojos ni podía evitar que sus dedos se
fuesen haciendo más y más dueños de su sexo. El que la sujetaba dijo algo así
como que la iban a devolver algo usada a su novio, ella no lo entendió bien y de
nuevo volvió a reírse, pero él seguía sin moverse.
Por encima de la tela, sus dedos fueron subiendo entre el
surco de sus labios alcanzando por primera vez el clítoris... Imma pensó que se
iba a detener ahí, pero en vez de eso siguió subiendo hasta el ombligo
acariciándole el vientre... Luego descendieron insinuantemente y separando la
goma de las braguitas se metieron en su interior. Acarició el vello de su sexo y
sus dedos separaron los labios dejándola abierta. Milímetro a milímetro fue
recorriendo el camino inverso hasta llegar a su ano. Comenzaron a hacer el
recorrido de regreso, pero deteniéndose por un segundo en su agujero... Sin
ninguna dificultad dos dedos entraron en Imma... No pudo evitar que un par de
gemidos se escaparan nada más tocar sus partes más sensibles...
Dentro de su cabeza empezaba a entablarse una confusa
batalla... Por una lado se resistía o más bien debía resistirse a lo que le
estaban haciendo,... debía luchar, su mente le decía que debía enfrentarse a la
excitación que le producían sus dedos... por otro la impaciencia la consumía...
la escena le pareció súper morbosa y la encendía cada vez más... Sus ojos no
dejaban de mirar ese pene turgente en el que destacaban sus venas hinchadas...
su piel quería esos dedos y no otros,... su coño quería que se metiese en él,
que su capullo abriese sus labios a la fuerza... que su entrada se dilatase al
invadirla...
Estas mojada cacho puta... Dijo Erick burlón. Bruscamente
sacó su mano. Olió sus dedos y luego los situó frente a la cara de Imma. Olían a
ella. Suavemente los apoyó en sus labios y los recorrió enteros... Fueron unas
sensaciones electrizantes y el sexo de la rubia estaba respondiendo a ellas
humedeciéndose más y más... Con la otra mano volvió a cogerle los pechos...
Empujó los dedos introduciéndolos en su boca para que los lamiera. Dentro de
ella los hizo moverse en todas las direcciones.
Mientras le hacía esto, su mano pasaba de un pecho a otro sin
cesar... Se los acariciaba... se los estrujaba con fuerza... los juntaba
tratando de abarcar los dos en su palma... Imma seguía sintiendo como su pene
rozaba sus muslos y se acercaba por encima de sus braguitas a su abertura. El
hechizo de su miembro hacía rezumar su sexo sin que pudiera evitarlo...
Retiró sus dedos de la boca de la chica con la misma suavidad
que los había introducido... Con ellos mojados rodeó sus pezones... Nada más
sentirlos, el pecho de Imma se infló de placer aumentando el volumen de sus
tetas... Sus pezones respondieron a esas especiales caricias afilándose como
nunca... Su lengua los lamía... sus labios tiraban de ellos,... Su boca se los
comía con una maestría increíble...
Erick agarró los senos de su víctima con las manos
apretándolos y haciendo sobresalir sólo la copa de los pezones... Sus dientes
los agarraban y tiraban de ellos arrastrando a todo el pecho... Cuando los tenía
así de tensos, sólo sujetos por sus dientes, dejaba que la punta de su lengua
los lamiera... Imma tenía los ojos medio cerrados y su respiración se oía
jadeante... Inesperadamente una de las manos del hombre le agarró con fuerza el
sexo y presionó entre los labios. Al sentirlo Imma gimió intensamente... Un
espasmo de placer le hizo cerrar los ojos y las rodillas le temblaron...
En cuclillas Erick le fue bajando las bragas descubriendo
despacio su coño. Agarrando sus mulos por detrás la empujó hasta tener su sexo
frente a él. Imma podía sentir su aliento. Su lengua húmeda subió insinuante por
el muslo de la hermosa chica y se paseó por los confines de su coño empapado,
sin llegar a entrar en él... Sus manos palpaban las nalgas de Imma...
Inesperadamente la mordió. Un trozó de su carne quedó aprisionada entre sus
dientes y ella gritó. Erick podía causarle placer y dolor, podía ser suave y
tierno o hacerla gritar. El siguió bajándole las bragas y se las quitó.... Luego
con los dedos separó sus labios hasta hacer asomar tímidamente el clítoris... La
punta de su lengua saboreó el botón varias veces haciéndole gemir.... Arrogante
enseñó las bragas a su compañero y se las lanzo a la cara de Marco, que entre la
película y los preliminares de la violación, tenía la polla en su máximo apogeo.
A su lado Paula, su recién estrenada mujer, lloraba desconsoladamente al ver a
su marido excitarse con aquellas barbaridades y al pensar que pronto llegaría su
turno.
Erick volvió a situarse delante de Imma y volvió a tocarla
dejando deslizar sus dedos por la humedad de su coño. Al notarlo tan húmedo
sonrió. Joder tío, está calada hasta las rodillas... le dijo a su compañero... ¿
Te gusta eh?... Sus dedos no paraban de moverse y la respiración de la joven se
iba agitando... ¿ Qué pasa tu novio no te mete caña o qué?... Espatárrate, le
ordenó con tono despectivo... Separó las piernas de forma que los labios del
sexo se abrieron aún más para él. Sin ningún problema introdujo de nuevo sus
dedos haciéndola gemir más fuerte...
Se separó un poco para verla entera... Estás muy buena... Si
yo fuera tu novio no dejaría de follarte... Mientras, Imma no dejaba de mirar su
miembro erecto... Sin saber por qué lo deseaba... Seguía sin cuadrarle demasiado
el malsano deseo de entregarse al miembro del extraño que iba a violarla... Me
sentía inquieta... Erick volvió a acercarse y a tocarla... Sus dedos jugaban con
ella como querían y cuando rodearon su clítoris no pudo contener un gemido de
placer...
-. Menuda almeja tienes... ¿Sabes que tienes chocho de
puta?... Tu novio se pondrá las botas contigo...
Él parecía satisfecho con lo que estaba haciendo... Imma
cerró un poco las piernas reteniendo sus dedos donde más le gustaba... No se
opuso y siguió jugando allí... Dejó reclinar su cabeza sobre el hombro y cerró
los ojos. Fue gimiendo suavemente cada vez que recibía sus caricias en sus zonas
femeninas...
Mientras le acariciaba Imma perdió la noción del tiempo y del
lugar y casi ni les oía... Eso no le estaba pasando a ella... era como en uno de
sus sueños eróticos,... ella estaba profundamente dormida y soñaba que un
desconocido la estaba tocando a la fuerza las partes más íntimas causándole gran
placer... Sin embargo aquello era real... Su respiración entrecortada era
real... Iban a violarla y ella estaba disfrutando... Se dejaba tocar en todos
los sitios,... su cuerpo respondía como nunca a sus caricias,... su deseo le
resultaba extraño, pero muy fuerte... como nunca había sentido por ningún
hombre.
Vas a hacer que esta tía se corra... dijo Edu. Está tan
cachonda que se muere de ganas, le respondió Erick. Imma abrió los ojos. Su
mirada estaba fija en ella, penetrante...
Está salida a tope. Seguro que hace tiempo que no se la
calzan... Volvió a decir el que la sujetaba. Sin dejar de manosearla preguntó si
su novio no se lo hacía, si era marica,... Ella no le contestaba a nada...
estaba entregada completamente a esos dedos que se movían hábilmente por su sexo
causándole más y más placer... Erick metiéndole más adentro los dedos empujó con
violencia... Le hizo daño, pero le gustó... Solo pudo gemir.....
Aquí la entra de todo... esta lo que necesita es un buen
rabo...
Hablaban de ella como si no estuviera, comentando lo
dispuesta que parecía, las ganas que se le notaban, lo apetecible de su cuerpo,
lo que harían o dejarían de hacer con su cuerpo si fuesen su novio... A medida
que sus caricias la iban doblegando, sus comentarios iban siendo más fuertes,
bueno, más que fuertes guarros...
¿Te jode o no te jode bien el picha floja de tu novio?...¿
Crees que le importará si te echamos un buen polvo?. A lo mejor hasta me lo
agradece... a una hembra como tú hay que tenerla bien follada... y seguro que él
solito no puede... La gracia les resultó simpática y empezaron a reírse... ¿ Te
la mete muy a menudo?... Seguro que siempre te quedas con ganas de más...
¿Verdad que sí guarra?...
Muy seguro de sí mismo seguía moviendo los dedos dentro de
ella... Su otra mano no paraba de jugar con sus pechos erizando su piel... Por
un momento Imma miró como los recorría... Tenía los pezones completamente
erguidos, como nunca se los había visto...
¿Verdad que este conejo se muere de ganas?... En cuanto te
meta el rabo te vas a correr de gusto... A Imma le irritaba que hablaran de ella
en ese tono, no paraba fanfarronear con lo que le iba a hacer, dando por sentado
que ella no solo no diría nada, sino que debía estarle agradecida... Iba a
abusar de ella y encima como él decía, le estaba haciendo un favor... Según él
era una insatisfecha y le bastaba ver un pene para morirse de deseo, buscaba
ansiosamente calmar su calentura,... La trataban como a un simple objeto, como a
una a chica de usar y tirar... pero tenían razón,... todo lo que decían eran
verdad, lo estaba deseando... El de atrás se estaba riendo con los verdes
comentarios de su amigo...
Antes de que pudiera decir nada, sus dedos acariciaron el
clítoris de Imma arrancándole otro suspiro de placer,... Ella seguía jadeando
incapaz de ahogar sus gemidos... Si se está derritiendo la muy puta... Pegado a
su oreja el de atrás le preguntó con un murmullo lascivo cuánto tiempo hacía que
no le ponían una buena vara... Contesta puta, dijo el Erick con un tono entre
rabioso y enfadado arrastrando las últimas letras. La única respuesta que era
capaz de darles eran sus gemidos de placer, cada vez más profundos, cada vez más
prolongados...
De repente sus dedos pellizcaron con fuerza su clítoris. Imma
se quejó pero en vez de ceder, lo que hizo fue retorcerlo hasta hacerle gritar
de dolor. Nunca le habían hecho eso. Dolía horrores y le hacía encorvarse. Erick
no dejaba de hacerle daño e Imma empezó a llorar... Podía matarla de dolor y
podía causarle un placer extraordinario... era suya y se lo estaba recordando...
Repitió de nuevo la pregunta sin dejar de hacerle un daño terrible... Contestó
que sí se lo hacía... Pareció no oírla... Volvió a repetir que sí se lo hacía...
¿ Que te hace qué?.... Se acuesta conmigo, les dijo entre sollozos... Otro
pellizco aún con más fuerza.. Casi gritando les dijo : - ¡¡¡Me jode por las
noches!!!... Los dos se rieron... Vamos putita dinos cómo se acuesta contigo ese
maricón... o ¿eres tú la que se le cepilla?...
Humillada por el dolor les contó sollozando los detalles más
íntimos... Empezó a contarles lo que le hacía y sólo entonces Erick dejó de
apretar tan fuerte... pero como si fuera una advertencia de que podía volver a
hacerle gritar de dolor no soltó sus dedos sin darle un último pellizco...
Temiendo defraudarlos y que volviese a hacerle daño, Imma les contó las
historias que creyó más excitantes... Les contó cómo se lo hacía en la
bañera,... cómo le gustaba hacérselo mientras veíamos un vídeo porno... Erick
estaba sonriendo y Edu no paraba de reírse mientras sacaba punta a todo lo que
decía...
Así que el niño mete su pollita en tu coñito. ¿Eh?... Vamos
sigue, qué más te hace... Les dijo que algunos días le gustaba penetrarla desde
atrás poniéndola a cuatro patas... No jodas, ¡si hasta te cabalga y todo!... Los
dos se rieron al tiempo... Y tú qué le haces... Con lo ninfómana que eres no te
estarás quieta ni un minuto... Seguro que nada más verle la polla te abres de
piernas... ¿Te gusta que te la meta?... ¡Contesta!... Sí... ¿ Se la meneas?...
De nuevo risas... Sí... Debes ser una auténtica cerda...
Vamos... sigue... ¿qué más le haces?.... Imma no sabía qué
contestar... ya les había contado todo... Ya te lo he dicho no sé que quieres
oír, dijo sollozando... No me contestes respondió Erick en tono violento
mientras agarraba su cara con una mano... Los labios de Imma quedaron
entreabiertos... La besó en la boca... Tienes morros de puta... Menudas mamadas
le tienes que hacer... Imma no le contestó. ¿No me digas que no se la chupas?.
Ella contestó la verdad, que no, que le daba asco... Esta vez ya no fueron
risas, sino auténticas carcajadas. Suéltala... Tranquilo, con el ansia de rabo
que arrastra no se va a echar a correr,... venga suéltala... Poco convencido el
que me sujetaba soltó la camisa y quedé libre...
Ahora desnúdate... Imma se quitó la blusa. El sujetador roto
cayó a sus píes... Se sentía grotesca y ridícula en esa situación... Estaba en
medio de una habitación, totalmente desnuda ante dos hombres, quieta como un
espantapájaros, siendo observada por otras seis personas, todas ellas
convenientemente atadas y amordazadas, mientras en la pared de enfrente, en una
inmensa pantalla de televisión se veía como dos mujeres se besaban en la boca
mientras un tipo con una tranca enorme daba por el culo a la más joven...
La hicieron permanecer así un buen rato mientras la miraban
de arriba abajo y entre ellos hacían obscenos comentarios sobre su cuerpo...
Casi todos iban dirigidos al tamaño de sus pechos... Completamente desvestida,
humillada por lo que les había contado, avergonzada por no haberse resistido al
placer, siguió mirando en silencio al suelo y esperó sus órdenes soportando que
le metieran mano de forma tan burda... Por primera vez sintió frío y rodeó sus
pechos con los brazos para darse algo de calor. Bruscamente Erick se los quitó.
Quería verla así, absolutamente desnuda y preparada para cuando él quisiera
tomarla.
Desde atrás Edu le agarró por primera vez los pechos... Buen
par de melones... Sus manos parecían más robustas y se los apretó con fuerza...
Mientras la sobaba entera delante de su compañero, entre las nalgas Imma volvió
a sentir su rígida verga, fuerte y aprisionada... Su cuerpo se pegó a su espalda
y metió una mano entre las piernas de la pobre chica. Rápidamente notó su
humedad... Si lo está deseando la muy puta... Esta tía es una come pollas de
cuidado... Oprimiendo su sexo la obligó a ir aún más hacia atrás, hasta pegarla
completamente a su cuerpo... Le metió los dedos y empezó a moverlos dentro... No
tardó en hacerla jadear. Mírala cómo goza... Está cachonda a tope... A esta no
la han jodido en condiciones en su puta vida...
Volvió a arrimar su cara al oído de Imma y empezó a decirle
marranadas en tono lascivo... Joder, tienes el chocho empapado... Estás deseando
que te folle... Estás más salida que una perra en celo...¿Tienes ganas de rabo
eh?... En cuanto te le meta vas a gozar de verdad... Tu chocho va a saber lo que
es un buen palo... Dominada por el placer Imma separó las piernas un poco... Él
metió sus dedos aún más adentro... El gemido fue largo y prolongado... ¿Cómo
eres tan zorra tía?...Cuando acabe de follarte le vas a contar a tu novio lo que
es joder de verdad... No te imaginas el pedazo de rabo que te voy enchufar... Te
la voy a meter hasta que te salga por los ojos... Te voy empotrar hasta los
huevos en el chumino... Sus comentarios obscenos la excitaban aún más. El tono
lascivo de su voz le hacía desear lo que le proponía... Estaba a punto de
correrse...
Así que nunca te han metido una chorra en la boca ¿eh?. No...
contestó Imma avergonzada mirando al suelo. Tranquila.... ahora vas a chupar una
buena polla... Ponte a cuatro patas, como si te fuera a montar tu maromo... En
cuanto el otro le soltó, la pobre chica obedeció de inmediato. Sabía que si se
negaba le iba a dar lo mismo. Sus tetas quedaron colgando entre los brazos.
Menuda yegua, no me extraña que se la beneficie por detrás... ¡Está
buenísima!...
Edu apoyó su mano en los riñones de Imma impidiéndole
avanzar, luego, palpó sus nalgas y fue recorriéndolas hasta encontrar el camino
que le llevó a su sexo... En esa postura le hizo separar aún más las piernas...
Ahora estaba completamente abierta... Adivinaba que tenía los ojos clavados en
su trasero... Seguramente le estaría viendo los labios hinchados y brillantes
por sus jugos... Tal vez su pene ya estuviese fuera de los pantalones... Sabía
que estaría tan turgente como el de su amigo... Supuso que a lo mejor quería
entrar en ella en ese momento y se imaginó poseída por sus dos vergas a la
vez... Al hacerlo un escalofrío de placer hizo palpitar su coño y deseó que lo
hicieran... Sin dejarle mover, el negro le tocó por todos los sitios y magreó
enérgicamente su vulva... Este chocho está pidiendo guerra a gritos... Déjate de
mariconadas y cepíllatela ya... Si no te la trajinas ahora mismo me la tiro
yo... Eso luego,... tranquilo tío, antes se la va a tragar entera...
Ven aquí,... te voy a enseñar lo que es una buena mamada...
Se agarró el miembro y lo hizo apuntar al rostro de la rubia. Venga ven a
comértela ya... Se desabrochó del todo los pantalones y se los bajó un poco. Sus
testículos quedaron al aire y agarrándoselos los exhibió engreído delante
ella... Los tengo cargados de leche y te vas a tragar hasta la última gota...
Imma Gateó hasta ponerse justo enfrente de su sexo. Tenía una
polla enorme, de unos 19 cm. negra y venosa... Edu no se molestó ni en
acercarse. Imma tuvo que incorporarse un poco para poder alcanzarle y se sentó
sobre los talones. En esa postura el negro agarró sus pechos y colocó en medio
su pene. Buenas tetas para una cubana... Ella no sabía lo que era eso y se quedó
quieta mirándole... Bruscamente se las hizo coger con las manos y que se lo
restregara con ellas. Vamos puta menéalas... Suavemente empezó a moverlas con
movimientos circulares... Su polla estaba caliente y su tacto le resultó
agradable. Imma no pude resistir la tentación y miró sus pechos. En medio de sus
senos destacaba su rojo capullo aprisionado...
La indefensa chica miró hacia arriba y vio en su rostro una
expresión de placer... Se sentía tremendamente sexy y excitada por lo que estaba
haciendo. Era capaz de proporcionarle placer con su cuerpo... se sentía
orgullosa como mujer... A medida que jugaba con ella entre sus senos, fue
dejando un rastro de humedad... Él la estaba utilizando... estaba abusando de
ella y sin embargo al tiempo estaba sometido a sus caricias... Era su esclava y
su dueña al mismo tiempo.
Luego Edu se lo frotó por toda la cara. Mientras se lo hacía
de nuevo Imma se sentía completamente sometida. Dejó que su punta se paseara
varias veces por la comisura de los labios de la rubia antes de ordenarle
secamente que se lo chupara. Imma rodeó su miembro con la mano y resignada pero
al tiempo impaciente se lo metió en la boca... La sentía grande y dura entre sus
labios... Comenzó a succionar como había visto hacer en las películas. Enseguida
notó la suavidad de su capullo en su lengua... Su sabor le pareció fuerte y
viril... Su dureza le indicaba que estaba excitado, muy excitado...
Con las dos manos agarró la cabeza de Imma dirigiendo sus
movimientos. Luego retiró la de ella de su sexo y le hizo acariciar sus
huevos... Venga zorra lámelos... Subyugada obedeció sus órdenes y dejó que su
lengua los recorriera enteros.... Luego Edu agarró la cara de Imma y le hizo
abrir los labios. Volvió a empujar metiéndola entera. Entre jadeos movía su
cadera empujando su miembro dentro de la boca de su víctima como si la estuviera
penetrando... Vamos puta cómemela entera gritaba con la respiración entrecortada
y cada vez se lo hacía meter más adentro... Ella aceptaba sus envites gozando al
sentirla en su boca, gozando con lo que nunca le habían hecho y constantemente
soñaba en sus fantasías secretas... Cerró los ojos y se entregó concienzudamente
a lo que estaba haciendo...
Erick se puso a un lado para verlo... Anda que no tiene
hambre la tía esta, y eso que no le gustaba... dijo riéndose... Te va a dejar
seco... Mira cómo la bailan las tetas...
Por un momento la sacó de su boca... Los labios de Imma la
buscaron ansiosos... Volvió a sujetarla con sus manos... Chupa... chupa
biberón... Ya no le importaba que se riese así de ella, estaba disfrutando con
lo que hacía... Su sabor se iba haciendo más y más fuerte...
Me voy a correr en tu puta boca... Por su agitación adivinó
que no tardaría en hacerlo... Ordéñamela hasta la última gota... Cuando eyaculó
Imma sintió brotar con fuerza su semen inundando su inexperta boca. Cada espasmo
iba acompañado de un chorro que la llenaba. Tuvo que hacer auténticos esfuerzos
para tragarlo y no ahogarse... Una de las veces, al retirarse se salió de su
boca y uno de sus chorros salpicó la cara de la chica. Rápido volvió a metérsela
y siguió moviéndose como antes... Sentía resbalar el semen por su mandíbula
mientras se la chupaba... Una gota calló sobre su pecho... Estaba caliente y le
gustó sentirlo ahí... Se movía frenéticamente y el sexo olvidado de Imma ardía
de deseos... El enorme negro no le dejo retirar la cabeza hasta que hubo acabado
por completo... Solo entonces permitió que sacara su pene... Una arcada casi la
hizo vomitar... Erick empezó a reírse al verlo...
Imma se quedó de rodillas y escupió los últimos restos de
semen pero no pudo quitarse su sabor. Erick estaba apoyado en la cama, sin
perder detalle. Un tremendo bulto destacaba en sus pantalones...
Levántate y ven aquí, le ordenó impaciente... Imma se quedó
mirando al que acababa de disfrutar de ella y no se movió. Tranquilamente se
estaba guardando su pene. Esperaba más que sus ordenes su permiso. Erick de dos
pasos se plantó a su espalda. La agarró del pelo y la hizo levantar a la fuerza.
Literalmente la arrastró hasta la cama y la tiró de bruces sobre el colchón. Le
hizo daño y sorprendida por su brutalidad intentó darse la vuelta. No entendía
el por qué actuaba así... Si sabía que la iba a poder tomar como quisiera...
Asustada trató de levantarse, pero él se tiró encima de Imma inmovilizándola...
Para que no se moviera le empujaba la espalda aplastando sus tetas contra el
colchón.
A Imma le entró un pánico tremendo y empezó a patalear y a
mover los brazos tratando de liberarse. Sujétala, me la voy a pasar por la
piedra ahora mismo, ordenó a su amigo. Edu la agarró de las muñecas y tiró de
sus brazos hacia adelante sujetándola... Al ceder la presión sobre su espalda
giró la cabeza para ver qué hacía... Se había bajado los pantalones y su pene,
más grande que el de su amigo ya estaba preparado para entrar en ella. Justo
detrás de él, pudo ver al resto de huéspedes atados... las mujeres llorando y
los dos hombres empalmados. A esos hijos de puta les estaba excitando la
escenita.
Erick con su rodilla le separó un poco las piernas a Imma y
se colocó en medio... Le palpó primero con la mano y metió un dedo con
brusquedad... Ella se quejó... Cállate zorra, la ordenó casi gritando... Acercó
el descomunal pene a su entrada... Imma no paraba de moverse y se resistía como
podía... Él no acertaba a entrar en ella y empezó a insultarla y a decirle
palabrotas...
La pobre chica seguía luchando como podía. Agárrame a esta
puta y que se esté quieta... De repente el que le sujetaba las muñecas le dio un
bofetón. El golpe sonó seco... La cabeza fue de un lado a otro. Por unos
instantes se quedó completamente aturdida. La mejilla le ardía y le zumbaba el
oído... Estate quieta o te reviento a hostias... El golpe la sorprendió y se
quedó rígida incapaz de reaccionar...
Erick volvió a ponerse en medio de sus piernas y las acomodó
a su antojo. Ahora verás lo que es un buen pichazo... Con increíble maestría lo
colocó en su entrada y empujó violentamente metiéndole su pene hasta la mitad.
Le hizo un daño terrible. Al notarlo dentro arqueó su cuerpo. Chilló de dolor
abriendo la boca y cerrando los ojos... ¡No grites salidorra!... Furioso le dio
un fuerte azote en el culo... Con lo cachonda que estás no te hagas ahora la
estrecha... Se retiró un poco y volvió a empujarla. Imma empezó a llorar
suplicándole que no le hiciera daño...
¡Que te calles puta! Gritó mientras volvía a intentar meterle
todo su rabo de una violenta estocada... El dolor hizo tensar el cuerpo a Imma
su grito debió de oírse desde lejos... solo consiguió otra sonora bofetada...
Llorando le suplicó que no le hiciera más daño, pero él sin hacerle caso siguió
dándole empujones... Su pene la golpeaba una y otra vez, haciéndole chillar cada
vez más fuerte... Estaba cerrada por el miedo y el dolor y no conseguía
metérsela entera...
El daño hacía que Imma se retirase un poco tratando de
escapar del dolor... ¡Estate quieta de una puta vez! le gritó con la polla a
medio meter y empezó otra vez a darle azotes en el culo. Ella no paraba de
llorar y él no dejaba de golpearla haciéndole daño... Estaba tan furioso que
parecía un loco fuera de sí... La sacó casi toda y se detuvo un momento. Con los
dedos le agarró los labios del coño y tirando enérgicamente de ellos la abrió a
la fuerza. Empujó con todas sus ganas consiguiendo al fin metérsela entera... El
dolor fue aún más punzante... Todo el cuerpo de la indefensa rubia se puso
rígido y un agudo alarido se escapó de su garganta... Creía que la había roto
por el medio... se sentía traspasada por completo... nunca le habían entrado tan
profundamente...
Empezó a penetrarla violentamente, como si tuviera prisa...
Entraba en ella desgarrándola y haciéndole gemir... El sexo le quemaba, y él
seguía dándole salvajemente... En cada embestida sentía sus huevos golpeando su
entrada... Con los ojos llenos de lágrimas miraba suplicante al que la sujetaba.
El dolor le impedía pronunciar cualquier cosa que no fueran gimoteos. La cara de
Erick era de total satisfacción al ver el poder que tenía.
Tío no te la folles así que le vas a reventar el coño... le
dijo Edu... No le hizo caso y siguió empujando como una bestia... Sus dedos se
clavaban como garras en las maltratadas nalgas de Imma, arañándola mientras le
incrustaba una y otra vez toda su descomunal polla... Entrecortado dijo que
cuando acabara de joderla no iba a poder follar en un mes... Imma tuvo la
sensación de que sería verdad... Edu tenía razón, la forma tan salvaje de
poseerla le estaba destrozando el coño.
La empujaba tan fuerte que la levanta con cada embestida...
Su pene la llenaba completamente... Sin embargo poco a poco el dolor se fue
mezclando con el placer... La sensación era extraña pero maravillosa... Por la
cabeza de Imma empezaron a pasar palabras como ensartada,... atravesada,...
agujereada,... perforada,... taladrada,... Por primera vez entendía su
significado y la imagen le pareció fascinante. No dejaba de llorar pero estaba
gimiendo con cada uno de sus golpes.
Al rato la poseía por completo y su coño dilatado a la
fuerza, le recibía ansioso... Con cada golpe, sorprendentes escalofríos corrían
por su espalda desde su entrepierna hasta la nuca... Su respiración se agitaba
más y más y sus caderas se acompasaban a las embestidas de ese animal buscando
sin ningún pudor que la entrara más y más...
La presión sobre sus muñecas fue cediendo e Imma soltó una de
ellas... antes de que volviera a agarrarlas, se la introdujo entre las piernas y
acarició su clítoris... estaba muy excitada... Apoyó la mejilla en el colchón y
cerró los ojos... Tenía la boca entreabierta y jadeaba escandalosamente...
Seguro de que no haría nada Edu le soltó la otra mano... Rápida agarró una de
las suyas y se la llevó ansiosa a sus pechos... No podía controlar su cuerpo...
El único pensamiento de Imma era atrapar más y más placer...
Vaya,... parece que a esta puta la está gustando... Ya te
dije que tenía ganas de un buen polvo... Te está jodiendo entera... ¿eh?...
Empujando violentamente hasta metérsela del todo preguntó si estaba
disfrutando... Sin ningún sonrojo contestó que sí... Los dos se rieron... ¿Te
jode bien mi rabo?... Casi en un susurro volvió a contestarle que sí...
Sádicamente se retiró casi por completo de ella y la dejó a la entrada... El
sexo de Imma avanzó buscándola... Mira esta zorra como mueve la almeja...
¿Quieres que te le siga metiendo eh?... Sí... Otra vez se paró... ¿De verdad que
te gusta?... Sí... ¿Y como se piden las cosas?... No se lo hagas desear tanto
joder,... Fóllatela de una vez... no seas cabronazo... Se echó a reír y le hizo
caso a su amigo... Estaba a punto de pedirle por favor que siguiera...
Inmediatamente volvió a jadear... ¿Te gusta más esto que la pollita de tu novio?
Sí... Le daba vergüenza reconocerlo, pero era verdad, su pene le proporcionaba
más placer que el de su novio y cada vez que se la metía sentía llegar el
orgasmo...
Imma se sentía una zorra. Le encantaba ese enorme rabo que le
estaban metiendo en su depilado conejito... pero lo que más le excitaba era ver
como se estaban poniendo Marco e Iván. Ambos atados, con las pollas a punto de
reventar y sus mujeres, a su lado, llorando de desesperación...
Cuando se corrió Imma empezó a chillar de placer...
Habitualmente le daba vergüenza hacerlo, incluso delante de su pareja,... Al
oírse, su voz le resultó extraña... Literalmente se estaba retorciendo de gusto
y apretaba con fuerza los dientes intentando retener el placer... Se estaba
volviendo loca... Los orgasmos se sucedían uno tras otro... Creía que no se iba
a detener jamás... Nunca los había tenido tan fuertes ni tan prolongados... Casi
no podía ni respirar... Los espasmos de placer eran alucinantes... La estaba
matando y no podía más... Le pidió varias veces que por favor se parase, que la
estaba reventando, pero Erick no paraba de penetrarla tan ansioso como al
principio... Parecía que tenía miedo de que la policía los fuese a sorprender en
cualquier momento y se acabase su diversión...
Repentinamente la sacó... Tienes un culo de puta madre... Te
voy a encular..... Jamás había oído esa palabra, pero Imma adivinó perfectamente
su significado... Sabía que iba a dolerle y lo aceptó... Ni tan siquiera se
movió... Se sentía su esclava y esperó resignada a que centímetro a centímetro
se la fuese metiendo...
Sin apenas dejarle recuperar el aliento, sintió como sus
fuertes manos separaban sus doloridas nalgas abriéndola... Notó el fuerte
salivazo en su entrada.... luego la punta de su miembro en su segundo agujero...
Decididamente su pene fue entrando en ella... Siempre que había intentado
hacerlo por ahí había tenido que dejarlo porque no soportaba el dolor... En ese
sentido podía decirse que aún era virgen por detrás...
Sin embargo no le dolió tanto como ella esperaba... De nuevo
una sensación extraña se apoderó de Imma... De nuevo una peculiar mezcla de
dolor y placer se fue adueñando de ella... Volvió a penetrarla tan fuerte como
había hecho antes... Su cuerpo se acostumbró rápidamente a su presencia y de
nuevo se oyó gemir con cada una de sus embestidas... Pero esta vez no era ella
sola quien gemía, los jadeos de Erick se iban uniendo a los de Imma...
Edu mientras tanto se estaba masturbando viendo como su amigo
le jodía salvajemente a su primera víctima... Debía de excitarle horrores
verlo... Los movimientos de su mano eran frenéticos...
Erick le estuvo dando por el culo un rato, apretando cada vez
más hasta que por fin sus empujones se volvieron cada vez más secos y
potentes... Sujetándola por las caderas evitaba que sus movimientos la llevaran
hacia adelante escapando de sus embestidas y se la metía hasta hacer chocar sus
huevos contra el coño de su víctima... Ella sintió como pequeñas convulsiones y
supo que se iba a correr... La notaba avanzar gruesa y tremendamente dura...
Sintió su líquido caliente en su interior... Fue una sensación sorprendente y
sumamente placentera...
Cuando se quedó satisfecho se retiró bruscamente del cuerpo
de Imma. A ella le costaba trabajo respirar y jadeante consiguió darse la
vuelta. Quedó tumbada boca arriba sobre el colchón, con los brazos en cruz y
despatarrada completamente. Estaba extenuada y no podía ni moverse... Aun tenía
la sensación de que su pene estaba dentro de su culito y de vez en cuando
pequeñas convulsiones de placer agitaban su cuerpo... Se encontraba
completamente destrozada... Le dolía el culo y su sexo estaba irritado, pero si
en ese momento hubieran vuelto a tomarla tampoco se hubiera resistido...
En ese momento Edu se subió encima de la cama y colocó la
cabeza de Imma entre sus piernas... Nada más abrir los ojos la chica vio que lo
tenía justo encima de ella... Su mano se movía muy rápida y comenzó a gemir
anunciando su orgasmo... Acercó su miembro a los labios de la semi-inconsciente
mujer... A-bre la bo-ca putaaa... Le dijo casi sin poder articular palabra. Ella
obedeció de inmediato y abrió la boca esperando sumisa su penetración, pero su
grado de excitación era tal que se derramó antes de llegar a introducirla... Le
salpicó toda la cara y la dejó toda manchada de semen pero a ella no le
importó... Ni tan siquiera se molestó en limpiarse... Cuando se vació
completamente aún le colgaban restos de semen... Hizo que cayeran en la boca de
Imma y la obligó a limpiarle su polla ya fofa... Su mano se le había manchado y
la frotó en los pechos de la rubia... Ella seguía inmóvil en la misma postura
esperando que hicieran con su cuerpo lo que quisieran, era incapaz de resistirse
a nada...
Imma cerró los ojos y dejó que un placentero sopor se
apoderase de ella... Sentía resbalar el semen por su cara mientras les oía sin
prestarles ninguna atención... Había disfrutado como nunca con el sexo y no
quería que aquello acabase aun. Abrió lentamente los ojos y giró la cabeza hacia
el resto de huéspedes. Marco e Iván seguían tremendamente empalmados. Entonces
se fijo en Paula. Aquella recién casada no paraba de sollozar. Su cuerpo era
espléndido. Imma se levantó de la cama y se dirigió a ella.
-Que te pasa bonita- le dijo tocándole por encima de la
braga. -¿has visto como está tu pobre maridito? Estoy segura que me agradecerá
si le doy unas cuantas chupadas por esa polla. Paula empezó a llorar de
impotencia mientras Imma se arrodillaba a los pies de Marco y bajándole los
boxers le empezaba a lamer la punta del capullo.
-¿Te gusta cariño? le pregunto con cara de niña inocente.
-Mira Paula como me como la polla de tu marido como si fuera un caramelo...
Parece que le gusta... uuuhhhmmm... Creo que no va a tardar mucho en correrse.
La boca de Imma se tragó entero el duro miembro de Marco y continuo chupándoselo
mientras le acariciaba sus huevos. Esto fue demasiado para él que, sin poder
remediarlo, empezó a descargar lechazos en la boca de Imma, que iba tragando lo
que podía. Erick y Edu estaban alucinados. Habían creado una ninfómana. Imma
terminó de tragarse todo el semen acumulado con que Marco la había obsequiado,
se levantó y poniéndose al lado de Paula la empezó a acariciar por encima del
sujetador. Nunca lo había hecho con una mujer, pero aquella rubia le excitaba
muchísimo. Tenía toda la cara manchada de lefa.
-¿Has visto lo que me ha hecho tu marido? Me ha dejado
perdida. Paula no dejaba de llorar. Se sentía engañada... Ese hombre con el que
se acababa de casar se había corrido, delante de ella, en la boca de una
perfecta desconocida. Entonces ocurrió algo que ninguno de los presentes se
esperaba. Imma liberó de su mordaza a Paula y la beso en la boca. Esta al
principio se resistía, pero su agresora le estiró del pelo haciendo que abriera
la boca. La lengua de Imma violó la boca de la recién casada, obligándola a
tragarse los restos de semen de su marido... Estuvo besándola durante unos
minutos y luego le hizo que le limpiase la cara con la lengua... Paula, ante los
incrédulos ojos de Erick y Edu, y con los ojos llenos de lagrimas, lamió los
restos de las corridas que había recibido el cuerpo de Imma. Cuando terminó,
ésta la volvió a amordazar.
Erick y Edu estaban de nuevo excitados. Pronto podrían
disfrutar del cuerpo de Paula, sin embargo, antes tenían que ducharse y limpiar
a fondo el cuerpo de Imma, que seguro les querría ayudar en sus próximos planes.
Los tres abandonaron la estancia, no sin antes cambiar la película del vídeo.
Ahora dejaron puesta una de lesbianas en la que deliciosas colegialas jugaban
con sus cuerpos, metiéndose en sus inocentes agujeritos toda clase de objetos...
Si queréis enviarme vuestros comentarios, podéis hacerlo a:
erick-66@hotmail.com
En los siguientes relatos podré introducir las variantes que
me indiquéis.