La verdad es que no sabia decir si estaba muerto de miedo o
excitación. Mi corazón latía a dos mil por hora y me sentía muy confuso. Aun
notaba el cosquilleo en mi pene, pero cada vez era menos placentero porque era
como si pene estuviera anestesiado, deseando despertar. Procuraba no pensar
mucho en todo esto por si me podría empalmar, ya que el anillo del cinturón
quedaba muy justo en mi pene en estado de reposo.
Eran casi las nueve menos cinco cuando llame a la puerta.
Abrió Tamlyn la puerta, iba igual que el día anterior, pero sonrió al verme
llegar.
- Vete a la habitación y desnúdate, ahora iré yo a ponerte
entre grilletes – me dijo.
Yo ni conteste. Estaba muy nervioso, casi aterrorizado. El
día anterior casi había perdido la razón y me esperaba otra sesión, posiblemente
igual que la del día anterior. O puede que peor. Me quede solo con el cinturón y
Tamlyn vino para ponerme en la cama. Uso los grilletes del pie de cama que el
día anterior habían sujetado a Mónica, solo que esta vez me puso un respaldo con
una cadena que iba a mi cintura, para que quedara sentado y con las piernas bien
abiertas. El respaldo quedo bien adherido a la cama por otro juego de cadenas,
yo no lo podría mover, y con los grilletes mis manos quedaban por detrás de mi.
Las cadenas estaban bien tensas y no me podría mover. Entonces llegaron Mónica y
Mina. Mónica llevaba un escote generoso en un vestido verde oscuro que hacia
juego con unas sandalias verdes de tacón alto, con una falda de vuelo que le
llegaba a las rodillas. Mina llevaba unos vaqueros acampanados ajustados y un
top blanco bien escotado también. Sonaban tacones cuando andaba pero yo no los
veía bien. Mónica se fue al armario mientras que Mina se acerco a mí.
- ¿Qué tal esta nuestro hombretón? – Dijo Mina.
- Oye, creo que os estáis pasando. No me he portado mal con
vosotras ni nada como para que me hagáis esto – dije muy nervioso.
- ¿Pensar que somos unas guarras que nos tiramos a todo lo
que se menea no es suficiente? – a Mina no le gusto que replicara.
Tamlyn acerco la tele del salón, una tft enorme de 29
pulgadas y la puso muy cerca de mi. Después acerco la fucking machine, la cual
tenia puesta una de esas vaginas en lata. Mónica se acerco:
- Hazme un favor: Abre la boca – yo no quise pero saco su
mando a distancia – O la abres o activo el estrangulador, y a esta cercanía no
lo ibas a pasar muy bien digamos.
Abrí la boca y ella me hizo tragar dos pastillas azules y un
vaso de agua para que entraran bien. Después reviso que me las había tragado y
no las había escondido en la boca.
- Nosotras nos vamos a ir de fiesta que para eso es un
viernes. Si tienes alguna urgencia o algo pídesela a Tamlyn, ella te atenderá.
Pero no te pases ni un pelo o acabara poniéndote un bozal para que no molestes.
- ¿Pero donde vais? – no me hicieron ningún caso y salieron
de la habitación.
Tamlyn me quito el cinturón de castidad, después lo preparo
todo dejando la fucking machine enfrente de mí. Mi pene ya estaba a punto y eso
era algo que sabia tenia que ver con las pastillas, y que no podría evitar. Puso
la tele y en ella se veía una de esas pelis de reventar culos de Nacho Vidal. No
son mis favoritas, y al parecer tampoco eran una de las Tamlyn, así que cogió y
cambio de dvd. En este salía ella con Mónica y un chico joven. En el video se
veía a Mónica con zapatos de tacón de negro cabalgando a un ritmo frenético al
chaval, el cual esta tumbado debajo. Tamlyn esta encima de su cabeza, donde este
la esta haciendo un dedo mientras la lametea a golpes el clítoris. Tamlyn lleva
un uniforme de sirvienta negro, pero sin cofia ni medias ni zapatos. La escena
dura algunos minutos hasta que Mónica se levanta y ordena a Tamlyn que
entretenga al chico, con lo que es ella la que pasa a cabalgar. Mientras Mónica
desaparece de escena.
A todo esto aun no me han puesto la fucking machine y mi pene
lo empieza a pedir a gritos. Tamlyn esta junto a mi disfrutando del video, como
quien recuerda los buenos tiempos.
- ¿No me pones el aparato ese? – pregunte con impaciencia y
algo de temor por si Tamlyn se mosqueaba.
- Mónica me dijo que te lo pusiese cuando quisiera – me
contesto – pero no dijo que no pudiera hacer otras cosas. Mira, si te hago una
paja y aguantas mas de 5 minutos nos saltamos el entrenamiento, te lo montas
conmigo un par de veces y listo. Pero si no aguantas mas de ese tiempo te pondré
la maquina hasta que llegue Mónica y decida quitártela. ¿qué me dices?
No estaba seguro de lo que seria el entrenamiento, pero ese
plan me parecía perfecto. Demasiado perfecto.
- ¿Es de verdad? – No me creía tan afortunado pero ella
empezó a pajearme lentamente. No sabia muy bien si podría aguantar los 5 minutos
a ese ritmo debido al calentón que llevaba encima pero la cosa iba bien. No duro
mucho la suerte cuando a los pocos segundos su rostro cambio, y una sonrisa
malvada me hizo temer lo peor y empezó a subir y a bajar a un ritmo demoledor.
- ¡¡Para, para¡¡ ¡Así no puedo aguantar mucho mas¡ -
suplique, pero no tarde ni un minuto en correrme. Después de casi un día con el
calentón en la cabeza aquel orgasmo me despertó, pero solo fue para meterme en
otra pesadilla.
-No has aguantado nada. Así no me merece la pena montármelo
contigo. Tienes que intentar aguantar todo lo que puedas. Ayer te dejaron sin
correrte. Tienes que espabilar. Mira el video. Ese chico aguanta carros y
carretas. Es un antiguo novio de Mónica. El que la inicio en este mundo del
sexo. Luego Mónica me metió a mi también – lo dijo con un tono bastante amable
para la situación en la que estábamos metidos.
Me fije en la tele y el chico era cabalgado a un ritmo
frenético por Tamlyn pero no parecía tener grandes problemas para aguantar.
- Tu tienes que ser mejor que ese, porque tu tienes la polla
mas grande y eso le encantara a Mónica que es la que mas manda. Elsa se quedara
sin tocarte si ella lo decide, y como Elsa las demás. Ahora a entrenarte.
Entonces acerco la fucking machine, y vi que la vagina en
lata tenia un deposito al lado para el semen y el lubricante que surtía la misma
vagina. A pesar de la corrida de antes aun estaba empalmado, así que Tamlyn
introdujo sin dificultad mi pene en la vagina. Encendió la maquina a un ritmo
normal y subió el volumen de la tele para que no pudiera escapar de lo que
sucedía en aquel dvd.
Primero me hizo terminar de ver el dvd, que acababa con las
dos recibiendo el semen de aquel chico. No pude evitar correrme otra vez, a
pesar de intentarlo. Después puso uno en el que Sandra hacia de enfermera de
Mina, la cual estaba desnuda y atada en la cama, con un bozal en la boca. Sandra
se levantaba la falda y dejaba entrever unas medias de encaje blancas y arnés
con un dildo. Se montaba encima de Mina y la obligaba a chuparlo, para después
penetrarla y no parar hasta que esta se corrio. Yo me corrí otra vez, y note
cierto cansancio mental aparte de alguna molestia en mis partes. En el siguiente
Tamlyn estaba atada en el potro, con su uniforme normal, pero con las faldas
levantadas y las bragas bajadas. Mónica aparecía solo con un arnés con dildo a
la cintura, y se dedicaba a penetrarla por el ano. Al principio la criada no
parecia disfrutar mucho, pero después paso a pedir mas, momento en el que Monica
se apartaba dejándola sola. Me corrí por cuarta vez sin oponer gran resistencia,
y esto empezaba a doler. En el siguiente dvd era un simple polvo en posición de
misionero de Mónica con un tío que parecía un chulo de gimnasio, pero que se
corría echando leches. Monica no se rendia y lo volvia a follar una y otra vez,
pero sin conseguir grandes resultados.
En esa no me había corrido, cosa en la que Tamlyn se fijo,
estaba expectante a ver que sucedía, sentada a mi lado. La verdad es que cada
vez tardaba mas en correrme porque mi pene ya no le notaba igual, además de por
el cansancio. En ese momento puso a tope de velocidad la maquina y en cuanto me
corrí paro la maquina.
- ¿Que vas a hacer? – dije mientras ella apartaba la maquina.
- Voy a disfrutar un rato.
Se metio mi pene en su boca y lo limpio, se quito las bragas,
se subió encima de mí y introdujo mi pene en su interior. Me empezó a cabalgar
como una posesa. Ni siquiera me había puesto condón ni nada, pero a ella le daba
igual. Me empezó a besar apasionadamente. Al cabo de unos minutos ella ya estaba
satisfecha, así que se levanto y me volvió a colocar la fucking machine. Cogió
sus bragas y se fue, supongo que a asearse un poco. Yo no había conseguido
correrme, pero para eso ya iba a tener tiempo mas que suficiente.
El siguiente dvd era una simple peli porno de Silvia Saint,
una especie de peli con sus mejores escenas donde ella contaba cosas. Me corrí
un par de veces mas con esa peli que era bastante larga. Mi pene me dolía
bastante, no solo porque llevaba empalmado varias horas, sino porque encima
estaba todo el tiempo en acción. Pero antes de que se acabara la peli apareció
Mónica.
- He traído a un amigo. No le vas a ver en persona, pero vas
a ver en la tele como nos lo montamos, después te podrás ir a tu casa a
descansar. No habrá estado mal para ser tu primer día de entrenamiento. Quiero
que mañana vuelvas a eso de las 7, y di en tu casa que dormirás fuera, porque
vas a estar aquí hasta el domingo por la noche – y salió de la habitación.
Iba a decirle algo, pero entre que salió echando leches de la
habitación, y de que sabia que no me iba a hacer caso me lo ahorre. La peli de
Silvia acabo, para dar paso a la imagen de otra habitación. Apenas se ve una
cama y un armario en la pared de al lado. había un tío metido en la cama y
entonces apareció Mónica. Iba con un conjunto de ligueros y medias de encaje
negras, zapatos de tacón alto y un sujetador también de encaje. El tipo le quito
el sujetador y empezó a lamer sus pechos mientras Mónica empezaba a juguetear
con su pene. En un momento dado Mónica empujo al tío hacia atrás y empezó a
chuparsela con delicadeza. El tío estaba enloqueciendo, pero entonces Mónica se
subió encima de el y empezó a cabalgarle. No duraron mucho, pero Mónica no se
iba conformar. Volvió a introducir el pene en su boca y al cabo de un minuto
volvió a subirse encima de el. Esta vez aguantaron mas, pero me corrí antes.
Tamlyn quito la fucking machine y me puso un collar.
-Este collar da descargas eléctricas, si intentas algo que no
debes daré al botón. Ahora te quitare los grilletes y te iras a la ducha del
fondo. Tienes agua caliente y jabones, te ducharas y así estarás aseado y
limpio. El efecto de las pastillas ya debe estar pasando. Ten cuidado no mojes
mucho el collar, es impermeable y se supone que no pude entrar agua en los
circuitos pero yo no me la jugaría mucho. Después vienes a que te ponga el
cinturón.
Me duche tranquilamente, con cuidado de no mojar mucho el
collar, algo difícil ya que me costaba moverme. Tantas horas en la misma
posición me habían dejado un poco un tonto. Después fui a la camilla donde
estaba Tamlyn, la cual me puso el cinturón y me vestí. Estaba bastante agotado y
ni tenia ganas de hablar ya. Cuando íbamos camino de la puerta ella se quedo por
detrás, y encendió el control remoto, estaría a unos 3 o 4 metros pero el dolor
fue insoportable. Lo encendió durante un segundo, pero fue lo peor del mundo
mundial. Entre lo que me dolía ya de por si por la nochecita y la jugada iba
bastante fino.
- Lo siento cariño pero quería comprobar si el sistema
funciona, espero que no te lo hayas tomado a mal – que irónica la tía – te
esperamos mañana. Hasta luego.