CUANDO ERA PEQUEÑA III.
De repente mi cuerpo empezó a sufrir ciertos cambios, los
cuales fueron naturales, me empezaron a crecer un poquito los senos, y a salir
bello en mi rajita, pero era muy poquito que mas bien parecía una esponjita.
Seguí practicando el sexo pero todo oral con mi tío casi a
diario, el por su parte me daba una gran dotación de lechita que salía de su
verga, a veces me la comía toda, otras veces cerraba la boca y dejaba que me
llenara la cara de semen pero después de estar embarrada con mi lengua y mi boca
limpiaba toda su verga hasta dejarla libre de cualquier mancha de semen; pero
una de las cosas que mas me fascino, fue un día que me puso en cuatro, me lleno
de aceitito, y paso su pene por mi rajita y por mi ano, dándome un gran placer,
pero lo mas rico fue que me echo su lechita en la espalda, se sintió delicioso
como chorro a chorro caliente daba en mi espalda, fue una de las mejores
sensaciones que había sentido en mucho tiempo, estaba embarrada toda de mi
espalda, pues la misma era chiquita al igual que yo; por que déjenme decirles
que no llegaba en esos momentos ni al 1.35 de estatura y el media un poco mas de
1.80 de estatura.
Así, como ven parecía una juguetito junto de el, además
contaba con una verga enorme, que después de comparar varias con el tiempo, era
de las mas grandes que hubiera conocido, y como les había comentado antes, su
verga tenia aproximadamente el tamaño de mi antebrazo y era gordísima y
cabezona.
Pues verán, una de las posiciones que mas me gustaba con el
tiempo era donde yo me acostaba en la cama, poniendo una gran cantidad de
almohadas en la espalada para que quedara casi sentada, el se ponía sobre de mi,
abierto de piernas, lo que pasaba con esta posición es que podía tomar su verga
con mis dos manitas mientras me metía la cabeza de su verga a la boca, además a
veces me bajaba un poco y antes de chapársela me pasaba sus testículos por la
cara, para después comerme primero uno y después el otro, pues en mi boca no
cabían los dos; otras veces me bajaba a un mas, con una de mis manos le
levantaba los testículos y le pasaba lengua por el ano, cosa que le encantaba.
Descubrí con el tiempo que entre mas cosas hiciera que le
gustaran o lo excitaran mayor cantidad de lechita obtenía, ya sea para
embarrármela o bien para comérmela, así que trate complacerlo en todo, para
obtener abundante semen.
A el le gustaba mucho verme, cuando le chupaba su verga le
gustaba que la tomara con mis dos manitas, lo moviera de arriba abajo claro
pasando la cabeza de su pene por mi lengua la cual se encontraba fuera de mi
boca, y que mientras lo hacia lo viera a los ojos con mi carita de inocente y
tierna niña como lo era cuando hacia esto, el final era sorprendente con unos
chorros de lechita brutales que parecía que no iban a terminar.
Bueno, pero sucedió que un fin de semana cuando llegaron mis
padres, el se fue de paseo y yo por mi parte salí con ellos, la verdad siempre
que se iba lo extrañaba las sesiones por las tardes de sexo que teníamos
continuamente; sucedió entonces que mis papas el domingo por la tarde se
encontraban durmiendo la siesta, yo estaba muy aburrida, así que empecé a dar
vueltas por toda la casa, me dirigí a la cabaña de mi tío, la verdad tenia mucho
tiempo que no lo hacia ya que casi todas las sesiones de sexo las teníamos en mi
habitación, al entrar vi que su recamara tenia varios espejos, de hecho las
puertas del closet las forro con espejos, con la curiosidad normal de las niñas
empecé a registrar y ver lo que tenia en su recamara, y de repente encontré una
caja de archivo muerto al fondo del closet, la abrí y cual fue mi sorpresa al
ver que estaba llena de puro material pornográfico, dvd, revistas, entre otros;
tome una de las revistas en donde en la primeras fotografías sale una mujer
desnuda, posando en diferentes posiciones, a veces hasta metiéndose un dedo por
la raja y por el ano.
Tome la revista y me la lleve a mi recamara, la puso debajo
del colchón para verla por la noche, y así lo hice, prendí una lamparita que
tenia en mi buró, y la empecé a hojear, la mujer que había visto primeramente se
lo hace a un tipo oral, después algo que me llamo la atención fue verla
penetrada por el tipo, me llamo muchísimo la atención, seguí hojeando, y en las
fotos demostrabas diferentes tipos de penetración hasta por el ano, y después
siguiendo la serie de las fotos ella lo hacia con dos al mismo tiempo, teniendo
una verga en el ano y otra en la boca, terminando ambos echándole su leche en la
boca de la mujer de las fotos.
Pasaron los días, se me quedo fija la imagen de la mujer
siendo penetrada por la vagina por el hombre, cuando regreso mi tío, le dije que
había tomado una de sus revistas, pero el no me dijo nada, y empezamos de nuevo
a hacerlo oralmente, pero cada vez que se lo hacia, pensaba en la penetración,
cosa que desencadeno algo que cambio enteramente mi vida.
Pues una tarde como siempre, yo estaba acostada con las
almohadas en mi cabeza, chupandole la verga, claro el encima de mi, entonces me
saque la verga de la boca y tiernamente le dije que si me la metía por la
vagina, el no daba crédito de lo que le había dicho, pero le gusto ya que tenia
su verga en mis manos y se puso durísima, además que sus ojos brillaron de una
forma como enloquecedora, no se lo dije dos veces, se separo de mi, yo tome mis
piernas por abajo de mis muslos con ambas manos y entonces las alcé los mas que
puede quedando como dicen de patitas al aire, y no cambie de posición podía ver
como aquella grande verga se acercaba directamente a clavarme, por un instante
lo dude pero ya era tarde, el movía la cabeza de su verga de arriba abajo, y me
dijo "ahí te va" metiéndome la cabeza de su verga.
Yo pegue un salto, vi como mis labios vaginales se hacían
hacia un lado haciéndose gorditos, pero era demasiado para mi, solo me metió la
cabeza y un poquito mas, era un dolor inmenso, le pedí que ya no me la metiera
mas, el tomo su verga con la mano, y como tomando medida para que no me entrara
mas de lo que ya tenia adentro, se empezó a mover sacándomela y metiéndomela, me
dolía muchísimo, le pedí que no siguiera ya con lagrimas en los ojos pero el
nunca para, después le rogué que ya no siguiera pero todo fue en vano, hasta que
llegado el momento se separa y empezó a lanzar sobre de mi una cantidad de su
lechita increíble el primer chorro me dio directo en la boca y el siguiente en
la cara, dejándome todo mi pechito y mi vientre lleno de semen, al observar
claramente vi que la cabeza de su verga tenia sangre, me había desvirgado, al
enderezarme me percate que sangraba, el me llevo al baño me lavo y se lavo; ya
por la noche que llego mi mama a casa, no quise de cenar me dolía mucho mi
rajita y mis caderas, entonces me fui a dormir.
Al otro día temprano por la mañana, me vestí y me fui a la
escuela, sentía que mi rajita aun seguía abierta y me dolía, cuando llegue a
casa en la tarde me encontré a mi tío en el sofá, y le dije que me ardía
muchísimo, yo me encontraba con mi uniforme escolar y con calcetas, el me tomo
de los hombros y me sentó en el sofá, me quito mis calzoncitos me abrió de
piernas y me empezó a lamer mi rajita, el me dijo que con eso se me iba a
quitar, y la verdad si se me quitaba pero tardo varios días, el seguía cada vez
que llegaba a la casa pasándome lengua por la rajita hasta que el dolor se quito
por completo.
Volvimos entonces a las andadas de todos los días, haciendo
sexo oral, después de unos día me dijo que si lo quería volver a intentar, pero
me sugirió que yo lo montara y así controlara la cantidad de verga que me metía,
le dije que si, pero no fue ese día, hasta el día siguiente quedamos que lo
íbamos a hacer nuevamente, pero le dije que en su habitación.
Pues así fue, por la tarde me dirigí a su habitación y como
les había comentado estaba toda llena de espejos, el ya estaba totalmente
desnudo esperándome y con su verga bien parada, me desnude, empezamos con un
poco de oral, después de ello saco un pote, me dijo que era un gel lubricante, y
se lo unto en toda su verga abundantemente y me lo unto en toda mi rajita,
entonces me subí sobre de el, quedando mi boca con su boca, me dio un gran beso
metiéndome la lengua en mi boca, pero como no estaba a su altura debido a mi
tamaño pequeño, me fui echando hacia abajo hasta que tope con su verga.
Tome con mi manita su verga y la dirigí a mi rajita, cuando
sentí que estaba en la entrada de mi vagina me empuje lentamente hacia abajo,
empezándome a penetrar, esta vez no dolió tanto, poco a poco fui sentándome un
poco mejor sobre de ella, pero esta vez solo me cupo la mitad de su verga, pero
fue suficiente para que tuviera mucho placer ya que tenia su verga demasiado
dura.
Me empecé a mover, a mas bien a cabalgarlo, le pedí que
sujetara su verga hasta donde me había entrado para que ya no me entrara mas,
así lo hizo, lo monte largo rato hasta que empezó nuevamente a dolerme, por lo
cual me separe de el, y me metí su verga a la boca, después de unos instantes
tuvo una eyaculación tremenda, no se que fue, si el momento en que estábamos,
pero me comí toda su leche como desesperada, me inundo mi boquita y mi garganta
pero me la trague toda sin dejar escapar una sola gota de su semen.
Seguimos haciéndolo, pero como a la cuarta vez, llegue con el
lo volví a montar, y para mi sorpresa, después de un rato de estármela metiendo,
me entro toda su verga, lo veía en los espejos como la piel de mi rajita se
dilataba al máximo, sentía como si la tuviera la verga hasta mi propio estomago,
entonces me movía como nunca, era riquísimo, y le dije que terminara dentro de
mi que quería sentir su semen dentro que me llenara toda mi vagina con su
lechita, fue algo sorprendente, se puso su verga durísima tanto que hasta las
lagrimas me saco, y yo como desesperada no paraba de moverme estaba hasta con la
boca abierta jalando aire, y de momento sentí que empezó a eyacular, sentí su
semen calientito dentro de mi, fue algo para mi súper placentero, creo que fue
la mejor sensación que tuve.
Me quede acostada sobre de el, hasta que su verga perdió su
erección y solita se me salio de mi vagina, expulsando gran cantidad de su
lechita, y por la noche cuando me di un baño sentí como por mis piernitas
todavía escurría algo de su semen, fue fantástico.