1.1. Padre e Hijo
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a
leopoldo_relatos80@yahoo.com.mx y yo con gusto les responderé, además
disfruto mucho recibir mails de mis lectores.

I
Chris Perry estaba dormido en el P3, después de un largo de
día de luchar contra demonios. Ni siquiera se había bañado. Su cuerpo
adolescente sudado se había dejado caer sobre el viejo sillón del bar, después
de haber tomado una cerveza. Lo único que cubría su cuerpo era una ajustada
camiseta desteñida y bóxers azules. Soñaba en en el futuro que intentaba cambiar
cuando oyó que alguien orbitaba junto a él. Abrió los ojos lentamente y se
encontró a un hombre junto a él, a su padre. Leo Wyatt. No hubo palabras
iniciales entre los dos. El mayor se inclinó sobre el menor para darle un beso
en la frente y acariciar sus cabellos negros.
"Siento mucho que en el futuro no haya tenido tiempo de
cuidarte y de prestarte atención, pero ahora que sé todo lo que ha pasado quiero
que recuperemos ese tiempo perdido. Mi bebé, mi lindo bebé."
Y Leo penetró la boca de Chris con su lengua para darle un
beso jugoso. El hijo opuso resistencia.
"No, bebé, los padres siempre deben besar a los hijos para
que sepan que se les quiere. Yo te quiero, Chris."
"Sí, papá."
Y el beso continuó, siguieron los abrazos y el padre empezó a
desnudar al hijo para mostrar un cuerpo levemente musculoso.
Leo se agachó para empezar a lamer cada centímetro de piel de
su hijo. Su lengua empezó a experimental el sabor salado del sudor mientras
empezaba a oír gemidos.
"Papá, por favor no hagas esto. Tienes que parar."
"No, Chris, un padre tiene la responsabilidad de tener a sus
hijos bien limpios. Obedece a tu padre que siempre tiene la razón. Los hijos le
deben obediencia total a sus padres."
Y su hijo no respondió, pero dejó de oponer resistencia. No
quería aceptarlo pero el contacto de la piel de su padre con la suya lo estaba
excitando. Dejó que lamiera todo su cuerpo y luego vio como él se desnudaba por
completo. El cuerpo de Leo era completamente lampiño, musculoso de gimnasio,
grande. Le imponía a Chris cierto respecto ¿o era sólo una figura de autoridad
que representaba por ser su padre?
"¿Sabes que otras obligaciones tienen los hijos para con sus
padre?"
Su hijo negó con la cabeza.
"Los padres tienen la obligación de darle leche caliente a
sus hijos para que crezcan grandes y fuertes. Como yo. ¿Quieres ser como yo?"
Chris asintió.
"Entonces toma tu leche calientita", dijo Leo tomando su pene
y acercándolo a la boca de su hijo.
Era algo con lo que deseaba desde hace tiempo, desde que
regresó del futuro con su extraña misión. Deseaba tener una verga en la boca.
Lamer la punta y por momentos engullirlo completo. Oía gemir a su padre,
diciéndole que continuara con esa mamada y él obedecía como un buen hijo. Pronto
obtuvo la recompensa y trallazos de semen inundaron su boca.
"Eso es, mi bebé, tómate toda la leche que te da tu padre
para que crezcas grande y fuerte. ¿Cómo se dice?"
"Gracias papá."
Ahora sí, el hijo se levantó de su sillón para contemplar los
ojos de su padre y darle un beso en la boca mientras se colgaba de sus fuertes
hombros. Leo quitó el bóxer, rompiéndolo como su fuera papel y no tela. Con él
limpió el sudor de su cuerpo y luego lo usó para taparle la boca a Chris.
"Así no podrás gritar cuando te ponga la inyección. No quiero
que mi bebé se enferme. Ponte en cuatro sobre el sillón."
Obedeció de inmediato y se quedó ahí. Postrado en cuatro
patas como si fuera una perra, pues en verdad eso era. Pudo oír como su padre se
acercaba por detrás y empezaba a nalguearlo.
"Tantos y tantos años de travesuras sin conseguir castigo,
bebé. Por eso estas nalgadas simbolizan mi autoridad sobre ti. Y ahora debo
prepararte para la inyección."
Leo ensalivó sus dedos y empezó a follar el culo de su hijo
con ellos. Primero uno, después dos. Ya cuando tenía tres dentro de él lo
penetró con su gran pene de macho mágico. El efecto en el débil cuerpo de Chris
fue devastador y derivó en un gritó que soltó el pedazo de tela con sudor.
"Papá, por favor no hagas esto. Me duele mucho."
Leo lo nalgueó.
"Tú tienes que aguantar como macho todo esto. Te estoy
enseñando a ser un hombre bebé. Tienes que dejar de ser una nenita y crecer con
la lechita caliente que te acabas de tomar."
Hugo gemidos de las dos partes. Unos eran de placer y unos
eran de dolor.
"Papá, déjame libre.", gritó Chris cuando
"No, hijo. Fuiste procreado para dar placer y eso vas a
hacer."
Y lanzando un grito agudo, el hijo acepto una actitud sumisa
hacia el padre y calló mientras era violado. Pronto sintió como la leche volvía
entrar a su cuerpo. Leo se ocupó en limpiarle el culo con la lengua.
"Ahora sí quedarás limpio de tu hermanitos, mi bebé."
Después, a la fuerza, levantó a su hijo y lo volvió a sumir
en un profundo beso donde una lengua mandaba sobre la otra.
"Ahora, bebé. ¿Cómo está mi cuerpo?"
"Deliciosamente sudado.", respondió el hijo mientras empezaba
a lamer su pecho.
"Y de que otra forma está mi cuerpo."
"Grande y musculoso como lo debe estar un padre para proteger
a su hijo. Desnudo para dar placer a su bebé."
Leo sonrió.
"Sí, estoy desnudo y debes vestirme."
Así pues, tomando otra vez la actitud de hijo obediente tomó
primero la truza y los calcetines. Después le puso los pantalones. Antes de
ponerle la camisa usó su lengua como desodorante. Luego le puso los tenis viejos
y le besó los pies. Su padre sonrió complacido. Tomó la playera y se la puso a
Chris, de los bolsillos de su pantalón sacó una tanga roja de encaje.
"Es un deber de los padres vestir a los hijos. Ponte esto
para cuando venga a visitarte en las noches. Espero con ansias estos encuentros
padre e hijo para pagar por los años que perdí contigo. Serás mío para siempre."
II
Barbas, el demonio del miedo, había contemplado la escena de
sexo durante largo rato y empezó a formular un plan para regresar a la vida
usando esa nueva relación sexual. Desapareció mientras empezaba a masturbarse
ante la imagen de Chris, dormido sobre un sillón con una ajustada playera
tapando su pecho y una tanga apretando su paquete excitado.