Una reseña del libro de Williams, Un tranvia llamado deseo
comentaba; Viajar atraves de esa mujer es el amor, es poesía, locura. No solo
porque el amor tormentoso es asi, lleno de culpas, de deseos mal logrados, de
constantes cuestionamientos. Continuaba diciendo; el recuerdo lleva de un lado a
otro sus vestidos, su baúl de añoranzas y desvelos.
Tal vez acaso asi me pase a mi ahora, me lleno de recuerdos
que se me antojan realidad, lucho con el constante deseo de quiza volver a
experimentar las mismas sensaciones, los mismos gestos, y un olor que jamas se
repite igual que el segundo que acaba de pasar.
Antes dije, no me arrepiento, y en realidad les digo,
arrepentirse no es de mujeres bien plantadas. Porque es negarse a si mismo y yo
por mas que deseara no podria.
Me quiero demasiado para ahora a estas alturas negarme el
reconocimiento del dolor, del padecimiento que me hizo crecer. El mismo que me
dejo largas noches de interrogantes, que me dio madrugadas de valor.
Mi tranvia ha pasado por muchas estaciones y jamas se ha
detenido, porque a pesar de saber que en cualquier momento podre estar al borde
del camino y simplemente llegar a mi destino final, me alegra saber que el
camino ha sido una aventura.
Porque he sido todo, la niña indefensa, la mujer
experimentada, la amante sumisa en espera de caricias, y la ingenuidad
personificada en mi timida mirada. He sido todo y he sido nada, y sin embargo,
me siento plena.
Recordar esos dias me lleva irremediablemente a la nostalgia.
Al dia siguiente de mi descubrimiento.
Apenas pude dormir por el constante temor, ahora no solo de
Pablo, mi primo, sino de su padre. Me aterrorizaba ese ser, un hombre sin
corazon que no distinguia entre persona alguna. Afortunadamente jamas tuve que
enfrentarme a su lujuria.
Hu bo algun momento en que casi rogaba porque pasara algo mas
entre mi primo y yo. Este nuevo sentimiento de deseo me transformaba de ser una
pequeña consentida a una jovencita en ciernes que ansiaba experimentar mas,
mucho mas de lo que ya habia probado.
Que cruel es mostrarle un dulce a un niño para no dejarlo que
lo pruebe, asi me sentia yo, desilusionada un tanto porque ya no habia vuelta
atrás, ya habia traspasado la invisible linea de la ingenuidad, y a la vez,
seguia estando entre penumbras en ese sentido.
La ultima ocasión en que pude presenciar algo entre ellos, me
propuse tambien cerrar este capitulo de mi vida. Y como les he dicho, esto fue
una charla entre amigos que me ayuda a sacar a la luz mis mas intimos
pensamientos, los que se van quedando rezagados en el recuerdo.
Pasaron semanas para que se presentara una situacion similar.
Habiamos ido al parque en compañía de nuestras familias, tal vez porque ellos
con el pretexto de llevarnos a distraer, querian olvidarse de la pena que
sentian por la perdida de mi abuela.
Mi tia y mi tio, siempre, alejados del grupo constantemente
discutian y sus hijos jugando con mis hermanos y con los demas primitos.
Seguramente a ellos mas que a nadie les afectaba ver a sus padres asi. Eran una
pareja que se necesitaban tanto, pero no porque se quisieran, sino porque habia
una dependencia casi enfermiza que los mantenia unidos.
Podia verse a leguas que no se amaban, no como lo hace un
matrimonio normal, sino que era esa tipica relacion amor-odio. Y sin embargo,
nadie en la familia se sentia con el poder moral de acercarse a ellos y
aconsejarlos al respecto. O era mas bien que antes, las familias lavaban la ropa
en casa, y si te metias en la vida de los demas te exponias a que la tuya fuera
expuesta tambien.
En fin, que ya cansados todos, comimos y descansamos un largo
rato tirados en el pasto. Sin excepcion todos nos fuimos quedando dormidos y
algunos otros solo dormitando.
Un buen rato estuvimos asi, hasta que pude sentir como me
movian intentando despertarme. Era mi prima Norma.
-Beba vamos al baño? Es que no quiero ir sola- su cara era
un ruego casi.
-ok, pero deja le digo a mami si?- voltee a ver a mi
mama, que solo hizo un gesto con la mano asintiendo.
Corrimos las dos, no puse atencion a quienes seguian aun
recostados, solo corri. Apenas llegamos a los baños pude ver a Yazmin parada en
la puerta esperandonos.
-Te tardaste mucho Norma, siempre haces lo mismo!- con
una mano en la cintura a modo de reproche casi nos empujo al interior del baño.
La nave donde se encontraba el baño tenia forma exagonal, y
en el centro de la habitacion un lavamanos grandisimo con la misma forma, en el
que se podian ver llaves y espejos en cada lado. Era como una mesa, en la que
estaba sentado mi primo Pablo, sonriente como siempre, con esa mueca de cinismo
constante en su cara.
-Pues que crees que tenemos todo el tiempo?-
-Es que la beba estaba dormida Pablo, si no la traiamos
quien iba a vigilar la puerta?- Ah eso era el colmo! Me estaban convirtiendo
en complice de todo, y por lo que se veia, todos estaban de acuerdo previamente.
No queria perderme por nada lo que iba a pasar, pero cada vez me daba cuenta que
la unica que no veia las cosas era yo.
Con una seña me indicaron guardar silencio y vigilar la
puerta en compañía de Norma, que mas bien era un manojo de nervios. Mientras
tanto Yazmin y Pablo se desnudaban parcialmente. Ella bajandose las pantaletas y
desabrochandose la blusa del vestido y el, bajandose los pantalones y su ropa
interior, pero dejandose la camisa, que le cubria el parte las piernas, por lo
que no podia ver sus genitales.
Pablo la ayudo a sentarse en uno de los lados del lavamanos y
se acerco a ella, besandola. Ella le paso los brazos por el cuello y se
fundieron en un abrazo, que ahora mas bien recuerdo muy torpe, ansioso. Logico
el tiempo y el lugar se prestaba para la situacion.
El se deshizo del abrazo y abrio sus piernas, mi prima a
pesar de ser tan jovencita ya divisaba formas de mujer, largas piernas,
delgadas, sus caderas ya formadas la hacian ver mucho mayor.
Casi con brusquedad el empezo a acariciarla en el centro de
sus piernas, muy apresuradamente. Y ella se dejaba hacer, solo por momentos la
veia removerse del asiento, como si no estuviera del todo comoda.
Nosotras, en la puerta, alternabamos nuestras miradas hacia
el exterior, con la pareja dentro y mutuamente no perdiamos detalles de la
reaccion de la otra. Era como si ella buscara mi complicidad en esto. Yo no
salia de mi asombro, pero como todas las veces anteriores, preferi quedarme y
ver que pasaba.
-Ahh Yazmin, sueltate que asi no te puedo hacer nada!-
-Umm pues dejame acomodarme!- se acomodo de nuevo en el
asiento provisional y abrio mas las piernas.
El se acerco de nuevo y bajando su mano a la entrepierna
levanto su miembro, que por fin pude ver, sobandolo mientras lo acercaba a la
puchita de su hermana.
-Ahí te va eh! No vayas a chillar de nuevo!- y se lo
metio asi de golpe! No podia creerlo! La estaba penetrando ahí mismo.
Yo no cabia en mi de solo pensar que los jueguitos se estaban
volviendo otra cosa, ya no era nada mas jugar al doctor, esto era una relacion
sexual en toda la extension.
-Dueleeee! Ve despacitoo-
-Si, si, pero aflojate que me lastimas tambien! Aghhh- lo
veia moverse freneticamente hacia ella, atrayendola luego cuando se hacia para
atrás.
Podia oirse como tanto uno como el otro gemian, sus
movimientos eran contundentes, fuertes, el aferradoa sus caderas la jalaba con
ansiedad y ella simplemente lo recibia.
Voltee a ver a mi primita, compañera de labor y estaba con la
boca abierta mirandolos, mientras su mano se alojaba en su puchita, los
calzoncitos de niña a sus pies. Y yo no sabia aun como actuar, decidi no hacer
nada, solo mirar. Ese recuerdo de ellos copulando y mi prima jadeando al lado
mio me quedaron grabados con fuego.
No he podido borrarlos, aun sueño pensando como pudieron ser
tan audaces, a pesar de su edad. Segui observandolos muda, completamente
convertida en estatua. Mi primo empezo a gemir mas fuerte, acelerando el ritmo
de la cogida.
-Andale flaquita muevete tantito mas! Aghhh nombre que
ricooooooo-
-Siiii, uyy se siente bien rico manito-
- Ves tontitaaa te dije que esta padre esto-
Las idas y venidas se aceleraron y en cuestion de segundos
ella se vino entre gritos.
-Yaaaaaa ahhh yo yaaaaaaaa, siguele manitoooooooooo ahhh-
El no se aguanto mas y se pego a Yazmin abrazandola y pude
ver como temblaba, seguramente disfrutando su propio orgasmo.
Norma entonces corrio acercandose a ellos. Se detuvo justo a
su lado y jalo a Pablo hacia ella.
-Sigo yo Pablo, dijiste que yo tambien-
-si, ya se, pero acuerdate que dije que nomas te iba a besar
como a la Beba- y dicho esto, la alejo un poco de Yazmin que ya se acomodaba
sus ropas y me hacia compañía en la puerta, sudorosa.
Paro a Norma en un extremo de los baños y le levanto el
vestidito, esta ya se habia deshecho de las pataletitas y no llevaba nada
debajo. La hizo abrir las piernas y con un dedo la acaricio mientras se seguia
sobando el pene lentamente.
Asi estuvo cosa de un minuto, de vez en vez volteaba a la
puerta donde yo estaba y me lanzaba una mirada torva, llena de lujuria que me
hacia sentir mal.
Por fin se sento en el piso y la hizo adelantarse un poco
para que su puchita le quedara justo en la cara. Norma es muy blanca, por lo que
la manipulacion de su hermano la habia puesto roja. Ya en posicion empezo a
lamerme golosamente su cosita.
Esto me recordo la noche en que hizo lo mismo conmigo. Senti
celos. No me lo explico aun, pero senti que yo tambien debia estar disrfutando
de eso, porque solo ellos?
Unos minutos estuvieron asi, ella disfrutando, lo que se
notaba porque sus manitas, que sostenian el vestido para que el pudiera actuar
libremente, se tornaban blancas al apretar con fuerza la tela. El jadeaba,
chupenteandola con dedicacion, sin dejar de acariciarse.
Por fin despues de un rato ella solto el vestido y gimiendo
le tomo la cabeza, indicandole que ya no queria continuar. El por su parte
siguio frotandose hasta que se vino por segunda vez.
Entonces todos volteraron hacia mi, como alentandome a ser yo
la siguiente, cosa que me espanto.
-Yo no quiero jugar, adios- sali de ahí con el corazon
saliendoseme por la boca. Avance un buen tramo y voltee para ver si me seguian.
Pero solo pude ver a Norma y Yazmin saliendo del baño lentamente, abrazadas.
Pablo no salio, seguramente esperando que ellas se
adelantaran para que nadie pudiera verlo.
Con las piernas temblando llegue a donde mi mama estaba. Me
sente y me acurruque en su regazo, no temiendo que me dijeran algo, sino
dandoles un claro mensaje; sea lo que fuera, yo no queria ya participar en lo
que ellos hacian.
No se cuanto tiempo los rehui intencionadamente. No salia a
jugar ya con ellos cuando no habia una persona mayor cerca, ni me pasaba las
tardes en la casa de mi abuelo, a donde se fueron a vivir despues de que mi tia
por fin se deshizo del parasito de su marido.
Que aunque seguia viendo a los hijos, por peticion de mi
Abuelo, ya no tenia contacto con mi tia. La que a la larga se caso con otro
bueno para nada que solo la ayudo a malcriar mas a sus hijos.
Ellos se cansaron de tentarme, seguramente con la idea de que
tarde o temprano yo caeria de nuevo. Me matuve firme a pesar de mis propios
deseos. Pensando que eso no estaba bien para mi, yo sabia que ellos seguian
manteniendo algo, la actitud de mi primo jamas cambio.
Aun hoy, a la distancia, el con hijos y esposa, yo soltera,
nunca he vuelto a estar en una habitacion a solas con Pablo. Tengo miedo, miedo
a que mi cuerpo traicioner caiga en las redes ese amor incestuoso que tanto
tiempo a podido evadir.
Mis primas se casaron igualmente, las dos tienen un hijo, una
de ellas actualmente esta embarazada. Jamas se ha mencionado el tema entre
nosotras, ni siquiera cuando hemos estado a solas y el tema del sexo sale a
colacion. No se si ellas lo han olvidado o les averguenza que yo sepa algo tan
intimo de su relacion con mi primo, y seguramente con su padre.
Eso a mi francamente no me preocupa, bastantes demonios
tenemos cada uno de nosotros, para ademas, apuntar a alguien mas por sus
errores. Recuerdo lo que me dijo una vez mi madre: nunca señales a nadie, porque
tres dedos mas te señalan a ti.
Asi que, quien soy yo para culparlas a ellas por lo que
seguramente no pudieron evitar? O no quisieron.
Asi amigos, se acaba esta etapa de mi vida que algun tiempo
me atormento y que hoy he aprendido a aceptar. Los tropiezos solo nos obligan a
enmendar el camino y tomar el curso de nuestras vidas con mas ahinco. Yo por mi
parte vivo feliz añorando al hombre de mi vida que se debe estar por algun lugar
esperandome en una estacion, esperando a mi tranvia lleno de deseo. Un beso
enorme, Judina.