Hola soy Ángel otra vez, en esta ocasión voy a contaros lo
que me ocurrió en una revisión médica de las que pasamos obligatoriamente los
jugadores de fútbol.
Aunque son obligatorias las revisiones algunos se las saltan
y los clubes a veces hacen trampa para cumplimentar las fichas, mandando una
revisión médica de algún doctor que no es especialista en medicina deportiva,
pero bueno también es doctor.
Yo reivindico las revisiones oficiales por especialistas por
dos motivos, el primero, ellos saben detectar si el jugador padece alguna
enfermedad que le impida jugar o hacerle un seguimiento en caso de enfermedad
suave que sí te posibilite jugar y además por lo que os voy a contar.
Hace varias temporadas y en septiembre como casi todos los
años el club nos mandó hacer la revisión pertinente, teníamos día y hora.
Acudimos puntualmente a la cita casi todos los jugadores del equipo. Llegamos al
lugar y nos recibió uno de los doctores con bata blanca (joven y guapo) y nos
hizo pasar a un sala grande y nos pidió que nos desnudáramos , "seguro que no os
importa estar todos juntos os habréis visto desnudos muchas veces" hizo la
broma, "pues claro que nos hemos desnudado juntos un montón de veces , pensé
yo".

Pero a alguno le costaba desnudarse delante de alguien a
quien no conocían aunque fuera médico. Como otras muchas veces todos se pusieron
detrás de mi, por alguna razón soy el capitán ( quizá por que soy el mas
atrevido). Me adelante totalmente desnudo y un ayudante me tasó ( midió la
altura y pesó), lo apuntó en la ficha y además los dijo al doctor de viva voz :
" un metro ochenta y tres centímetros de altura y sesenta y ocho kg de peso".
Después de esto me pasó a otro de los doctores para seguir con las pruebas.

Todos fuimos pasando por todas las pruebas que debían
hacernos y al final nos encontramos otra vez en la sala de espera, para
marcharnos todos juntos. Hasta aquí todo era normal, el club recibiría los
resultados y ya nos lo comunicaría. Aquí fue cuando no todo estuvo normal, el
único que tenía problemas era yo. Tenía que hacerme más pruebas. Contacté con la
federación para que me dieran cita y el día concertado, allí estaba yo puntual.
Pero cuando llegué todavía no habían llegado los doctores y me recibió la
secretaria, "puedes esperar en la salita, todavía tardaran un rato en llegar,
aún es muy pronto para ellos". Esperé mas de veinte minutos. De pronto se abrió
la puerta y apareció el mismo médico joven y guapo de la otra vez y me dijo lo
mismo, "pasa", entre en una sala en la que estábamos nosotros dos solos y una
vez dentro me volvió a decir: " desnúdate" y no lo dudé ni un segundo y me quedé
en bolas, pero al mismo tiempo le preguntaba "que me pasa doctor", "posiblemente
nada es una simple rutina o algún análisis equivocado, pero deberemos hacer todo
de nuevo para estar seguros y tranquilos". Él me miró y dando la vuelta a mi
alrededor me dijo: "realmente no se si estas enfermo, pero sí que estas muy
bueno", pensé, "este quiere ligarme".
"Inclínate sobre esta mesa, con las piernas bien abiertas y
con las dos manos ábrete bien el ojete". Hice lo que me pidió y noté que
enseguida que me abría el culo, con sus manos enguantadas, me puso algo de gel
en la entrada de mi ano y después empezó a meter un dedo, pronto fueron dos los
dedos dentro de mi, y los sacaba y metía, a mi esto me gustaba y me di cuenta
que él empezaba a gemir. Miré de reojo para ver que pasaba y vi que el tipo se
había sacado su polla y se estaba haciendo una paja.

Al mismo tiempo que todo esto ocurría , entró otro médico: "A
ver que tenemos por aquí, carne fresca como me gusta a mi", "Ahora lo estoy
tanteando, pero se ve que le gusta, pues no se mueve y deja que lo siga
tocando".

Este otro me hizo subir a la camilla y empezó a palparme todo
el bajo vientre, huevos y polla, pero ya con descaro y cuando yo le pregunté:
"de verdad doctor que me pasa, estoy enfermo, encontraron algo que no estaba
bien", el muy cabrón me dijo: "No, nada tu estas muy bueno, precisamente por
esto te hemos hecho venir, para follarte todos ", "Ah pues acabemos doctores y
vayamos a por la faena, si yo no voy a poner dificultades, con lo que me gusta a
mi una buena polla".
Esto ya fue el desmadre, en cuanto vieron que yo les daba
pista libre se agarraron a mi polla y me la tocaron, chuparon y masturbaron de
todas las maneras posibles, incluso me sacaron el semen para analizarlo.

Después llegó el momento álgido, se desnudaron y empezamos la
gran batalla de las folladas donde todos nos follamos a todos. En un momento
dado yo tenía una polla en la boca y otra en el culo, al cabo de un rato era yo
el que estaba enculando a uno de los doctores y después al otro y así volvíamos
a empezar.
Aquello era un duelo de pollas, eran vergas jóvenes y aun no
se habían vaciado y ya estaban otra vez en posición de firmes.
Estuvimos como unas tres horas para la revisión, pero que
revisión mas bien hecha que me hicieron , no dejaron ningún agujero sin mirarme,
hasta me miraron si tenía bien la próstata, cosa inusual en un chico joven, pero
así me volvían a meter los dedos en mi culo, y los movían como si me estuvieran
follando, no habían tenido suficiente, pero es que las pollas ya no daban para
mas, o sí. Las corridas habían sido bastantes, pero los tres éramos jóvenes y
cuando parecía que no podíamos levantarlas a alguien se le ocurrió que una
bebida energizante iría bien. Y sin pensarlo hizo un batido de plátano, naranja,
tomate, jengibre, canela, ginsen, mostaza y cayena, todo esto mezclado con cava,
nos tomamos un buen vaso cada uno y descansamos un poco y pudimos volver a
comenzar las folladas.

Yo te la meto, tu me la metes, yo te la chupo, tu me la
chupas y así empezamos la rueda otra vez. Y así hasta que volvimos a estar
agotados.
Y final al despedimos, la verdad yo creía que habría tenido
sexo para varios semanas, no se si después de haberme corrido tantas veces
necesitaría un tiempo de abstinencia. Tenía el culo bien abierto y ellos se
quedaban igual.
Al despedirse de mi me dijeron que enseguida que notara que
me empezaba un catarro o cualquiera otra cosa, les llamara y ellos siempre
tendrían un hueco para atenderme a mi. Les aseguré que incluso si no tenía nada
podría ser un enfermo imaginario, que con ellos me lo había pasado
estupendamente.
No necesite la abstinencia, esto ocurrió un jueves y el
sábado por la noche encontré un ligue y tuvimos sexo muy normal y satisfactorio.
Me había repuesto completamente.
PD.
Gracias por los comentarios de mi primer relato y por los
consejos, pero debo deciros que aunque en el relato no lo mencione, yo, siempre,
siempre, siempre practico sexo seguro, o lo mas seguro que pueda ser. De nuevo
gracias