Mi ahijadita
Hola, como esta mi pequeña
Bien padrino, porque no viniste el sábado pasado
Ah no pude, se me presento trabajo de última hora, pero llame
a tu mama, para decirle que no me esperen
Si pero me dio mucha pena que no vengas, te extrañe mucho
Ahh mi niña, venga – la tome en mis brazos y la abrace, le di
un beso en la mejilla, ella, a su vez se acurruco en mi pecho
Así es ella de cariñosa; desde la muerte de mi compadre, yo
había asumido tácitamente ser la figura paterna; él, su papa, fue para mi como
un hermano desde nuestra infancia los estudios desde lo que antes se llamaba
pre-escolar hasta la universidad, en fin, que solo nos separamos unos años, por
cuestiones de carácter laboral pero esta, solo se dio por la distancia, pues
siempre estábamos en contacto, por diferentes medios, el se caso hace como 16
años fruto de lo cual tuvo dos hijas, desgraciadamente, el falleció junto a la
mayor en un accidente automovilístico, cuando regresaban a casa, por un ebrio
que los embistió, con un volquete lleno de material de construcción, en fin es
otra historia que voy a dejar allí
Alicia, mi comadre, aquella semana dejo a la pequeña Amira, a
mi cuidado, por cuestiones de trabajo y aunque ya tiene catorce años, es muy
mimada (bueno al menos por mi), con una cantidad de ropa, aparte de la que ya
tiene ella en mi departamento, le ordene asearse para el almuerzo, había
preparado algo de pasta para los dos, comimos y nos pusimos a ver televisión,
tengo un sofá-cama en la sala de Tv., allí nos recostamos juntos no se cuando me
quede dormido, no se por cuanto tiempo, pero me fui despertando poco a poco con
la sensación de estar en el limbo como si me estuvieran haciendo una paja
fenomenal, muy suave entre sueños, dije el nombre de mi novia y me moví como
entregando mi pija para que siga, quería que me la mame, como ella sabe hacerlo,
pero la caricia no continuo y de pronto recordé donde y con quien estaba, abrí
los ojos y la vi. No era Zulema, estaba con los ojos muy abiertos y asustada, al
verme rompió en llanto
Perdóneme, padrino no quise hacerlo, no quise hacerlo,
perdóneme
Yo; un tanto confundido, aun no sabia en realidad que pasaba
aunque ya iba comprendiéndolo, me quise acercar a ella pero se levanto y salio
corriendo de la habitación y se refugio en su cuarto, la seguí pero cerro su
puerta y solo la escuche llorar y por mas que la llame, no abrió; comprendí que
lo mejor era dejarla que se calme, y también calmarme yo y tratar de entender la
situación, todo había sido muy rápido me dirigí a mi habitación y al quitarme el
short me sentí húmedo me revise y comprendí el porque del llanto de la nena, al
parecer me estuvo acariciando con su boca!!!!! fue un descubrimiento que me puso
en el cielo, sentí que iba a explotarme el pene me hice una paja, con los ojos
cerrados tratando de recordar, lo que en sueños viví; pero eran sus ojos al
despertarme lo que hizo que explotara en violentas sacudidas,, que sin tiempo
para coger la toalla desparrame por todo el cubrecama mi abundante corrida,
luego de esto me duche y fui a la cocina a preparar la cena, cuando la tuve
lista, la llame desde allí como si nada hubiera pasado, no salio me acerque a su
puerta y le dije que yo no estaba molesto con ella y que no tenia porque sentir
vergüenza, pero, que si deseaba conocer mas de ello, solo tenia que decirme.
Solo el silencio me respondía estuve tratando de convencerla,
pero nada no se oía nada, dentro de la habitación y ya empecé a preocuparme por
su silencio.
Amira, abre la puerta, ¿estas bien?- nada- silencio
O abres o la abro, voy a contar hasta tres, si no la voy a
romper
Vamos abre cariño- 1- mira ya me estoy asustando- 2-no hagas
que me enoje contigo- 3 –bueno, si estas tras la puerta, retírate, voy a
patearla.
Cuando, ya iba hacerlo, la escuche
En serio no estas molesto conmigo padrino? Me quede helado.
Reaccione – no mi niña como se te ocurre nada en este mundo
haría que me moleste contigo