Ahora tendrás que ganarte tu comida, ¿has probado la leche de
un hombre? pero que cosas pregunto, con lo zorra que eres eso es mas que seguro.
El viejo me levanto del brazo y me llevo a una habitación
contigua, al entrar vi que era el baño, me extraño que no estuviera en malas
condiciones como las anteriores habitaciones, el viejo se fue quitando la
ropa diciéndome que hiciera lo mismo, al ir desnudándome me miraba en el espejo
de la pared todos moretones, marcas de mordidas y rasguños que tenia por mis
pechos y todo el cuerpo, me dolía todo y por todos lados, todo el maquillaje se
me había estropeado, parecía un estropajo, en ese momento sentí asco y pensaba
en lo bajo que había caído.
Tomándome de la cintura me guió hacia la ducha, al abrir la
llave sentía como el agua tibia caía por mi maltrecho cuerpo, era tan relajante,
pase mis manos por mi cara y seños, por un momento me pareció estar en casa,
pero la mano del viejo entre mis piernas me volvieron a mi realidad, me volteo
frente a el y pude verlo mejor, viéndolo así no esta tan mal, lo que le
desfavorecía era la ropa sucia y el descuido en su limpieza, era mas alto que
yo, fuerte, con músculos definidos, y una barriga que se asomaba discretamente,
viéndolo así, desnudo frente a mi, me provoco cierto nivel de excitación, que me
impulso a ver abajo, justo ahí, donde se notaba una gran excitación de parte de
el, confieso que me gustaba ver esa verga tan ansiosa de mi.
Me apretó junto a su cuerpo dándome un beso francés, mientras
sus manos apretaban mis nalgas, sus labios recorrían por mi cuello, era tan
emocionante sentir la firmeza de su miembro rozar con mi parte baja, ya no me
resistiría mas, lo abrace del cuello y continué besándolo, levante una pierna
para sentirlo mejor, y lo sentí, sentía como su verga rozaba mi clítoris y todo
el canal de mi vagina, me esta masturbando con su verga, era delicioso, pero yo
quería mas, quería sentirla en todo su tamaño dentro de mi, ya estaba muy
lubricada, me arrodille en piso con la cara justo frente a su verga la tome con
fuerza introduciéndola dentro de mi boca, la lamí de arriba a abajo, la chupe
con hambre, me gustaba su sabor, su grosor, me encantaba mordisquear su glande y
escuchar sus gemidos de placer, el me levanto volteándome contra la pared:
- Ya vez como te gusta mi herramienta, te vuelves loca cada
vez que la sientes. Ahora inclínate un poco hacia delante porque te la voy a
meter
- Si, metela toda hasta dentro, hazme tuya otra vez
Me coloque como el me dijo, sentí como su verga entraba en mi
vagina, al comienzo me dolió un poco, el se movía con fuerza, tuve que ayudarme
colocando mis manos a la pared , para evitar caerme, con los vaivenes sentía que
su pene llegaba hasta el fondo, lo sacaba totalmente para luego introducirlo
violentamente nuevamente, así me tuvo un buen rato, sentía como salía todo la
verga para volver a entrar nuevamente con la misma fuerza, sus manos me
apretaban las caderas haciéndome doler, hasta que coloco una mano en uno de mis
senos para manosearlo, y su otra mano busco mi clítoris para acariciarlo, Su
gruesa verga dentro de mi, sus dedos pellizcando mi clítoris y mis pezones, me
dio tanto placer que no pude contener mas mis gemidos
- Hágalo mas rápido, mmmm se siente rico, siiii, así
dame mas ahhhhhh, que bien coge ud
- Nunca vas a dejar mi verga???
- Nunca, seré siempre su perra
Vamos niña, de rodillas, te voy a dar tu premio,
chupamela, metela todita a tu boquita de puta, te daré tu desayuno, tomate
toda tu leche
El viejo me tomo de la cabeza y la empujo fuerte contra su
verga y hasta que llegue a sentir como se venia, como los chorros de su semen
inundaban mi boca, el eyaculo en mi boca y me la tome toda, no quise dejar
escapar ni una gota, tenia un sabor algo ácido, pero igual me fascino.
Me sentía bien después de lo sucedido, tome el jabón y con la
esponja frote el cuerpo del viejo, era una forma de agradecer tanto placer, el
también hizo lo mismo, no nos dijimos ni una sola palabra durante ese lapso de
tiempo. Mientras me secaba y buscaba algo para ponerme, el no dejaba de verme,
se puso un polo largo encima y mientras observa lo que iba a ponerme me dio una
camisa suya, diciéndome que no quería que usa nada mas a excepción de esa camisa
y una tanguita pequeña, me llevo al sillón donde nos sentamos a ver televisión,
sentía algo de sueño y me quede dormida un buen tiempo con la cabeza recostada
en el brazo del sillón.
Al despertar busque al viejo con la mirada y lo encontré
poniendo la mesa
- Ya te despertaste preciosa. Ven siéntate aquí vamos a comer
Me senté a comer, tenia un hambre feroz, había mucho silencio
en la habitación, cosa que me hacia sentir algo incomoda
- Puedo saber su nombre, pregunte al viejo
- Mi nombre es Beto, después de todo lo que hemos hecho,
recién te enteras de mi nombre, jajaja
- Para hacer esas cosas no necesitamos de un nombres, o si?
- Pues no, siempre quise tenerte así, tenerte toda para mí
para hacer contigo todo lo que quisiera y hacer gritar pidiéndome más.
- Nunca pensé que me gustaría tanto estar en una situación
así
- La pasas igual que con tu novio?
- Con el es diferente, todo lo opuesto, pero también lo
disfruto mucho
Cambiamos de tema y conversamos sobre la comida y cosas sin
importancia, al terminar de comer, regresamos al sillón, Don Beto busco con gran
afán dentro de una caja de cartón una película y la coloco, tenia curiosidad por
ver que película era, pero no me sorprendió mucho al ver que era una porno,
admito que nunca les he encontrado sentido a esas películas, en las que he visto
solo hay sexo y mas sexo, sin ninguna trama o algo mas profundo, en las
oportunidades que vi porno fue con amigas, pero mas era para reírnos.
La película de Don Beto no era la excepción igual sin trama,
trataba de un par de chicas una morena y una rubia que fueron a un cuartel
(nunca se supo porque) y se encontraron con 20 soldados, y como era de
suponerse, la acción se inicia, las chicas se desnudan se inclinan hacia delante
y los soldados hacen un circulo alrededor de ellas, y se van turnando para
penetrarlas vaginalmente, el primer soldado se lo hace a rubia y pasa a la
morena, termina con la morena y regresa donde la rubia para que se lo chupe, el
segundo hace lo mismo, mientras los demás se masturban, al final de cuentas
terminan todos dándoles a las chicas por todos lados y eyaculandoles encima a
las dos.
Mientras veíamos la película, el me preguntaba si había
tenido sexo en grupo y le dije que nunca, que prefería hacerlo solo con uno.
Como me sentía con más confianza me eché en el sillón con las piernas extendidas
sobre los muslos de Don Beto, el tomo mis pies y los masajeo, los beso y poco a
poco me chupaba cada dedito, nunca me habían hecho eso, era delicioso y muy
excitante, mientras sentía placer con la delicadeza como lo hacia, separe mis
piernas un poco y toque por encima de mi tanga mi vagina, logre sentir su
humedad, con mi otra mano fui desabotonándome totalmente la camisa para tocarme
los senos y mi vientre, Don Beto seguía con su boca recorriendo mis pies y
piernas de rato en rato me mordía suavemente, mi mano hizo a un lado la tanga
para tocar mi clítoris, estaba totalmente mojada, el recorría mis piernas, mis
muslos, para llegar finalmente a mi vagina, sentirlo ahí me estremeció
totalmente, no aguante mas y lo empuje para tener espacio y quitarme velozmente
la tanga, recontada con las piernas muy abiertas le dije con voz de una niña
mimada :
- Venga Don Betito, continué con lo que estaba haciendo
- Claro que si, bebita rica. Te voy a dar lo que te gusta
Diciendo eso besaba mis muslos, hasta llegar a mi vagina
donde la beso por encima de mi monte dándole mordidas que me hicieron gemir de
dolor
- Lameme la raja, quiero sentir tu lengua dentro
- Dime por favor Don Betito
- Ahhh Don Betito, Por favor lama mi conchita, que esta
ansiosa aaayyy
Y al fin lo hizo, Su lengua y dientes jugaron con mi clítoris
que estaba por estallar de placer, esa lengua se paseo por todo mí rajita de
arriba a abajo, sentía como su boca absorbía mis jugos y los tomaba, me
fascinaba la aspereza de su lengua metiéndose y saliendo dentro de mi, como
siempre yo quería mas, mucho mas, sujete con mis manos su cabeza y juntando
fuertemente mis piernas lo apreté contra mi sexo, mi cuerpo no pudo mas y grite
totalmente loca de placer.