En el Carro
Les voy a contar la historia de cómo tuve relaciones con mi
sobrina Ana María, primero que todo quiero decir que lo que sucedió no fue
premeditado y no estaba en mi cabeza ni tampoco en la cabeza de mi sobrina.
Mi sobrina tenía en ese tiempo 18 años acabados de cumplir,
todavía estaba en el colegio y estaba cursando el último grado. Ella tiene un
cuerpo muy lindo, unos senitos preciosos y pequeños, cuenta con una cola
estupenda y en si tiene un cuerpo muy armonioso, además de tener un cara muy
bella. En ese tiempo ella andaba metido en el cuento de ser un poco hippie y así
se vestía, siempre andaba con ropa holgada que no mostraban nada de sus encantos
femeninos.
Yo soy un tipo soltero que tenía en ese tiempo cerca de 37
años y no me considero mal parecido, siempre andaba con mi novia o alguna de mis
amigas, no he querido casarme por que todavía no he encontrado la mujer para
hacerlo, bueno el caso es el siguiente:
El último día de febrero, el 29 de febrero, cumple años un
primo mío, como él cumple cada cuatro años siempre realiza una reunión e invita
a todos sus amigos y algunos parientes, ese año me llamó y me invitó a su
fiesta, mi primo es un tipo ya mayor de edad que vive con su esposa y sus hijos,
el caso es que me invitó a su celebración y decidí ir. Como sabía que iba a
tomarme unos tragos decidí no llevar carro para no tener que manejar y así
evitarme problemas, a la reunión estaba invitada mi excuñada, la exesposa de uno
de mis hermanos, y su novio, también estaban invitados varios primos y primas
que hacía mucho tiempo yo no veía, la reunión empezaba con las consabidas
conversaciones entre primos que nunca se ven, los tragos iban y venían y el
ambiente se estaba calentando bastante, yo estaba tomando tequila que es el
trago que más me gusta, en plena reunión hace su aparición en plena reunión mi
sobrina Ana María, ella venía sola y realmente venía a conversar con su mamá
sobre algunas cosas y no iba a quedarse mucho tiempo. Al verla yo la fui a
saludar y me contó que había venido a pedirle dinero a su madre para irse con
sus amigas para una fiesta, yo le dije que no se fuera que se quedara con
nosotros en la reunión, a ella no le llamaba mucho la atención quedarse ya que
casi todos éramos mayores de edad y ella era muy joven, yo le insistí que se
quedara, le prometí que se iba a divertir mucho y que escucharía historias de la
familia muy simpáticas, al rato de hablarle la convencí de que se quedara y ella
me hizo prometerle que no la dejaría sola y que estaría conmigo todo el tiempo.
Nos pusimos a conversar sobre su vida y cómo le estaba yendo
en el colegio y sobre muchas otras cosas más, yo seguía tomándome mis traguitos
y ella me pidió que le sirviera también, como ella tenía ya 18 años yo no vi
ningún problema en eso pero sin embargo le pregunté a la mamá y ella me dijo que
no había problema que Ana María sabía controlar sus tragos. Eso me tranquilizó y
le pregunté:
Que trago prefieres?
El mismo que tu estas tomando tío.
Pero es muy fuerte?
No importa a mi me gusta el tequila y cuando salgo con mis
amigas es el que tomamos.
Yo le serví una copa y seguimos conversando, bailamos un poco
la reunión fue pasando muy entretenida. Mi sobrina llevaba puesta una falda
larga de tela indu de color blanco una camisa del mismo color y material, el
color blanco hacía que se trasparentara un poco y me permitía ver sus piernas y
su panty lo mismo que su sostén que mantenía en posición sus senitos que se
veían hermosos. A nadie en la reunión le importaba esto pero a mi si me llamó la
atención. La reunión transcurría normalmente, algunos ya estaban muy contentos
por el licor y otros todavía aguantaban. Entre conversación y conversación se
nos acercó un primo a conversar con nosotros y a contarnos cosas de la familia,
la reunión cada vez era más amena y el licor estaba haciendo su trabajo, los
chistes y las risas eran el común denominador de la reunión, la estábamos
pasando muy bien, ya eran como las 12 de la noche y nos dimos cuenta que los
anfitriones ya estaban cansados así que decidimos que era hora de marcharnos de
la fiesta e irnos para la casa, en esas estábamos cuando mi sobrina me dijo:
Ah no, tío a esta hora yo no me voy acostar, tu me hiciste
quedar y yo quiero tomarme unos tragos más, la estoy pasando muy rico.
Pero que podemos hacer, la reunión se está acabando, le
dije
Mi primo, que estaba con nosotros, propuso que nos fuéremos a
su finca a las afueras de Bogotá, que allá podríamos continuar la fiesta y que
prendíamos la chimenea y podíamos seguir y tomarnos unas copas más.
Si, tío, di que si, por favor, yo no quiero llegar tan
temprano a mi casa.
Yo no tengo problema pero pregúntale a tu mamá.
Ella dice que si, estoy segura, es más ella va con
nosotros.
No hubo más discusión, acordamos ir, íbamos mi primo y su
mujer, mi sobrina, su mamá y el novio de esta y yo por supuesto. El problema
estaba en que yo no había llevado carro y nadie quería manejar, el novio de la
mamá de Ana María tampoco había traído carro, el único vehículo era el de mi
primo, el no había tomado casi nada y nos propuso que si nos acomodábamos
podríamos irnos en un solo carro, en el último momento se nos pegó otra prima
que también quería venir.
Como pudimos nos acomodamos, adelante iban, mi primo, que iba
conduciendo, su esposa y la otra prima que se acomodaron en un asiento y en la
parte de atrás debíamos acomodarnos cuatro personas, mi excuñada y su novio se
sentaron y quedó muy poco espacio para mi sobrina y yo, así que mi sobrina se me
sentó en las piernas, íbamos un poco incómodos pero no había otra forma, además
que nosotros ya veníamos bastante prendidos y no nos importaba. Dentro de carro
seguimos consumiendo tequila, mi sobrina y yo y los demás tomaban vino.
Tener a mi sobrina sentada en mis piernas no era problema, el
problema era que el viaje duraría como una hora larga así que cada rato le decía
a mi sobrina que se acomodara mejor ya que me dolían las piernas de vez en
cuando, estábamos en eso cuando siento que mi sobrina se sienta encima de una de
mis piernas y voy sintiendo que se va acomodando de tal forma que su cuquita
está encima de mi pierna, la sensación de tener tan cerca su cuquita me empezó a
calentar. Mi sobrina disimuladamente empezó a frotarse con mi pierna, hacia
delante y hacia atrás, cada vez era más evidente para mi lo que estaba pasando,
mi sobrina se estaba masturbando con mi pierna, en ese momento le paso un trago
a mi sobrina y ella me lo recibe, cuando volteó la cara para recibir el trago me
doy cuenta que su cara estaba colorado y se le notaba que estaba excitada, con
mis manos la tomé por las cadera y le dije que se acomodara mejor en la otra
pierna, ella me miró y se sonrió. Apenas se acomodó colocó su cuquita encima de
mi otra pierna y volvió a frotarse suavemente, ahí me di cuenta que ella estaba
con ganas de cualquier cosa, disimuladamente yo le tome sus cadera y la empecé a
mover hacia delante y hacia atrás para ayudarla, se volteó otra vez hacia mi y
me dijo silenciosamente:
Que rico tío, siento muy rico, que nadie se de cuenta.
Yo seguí como si nada estuviera pasando pero poco a poco fui
pasando una de mis manos hacia delante y así poder tocar a mi sobrina, muy
despacio fui pasando mi mano y la puse en su pierna, ella seguía moviéndose
suavemente, coloqué mi mano en la pierna y le fui acariciando su pierna por
encima de la falda, poco a poco fui metiendo mi mano en la parte interna de la
pierna y ella empezó abrir un poco las piernas, eso me dio el indicio que no
habría problema, la fui acariciando poco a poco hasta que mi mano llegó a su
cuquita por encima de la falda, fui acariciando su cuquita suavemente, pasaba
mis dedos por su bultico y ella abría las piernas. Nunca me hubiera imaginado
tocar a mi sobrina y esto era muy excitante. Estaba tocando a mi sobrina y ella
me lo estaba permitiendo. Sentía su vulvita caliente y podía notar con mis dedos
los contornos de sus labios mayores, se podía sentir que su cuquita estaba
inflamada, al tiempo que seguía frotándose con mi pierna, en esas estábamos
cuando me di cuenta que podían darse cuenta de lo que estábamos haciendo así que
volví a mirar hacia donde estaba su mamá y el novio y me di cuenta que ellos
estaban muy bien, ellos estaban dándose un beso y estaban abrazados sin mirar
hacia el lado de nosotros, de vez en cuando mi primo hacía algún comentario y
todos le respondíamos, seguíamos conversando como si nada estuviera pasando. Mi
mano seguía encima de su cuquita y la seguía acariciando suavemente, mi sobrina
se volteo hacia mi y me dijo:
Suave tío, suave.
Estas loca, le dije y saqué mi mano.
No tío sigue, no me dejes así.
Cuando mi sobrina me dijo que siguiera yo me tomé otra trago
de la botella y se la ofrecí, ella apuro un sobo y me la devolvió. Ya estaba a
mil, mi verga me apretaba en el pantalón, estaba que estallaba, sentía un nudo
en la garganta, no lo podía creer. Estaba toqueteando a mi sobrina y al lado
tenía a su mamá, si me agarraban me mataban, pero la emoción era ya muy fuerte.
Poco a poco con mi mano derecha fui bajando y metí la mano
por debajo de la falda, me tocó empezar casi desde los pies, cuando mi sobrina
sintió lo que iba hacer, dio un salto pequeño pero no dijo nada, yo fui subiendo
mi mano pegada a su pierna y pude sentir su rodilla, la acaricie y seguí
subiendo la mano, llegué hasta sus muslos y podía sentir el calor de sus
piernas, ella volvió abrir sus piernas para facilitarme la tarea. Era mucha la
emoción que sentía, estaba tocándole las piernas a mi sobrina y ella me dejaba,
mi mano llegó a al principio de su tanga y seguí acariciando suavemente por
encima del panty, pasé mi mano por toda su cuquita encima del panty, se sentía
delicioso, estaba emocionado y sobre excitado, tener mi mano en su cuquita era
delicioso, podía sentir la respiración de mi sobrina, estaba agitada, cuando
pude meter mi mano en su panty y pude sentir sus bellos fue muy emocionante,
empecé a acariciar toda su cuquita y mis dedos se deslizaban en su cuevita, sus
labios se habrían para dejarlos pasar, estaba muy mojada y mis dedos se
deslizaban fácilmente, podía sentir toda su cuquita en mi mano y sus jugos
estaban lubricando toda mi mano, yo solo la acariciaba suavemente, ella me decía
al oído:
Suave tío, sigue, suave, que rico. Me decía al oído
Me estas matando mi amor, eres una loca, le dije.
Seguimos así por un rato, le seguía metiendo mis dedos por su
cuquita, la estaba explorando toda, ella se dejaba y emitía pequeños gemidos,
abría y cerraba sus piernas y me apretaba la mano con sus piernas, en un momento
saqué mi mano y me la chupé, mi sobrina se dio cuenta y me miró con cara de
morbo, estaba loca de placer y yo estaba que reventaba, mi verga estaba muy
apretada en mi pantalón y me la quería sacar pero era una misión difícil, otra
vez volví a meter mi mano y le dije:
Te voy a quitar el panty.
Con mi mano le fui sacando el panty pero con una sola mano
era muy complicado, ella levantó un poco sus caderas y en un segundo sus pantys
estaban en las rodillas, ahí si pude bajarlas más, las fui bajando y como pude
se las pude quitar de sus pies, las tomé con la mano y se las mostré, ella no
dijo nada. Me los guardé en mi chaqueta y volví a meter mi mano, mi sobrina
abrió más las piernas y mi mano se paseo libremente por toda su cuquita, mi
sobrina estaba como loca, gemía calladamente y con su mano me agarro mi mano y
empezó a dirigirme en dónde quería que la tocara, era una delicia, su cuquita
pequeña, sus labios abiertos para mis dedos, metía un dedito y la sacaba y ella
jadeaba, se movía hacia delante y hacia atrás, quería llegar al orgasmo, decidí
meter dos dedos en su cuevita y casi no caben, no se si por la posición pero su
cuevita estaba muy cerrada, volvía a sacar mi mano y me chupaba los dedos,
tenían un sabor delicioso, estaba en la gloria pero yo quería más, le dije:
Mi amor quiero metértela.
Ella me decía que era muy difícil, yo le dije que se sentara
bien en mis piernas y que yo me sacaba mi verga, mientras tanto seguíamos
conversando, mi primo preguntaba cosas y yo le respondía, la otra pareja estaban
abrazados y no decían nada y no se volteaban para nada. Poco a poco me fui
sacando la verga, me fui acomodando y por fin pude sacarme mi verga que estaba
que estallaba, mi sobrina se había sentado encima mío pero no se había subido su
falda, mi verga quedo entre su culito y ella lo sintió inmediatamente, ella
empezó a moverse para acomodar y sentir mi verga, yo trataba de empujarla hacia
arriba pero ella no me dejaba moverme, solo se movía hacia delante y hacia
atrás, me sentía en la gloria, pensé que en cualquier momento podría venirme
pero trataba de pensar en otra cosa y me tomaba otra trago, inmediatamente le
pasaba la botella a Ana María, ella se tomaba un trago largo y me devolvía la
botella, estaba prisionero de las nalgas de mi sobrina que cada vez se acomodaba
mejor, con mis manos libres las pasé otra vez hacia delante y le fui acariciando
sus senitos por encima de la ropa, ella se dejaba hacer tranquilamente, metí mi
mano por entre su ropa y pude llegar hasta sus senitos pero encima de su sostén,
logré meter mi mano sobre su piel y acaricié libremente sus senitos, pasaba de
uno al otro, eran pequeños y sus pezones estaban paraditos, se los pellizcaba
suavemente y los amasaba, mientras tanto mi sobrina se frotaba contra mi verga,
quería metérsela, le dije:
Mi amor, levántate un poco y súbete la falta, quiero
sentirte bien, quiero colocarte mi verga en tu trasero, quiero culiarte.
Ella asintió con la cabeza y en un segundo se levantó y se
subió la faldita rápidamente y se volvió a sentar. Mi verga quedó entre sus
nalgas, sentía el calor de su culito en mi verga, la sola sensación casi hace
que llegase a mi orgasmo pero me contuve, me estaba oprimiendo mi verga, poco a
poco le fui colocando mis manos en sus cadera y la fui conduciendo, mi verga se
fue acomodando en su cuquita, la hice inclinar un poco para poder tener acceso a
su cuquita, la levanté un poco y le dije que acomodara mi verga en su cuquita,
ella con sus manos las metió entre sus piernas y tomó mi verga en su mano, esa
sensación no la puedo olvidar, que rico, mi sobrina tenía en su mano mi verga,
era una situación muy morbosa, por fin mi sobrina logró que mi verga estuviera
en la entrada de su cuquita, empezó a jugar con mi verga en la entradita, ella
misma recorría su cuevita con mi verga hasta que por fin mi verga quedó situada
en la entrada, yo solo tuve que empujar hacia delante y sentí que mi verga entro
un poco, con mis manos en sus cadera la fui manejando hasta que la hice sentar
bien en mi verga, ella gimió muy fuerte y llamó la atención de su mamá que se
volteo a mirar y el preguntó:
¿Que te pasa mi amor?
Nada mami, solamente que me atore con un trago
La mamá se volvió a voltear y yo me quede helado,
petrificado, mi excitación casi desaparece, pero la situación era muy morbosa,
me estaba culiando a su hija delante de ella y nadie se daba cuenta de nada. Nos
quedamos quietos por unos segundos, yo tenía mi verga dentro de mi sobrina y
ella tampoco se movía, el hecho de sentir mi verga adentro debía tenerla
ahogada, poco a poco la fui moviendo muy despacio, cada vez que la movía un poco
ella gemía silenciosamente, respiraba fuerte y jadeaba calladamente, la tenía
toda enterrada y era evidente que estaba repleta de verga, no se podía mover ni
un milímetro, yo estaba en la gloria, mi verga toda enterrada en su cuquita
caliente, duramos como diez minutos sin movernos para que ella se acostumbrara a
mi verga, poquito a poco se fue empezando a mover hacia delante, metí mi mano
otra vez hacia su cuquita que estaba ocupada por mi verga, pude tocar su cuevita
y palpe mi verga, estaba toda enterrada, no había sitio para nada más, estaba
completamente empalmada, con mis dedos empece a jugar con su pequeño clítoris y
pude mirarla a la cara, estaba transformada su cara estaba completamente
colorada y su mirada estaba perdida, se mordía el labio, estaba gozando como
nunca, sacaba la lengua y se la pasaba por los labios, hubiera querido darle un
gran beso, chuparle sus labios pero era imposible, yo no iba aguantar mucho
estaba seguro de eso, por eso no me quería mover mucho, en un momento dado mi
primo nos avisó que iba a por un camino destapado que ya íbamos a llegar, el
carro empezó a dar saltos, la carretera estaba en mal estado y yo aproveche para
tomar a mi sobrina por las cadera y hacerla subir y bajar, cada vez que subía mi
verga salía un poco y volvía a bajar y se la volvía a clavar toda, ella jadeaba
y gemía, era espectacular, el carro iba demasiado rápido y eso nos permitía
culiar a nuestras anchas, entraba y salía, yo la tomaba cada vez más rápido, la
subía y la bajaba hasta que no pude más, no aguanté más y me vine tremendamente,
tuve una corrida espectacular, no hubo tiempo de nada, mi sobrina se dio cuenta
que me estaba corriendo y ella empezó a moverse en círculos para darme placer,
mi venida fue torrencial y mi verga seguía dentro de ella, en un segundo mi
sobrina tuvo su orgasmo, se movía hacia delante y hacia atrás, inclino su cabeza
hacia atrás y se quedó quieta, habíamos tenido uno los mejores polvos de la
vida. Mi verga se fue bajando poco a poco y la levanté y se la saqué, como pude
me la guardé rápidamente y nadie vio ni sintío nada, mi sobrina descansaba en
mis piernas, exhausta, pero seguía jadeando, su respiración poco a poco fue
volviendo a la normalidad. Le brindé un trago y lo tomo apuradamente, yo también
estaba rendido, me tome un trago largo y le volví a pasar mi mano por su
cuquita, estaba llena de mi semen, le acaricie su cuquita delicadamente y ella
me miro agradecida y me dijo:
Tío, cómo fuiste capaz, me lo decía en broma.
Tu me provocaste, lo siento, le dije, ahora quiero chuparte
tu cuquita.
Ella se río y no dijo nada. Llagamos a la finca nos esperaba
una noche de rumba y licor, apenas nos bajamos del carro mi sobrina me agarró de
la mano y me dijo que la acompañara y salimos corriendo hacía la casa, en un
segundo entramos y me plantó un beso en la boca delicioso, me dijo que había
sido su mejor polvo, que lo teníamos que repetir otra vez.
Esa noche no terminó tan rápidamente, hubo más diversión a
escondidas pero esa es otra historia. Si quieren escribirme y contarme cómo les
pareció mi aventura y si tiene experiencias parecidas por favor me cuentan, mi
correo es nacho136204@yahoo.com