Naruto: Sex-no-Jutsu I(de II)

Habían pasado ya dos años desde que Sasuke se fue de la aldea
oculta de la hoja; Naruto lo había buscado desesperadamente, pero al fin acabó
admitiendo su derrota y volvió a vivir despreocupadamente. Su nuevo maestro,
Jiraya, le había estado enseñando técnicas muy poderosas, y eran éstas las que
ocupaban ahora su mente.
Por otro lado, el gran amor de Naruto seguía siendo Sakura,
que en éstos dos años se había convertido en una mujercita, que cada vez que
Naruto la veía estaba más guapa. Para ella éstos dos años habían sido muy duros,
ella amaba a Sasuke, y se culpaba por su marcha. Pero como el tiempo lo cura
todo, ahora empezaba a disfrutar de nuevo de la vida. Entrenandose para poder
retener a su amado si alguna vez lo volvía a encontrar.
Naruto acababa de volver de una misión rutinaria en el país
de la cascada, un simple trabajo de protección, pero que había estado muy bien
pagado. Ahora vagaba por Konoha con la intención de encontrar a Sakura e
invitarle a un buen plato de ramen. Mientras la buscaba andaba pensando en ella,
en cómo últimamente estaba más alegre, ya no hablaba de Sasuke, ni se ponía a
llorar cada vez que le veía. Había empezado un entrenamiento secreto con su
antiguo maestro: Kakashi, del que apenas sabía nada. Y cuando le veía le
saludaba alegremente, podía ser que empezase a fijarse en él? La verdad es que
daba igual, él la seguiría queriendo hiciese lo que hiciese, así que no le sabía
mal no ser elegido, se había acostumbrado.
Después de andar un rato por la aldea y preguntar a varias
personas por la ubicación de Sakura, decidió hacer una pequeña parada técnica
para ir al lavabo: las raciones que había comido el día anterior debían de estar
en mal estado, y parecía que Sakura había desaparecido con Kakashi para uno de
sus misteriosos entrenamientos.
Así pues, se dirigió hacia los baños públicos, así se daría
un buen baño después de hacer sus necesidades. Por el camino saludó a varios de
sus compañeros, los que no tenían misiones inminentes intentaban relajarse como
podían. Al llegar al lavabo había un cartel con el símbolo de "estropeado", pero
él no podía esperar más, así que entró con sigilo, cerrando la puerta a su
espalda y se dispuso a hacer sus necesidades. Al acabar, se dirigía ya a la
salida cuando escuchó un gemido ahogado procedente del retrete siguiente al que
él había ocupado. Podía ser que hubiesen atado a alguien allí dentro?, sacó su
kunai y se dispuso a enfrentarse a cualquier cosa... bueno, a cualquier cosa
menos a lo que se encontró dentro del baño.

La imagen le golpeó como un rayo, y es que Sakura y Kakashi
lo estaban haciendo en ese reducido espacio, ella sentada a horcajadas sobre él,
abierta de piernas y recibiendo su miembro mientras que él la cogía con una mano
y con la otra masajeaba sus pechos por encima de su ropa. Kakashi ni siquiera
reaccionó con sorpresa, y siguió bombeando en el interior de su discípula, ella
sí que reaccionó, ruborizándose aún más, y unas pequeñas lágrimas acudieron a
sus ojos, pero no hizo intención de detener la tremenda follada que parecía
estaba recibiendo.

Al pedir explicaciones sobre lo que estaba viendo, la única
respuesta que fue capaz de percibir fue algo sobre un entrenamiento, y unirse.
Realmente se olvidó de todo al oir la palabra unirse. Y es que Sakura aun no
había dicho nada, simplemente cabalgaba el miembro de Kakashi mientras gritaba
de placer, con su top abierto casi hasta el ombigo y las lágrimas de gusto
resbalando por sus ojos. Por su parte Kakashi parecía tan frío como siempre, no
daba la impresión de estar disfrutando mientras se follaba a su alumna, para él
debía ser simplemente un entrenamiento más.
Naruto segía absorto en la contempación del cuerpo de Sakura
y de el hipnotizante metesaca al que la sometía Kakashi, cuando notó unos suabes
labios rozando los suyos, al parecer Sakura había reaccionado a una orden de su
maestro, y bendita órden, porque parecía que intenataba beberse su alma a través
de la boca de Naruto, con una pasión a la que él sólo había aspirado en sueños.
Al notar esa suavidad en sus labios devolvió la pasión con todas las ganas
acumuladas durante los últimos años, junto al cariño del primer beso con la
persona a la que amas. Mientras se besaban ella había bajado las manos al
miembro de Naruto, e intentaba liberarlo mientras seguía besándole; por su parte
Kakashi había cejado en su penetración, con tal de dejar mayor libertad de
movimientos a la joven Ninja.

Naruto estaba en la gloria, se había olvidado de la presencia
del que otrora fuera su maestro, y se lanzaba a gozar con su amor platónico; sus
lenguas hacia rato que estaban fundidas, y podía notar en su boca el dulce
aliento. Cuando parecía que ese beso sería eterno, Sakura se apartó, empujó
ligeramente a Naruto y se arrodilló a sus pies, acabando de bajar su pantalón y
dejando a la vista un miembro desarrollado, que pertenecía a un hombre, y no al
adolescente que en realidad era Naruto. Sakura reaccionó con una ligera
sorpresa, pero con una sorpresa gozosa y se lanzó a devorar ese pedazo de carne
que palpitaba sólo por y para ella.
Sakura se había estado entrenando para ser una ninja médico,
así que conocía a la perdección el cuerpo humano, y como los flujos de chakra
influían en él. De ésta forma, usaba su lengua por todo el tronco, estimulando
con chakra los centros de placer de Naruto y llevándolo al cielo. Además, el
entrenamiento con Kakashi la había convertido en toda una experta en el arte de
la felación. Cosa que Naruto pudo comprobar en sus propias carnes. La lengua
recorría todo el miembro, jugando con su piel y con sus huevos, manteniendo al
máximo la erección mientras sorbía el prepucio.

Después de unos momentos de juguetear, se introdujo toda la
tranca en la boca, como si de una tragadora de espadas se tratase, sin dejar ni
un solo centímetro de carne sin introducir hasta su gargante. A continuación
empezó a mover la cabeza, imitando el movimiento del metesaca, y haciendo que
Naruto se follase su garganta.

Por su parte Kakashi había estado absorto leyendo uno de sus
libro eróticos, y ahora lo acababa de terminar. Al levantar la vista vio cómo
Naruto recibía una fantástica felación de su alumna, y cómo ésta se había
quedado en pompa justo frente a él. Así que sacó de su bolsa uno de los
juguetitos que había usado para adiestrarla, un pequeño vibrador y se lo empezó
a deslizar sobre el sexo de Sakura, provocando unos pequeños temblores de
placer, junto a un gemido ahogado.

Con la estimulación que le estaba proporcionando Kakashi,
Sakura se concentró aún más en lo que tenía entre manos; incrementando el ritmo
de la tremenda felación que le estaba haciendo a Naruto. Era tal el ritmo que
había impreso Sakura a su boca, que Naruto no pudo menos que correrse sin previo
aviso. Tan de improviso fue que antes de que Sakura se diese cuenta tenía boca
cara y pechos cubiertos de esperma.

Tras la sensacional corrida Naruto estaba en el cielo, su
miembro se había puesto flácido y Sakura estaba limpiando los restos de esperma
que habían quedado en su punta. Ni en la misión más difícil había quedado tan
agotado, no sabía si sería capaz de volver a su casa.
Pero Sakura tenía otros planes...
Hasta aquí la priemera parte de un relato que he dividido en
dos partes debido más que nada al tamaño de las imágenes, que hacen que el
archivo ocupe mucho XD. En cuanto a la siguiente parte de Todo Queda en Familia,
tardará un poquito porque la está acabando Irenia.