YA ES TEMPORADA DE TETAS
Cada año espero ansioso el calido y lluvioso otoño de mi
tierra porque es entonces cuando brotan las setas.
No lo hacen en todas partes, solo en los lugares con una
vegetación, una humedad y una orientación determinada.
Pero mientras llega el otoño, aprovecho la otra gran
temporada: la de las tetas. lo curioso es que tienen una gran similitud.
Las tetas no asoman en todas las playas, no, hay playas mas
propicias que otras y horas mas adecuadas, las playas familiares son terreno
poco propicio pero como contrapartida, las pocas que brotan son de gran calidad.
Las playas nudistas son un vergel pero el exceso de
ejemplares aminora el placer de su descubrimiento.
También la vista juega un gran papel. No todas se alzan,
orgullosas y desafiantes a la orilla del mar(o del camino); muchas intentan
ocultarse púdicamente dándonos la espalda, bajo una sombrilla o jugueteando
junto a las olas.
Lo que os digo: igual que las setas. Las menos apetitosas,
las mas ajadas y tóxicas son las que primero vemos pero a poco que nos
esforcemos irán apareciendo los más apetitosos bocados.
No importa su tamaño; las hay pequeñas pero duras y sabrosas,
las hay grandes pero firmes, oscuras, lechosas y traslucidas, estriadas y
tersas. Las hay recién brotadas pero que pese a su juventud prometen mil
placenteras sensaciones. Las hay viejas, arrugadas y con cicatrices de las
inclemencias del tiempo pasado.
Ya no se de que estoy hablando, tetas, setas, total solo
cambia una letra.