¿CÓMO CONVENZO A MI ESPOSA?
Por accidente tuve la oportunidad de encontrar esta página en
la que las personas relatan sus encuentros sexuales, ya sea realidad o ficción,
la mayoría las encuentro excitantes, sobre todo las de infidelidad. Y es que
desde hace buen tiempo tengo la obsesión por ver a mi esposa teniendo sexo con
otro, ya sea que me incluya o simplemente saber que estuvo con otro.
Mi sexualidad con ella es buena, aunque de recién casados yo
no estaba satisfecho, y es que sentía que me dejaba todo a mí, yo necesito una
mujer que haga lo suyo y se entregue totalmente en la intimidad.
Ella es blanca, nalgona, y unas tetas fabulosas, es un poco
gordita pero antojable, pues me doy cuenta de cómo la miran algunos hombres que
la ven pasar tiene ojos casi verdes, labios delgados pero cachondos, en fin, es
bonita.
Recuerdo que cuando empecé con este deseo de verla con otro,
le dije que había soñado que se la mamaba a alguien que no era yo, y fue cierto,
sí lo soñé, noté que le molestó el comentario y me hizo sentir mal cuando me
reclamó haberle dicho semejante cosa. No volví a mencionar nada, pero en mi
mente creció esa idea hasta convertirse en mi fantasía.
Imaginaba como planearlo, recuerdo que pensé en que podía
calentarla, y empezar a decirle que me gustaría verla con otro, y si de
casualidad me decía que sí aunque sea solo por complacerme escucharla, le
tomaría la palabra y yo mismo llamaría a un ex novio de ella, y de inmediato le
pasaría el teléfono para que hablara con él y sin remedio lo invitara, el
problema era que no sabía el número telefónico, y además no me atrevía a empezar
el juego.
La fantasía se ha vuelto obsesión, y para al menos imaginarla
que otro se la coje mientras me mama la verga, compré un consolador, una verga
de hule que aunque dudé en usarlo con ella, me decidí y mientras mamaba su
panocha, (le encanta que se la mame), saqué el consolador sin que se diera
cuenta, discretamente le puse lubricante sin dejar de mamarle la panocha, y
entonces la coloqué en la entrada de su rajita y despacio se la metí, pensé que
iba a reaccionar mal, que se molestaría, pero fue lo contrario, empezó a jadear
ya suspirar cachondamente, al mismo tiempo movía sus caderas casi fuera de
control, increíblemente la verga de látex entraba con facilidad en su panocha
mientras mi lengua jugaba con su clítoris. Luego me paré y puse mi verga en su
cara mientras mi mano metía el consolador en su parte, mamó mi verga ansiosa y
sus caderas no dejaban de moverse por la verga de juguete dentro de ella,
después me pidió que se lo hiciera con la boca, o sea que mamara su papaya. No
tardó en tener un orgasmo que le hizo estirarme el pelo y apretar sus piernas
contra mi cabeza, entonces escuché lo que pocas veces decía y me calenté de
más....
--¡SÍ, PAPI SÍ, YA COJEME POR FAVOR COJEMEEEE!.—sin perder
tiempo me puse sobre ella, abrió sus piernas y se la metí hasta el fondo, ella
empezó a moverse como nunca, yo mamaba sus tetas que temblaban como gelatina,
acariciaba sus muslos, piernas y nalgas, mientras me la cogía rico, me exigía
que la cogiera con fuerza...
-¡DALE DURO PAPI, COJEME DURO, LO MAS DURO QUE PUEDAS!- la
sentí perdida en la lujuria, y yo estaba feliz de verla tan caliente y feliz de
ser cogida.
Recuerdo muy bien la conversación de esa vez, me dijo que le
daba cierta pena por haberse portado así, pero que el sexo tiene el poder de
transformar la mente y hacer cosas de las que no haríamos en otras
circunstancias, le di la razón, hablamos del consolador, y le dije que si quería
me deshacía de él y dijo;
-¡NO, SI DICES QUE TE COSTÓ MUY CARO, HAY QUE
APROVECHARLO!.-la idea me gustó, y pensé que poco a poco la convencería de hacer
más cosas.
Sus nalgas siempre me han excitado, le gusta mucho la
posición de perrito, y la visión me trastorna, y por lo regular cuando vamos a
tener sexo, ella acerca sus nalgas a mí, empieza a moverse discretamente, si no
reacciono, acaricia mis pies con los suyos mientras sus nalgas se pegan más a
mí.
Con esas nalgas el deseo de cojerla analmente igual no me
dejaba en paz. Para convencerla primero tanteé el terreno, acariciaba su ano, y
cuando lo quería lamer, ella se retiraba al principio, poco a poco fui logrando
que me dejara chupar su culo, y le fue gustando cada vez más. No sabía como
pedirle que me dejara cojerla por el culo, pero era mi plan estrenar su entrada
trasera, compré un lubricante que me ayudó mucho para lograrlo. Esa vez mientras
lamía a placer su culo y mis dedos la masturbaban, usé el lubricante y empecé a
meter mis dedos uno por uno hasta llegar a tres. Ella cada vez se movía más, le
estaba gustando, me coloqué detrás de ella besando sus nalgas y espalda, coloqué
discretamente mi verga en su ano, le dije que si quería hacerlo por ahí, y
respondió que sí con un;-¡ajá!- y antes de que cambiara de idea, tomé sus
nalgas, apunté bien y poco a poco se la fui metiendo, me sentía en el paraíso
saber que al fin me cogería a mi mujer por su culo tan celosamente guardado.
Mientras entraba mi verga en su recto, en lapsos se quejaba,
me detenía para no lastimarla, y cuando sus nalgas se movían seguía yo con mi
trabajo, le pedía que se relajara, aunque recuerdo que no me fue muy difícil
entrar, es decir, no encontré mucha resistencia. Cuando mi verga estaba
totalmente en su interior, nos quedamos quietos, ella notó que no seguía y
empezó a mover su trasero frente a mí, estaba gozando la cogida, gemía y jadeaba
como pocas veces, estiraba su pelo suavemente, pasaba mis manos por su tez
blanca, su espalda y sus nalgas se apreciaban a pesar de la oscuridad. Se me
ocurrió pasar mi mano por debajo de ella y manipular su clítoris, entonces ella
perdió todo control y sus movimientos aumentaron, luego quité mi mano, me retiré
un poco para apreciar esa visión que tengo en mente siempre; sus nalgas
ensartadas en mi palo, pero ella me exigió que siguiera masturbándola, la
complací y de nuevo enloqueció, sus nalgas chocaban contra mi verga
furiosamente, con su culo la aprisionaba lo más que podía, sin dejar de girar
sus nalgas y gritar;
-¡SI, ASÍ, ASÍ, ASÍ, AY MI AMOR QUE RICO AHHH!.- mi mano
sintió la contracción de su vagina, se estaba viniendo como nunca, me quitó la
mano de su parte y me agarré de sus nalgas para arremeter con fuerzas, su culo
ya estaba bien dilatado y permitía que mi verga entrara y saliera sin mayor
problema, se agachó y tapo su boca con la almohada dejando que yo la llenara de
semen, ni siquiera le pregunté si quería que me viniera adentro, me vacié en su
culo, y fue tanto la venida que hasta los huevos me dolieron. Nos quedamos así
pegados, la iba a sacar pero me pidió que la dejara un momento. Ella misma me
retiró y de inmediato se fue al baño, escuché la regadera y yo sin ganas de
levantarme, recordaba sus tremendas nalgas ensartadas en mi miembro.
Olvidaba decirles que el consolador lo compré mucho después
de cojerla por el culo, pero nunca se lo he metido por ahí. De hecho, ya no lo
tenemos, pues empezó a romperse quizá por el uso. Y es que apenas empezábamos a
coger, y preguntaba por el consolador, yo a veces lo tenía listo, a veces se me
olvidaba.
Yo mismo extrañaba cojerla sin el consolador, una ocasión le
pregunté si quería uno más grande, como que no quería responder, insistí hasta
que contestó que la sorprendiera, entonces compré una verga de juguete más
grande, color piel, y creo que lo goza más.
A mi mujer también le gusta que mame su panocha y la
masturbe, mientras uno o dos de mis dedos juegan en su culo, eso la hace gozar,
y por lo general, es así como se viene.
Recuerdo que casi recién casados, renté una película tres x
para excitarnos, pero ella parecía molesta, me dijo que sentía que yo imaginaba
coger con la actriz, no volví a hacerlo. Pero por azares del destino, entré al
negocio de la distribución de videos, y ese tipo de películas abundaban,
entonces cuando ella quería tener sexo, por lo general los fines de semana, me
pedía que llevara una "matona", así se refiere al material pornográfico. Y me
excita la idea de que vea éstas películas y se masturbe, pero según ella, nunca
lo hace sin mí. Me gustaría sorprenderla con el consolador ensartado, o al menos
acariciarse mientras mira una película. Y cuando vemos una previamente, la dejo
un momento sola, mientras yo me preparo, tratando de tardarme más, me caliento
cuando toco su vagina y está muy mojada, pienso que quisiera estar como las
chicas, o que se le antoja la verga de los hombres que aparecen en el video.
Pero mi fantasía crece cada vez más, saber que a mi mujer le
encante la verga me pone a mil, tanto que mientras me la cojo, le insisto, le
hablo cosas calientes, antes me frustraba por no decirle "puta", se lo decía
solo cuando estaba solo masturbándome, pero en su cara nunca. Y cuando una vez
le pregunté si le gustaba que le dijera cosas, me dijo que sí;
--¡SI MI AMOR, ME GUSTA SI TE GUSTA A SÍ!.- sentía que solo
me complacía.
-¡QUE TE GUSTA QUE TE DIGA!.-
-¡LO QUE TU QUIERAS PAPI, DIME LO QUE SIENTAS!.-
-¿DE VERDAD QUIERES QUE TE DIGA?.-
-¡SI, DIME LO QUE QUIERAS!.-
-¡MAMI, COJES RIQUÍSIMO, COJES COMO UNA "PUTA"!.-
-¿TE GUSTA QUE COJA COMO UNA PUTA?.-
-¡SI, ME ENCANTA QUE SEAS UNA PUTA!.-
-¡SI PAPI, SOY UNA PUTA SI QUIERES SOY TU PUTA!.-
-¡SIII, MI PUTA, LA PUTA MÁS RICA Y COJELONA, MI PUTAAAA!.- y
ya no pude, saqué mi verga para vaciarme en su vientre mientras ella jadeaba de
placer...
-¡AY, PAPI, ASÍ, VENTE MI AMOR DÁMELA TODA, ASÍ MI VIDA
ASÍ!.-
-¡AHH, AHH, SÍ, AH!.-
-¿TE GUSTA PAPI, DIME SI TE GUSTA?.-
-¡ME ENCANTÓ MAMITA!, ¡UFF!, ¡QUE RICO COJES!.-
Desde esa vez, mientras me la mama, o me la cojo, le digo
"putita". En un momento de locura mientras estaba arriba de mí, con sus nalgas
en mi estómago metiéndosela por la panocha, me estaba volviendo loco la visión
de su trasero moviéndose para allá y para acá, recordé uno de los relatos que
leí en esta página cuando alguien le dice a su amante "la reina de las putas",
se me ocurrió decirle así;
-¡AY MAMITA, QUE NALGAS, LAS MÁS RICAS!.-
-¿TE GUSTA ASÍ PAPI, VERDAD?, ¡SÉ QUE TE GUSTA VER MIS
NALGAS!.-
-¡SI PUTITA ME ENCANTAS ASÍ, Y ASÍ ME PARECES "LA REINA DE
LAS PUTAS", SENTADA EN SU TRONO, ESTO ES COJER!.-
-¡SÍ MI AMOR SIII!.- decía mientras sus manos apretaban mis
piernas, señal de que se venía, sus nalgas giraron más rápido y...
--¡AH, AH, ME VENGO PUTITA MÍA, ME VENGOOOO!.- retiró un poco
sus nalgas para poder sacarla, mi leche cayó en sus redondéces mientras mi mano
pasaba por su panocha, sentí que quería quitarla, eso me hizo saber que
efectivamente, se había venido.
Me llamó mucho la atención un relato publicado en estas
páginas, en los que una mujer, le llama a "Juan" a su consolador, quizá es un
nombre común, y por eso en un momento de placer le pregunté a mi esposa si
quería que sacara a "Juan", se quedó sorprendida y le expliqué que hablaba del
consolador, se rió porque hasta nombre le había puesto, y es que acababa de leer
ese relato, y así llamamos a nuestro amigo de látex.
Con la ayuda de "Juan", cumplo a medias mi fantasía, pero
algo es algo, y es que le digo que me gusta ver como su panocha se traga
semejante grosor y longitud de verga, y aprovecho para hacerle ver mi deseo, mi
fantasía sexual.
Hace apenas unos días; mientras "Juan", entraba en su raja,
me retiré un poco sin dejar de meter el consolador, quería verla gozar, y le
hice ver que me excitaba verla así.
--¿TE GUSTA ASÍ PAPI, TE GUSTA LO QUE VES?.-
-¡ME GUSTA MAMI, ME GUSTA VERTE GOZAR CON OTRA VERGA!.-
-¡LA TUYA ESTÁ MÁS RICA AMOR!.-
-¡PERO ÉSTA ES MÁS GRANDE Y SE NOTA QUE LO GOZAS!.- me puse
frente a ella para que mamara mi verga, sus caderas no dejaban de moverse con
"Juan" adentro mientras su lengua y labios, pasaban por mis huevos afeitado como
le gusta, mi verga no podía contener el líquido pre seminal provocado por la
excitación, la tomé desde su base y apreté hacia la cabeza para sacar más
líquido que ella gustosa se traga sin dejar de arañar mis huevos.
-¡AH MAMITA, ME IMAGINO QUE OTRO TE COJE MIENTRAS ME LA
MAMAS!.- ella respondía con gemidos cachondos, su boca estaba ocupada con mi
verga.
Se me ocurrió poner almohadas y acostarme para que siguiera
mamando mi verga, pero ahora ella empinada, le dije que moviera sus nalgas;
-¡MUÉVELAS MAMI, MUÉVELAS, COMO SI ALGUIEN ESTUVIERA DETRÁS
DE TI, COJIÉNDOTE!.- empezó a moverlas sin dejar de mamar.
-¿ASÍ PAPI, ASÍ TE GUSTA?.-
-¡LO IMPORTANTE ES QUE A TI TE GUSTE PUTITA!, ¿TE GUSTA?.-
-¡QUIERO QUE TE GUSTE A TI, QUIERO COMPLACERTE!.-
-¡ANTES QUE COMPLACERME, DEBE GUSTARTE, DIME!. ¿TE GUSTARÍA
QUE OTRO ESTUVIERA EN ESTE MOMENTO DETRÁS DE TI?.- no contestó nada, a pesar de
la insistencia, se quitó y me pidió que se la mamara, metí de nuevo el
consolador y mis labios frotaron su clítoris, mientras uno de mis dedos entraban
en su culo lleno de jugos vaginales, gemía, jadeaba, se movía desesperadamente
hasta que un orgasmo invadió su ser, se quitó el consolador y me pedía que la
cogiera con fuerza.
-¡AGHH, ASÍ PAPI, LA TUYA ES MÁS RICA AMOR COJÉEME
FUERTE!.-yo no estaba dispuesto a quitar el dedo del renglón;
--¿TE GUSTA ASÍ PUTITA, VERDAD QUE TE ENCANTA LA VERGA?.-
-¡SI PAPI, ME ENCANTA "TU VERGA" ES LA MEJOR!.-
-¿CÓMO SABES QUE ES LA MEJOR SI SOLO YO TE HE COJIDO?, O HAS
PROBADO OTRA VERGA?.-
-¿QUIERES ESO PAPI, QUIERES QUE OTRO ME COJA!.- no sabía que
responder, me dio temor afirmarlo, pero me armé de valor.
-¡SI MAMI, ME ENCANTARÍA QUE OTRO TE COJIERA!.-
-¿QUIÉN QUIERES QUE ME COJA?.-
-¡NO SÉ, ALGUIEN QUE TE GUSTE!, ¿QUIÉN TE GUSTARÍA?.-
-¡NO, DIME TÚ QUIEN QUIERES QUE ME COJA!.- empecé a mencionar
conocidos, primero al esposo de una de sus amigas, de inmediato respondió que
no, luego a otro que supongo es un galán, de nuevo un "no", le dije que en una
fiesta noté a alguien que nos habían presentado, le miraba insistentemente el
trasero, de nuevo "no". Entonces le mencioné a su ex novio;-
-¿QUIERES QUE SEA ÉL?.-
-¡SI, QUIERO QUE TE ÉL TE COJA!, ¿TU QUIERES?.-
-¡SI PAPI, SI QUE SEA ÉL!.- para aumentar la calentura me
quité y le metí el consolador, ella protestó pero se calmó cuando le dije;
-¡IMAGÍNATELO, IMAGINA QUE ES SU VERGA LA QUE TE COJE!.-
-¡AH, SÍ QUE RICO!.-decía moviendo sus caderas.
-¿TE GUSTA COMO TE COJE MAMITA?, ¿COJE RICO?.-
-¡OH, SÍ, COJE SABROSO!.-
-¿QUIÉN TE ESTÁ COJIENDO MAMITA?.-
-¡AH, LUIS, ME ESTÁ COJIENDO LUIS, OH PAPI, QUE RICO ME
COJES!.-
-¿LO ESTAS GOZANDO?, ¿TE GUSTA COMO TE COJE?, ¡DÍSELO!,.-
-¡OH SÍ PAPI, QUE RICO ME COJES AHH, AHH!.-aumentó sus
movimientos y explotó como pocas veces, luego sacó el consolador y me monté en
ella, su panocha estaba muy relajada, mi verga entraba en el enorme agujero que
había dejado el "amigo Juan".
-¡OH SÍ PAPI, DAME TU VERGA, COJÉEME DUROOO!.-
-¿TE GUSTÓ LO QUE IMAGINASTE?.-
-¡SI PAPI, MUCHO!.-
-DIME UNA COSA, ¿NUNCA TE COJIÓ?.-
-¡NO PAPI, SOLO TÚ ME HAS COJIDO!.-
-¿NI SIQUIERA SE LA MAMASTE O LO MASTURBASTE?.-
-¡NOOOO, ERA MI NOVIO DE MANITA SUDADA!.- quizá me ha mentido
en eso, pero no me hubiera molestado en absoluto escuchar que al menos se daban
buenos calentones.
Seguí con el juego, preguntándole si le había gustado como se
la cojió, ella afirmó diciendo;
-¡SÍ, COJE DELICIOSO, MUY RICOOOOO!.- Yo no soporté y la puse
en cuatro, mientras me la cogía por la panocha metía uno o dos dedos en su culo
ardiente, hasta que mi necesidad de expulsar la leche me obligó a sacarla y
llenarle las nalgas y espalda de mi esperma, quedando muy agotado.
Ya en la calma, hablamos un poco al respecto aunque no
abiertamente, me dijo que no le metiera cosas en la cabeza, pues si viera a su
ex, lo imaginaría desnudo, (no dijo que cojiéndosela), que no le había gustado
la idea de que le mencionara al esposo de su amiga, pues pensó que yo podía
desearla a ella, (a su amiga, que está buenísima). Y no niego que le he
imaginado.
Creo que ella tiene la idea de que mi fantasía es que su ex
se la coja, pero no es así, no me importa quien sea, siempre y cuando a ella le
guste y que lo deseé. Me gustaría que sucediera pero no solo por complacerme,
sino porque ella también tenga ganas de experimentar.
En este relato les he explicado mi fantasía y mis pocos
avances para convencerla, luego les platicaré más experiencias con ella, por lo
pronto me gustaría que me escribieran y opinaran mujeres y hombres, que me digan
si ustedes desde su punto de vista, si creen que llegue a realizar mi fantasía,
y si pueden alguna idea o sugerencia para llevarla a cabo y acelerar el proceso.
No sé como reaccionaría mi mujer si supiera de éste escrito,
pero deseaba hacerlo, me da la idea de que se la imaginan cojiendo. En fin,
espero y les guste, ¡chao!.