ANATOMÍA DE UN TRÁMITE DE DIVORCIO
La primera consulta:
Había tratado de arreglarse un poco, pero se notaba en su
rostro los estragos del proceso interior que sufría, los pómulos irritados, los
ojos un poco hinchados de tanto llorar, y ese rictus característico que da la
amargura en su cara., sin embargo era bonita, se notaba, buen cuerpo, con un
poco de imaginación se la podía ver en algún momento de esplendor.
Me expuso el problema, una historia de un amor que acabó mal,
incomunicación, perdida del afecto, huida del amor.... infidelidad, lo que había
comenzado como una pasión se había transformado en resentimiento, apatía, dos
desconocidos que seguían compartiendo la vida, luego la explosión inevitable, la
separación.
Cuando se está en ese estado, es difícil disimularlo, aún
mediando empeño en hacerlo, es imposible, incluso en la elección de la ropa, el
peinado, el maquillaje, todo contribuía a agrandar el desastre.
Una historia común, como las cientos que había visto desde el
comienzo de la profesión, nada extraño, todo previsible y reiterado en otros
casos, la crisis de la mediana edad, el ver como se va la juventud, los deseos
insatisfechos, las asignaturas pendientes.. el ver como la vida no era como la
habían soñado, la convivencia, los hijos que llegaron, lo difícil de ganarse la
vida, de pagar gastos, .la rutina, la perdida del deseo de uno por el otro, lo
opaco.
Y repentinamente aparece un tercero (tercera en este caso),
que revive las cenizas de la pasión olvidada, lo nuevo, el gusto al pecado, y
otra familia que se cae irremediablemente, intentos de volver a empezar,
fracaso, decisión tomada en una noche en blanco… consulta a un abogado. Y aquí
estaba……. en el primer paso.
Primer trámite:
Citación al marido: una carta del estudio lo cita para
mantener las primeras conversaciones, este designa a un profesional de su
confianza, que establece los primeros contactos por vía telefónica, se llega a
un acuerdo, que engloba lo económico (alimentos para los niños), lo patrimonial,
(quien se queda con que,) el régimen de tenencia de los niños, las visitas del
padre, lo que sucede en los fines de semana, las fiestas, las vacaciones etc.
Durante este periodo, ella comienza un cambio notorio, había
tomado la decisión, nuevamente está en mercado, en vidriera, cambio de peinado,
ropa más provocativa, maquillaje cuidado, quizás el comienzo de un régimen para
volver a tener el mismo peso que durante el noviazgo, las visitas al estudio
toman otro cariz, busca en el abogado la experiencia, lo comienza a ver con ojos
distintos, después de todo es un ejemplar masculino que está a su alcance, para
colmo el que defiende sus intereses, está de su lado..
Eso se veía nítido en su forma de inclinarse sobre el
escritorio, mostrando la mayor cantidad de escote posible, quizás lo hacía en
forma inconsciente, tratando de demostrar que allí estaba , que era aún
apetecible, que podía desatar pasiones, que podía lograr la excitación de un
hombre
Esta circunstancia es parecida esto a el enganche que se da
inevitablemente entre paciente y psicólogo, quizás en el abogado sucede mucho
antes (lógicamente tiene que ver el tipo de abogado actuante, su edad y forma de
ser), pero es bastante común que suceda.
La Primera audiencia
Llega la primera audiencia de conciliación, las dos partes se
deben presentar con sus abogados ante el juez que indaga las causas de la
separación y trata de llegar a una reconciliación,
El verdadero drama está en el pasillo del tribunal, ella
pegada a mi lado, tratando de hablar de cosas intrascendentes y mostrar
indiferencia, aplicando al máximo las dotes de seducción, con dos propósitos,
una para demostrarle a su marido que es lo que se está perdiendo, y otra para
sentirse realmente apoyada en su abogado, para que exceda lo meramente
profesional, lo trata de involucrar en forma más íntima.
Después de la audiencia, es inevitable ir a tomar un café, y
allí la conversación es más intimista, y surgen las primeras confesiones a nivel
sexual. (Antes las hubo, pero de una forma mas general, sin entrar en detalles.)
En espera de la segunda y última audiencia, se suceden
llamadas telefónicas, en las que aumenta el nivel de confianza, incluso llama ya
sin disimular que se trata de preguntar sobre su divorcio, es más personal,
busca contención y apoyo.
La Segunda Audiencia:
En realidad es de mero trámite, solo declaran que no existió
reconciliación, y queda el expediente para sentencia, en realidad es lo
definitivo, es cortar con el último lazo que tenía con quien había compartido su
vida.
Salimos del tribunal, y su mano busca la mía, café obligado,
y luego con miradas, se sabe que se va a hacer.
Ingresamos en el hotel,, besos ya en la habitación, va al
baño, la espero en la cama, no me atrevo aún a desvestirme.
Sale vestida solo con una pequeña bata, estoy sentado en la
cama, se desata el lazo, y exhibe su cuerpo, y comienza una carrera para sacarme
la ropa en la forma más rápida posible.
Mis manos y boca recorren su cuerpo, siento un
estremecimiento en ella, no está acostumbrada a que otro la toque, nos
revolcamos en la cama, nos exploramos, y cuando al fin la penetro, con un grito
dice….
¡¡¡¡ Ves hijo de puta, me están cogiendo!!!!!
Navegante