CAPITULO I
Curiosidad Satisfecha
Hola, me llamo Carolina, pero todos me dicen Carol o Carola
que me gusta más, y hace poco descubrí esta pagina y su contenido me ha quitado
un gran peso de encima, por algún tiempo pensé que mi vida sexual era algo
anormal, ya que mis gustos yo no los consideraba normales.
Después de tanto leer en esta espectacular página, tomé la
decisión de desahogarme y gritar a vox populi aquello que tanto me gusta y es el
común de esta pagina, "El Sexo".
Ustedes dirán ¿que hay de anormal en el sexo?, bueno a lo
mejor dramaticé un poco, pero pensaba que mis gustos y experiencias no eran los
que "normalmente" una chica como yo tiene, hechos que iré describiendo poco a
poco.
Tengo 22 años, soy blanca, pelo castaño claro, mido 1.54, soy
bastante delgada, y no es por que sea yo, pero tengo un cuerpito de infarto,
tengo un pompis completamente redondo y es mi gancho, unos senos bastante
pequeños, apenas llenan las copas A, cinturita pequeña y ni un gramo de grasa,
no hago ejercicio, me gusta caminar mucho y correr bicicleta, pero no lo hago
por ejercitarme si no por hobbie, nunca he hecho dieta, como lo que quiera y no
engordo, soy la envidia de mi hermana, mis primas, amigas y compañeras de
clases, tengo grandes ojos, marrones claros, pero como mujer coqueta que soy,
uso lentes de contactos azules o verdes, dependiendo de la ocasión, mis labios
son normales, más bien un poco gorditos y boca pequeña, cara cuadrada, quijada
marcada y nariz fina, no soy bella no me considero así, pero sé aprovechar lo
que tengo.
Soy la más pequeña de la familia y no solo en edad, jejeje…
en casa somos 5, mis padres: Pablo y Carmen y tienen 60 y 58 respectivamente, mi
hermano Pablo, que es 10 años mayor que yo, y Claudia, que me lleva 5 años.
Todo empezó hace aproximadamente 10 años, mi desarrollo
empezó un poco tarde, así que estaba en plena explosión hormonal, y algunos
cambios se hicieron presente, uno de ellos fueron mis pezones, ellos estaban más
sensibles y habían empezado a crecer, un día bañándome descubrí que el roce con
el jabón de avena era fascinante y pasaba horas en el baño gastando jabón, como
consecuencia conseguía irritarlos y quedaban más sensibles aun, luego de eso no
soportaba tener puestas las franelas que en ese tiempo usaba, solo podía
soportar mis pijamas de seda o dormía con el torso desnudo, sintiendo como el
frío los ponía duro, solo entonces lograba acariciarlos por encima de la tela de
seda, hasta que me quedaba dormida.
Poco tiempo después de tanto acariciármelos empecé a sentir
cosquilleos entre las piernas, pero en ese entonces tenía falsas creencias sobre
tocarme allí abajo, inculcadas por mi madre por supuesto, así que no me tocaba,
pese a sentir mucha curiosidad, solo me tocaba cuando me bañaba o iba al baño a
hacer mis necesidades, solo por limpieza, la creencia de que era cochino tocarse
era muy fuerte. Allí también habían cambios, una fina vellosidad se hizo
presente y eso me llenaba de mucha expectativa, así de pequeña me imaginaba mis
partes pobladas de pelos como la de mi hermana o de mamá.
Entonces por algún tiempo mis pezones eran mi obsesión, y
soñaba con que se hicieran grandes como los de mi madre o mi hermana, los de
ellas eran los únicos que recordaba haber visto en esa época, por que los que
había visto eran los pechos planos como los míos de algunas primas, así que no
perdía oportunidad para verlos en detalles cada vez que podía, seguía a mi
hermana por toda la casa, incluso me metía al baño cuando se iba a bañar, pero
por mala suerte la puerta de la ducha no era completamente transparente así que
solo la podía ver cuando sacaba la mano y tomaba la toalla y se secaba, igual
pasaba con mamá, quien era más recatada en cuanto a mi presencia y siempre me
recriminaba cuando la miraba mucho. En ese entonces los hombres de la casa eran
nulos para mí.
En el colegio aun no se hablaba de sexo, cuando mucho de las
novelas y los sueños de casarse con cual galán de telenovela y príncipe azul,
tener una boda hermosa y el vestido con la cola más larga y espectacular, así
que de allí nunca se habló nada de sexo, ni de besos con chicos, pues era el
colegio, aun entonces jugaba con muñecas, casitas, cocinitas, etc. Cosas típicas
de la edad, en ese tiempo no había visto nunca una revista o película donde
aparecieran mujeres desnudas y mucho menos hombres, por ellos no sentía ninguna
curiosidad alguna, aun no.
Mi curiosidad crecía y mis pezones también, poco a poco, pero
iban creciendo, ya eran un bultito irreverente que fácilmente se marcaban sobre
la ropa, mis senos aun no habían empezado a crecer y mis pequeños botoncitos si,
a mi madre esto le preocupaba, por que no se debían notar y me hacía usar
cotillas para ocultarlos, pero siempre que podía me los acariciaba y pellizcaba
suavemente para acelerar su erección, más de una vez ella me regañó fuertemente
al sorprenderme acariciándomelos, entonces lo hacía a escondidas.
Un día pensando en como ver a mi hermana por más tiempo y
completamente desnuda, se me ocurrió esconderme debajo de su cama o en el
closet, y esperar a que terminara de bañarse, para verla vestirse o echarse
crema, cosa que sabía se echaba en todo el cuerpo, mi hermana tenía 17 años, y
era un poco gruesa, más no gorda, gordo era mi hermano Pablo, Clau tenía tetas
grandes, usaba sostenes 34c y unos pezones grandes y rosados, tenía muslos
gruesos, espalda ancha y un culo grande y redondo, aun así, tenía muy buena
forma ya que hacía mucho deporte, estaba en Karate y también en natación.
Ese día pasé toda la tarde esperando a que se metiera a
bañar, para entrar en su cuarto y no lo hizo si no hasta casi las 7 de la noche.
Apenas la vi entrar al baño, corrí a su habitación a
esconderme, lo primero que se me ocurrió fue el closet ya que desde allí podía
ver todo el cuarto, pero había una problema, las 4 puertas del closet tienen
espejos no eran como los de mi cuarto que son de romanilla, los de ellas también
lo eran, pero estaban cubierto por espejos, podía dejar una puerta entre
abierta, pero seguro ella abriría las del único lado donde me podía meter, las
otras puertas estaban ocupadas por gavetas y muebles de zapatos y allí no cabía,
así que no me quedó más remedio que meterme bajo la cama, por suerte el piso de
los cuartos están cubiertos de alfombras por completo.
Lo bueno es que su cama tenía un ruffle bordado con muchos
huequitos y por allí podía ver tranquilamente a Clau sin que ella me pudiera ver
a mí, a menos que se propusiera a buscar algo bajo la cama, con la suerte de que
debajo de la cama no había nada.
La espera se hizo eterna, hasta que ella llegó envuelta en su
toalla y otra a modo de turbante en la cabeza, ella fue directo a su peinadora y
se sentó frente a el espejo, tomó un pote de crema humectante y empezó a
colocarlas en sus piernas, ella me daba la espalda en ese momento y mientras lo
hacía, su toalla se soltó cayendo hasta sus caderas, por mala suerte solo veía
su espalda, miré a los espejos del closet, pero no podía ver nada tampoco,
sentía que el plan no iba a dar resultado y me sentía frustrada.
Luego de terminar con sus piernas, procedió a colocar crema
en sus brazos, solo así pude ver sus senos en los espejos del closet, me
emocioné mucho de verdad, no sé que esperaba, pero verlos libres, grandes,
abombados y con ese pezón rosado que tanto me costaba verlos en otros momentos,
cuando terminó ella se levantó dejando la toalla en la banqueta fue hasta un
reproductor que tenía en una repisa y puso a sonar la radio, cuando fue de
regreso a la banqueta se sentó de espaldas al espejo y girando su torso tomó la
crema y colocó abundante en sus manos.
Al hacer esto dejó expuesta ante mi su "cosa" nunca había
visto una tan expuesta lo más que había podido ver era la maraña de pelos de
ella y la de mi mamá, pero ver la hendidura y los pocos pelos que ella allí
tenía me dejaron boqui abierta, arriba de su línea tenía bastantes pelos oscuros
por cierto, y lo que más me llamó la atención fueron los dos pliegues que
sobresalían abiertos y algo arrugados de su hendidura central, nunca pensé que
eso fuera así, es más, nunca me los imaginé de alguna otra manera, tenía una
vaga idea con la mía pero era por puro tacto rápido con el jabón en la ducha.
Dirigí mi mirada a sus senos y allí los tenía de frente, sus
rosadas y grandes aureolas eran hermosas ella dejó caer de sus manos un poco de
crema sobre sus senos y procedió a colocar el resto en su abdomen y allí empezó
a esparcir la crema, y fue subiendo hasta sus senos.
Sentía que me había ganado un premio, ella se estaba sobando
las grandes tetas con sus manos y parecía dedicarle especial atención a sus
pezones y aureolas, las apretujaba de una manera que nunca me había imaginado al
hacerlo yo con las mías, lo hacía con una deleite que contagiaba a hacerlo, así
que giré sobre mi eje y metí mis manos bajo mi franela y la empecé a imitar,
acariciándome los inexistentes senos hacía los pezones para terminar
apretándolos entre mis dedos.
Nuevamente y más fuerte sentí el cosquilleo en mi sexo, eso
me intrigó mucho más, además estaba embelezada con las clases mamarias que me
daba mi hermana.
Ella empezó a bajar una de sus manos a sus partes bajas, y
empezó a acariciar la zona donde estaban los pelos, eso me llamó mucho la
atención y centré mi atención en ello.
Justo cuando estaba a punto de ir más abajo donde estaba su
raja, mi mama empezó a llamar a todos en el comedor que la cena estaba lista,
ella se paró y fue al closet y sacó una pantaleta y se la colocó, cuando se
agachó pude ver su ano, eso también me llamó mucho la atención, tenía el culo
oscuro, mucho más que la piel de sus nalgas y rodeado de finos pelos oscuros.
Luego abrió el closet donde se suponía iba a estar yo y sacó
una bata china se la puso y salió del cuarto con el turbante aun puesto, yo salí
justo después de ella al comedor.
Durante la cena no dejaba de mirarla a ella y a sus senos
colgando debajo de la bata, ella en algún momento se dio cuenta y me miraba con
expresión de que tenía ella o que me pasaba, pero no dijo nada.
Cuando terminamos de comer, entró a mi cuarto y me preguntó
que tenía, por que la miraba en la cena insistentemente, yo le dije que solo
miraba lo linda que era, eso pareció satisfacerla mucho, sonrió me dio un besito
en la frente y agradeciéndome se fue.
Esa noche las imágenes del cuarto ocupaban toda mi atención,
luego de bañarme por que me sentía sucia por lo flujos que esa noche produje,
cosa que me llamó la atención, nunca había producido "eso" ese día y me sentí
pegajosa y sucia, luego de bañarme y además de acariciarme los pequeños botones
y ponerlos rojos, la comezón entre mis piernas se hacía más fuerte, varias veces
intenté tocarme pero no podía, pensar que era algo sucio aun era muy fuerte y
pudo más que yo en ese momento.
Pasaron varias semanas y solo pude espiar a mi hermana unas
pocas veces más, pero no vi que hiciera algo distinto a echarse crema, ahora
quería ver si se tocaba sus partes bajas pero no, entonces poco a poco dejé de
interesarme aunque estaba pendiente de sus movimientos.
Entonces se me ocurrió algo nuevo, la cuestión de lo sucio se
podía solucionar en el baño mientras me bañaba, podía lavar bien mis partes,
tocarme y luego lavarme nuevamente, así que me metí a bañar.
Fue el mejor baño que me había dado en mi vida, tocarme fue
algo increíble, mejor que acariciar mis pequeños botones, no sabia que hacer,
pero supe que el roce de mi dedo sobre un botoncito que se ponía duro era
increíble, y allí centraba toda mi atención.
A partir de ese día mis baños eran un ritual para mí, pasaba
cerca de 45 minutos o una hora en el baño y siempre mi mamá me sacaba de mi
trance.
Días después un jueves estaba en casa estudiando, mi madre
había salido como siempre lo hacía ese día, así que estaba sola en casa, y mi
hermana llegó del liceo con unas amigas, en una actitud algo sospechosa, en plan
de silencio y no sé por que, pero andaban intrigantes. unas risitas aquí otras
allá. Antes de que fueran al cuarto entré al baño que está justo enfrente de su
habitación y pegué la oreja a la puerta a esperar a que entraran a su cuarto.
Pude escuchar claramente cuando metieron el seguro luego de
haber cerrado la puerta, mi mamá no llegaria si no hasta las 6, así que salí del
baño y me dispuse a pegar la oreja de su puerta, escuché claramente que una
dijo, "apúrate ponla para verla ya que no tenemos mucho tiempo", instintivamente
bajé a la sala y vi que el VHS no estaba en su sitio, regresé rápidamente y ya
no escuchaba nada, solo murmullos… luego risas y más murmullos, a veces decían
entre otras cosas como: "que asco" "que asqueroso" "eso se ve bien rico" "yiak"
"jajaja" "que grande" "es inmensa" "eso debe doler mucho", esto último me dejó
más intrigada.
Luego de un rato de escuchar más de lo mismo, escuché a mi
madre que llegaba, había llegado más temprano que nunca, así que me fui a la
sala a seguir estudiando, pero con ideas en mi cabecita tratando de descifrar
que hacían en el cuarto.
Cuando salieron del cuarto, llevaron el VHS a la sala y lo
instalaron de nuevo, estaban un poco agitadas y apuradas por irse y hablaron
bajito antes de salir, mi hermana se metió de inmediato al baño, quise meterme
al cuarto, pero mi madre me mandó a hacer unas cosas y realmente me dejó
molesta.
Al siguiente día me tenía que sacar el clavo, así que apenas
llegué de clases, fui al cuarto de mi hermana a buscar lo que posiblemente
habían dejado.
Busqué por todo el cuarto y no encontré nada, tenía como
media hora buscando minuciosamente y dejando todo como estaba, cuando estaba a
punto de irme escuché como mi hermana venía por el pasillo, que había llegado
temprano, los viernes sala más temprano de clases, así que sin pensarlo me lancé
al piso y me metí bajo la cama.
A los pocos segundos entró ella y dejó su bolso al pie de la
cama y salió nuevamente, con rapidez revisé su bolso mientras volvía y nada
tampoco allí, ella llegó de inmediato con el VHS debajo del brazo, mi sonrisa
fue inmediata.
Colocó el VHS sobre el tv y cerró la puerta, conectó los
cables, fue al closet y se quitó la ropa, solo se puso un short de diario y una
franela, luego se dirigió a la cama y casi pego un brinco cuando levantó el
colchón, mi oscura cueva se ilumino repentinamente, me quedé petrificada, luego
ella soltó el colchón y nada, por un momento pensé que me iba a sacar por los
cabellos, pero mi sorpresa fue mayor cuando se dirigió al VHS y colocó la cinta,
o sea no sé había dado cuenta que yo estaba bajo la cama, los espacios que
quedan entre las tablas son suficientemente grandes y me pudo haber visto,
quizás solo levantó el colchón y metió la mano en el sitio donde sabía estaba la
cinta, pensé que por el apuro no sé había dado cuenta, y ahora ya sabía donde
escondía la cinta.
Ella encendió el tv y el VHS metió la cinta apretó el botón
de play y volvió a la cama, yo me asusté y debo suponer que ella también, por
que apenas apareció la imagen, los gritos de las mismas se escucharon
fuertemente en el tv, ella pegó un brinco y corrió a bajarle volumen al tv.
La imagen en el tv era un close up de una penetración anal,
un gran pene entraba y salía de la parte posterior de una tipa que brincaba como
loca sobre el hombre, el tipo era Ron Jeremy, lo leí luego en los créditos en
ese entonces y ahora lo conozco muy bien, digamos que me volví un poco fanática
de él.
Primera vez en mi vida que veía eso, ni a mi padre lo
recordaba desnudo, mucho menos a mi hermano, estaba absorta en la imagen, no
sabía lo que los hombres tenía entre las piernas, bueno, tenía una vaga idea de
algún momento de mi infancia, había visto a mi hermano y a un primito, y me
imaginaba el pene de los hombres igual al de mis familiares hombres, pero solo
un poquito más grande con cuerito y todo, nunca me pasó por la mente un miembro
alargado, venoso, con una gran cabeza y mucho menos las bolas llenas de pelos,
como lo que estaba viendo en la tv.
La cara de gozo de la tipa hizo mojarme de inmediato, sentí
mi corazón latir rápidamente y respirar más profundamente, eso entraba y salía
con velocidad detrás de ella, cambiaron posición dos veces sin dejar de
sacárselo de atrás, y cuando lo sacó el actor lo sacudió varias veces por todo
lo largo del miembro y luego la baño en un liquido blanco y espeso por toda la
cara, por un instante me pareció lo más asqueroso del mundo, pero ver la cara de
gozo y disfrute de la tipa y como se tomaba "eso", me hizo dudar de que "eso" no
sabía mal y ni muchos menos que fuera asqueroso.
Solo entonces me percaté de un ruidito rítmico encima de mi,
me voltee por un momento y coloqué la mano sobre el colchón desnudo y pude
sentir un movimiento leve y rítmico, no podía imaginarme que era, giré
nuevamente buscando con mi vista los espejos del cuarto y el espejo de una de
las puertas semi-abierta me mostraba las piernas de mi hermana recogidas con las
rodillas elevadas y ligeramente abiertas, pero solo me mostraban la mitad del
muslo.
Entonces decidí arriesgarme un poco y salir debajo de la cama
un poco, del lado contrario a la cabecera de la cama, para variar el ángulo de
visión y ver más hacía el cuerpo de mi hermana, con sumo cuidado y sin prestarle
atención a lo que sucedía en la película pude ver como una mano se perdía entre
las piernas de mi hermana y estaban debajo del short, "se estaba tocando allá
abajo", como lo hacía yo en el baño, me preguntaba insistentemente si lo hacía
igual que yo y me imaginaba que hacía con los dedos, pude ver que su cuerpo se
retorcía cada vez más.
Por un momento gire la vista al tv y vi que el gordito estaba
vestido de doctor y una tipa rubia con grandes tetas, pude leer en los
subtítulos que le hablaba sobre el miedo de hacerlo por detrás, el "doctor" le
decía algo así como que no tenía por que tener miedo y que el dolor era ligero
la primera vez pero nada del otro mundo, lo bueno venia después del dolorcito,
así entonces pues pude ver como la desnudaba, como se besaban con lengua, cosa
que no había visto de esa manera en las novelas, vi también como le besaba y
chupaba las tetotas que la actriz tenía, y como acostándola en una cama,
procedió a chuparle sus partes bajas…
Eso fue para mi un choque fuerte, como cuando me enteré que
"San Nicolás" no existía, ni "el niño Jesús" y "Los Reyes Magos" tampoco. ¿Si
eso era sucio? ¿Que hacía ese hombre entonces BESANDO a esa chica en ese sitio?,
la cara de gozo de ellos me decían que era algo muy, pero muy bueno.
Nuevamente pude ver el gran miembro del gordito doctor y de
cómo ella lo agarraba y acariciaba por todo lo largo mientras él la besaba en
sus partes.
Luego de ella retorcerse y chillar, por que era prácticamente
lo que supuse hacía, ya que el tv no tenía volumen, él procedió a montarse sobre
ella y meterle su sexo dentro del sexo de ella, sexo que me pareció hermoso,
tenía los pelitos recortados y bajitos y ligeramente claros, estaba sorprendida
que aquel señor miembro fuera tragado en su totalidad, por una "coquita" que
parecía ser muy pequeña, por mucho rato entró y salió de ella, hasta que ella
pareció no aguantar más, luego él la hizo voltearse y sentándose detrás de ella
en una silla procedió a besarle el rosado ano, aquello fue el acabose, si mi
"cucharita" era sucia, para mí el culito era más asqueroso aun, en ese momento
me pasó por la cabeza la idea de que mamá era una mentirosa.
El doctor le metió un dedo luego de untárselo con un gel que
sacó de un pote llamado "Gel-o", luego dos y hasta tres dedos, la cara de la
tipa era de puro gozo, fue entonces cuando vi que ella, metió una de sus manos
por debajo de su cuerpo y procedió a "tocarse", una de mis manos fue
instintivamente hasta mi sexo, y rápidamente la metí debajo de mis prendas, y
pasé directo a mi rajita.
Estaba húmeda, como nunca antes lo había estado, antes por un
momento me había olvidado de mí y de lo que sentía, pero en ese momento me di
cuenta de una serie de sensaciones conocidas por mi, y elevadas a las enésima
potencia, tocar mi rajita húmeda con mis dedos desencadenó en mí una serie de
espasmos musculares, y copiando los movimientos de la actriz procedí a darme
placer, en ese momento poco me importó lo sucio que pudiera ser.
Mientras el doctor lamía el ano de la chica y le metía dos y
tres dedos con movimientos rítmicos, ella se acariciaba la raja y tocaba un
botoncito que fácilmente yo ya había identificado en mi sexo y copiando, repetía
los movimientos de mis dedos sobre él, y mi otra mano se aferró a uno de mis
incipientes pezones, apretándolo y sobándolo.
Tenía los dientes apretados, respiraba rápida y fuertemente,
estaba agitadísima y estaba sudando, sentía calor y una serie de espasmos
musculares se fueron apoderando de mí ser, tenía ganas de gemir pero no podía
hacerlo, todo lo que sentía y los espasmos eran más fuerte a cada segundo que
pasaba, estaba boca arriba con las piernas abiertas y con el cuello
completamente volteado viendo la imagen y en ella estaba ella metiéndose dos
dedos en su sexo.
Claramente pude oír a mi hermana quejarse un poco, pero poco
me importó, ya sabía que estaba haciendo… lo mismo que la actriz y yo.
Luego el doctor se colocó detrás de la tipa y procedió a
meterle lentamente su gran miembro y yo procedí a meterme un dedo por primera
vez…
Sin duda solté un ligero gemido, solo audible para mí, a
pesar del ligero dolor, todo mi cuerpo se tensó como yo nunca antes había
sentido, una serie de temblores recorrieron mis músculos producidos por
correntazos intermitentes que iban desde mi sexo hasta mis muslos, piernas y
dedos de los pies, nalgas, espalda, brazos y manos, mi pezón me ardía, pero me
gustaba sentir de esa manera y eso fue solo al meter el dedo en mi apretado
hoyito sexual.
Me quedé quieta con el dedo adentro por un largo rato,
instintivamente apretaba el esfínter, pero era como cuando se te duermen las
piernas, no quieres tocarte cuando están despertando, entonces soltaba el
esfínter otra vez, sintiendo como lentamente iban desapareciendo todo lo que
sentía, cada movimiento era una divina tortura, trataba de sentir lo que tocaba,
luego poco a poco lo saqué e hice lo que la actriz también hacía, me metí el
dedo en la boca y saboree por primera vez mis flujos, al principio creí sentir
algo de asco, pero el fuerte olor y el sabor dulce agrio y salado, era
exquisito.
En la imagen, el doctor parecía que iba a traspasar a la
paciente con un rapidísimo movimiento de su sexo dentro del culo de ella, las
expresiones de ella eran de gozo y seguro estaba gimiendo muy fuerte ya que las
mostraban con la boca bien abierta, entonces pasó algo que aun no había visto,
el doctor se lo sacó dejándole el ano completamente abierto en un gran hoyo, y
se acercó a su cara, ella tomó su miembro y se lo metió a la boca y comenzó a
chuparlo con una devoción, que ni yo lo había hecho con el helado más sabroso,
lo chupaba por todo lo largo y con la mano subía y bajaba repitiendo los
movimientos de su boca, el doctor también estaba disfrutándolo por sus
expresiones y entonces nuevamente él se descargó directamente en la boca de
ella, podía ver como grandes chorros entraban directamente y ella los saboreaba
y luego lo dejaba caer por la barbilla.
En ese momento, mi mano acariciaba lentamente mi sensible
sexo sobre la tela de mis prendas, con la otra acariciaba suavemente con la
punta de los dedos mis también sensibles pezones sobre la tela, un movimiento
violento en la cama me puso en alerta y vi como mi hermana bajaba de la cama e
iba hacía el VHS y apagaba el tv y sacaba la cinta, me voltee al lado contrario
de la cama de donde ella iba a guardar la cinta nuevamente, efectivamente ella
levantó un poco el colchón y sin mirar colocó la cinta encima de una de las
tablas que sostiene el colchón y dejó caer el colchón nuevamente.
Ella tomó una toalla y salió del cuarto con el VHS a
devolverlo a su sitio.
Me quedé debajo de la cama pensando en como toda mi
insaciable curiosidad había sido bombardeada violentamente en un solo momento y
como toda muralla de mentiras era golpeada violentamente por lo que acababa de
ver, entonces me invadió la duda, o mi mamá era mentirosa o lo que hacían en el
video era malo, de ser así, entonces mi hermana había hecho algo malo y por ende
yo también lo había hecho, pero y si no era malo aquello, entonces me parecía
increíblemente bueno.
En la noche luego de mi baño, el cual no fue como los de
antes, ya que mis partes estaban muy sensibles y me molestaba con el tacto, en
la cama nuevamente las imágenes invadieron mi mente y como había visto y hecho
la primera vez procedí a masturbarme torpemente, logrando alcanzar un orgasmo,
no tan intenso como el primero bajo la cama de mi hermana, pero definitivamente
un orgasmo.
Continuará…
En el próximo episodio contaré como desde ese momento, centré
mi atención en uno de los hombres de la casa, mi hermano Pablo, y las peripecias
para lograr hacer que él se fijara en mí.
Me gustaría conocer votos y sus comentarios.
P.D. si me tardo un poco es por que realmente no he podido
avanzar como quería.
Carola.