Nunca me podía imaginar el llegar a gustar a alguien siendo
como soy, si, soy maja a veces y puedo llegar a ser incluso divertida, pero de
ahi a atraer a alguien va mucho. ¿ Qué como soy ? Para las personas que no me
conozcan en persona, se lo diré; soy de estatura media, 1.70 más o menos y de
peso no se , porque hace mucho que olvidé la bascula, pero peso bastante más que
mi peso ideal, morena de pelo y de piel. Que esté gorda no quiere decir que no
cuide mi imagen me gusta llevar el pelo extremadamente liso o rizado, nada de
terminos medios. Pero me extrañó que Silvia dijera que sentía atracción por mi.
Al principio pensé que bromeaba, ya que es heterosexual y bueno, aunque fuera
lesbiana ¡¡ Ella es una chica diez, modelo, todo lo contrario a mi, alta,
delgada, estilizada.... todo lo que un hombre quisiera para él, ya que era muy
morbosa, al igual que yo.
Nos conocimos en un chat, de la forma más tonta, y surgió la
química, a las dos nos gustaba tratar temas de sexo y contar nuestras
experiencias, lo típico: dónde lo hiciste la primera vez, el sitio más extraño,
nuestras fantasías.... la verdad que nos calentamos bastante. Ella me enseñó
fotos de su book, las primeras normales, pero luego iban subiendo de tono, en
ropa interior, en poses provocativas... me estaba excitando viendo a una mujer ¡
No podía ser posible, tenía unas ganas increibles de masturbarme viendo aquella
perfección hecha mujer. Tenía algo de envidia también, porque no negarlo.
Un día me dijo que quería verme en movimiento, que en fotos
no era lo mismo. Así que pusimos nuestras web cam para ver nuestras reacciones
al hablar e ir conociendonos un poquito más. A mi me daba miedo, porque pensaba
que al verme se asustaría de verme tan grande en comparación con ella, pero sin
embargo su reacción fue de sorpresa. Yo estaba descuidada total, con una
camiseta de tirantes y un pantalón corto, y el pelo recogido. Ella con un
vestido de botones, muy ajustado, le quedaba como un guante. Que envidia de
cuerpo ¡ Lo que yo no sabía, que me lo dijo ella, es que también estaba
envidiosa, envidiaba mi pecho, claro , ella es delgada y tendra una talla 85,
talla que yo en mi vida creo haber usado, yo todo lo tengo en abundancia, y el
pecho no iba a ser menos. Nos gustaba vernos y hacernos paseitos, ella me
aconsejaba como posar y conseguir provocar.
Como nos gustaba tanto probar cosas nuevas, queríamos quedar,
ya que a las dos nos atraía el probar con una chica. Para que no fuera tan
violento, dijimos de ir a cenar las dos y un amigo suyo. Pero yo tengo novio y
no le hacía mucha gracia la idea. Así que decidimos ir mi novio y yo, a casa de
Silvia. Yo mande fotos de mi novio, tiene 30 años, pero aparenta sólo unos pocos
más que nosotras que tenemos 20. A ella también le gustaba Iñaki, que es un
chico alto, moreno y normalito, pero bastante atractivo. Lo que no se veía era
como andaba de tamaño, que eso sólo lo sabía yo, y ya me había encargado de que
Silvia lo supiera.
Los tres nos preparamos a conciencia para ese día, ropa
adecuada, perfume adecuado, depilacion integral... y eso que sólo ibamos a
cenar. Pero nunca se sabía lo que podía pasar.
Silvia y yo queríamos que Iñaki disfrutara, pero sobre todo
disfrutar nosotras, nadie mejor que una mujer conoce el cuerpo de de otra mujer.
Me explicó que tenía una lengua juguetona y sólo de pensar en ello.... perdía el
norte.
El que no se lo podía creer era Iñaki, dos chicas sólo para
él. Haciendole gozar y viendolas disfrutar entre ellas. Y Silvia
vería cumplida su fantasía de estar con otra chica. Todos
estaban deseando llegar el día, iba a ser una experiencia única.
- Monica, quedamos en la estación de tren y así vamos a mi
casa - la voz de Silvia era muy seductora, tal vez lo hiciera para provocarme,
le gustaba excitar a la gente, estar dominando el tema, llevar la batuta.
Hablando de batuta, Iñaki ya estaba en mi portal esperando para ir juntos a la
estación.
Alli estabamos, con una botella de vino cada uno y muchos
nervios. Estaba más guapo que nunca, se habia puesto unos pantalones vaqueros
que me encantaba como le quedaban y una camisa negra. ¿ Qué ropa interior
llevaría ?
Aunque se le notaba nervioso, nunca ha sido mucho de
experimentar cosas, pero esto era diferente, es el sueño que siempre quería ver
cumplido. Yo me había rizado el pelo, ya que me dijo Silvia que me daba un
aspecto más agresivo, como salvaje. Me habia puesto una camiseta de tirantes
roja
de las que tanto le gustaban tanto a Silvia como a Iñaki, y
un pantalón negro, sin tacones, porque tampoco ella es tan alta. Lo que si hice
fue comprarme ropa interior para la ocasión, un conjunto rojo, no quería ponerme
tanga, pero Silvia decía que le encantaba ver mi culo, enfundado en uno de
ellos. A ella si que le quedaban bien, en ese cuerpo de escandalo.
Ahí venía ella, con su melenita por los hombros y las gafas,
que por alguna extraña razón, hacían que me excitara más. Llevaba también
tirantes, pero blancos y una falda vaquera dejando ver sus largas piernas. Una
sonrisa iluminaba su cara de diablilla, sabía lo que hacía y sabía que todos la
miraban y eso le gustaba.
Hice las presentaciones y nos fuimos a su casa a descorchar
la botella de vino. Lo excitante sería después de la cena, era una forma de
romper el hielo. Brindamos por una noche de placer y por una buena cena. Silvia
fue a por la cena, que ella misma había preparado. Iñaki y yo nos dirigimos al
salón, pero no había mesa de comedor, sólo un sofá y un carrito.
Allí apareció con dos recipientes con comida, debía ser algo
frío porque no se veía humo.
- Es una ensalada de frutas, seguro que os gusta. - dijo
triunfante - Ahora traigo más cosas. - tenía muy buena pinta - No empeceis sin
mi.
Entonces se llevó el vino y trajo una botella de cava. - Esto
subirá más rápido, y se nos quitará la vergüenza. Ahora teneis que dejarme que
me siente en medio. Y yo os daré de cenar. Es lo que me gustaría. No tengais
miedo, seguro que os gusta.
Se sentó entre nosotros y dejó el carrito a su derecha, donde
estaba yo, de tal forma que cuando se acercó a por un recipiente se tenía que
tumbar prácticamente encima mío y se reía de esa forma tan picara. Con una
cuchara iba a dar de comer a Iñaki, pero al final se arrepintió, y se la metió
ella en la boca. Ummm, que hambre ¡ Buscó una pieza de fruta con sus delgados
dedos y la dirigió hacia la boca de Iñaki. Una de las normas era que ninguno nos
podíamos mover del sofá, es decir levantarnos. Pasó por sus labios el trozo de
melocotón y luego por los de Iñaki, para finalmente, meterlo delicadamente en la
boca de él, dejando sus deditos en la boca de mi novio. Él aprovecho para pasar
su lengua entre ellos.
Yo también quería, estaba ansiosa por saborear sus dedos, y
el resto de su cuerpo. ¿ Sería por efecto del alcohol ? ¿ o por su forma de
provocarnos ? Estaba de rodillas en el sofá, poniendo su culito a la altura de
mi cara, lo movía a los lados dejando ver un poco su culito , yo imaginaba uno
de esos tangas que solía llevar casi inapreciables. Al final se sentó, y dijo ,
" ahora vas a comer tu " y puso un trozo de pera en el cuello, una parte de
manzana en el hombro y un cachito de platano en el escote.
Fui al cuello y con mis labios quite el trozo de pera de su
cuello, pero pasando mi lengua también... umm, deliciosa ¡ Seguí a por la
manzana sin levantar mis labios de su piel, era tan suave ¡ sólo me faltaba el
platano, podía haber puesto más frutas.... que hambre tenía. Me dirigi despacito
hacia la última pieza, besando por el camino, de reojo miraba a mi chico, que no
perdía detalle. Cuando ya había comido el platano, ella cogió mi cabeza entre
sus manos, y me subió a la altura de su cara. Me dió un beso que me hizo
estremecerme. Que rico besaba, hizo que mis pezones lucharan contra la tela de
mi sujetador.
- Seguro que tienes sed, porque yo si. - Se abalanzó sobre mi
otra vez, dejando a la vista de Iñaki su culo perfecto, para alcanzar la botella
de cava.
- Creo que se te han olvidado las copas - dijo Iñaki
- Que va, acercate, tu también vas a beber.- se quitó las
gafas, y me bajó los tirantes y la camiseta, quedandome sólo en sujetador, se le
abrieron los ojos, aunque ya me había visto así muchas veces, yo sabía que le
encantaba mi pecho. Deslizó los tirantes rojos y liberó mi pecho, que ansiaba
ser tocado y besado por aquella diosa. Abrió la botella y ella se arrodilló una
vez más en el sofá. Entonces vi el cielo, derramó el cava helado por mi pecho,
inundandome, haciendo que mis pezones estuvieran cada vez más duros a causa de
la excitación y de ese frío. Entonces, cuando iba a caer al suelo ella acercó su
boca a mi pezón derecho y empezó a lamer a sorber, incluso mordisquearlo... umm,
estaba en la gloria. Tenía una lengua que sabía lo que hacía. Iñaki estaba ahi
parado, mirando, con los ojos fuera de las órbitas. Silvia le dio la otra
botella para que hiciera lo mismo con el otro pecho. Sólo con estar ellos dos
bebiendo de mi pecho, hacía que creciera mi excitación al doble de velocidad.
Lastima que el cava se estaba acabando.
- Tranquilos, no sólo vais a disfrutar vosotros.- Iñaki
quería seguir con mi pecho, pero Silvia dijo que no, yo ya sabía que me había
dicho que ella llevaría las riendas, así que me dejaba hacer y guiar. Me iba a
vestir, pero ella dijo que no, que no iba a ser necesario, mientras se desnudaba
lentamente, mirandome a los ojos. Le excitaba sentirse mirada, atravesada por
nuestros ojos, que no perdían detalle. Primero la camiseta , después la
faldita..... se quedó sólo con el mini tanga azul. Yo ardía en deseos de ella,
no podía evitarlo, y seguramente Iñaki igual.
- Ponte comodo, guapo - Sentó a Iñaki en el sofá mientras con
una mano hábil desabrochaba la camisa, con la otra su pantalón... yo sólo
miraba, pero me gustaba lo que veía. Cuando Iñaki sólo estaba con unos boxer
naranjas, que discreto... pero daba igual no le durarían mucho puestos, a juzgar
por la excitación que se dejaba ver. Silvia apoyó sus brazos en las piernas de
él, y se acercó despacio hacia su boca, pero no le besó, se separó, solo rozando
sus labios. Le hizo recostarse en el sofá y pasó sus manos por su pecho. La cara
de Iñaki era un poema. Ella simplemente bajo hacia el cuello y se dedicó a
besarlo por ahi, y luego se dirigió al pecho firme y depilado.
Yo también quería jugar, y ella lo sabía.... desapareció y yo
fui a donde mi novio. Umm, que ganas de sentir un cuerpo. Aún con mis pantalones
puestos me senté sobre él y le besé desesperadamente, él no hacía más que
tocarme. Yo me quité mis pantalones, para sentirlo más cerca de mi. Estabamos
muy excitados ambos, y la simple tela de nuestra ropa interior separaba nuestros
sexos, eso hacía que nos excitaramos cada vez más. Yo movía mis caderas para
apretarme más a él, estaba frenética, Silvia sabía como excitar a un hombre y a
una mujer. Nos tenía completamente a su merced.
Tardaba mucho en volver, o eso pensabamos, porque en realidad
nos estaba grabando. En esos momentos me daba igual todo.
- Era para que nos grabaras a Monica y a mi, pero ya veo que
no habeis podido aguantar sin hacer nada - dijo divertida. Se acercó al sofá y
le entregó a la camara a Iñaki, mientras yo seguía subida ella volvió a besarme,
mientras pellizcaba mis pezones, que seguían tan duros como al principio. Iñaki
sólo podía usar una mano, y era para investigar el cuerpo de Silvia. Tocó su
escaso pecho, pero ella quería algo más, y llevó su mano hacia su tanga, para
que la acariciara por encima. Ella hacía lo mismo conmigo , y yo intentaba
quitarle el bóxer a Iñaki. Quería tener su excitado miembro en mi mano.
- No , no , es nuestro momento, que sólo grabe. - Me hizo
levantarme de donde estaba y estando ella sentada junto a Iñaki, se deshizo de
mi tanga , sin usar las manos ¡' Sentir sus labios bajar desde mi cadera hasta
los pies, hizo aumentar mi humedad. Ella se levantó y con una maestría impecable
se despojó de la única prenda que le restaba. Entonces fui yo la que empecé a
explorar su cuerpo. Desde que puso la fruta encima suyo, lo estaba deseando.
Nos volvimos a besar, esta vez, juntando nuestros cuerpos,
era delicioso sentir sus pezoncitos contra mi cuerpo, yo me apretaba contra
ella, rozando nuestros pechos entre si, que sensación más agradable. Mi mano
derecha apartaba su pelo de la cara y con la otra recorría su espalda. Dios ¡
que culo más bueno tenía, ella apretaba el mío a su vez, mientras con la otra
mano apretaba mi pecho. Parecía que la volvía loca juguetear con mis pezones.
Noté que una mano bajaba por mi ombligo , hacia el monte de
venus. Simplemente pasaba la mano, sin tocarme el clitoris, simplemente lo
rodeaba, sin tocarlo. Su mano se movía agilmente, gracias a que yo estaba bien
lubricada debido a mi excitación. Abrí un poco mis piernas, para que me tocara
de una vez por todas, sabía como hacerme sufrir. Yo dejé atrás todos mis reparos
y lleve mi boca hacia su pecho, ella también estaba excitada, porque su pecho
estaba firme, mirando los pezones al cielo, que bonito cuerpo .... ummm ' que
rica estaba por la derecha, mientras, con la mano izquierda , estimulaba el otro
pezón y le agarraba el pecho que quedaba libre. Debía gustarle como usaba mi
lengua, porqué emitía unos gemidos, que me volvían loca y a Iñaki también,
porque cuando miré hacia el sofá estaba con una mano en la camara y con la otra
acariciandose... no sabía donde poner mi boca , estaba ansiosa.
- No te voy a tocar - dijo Silvia de repente - va a ser algo
mejor, tumbate delante de Iñaki y abre las piernas - y eso fue lo que hice.
Quería disfrutar y gozar de aquellas manos y de su lengua, era insoportable
tanto placer. Ella se puso de rodillas a mis pies con el culo en pompa hacia
Iñaki .- Tu no te cortes, no sólo vas a hacer de cámara. - otra vez esa risa
picara. Se tumbó encima mío, y deslizandose sobre mi, fue bajando hasta que tuvo
su boca a un centimetroo de mi clitoris - ¿ Quieres gozar , Monica ? Ahora verás
lo que es gozar.-
Cerré los ojos para dejarme llevar por lo que fuera a hacer.
Note su lengua pasando por mis labios, despacio, acercandose a mi clitoris una y
otra vez. Con un dedo se adentraba en mi vagina totalmente inundada por mis
fluidos. Lo metia delicadamente, casi ni lo notaba, pero me encantaba, note que
añadía otro dedo, que gusto..... buffff ¡ Al fin rozó con su lengua el clitoris,
y lo besaba, apretaba con sus labios y presionaba con su lengua... lo hacía de
una forma deliciosa, mientras seguía introduciendo sus deditos de una forma
magistral, cada vez de una forma más enérgica. Cuando abri uno de mis ojos , vi
a Iñaki penetrando a Silvia, el pobre no aguantaba más, y ella estaba cada vez
más excitada, y por lo tanto hacía movimientos más rapidos en mi vagina. Sentía
que iba a explotar de placer , pero quería aguantar un poco más aquella
maravilla. No pude evitarlo, porque su boca y su mano eran expertas y mi cuerpo
empezó a agitarse y descargué sobre su boca. Ella se limitó a pasar su lengua
como para no perder un rincón de sabor.
- Cariño , descansa un poco, que quiero gozar de ti yo
también ....ven aqui .... - él vino sin queja alguna y venía a besarme, pero yo
no quería sus besos, quería saborear los fluidos de Silvia que quedaban en su
abultadisimo pene. Yo juraría que ella había tenido ya dos orgasmos, debía de
estar muy excitada por la situación.
Primero le masajeaba los testiculos, acariciando su culito a
la vez, mientras Silvia seguía entregada a darme placer, pero veía que no la
hacía caso, que estaba cegada en la erección de mi novio.
- ¿ Lo compartirás, no ? - dijo acercandose .Yo me limité a
mirarla y lamer de arriba a abajo el miembro de mi novio. Ella se dedicó a los
testiculos, dejando así mis manos libres. Con una la acariciaba a ella, me
encantaba que fuera tan suave, y estaba muy mojada, al igual que yo. Con la otra
mano buscaba el punto G de Iñaki, le encantaba que le penetrara con mi pulgar, y
sabía que esa combinación sería mortal, tardaría unos segundos en bañar nuestras
caras con su semen. Y asi fue, mientras las dos saboreabamos su pene, salpicó
nuestras caras. Magnífico ¡ Ummm, le limpiamos a fondo, a pesar de que ibamos a
ducharnos.
Una vez duchados, nos vestimos, y recogimos todo. Nos dimos
un último beso Silvia y yo.
- Te dije que lo ibamos a pasar bien, a ver cuando quedamos
las dos solas . .- y me brindó uno de esos guiños. Yo me sonrojé a pesar de que
habíamos disfrutado de nuestros cuerpos hasta hace unos minutos. Cogi a Iñaki de
la mano y volvimos a nuestra casa. Esa noche yo no quería dormir, me sentía
deseada y no le dí ni un respiro a mi chico.
*** Inma espero que te guste este relato, me gustaría poder
haberlo hecho mejor, pero de donde no hay no se puede sacar. Te prometi que
escribiría uno, y me gustaría poderte dedicar otro, pero bueno, si hago otro no
te diré nada y lo escribiré por sorpresa. Ya se que lo tenía que haber escrito
hace tiempo, pero dicen que más vale tarde que nunca. Espero no te importe la
tardanza. Un besote de cam ... te espero con los brazos abiertos. MUAK ¡ Y
aunque no te lo creas eres una tia diez, en todos los sentidos, gracias por
todo.
*** Esta historia se la dedico, además de a mi abejita
preferida a todas aquellas personas, que como yo, no tenemos un cuerpo que siga
los cánones de belleza, pero tenemos derecho también a gozar y disfrutar de
nuestros cuerpos. Fuera tapujos, da igual gordos, delgados, altos o bajos, sólo
hay que dejarse llevar por el placer.
*** No seais muy malos valorando, que soy una joven inexperta