FUIMOS A LA PLAYA EN MOTO
Era un caluroso día de verano y jugueteamos en la cama con
nuestros cuerpos desnudos hasta bien entrada la mañana.
Cogimos fruta para comer en la playa y con los bañadores
puestos montamos en nuestra moto para evitar atascos.
Como somos nudistas Isa llevaba un ligero y fresco vestido
sin nada debajo ,yo me puse un bañador y una camiseta y nos encaminamos hacia la
playa nudista de Sant Pol de mar , una cala de difícil acceso donde solíamos ir.
Por el camino Isa había ido rozándome la espalda con sus
grandes y hermosas tetas .
La carretera estaba despejada y avanzábamos a una velocidad
tranquila y moderada.
El roce del cuerpo de Isa y saberla desnuda debajo de su
vestido me había excitado.
El viento levantaba su vestido dejando ver de vez en cuando
parte de su trasero a los ocupantes de los coches que íbamos adelantando.
A medio camino ella alargó su mano y pudo comprobar que yo
tenía una buena erección. Por el retrovisor pude ver que esbozaba una sonrisa
traviesa, una de esas sonrisas suyas que estas llenas de promesas de placer.
Separó el bañador y metió la mano dentro para acariciar mi
sexo, completamente erecto.
Mantuvo allí su mano durante un rato mientras dejaba resbalar
sus dedos arriba y abajo por mi polla. Cuando percibió que mi sexo estaba en su
máximo estado de rigidez sacó mi polla fuera del bañador y empezó a masturbarme
lentamente . Era alucinante ver la cara de estupor que ponían algunos de los
coches a los que íbamos rebasando.
Hicimos una alto en una gasolinera para repostar y comprar
agua. Pude comprobar que Isa estaba traviesa del todo cuando , agachándose para
coger una botella de agua del estante más bajo sin flexionar las piernas dejó
intencionadamente que su corto vestido de verano se levantara por detrás y se
recreo enseñando su culo y su sexo completamente depilado al dependiente de la
gasolinera y a un par de clientes que esperaban para pagar que se quedaron
boquiabiertos al ver tan bonito espectáculo.
Cuando volvimos a la moto yo ya no podía disimular una
erección de caballo y decidimos que ella pilotaría lo que quedaba hasta la
playa.
Monté detrás y al poco de rodar empecé a acariciar sus
grandes tetas , pellizcando ligeramente sus pezones, por que sé que es una
caricia que le excita mucho. Estuve así un rato hasta que bajé mis manos hasta
sus piernas y acariciando sus muslos fui subiendo lentamente hasta su sexo.
Deslicé la mano por debajo de su falda hasta meter los dedos entre los sedosos
labios de su sexo. El viento ayudaba a que su vestido se levantara y fueron
muchos los conductores que pudieron disfrutar de la visión de su sexo acariciado
por mi mano. Mis dedos acariciaban su húmedo clítoris y se introducían en su
vagina sin prisas, quería disfrutar del momento. La vibración del motor hizo el
resto e Isa tuvo el primer orgasmo de la tarde rodando por la carretera a ciento
veinte kilómetros por hora .
Cuando llegamos y se quitó el casco sus mejillas estaban
deliciosamente sonrosadas y su sonrisa evidenciaba el buen rato que había
pasado.
Bajamos por el difícil acceso que tiene la playa y extendimos
nuestras toallas en la arena.
Como eran los primeros días de septiembre había poquita
gente, apenas cuatro o cinco parejas agrupadas en la parte más discreta de la
cala. Los conocíamos a todos de vista y nos saludamos con esa característica y
discreta sonrisa con la que se saludan los habituales de las playas nudistas
cuando se reconocen.
Nos tiramos al agua para refrescarnos del calor del camino y
allí seguimos con nuestras caricias y jugueteos.
Al cabo de un rato salimos del agua , aunque tuvimos que
esperar un poco antes de salir a que mi erección no resultara tan evidente. A
pesar de ello cuando salí mi polla mostraba una considerable tamaño que despertó
la sonrisa de más de una pareja y brillo en los ojos de alguna de las mujeres
que descansaban en la arena . No soy un superdotado, pero me tengo suficiente
con mis dieciocho centímetros para dar placer.
Nos sentamos en nuestras toallas para secarnos mientras
fumábamos un cigarrillo y pudimos darnos cuenta como una pareja que estaba a
unos tres metros de nosotros nos miraba con una cálida y agradable sonrisa. Él
tenía un cuerpo proporcionado y bien formado con una musculatura armónica y ella
unos bonitos pechos y un culo prieto y respingón .Los dos eran bastante
atractivos . Nos llamó la atención que iban completamente depilados, igual que
nosotros.
Cuando nos secamos comencé a extender el bronceador por la
espalda de Isa . Mis manos recorrían su cuerpo lentamente, extendiendo la crema
lo mas sensualmente posible. La parejita no nos quitaba ojo de encima y los miré
con una sonrisa mientras deslizaba las manos por el culo de Isa y dejaba que mis
dedos pasearan entre sus nalgas llegando hasta su sexo.
Pude ver como sin mucho recato él empezaba a tener una
erección y ella acariciaba disimuladamente su sexo presionando su clítoris
mientras nos miraban.
Decidí jugar fuerte y haciéndole un gesto a él le invité a
extender el bronceador por el cuerpo de Isa.
Sin dudarlo ni un instante se acercó a nosotros y me relevó.
Isa volvió la cabeza y percatándose de la situación me miró con una sonrisa
cómplice como buscando mi aprobación. Sonreí y aparté mis manos.
El chico comenzó a acariciar la espalda de Isa con mucha
suavidad bajo mi atenta mirada. Fue bajando lentamente hasta las nalgas de Isa y
las acarició con delicadeza .
Poco a poco fue buscando rozar con sus dedos el sexo de ella
hasta que consiguió introducir dos de ellos en su vagina y empezó un lento
movimiento hacia dentro y hacia fuera. Por el sonido que hacían los dedos al
entrar y salir pudimos comprobar que isa estaba completamente húmeda.
Las tres parejas que quedaban en la playa miraban
disimuladamente permaneciendo al margen como si nada estuviera sucediendo.
Isa se mordió los labios para disimular el intenso orgasmo
que sintió con aquélla caricia llena de morbo por la situación.
Con otro gesto la invité a ella a sentarse con nosotros y se
acercó rápidamente con una sonrisa.
Sus pasos en la arena hicieron moverse a sus grandes y
bonitos pechos .
Hicimos las presentaciones rápidamente , descubrimos que se
llamaban Montse y José .
Me sorprendió gratamente observar que Montse para saludar a
Isa le dio un beso en los labios que esta aceptó de buen grado .
Montse miraba mi sexo sin disimulo . Alargó la mano y lo
cogió con decisión , como sopesándolo. Con una sonrisa y una inclinación de
cabeza me dio a entender que le gustaba lo que tenía entre las manos. Al mismo
tiempo Isa había cogido el sexo de José y lo masturbaba lentamente.
Montse me invitó a bañarme y nos encaminamos los dos al agua.
Entre risas nerviosas y comentarios de lo calientita que estaba el agua se
acercó a mí y me cogió decididamente del sexo empezando una masturbación lenta.
Desde el agua podía ver como Isa se inclinaba disimuladamente para chupar la
polla de José . Alargué mis manos y cogí sus grandes tetas. Después bajé una
mano hasta su sexo y ella se abrió ligeramente de piernas para no poner
impedimentos a mi caricia. Le di la vuelta y desde detrás metí mis dedos en su
acogedora vagina y acaricié su ano, lo que ella no rechazó en absoluto , dándome
cuenta que estaba acostumbrada a ser penetrada analmente.
Salimos del agua y pudimos darnos cuenta de que nos habíamos
quedado solos los cuatro en la playa. Sin tener que disimular ya mi erección nos
acercamos a donde José e Isa estaban practicando un sesenta y nueve . José lamía
con maestría el coño depilado de Isa mientras esta tragaba toda su polla hasta
la garganta.
Nos sentamos en las toallas y Montse se agachó a cuatro patas
hasta meterse mi polla en la boca mientras ninguno de los dos le quitábamos ojo
al numerito de Isa y José .
La situación era muy morbosa y aproveche la postura de Montse
para meter mis dedos en su vagina . El placer que ella sentía lo transmitía
directamente a mi polla . Me acariciaba los testículos al mismo tiempo . Con los
dedos mojados en sus propios jugos metí primero un dedo y después dos en el ano
de Montse , caricia que ella recibió con mucho gusto como pude comprobar por el
incremento del ritmo de la mamada que me estaba haciendo.
Isa me miró y comprendí inmediatamente. Aparte con delicadeza
a Montse y tal como estaban me puse detrás de Isa metiendo mi polla en su sexo
que estaba encharcado por la comida de José. Montse se acercó a la cara de Isa y
dándole un beso de tornillo se puso a ayudarle en la mamada que le hacía a José.
Al poco de bombear en el coño de Isa esta tuvo un orgasmo
brutal que la hizo gritar sin sacarse de la boca la polla de José . Se dio la
vuelta y mirándome a los ojos me tumbó en la toalla boca arriba , se puso
bocabajo y se metió mi polla en la boca mientras levantaba ligeramente el culo
ofreciéndole su sexo a José . Este no dudo y entró en ella de un solo golpe. Por
un rato mi polla fue entrando en su garganta al ritmo de las embestidas de José
. A estas alturas Isa ya se había instalado en un orgasmo continuo que la hacía
comportarse como un animal sediento de sexo.
Montse no pudo esperar más y sentándose de espaldas a mí se
metió mi polla en su sexo hasta el fondo con una cabalgada brutal mientras Isa
alternaba lamérmele a ella el clítoris y a mí los testículos y el sexo cuando
salía de la vagina de Montse.
Montse se metía mi polla en el culo mientras Isa le lamía el
coño empujada por las embestidas de José.
Al cabo de un rato de estar así las dos mujeres tuvieron un
orgasmo brutal y simultaneo.
Cuando se calmaron se miraron y se dirigieron primero a la
polla de José .
Entre las dos comenzaron a lamer y a chupar su polla y sus
testículos a un ritmo endiablado. José estaba muy excitado y no tardó en
derramarse en la cara de las dos. Ellas se lamieron la una a la otra el semen
que había caído en sus caras y en sus tetas hasta no dejar ni una gota. José se
quedo descansando mientras miraba como las dos se acercaban a mí y se ocupaban
de mi polla. Montse se la metió en la boca hasta la garganta y se la sacaba
hasta acariciar el prepucio con los labios para volver a repetir la caricia
mientras Isa lamía y acariciaba mis testículos.
Al cabo de un rato cambiaron de posición y se turnaron .
Montse se entretuvo lamiendo mi ano mientras Isa se follaba la boca ella misma
con mi polla. No pude aguantar mucho rato y me corrí en sus caras mientras ellas
sacaban la lengua para recoger hasta la ultima gota de mi semen.
Me lamieron las dos todo el sexo hasta que no quedó ni una
sola gota.
Nos quedamos los cuatro un rato tumbados descansando.
Las chicas fueron a refrescarse al agua mientras José y yo
fumábamos un cigarrillo.
Pudimos ver como las dos se acariciaban delicadamente para
ayudarse a limpiarse .
Cuando salieron del agua decidimos quedar para cenar aquella
misma noche para seguir pasándonoslo tan bien .
Continuará..