Sieg y Arcia se dirigían a una ciudad donde se podría
encontrar Delacroix al llegar fueron atacados por un gran ejercito de monstruos.
Quédate detrás de mí. – dijo Sieg sacando su espada.
Arcia se coloco detrás de el y saco sus pistolas dispuesta a ayudarlo en caso de
que el tuviera problemas.
Un lagarto gigante la lanzo contra ellos Sieg corrió contra el lagarto, salto y
le clavo la espada en la cabeza, el lagarto callo muerto, decenas de criaturas
se abalanzaron contra el pero todas fueron acabadas, Arcia solo estaba alejada
de la batalla observando la pelea, estaba maravillada con la habilidad de Sieg,
ahí estaba el luchando el solo contra un ejercito de criaturas monstruosas sin
necesidad de que lo ayudara.
Ella era una doncella de plata, una guerrera muy hábil que había perdido a su
familia y si fuera por Sieg ella también estaría muerta.
Arcia estaba distraída cuando una araña la ataco (solo por si no lo saben en
este juego los monstruos son gigantes mínimo 1.50 cm. Máximo quien sabe en serio
son ¡GIGANTES!), Arcia reacciono a tiempo y esquivo el ataque, le disparo a la
araña y la mato, miro a Sieg y decidió ayudarlo, después de un rato ya habían
acabado con todos los monstruos.
¿Estas bien? – dijo Arcia mirando a Sieg.
Si. – dijo Sieg.
Arcia miro hacia el suelo muy triste por mas que intentara acercársele el
siempre era frió con ella. Nunca hablaba con ella, ella no sabia nada de el y
ella quería saberlo todo de el.
El comenzó a caminar y ella lo siguió como lo hacia desde que lo "conocía" si es
que lo conocía ya que nunca hablaban desde que el la salvo de aquel monstruo
ella lo había seguido pero en realidad no lo conocía, no sabia nada de el, que
le gustaba, que le disputaba, si quería a alguien, por que quería encontrar a
Delacroix con tanto esmero, si ella no lo conocía pero ella quería conocerlo ya
que el había logrado cautivar su corazón.
De repente llegaron a un lago y se dispusieron a descansar. Los dos estaban ahí
descansando el sol aun brillaba en el cielo pero no hacia calor en realidad
había un ambiento fresco y agradable algo muy ambos necesitaban para recuperarse
de tantas batallas que habían tenido, Arcia estaba un poco incomoda por tanto
silencio y decidió hablar.
¿Puedo hablar contigo un momento? – dijo Arcia tímidamente mientras miraba el
lago.
Sobre que. – dijo Sieg mirándola fijamente.
De ti. – dijo Arcia un poco sonrojada y jugando con sus dedos.
El se sonrojo un poco por lo que Arcia había dicho y su comportamiento lo ponía
un poco nervioso.
¿De mi? – dijo Sieg aparentando seguridad pero muy nervioso por el tema a
tratar.
Es que no se nada de ti y tú tampoco sabes nada acerca de mí y yo quiero saber
aunque sea un poco de ti. – dijo Arcia mirando fijamente los ojos de Sieg.
¿Que es lo que quieres saber? – dijo Sieg.
Arcia estaba muy nerviosa así que comenzó a mirar hacia el lago.
¿Alguna vez te haz enamorado de alguien? – dijo Arcia muy nerviosa.
Sieg se puso muy nervioso con la pregunta pero estaba dispuesto a contestarla.
Una vez, pero eso fue hace mucho tiempo. – dijo Sieg un poco triste.
Arcia estaba asombrada Sieg le había contado algo personal pero no era
suficiente así que siguió preguntándole cosas a Sieg y el le respondió
absolutamente todo.
Luego llego el turno de Sieg para preguntar y así lo hizo, poco a poco ambos se
contaban sus secretos, sus miedos y sobre todo se conocían mejor.
Arcia estaba feliz por que Sieg le confió muchas cosas pero también estaba
triste ya que el le contó que el se había enamorado de una muchacha llamada
Siela al igual que este Delacroix pero que ella había muerto y esa era la causa
de la batalla con Delacroix.
Sieg noto la mirada de tristeza de Arcia, ella se levanto y camino el lago para
tomar un poco de agua, cuando volteo Sieg se encontraba enfrente de ella
mirándola fijamente.
Ella lo miro directamente a los ojos.
Sieg notaba un poco de tristeza en su mirada al igual que un poco de miedo,
ansiedad y un sentimiento que no lograba definir, el sentía algo muy fuerte por
ella pero el miedo a ser rechazado no le permitía decir lo que sentía. Pero ella
se veía tan triste, indefensa, frágil que el no pudo evitar llevar una de sus
manos a una de las mejillas de ella y acariciarla, ella cerró sus ojos
disfrutando de la caricia, el sonrió al ver la expresión de su compañera, ella
abrió los ojos y vio que el se acercaba mas a ella, la distancia que separaba
sus rostros era de unos escasos 5cm. Si no es que menos, ella no se movió, su
corazón latía a mil pero estaba perdida en los ojos de su amado que estaban tan
cerca de los suyos, el tampoco se movía la miraba directamente a los ojos, tenia
un gran deseo besarla, podía sentir su tibio aliento sobre sus labios, era ahora
o nunca. Lenta y tímidamente, fue acortando la distancia que los separaba, ambos
cerraron los ojos. El juntó sus labios con los de ella, tímidamente, casi como
un roce, al notar que ella no lo rechazaba, si no que, más bien, le
correspondía, la besó de verdad. Un beso tímido, pero algo apasionado. Un beso
dulce, suave, delicado, lleno de ternura, de pureza, confianza, lealtad, cariño
y sobretodo de amor. Ella pasó sus brazos alrededor del cuello de él, mientras
él la aferraba a su cuerpo colocando sus manos en la cintura de ella y la jalaba
contra el, ella jalaba su rostro al de ella profundizando así el beso, se
separaron solo para respirar pero no se soltaron, abrieron los ojos y se
quedaron mirando directamente a los ojos.
Arcia yo, yo te amo. – dijo Sieg.
Yo también te amo. Dijo Arcia sonriendo ya que su amor era correspondido.
Volvieron a besarse pero esta vez el beso era más apasionado tanto así que Sieg
comenzó a besar el cuello de Arcia mientras acariciaba su espalda, ella solo se
dejaba llevar por el deseo y el placer que le producían las caricias que el le
hacia, ella se dejo colocar en el suelo, Sieg ya se había quitado su gabardina y
seguía quitándose la ropa mientras besaba apasionadamente a Arcia, ella también
se quitaba su ropa y muy pronto ambos se encontraban completamente desnudos, el
besaba el cuello de Arcia y lentamente bajaba besando sus hombros, llego hasta
sus pechos rozándolos con los labios produciendo que ella comenzara a soltar
unos pequeños gemidos que excitaban a Sieg y le decía que estaba haciendo un
buen trabajo, bajo besando su ombligo, sus piernas en las cuales acariciaba
hasta el ultimo milímetro de su cuerpo, subió y se detuvo en su entrepierna la
cual comenzó a besar produciendo que los gemidos de ella fueran mas fuertes,
Arcia llevaba sus manos a su rostro tratando de disminuir sus gemidos pero al
darse cuenta que a su amado le excitaba oírlos llevo sus manos a sus pechos (los
de ella) acariciándolos aumentando su placer, Sieg subió besando cada parte del
cuerpo de Arcia hasta llegar a sus labios los cuales beso profundamente, con una
de sus manos agarro su miembro y lo coloco en el entrepierna de Arcia y
lentamente comenzó a penetrarla, Arcia cerro sus ojos fuertemente y soltó un
pequeño gemido de dolor que hizo que Sieg se detuviera, ella lo beso indicándole
que prosiguiera y el lo hizo, Sieg comenzó a moverse lentamente mientras Arcia
lo abrazaba dejando salir unos cuantos gemidos de dolor que poco a poco fueron
desapareciendo al igual que ella se iba relajando, el dolor había desaparecido
por completo y ahora solo quedaba un gran placer que llenaba el cuerpo de los
jóvenes haciéndolos disfrutar al máximo, Sieg había aumentado la velocidad de
sus movimientos y Arcia arqueaba su espalda y movía su cintura al mismo compás
que la de Sieg aumentando el placer en ambos, ambos llegaron al orgasmo y Sieg
se dejo caer sobre Arcia pero ninguno de los dos quería terminar al contrario
querían seguir disfrutando, Arcia movió suavemente a Sieg acostándolo en el
suelo y colocándose ella sobre el, tomo el miembro de Sieg y lo introdujo
nuevamente en ella y dejándose caer sobre el, Arcia comenzó a moverse lentamente
probando y al ver la expresión de Sieg aumento la velocidad de sus movimientos
llegando a un nivel de excitación mucho mayor, minutos después Arcia y Sieg ya
habían llegado a su segundo orgasmo, Arcia se acostó boca abajo en el suelo
mientras Sieg se colocaba sobre ella mientras introducía su miembro en las
nalgas de Arcia, ella levanto su cintura facilitando la labor de Sieg, Sieg
comenzó a moverse mientras Arcia cerraba sus ojos disfrutando de cada momento de
placer que el le producía, minutos después ambos habían llegado nuevamente al
orgasmo quedando completamente agotados y se quedaron dormidos abrazados el uno
al otro, al día siguiente cuando ambos despertaron se besaron, se bañaron en el
lago, desayunaron y continuaron su viaje para derrotar a Delacroix (obviamente
se vistieron), ambos iban tomados de la manos, sabían del peligro que corrían al
enfrentar a Delacroix pero eso no les importaba querían derrotarlo y vivir
juntos el resto de sus vidas y gracias a su amor lo conseguirían.
hola espero que este relato les haya gustado es de un juego de play station 2
llamado chaos legion que me gusta mucho asi que decidi escribir un relato de el
nuevamente gracias por leer este relato si tienen algun comentario, duda, queja
y sugerencia por favor envienlas a
thegodofvampires@gmail.com y a
thegodofthedarkness@gmail.com