La historia que voy a contaros es verídica, sucedió en 1969
en un pueblo del interior del país, cuándo yo tenía solamente 10 años de edad,
mi nombre es Rubén, hijo de una familia más o menos bien avenida, poseemos una
casa grande, mi padre era en ese entonces una especie de terrateniente con mucha
gente trabajando para él, en ese entonces mi padre de 47 años de edad y mi madre
de 35, él un hombre fuerte, de trabajo, de carácter recio, ella una mujer como
muchas, yo la recuerdo siempre con vestidos largos, por debajo de la rodilla,
como vestían la mayoría de las mujeres casadas de pueblo, aunque en el caso de
ella con un poco más de recursos económicos por lo que siempre la veía elegante,
bien educada, ni gorda ni flaca, ni fea ni bonita, eso sí, alta, como de 1.70,
yo la veía normal, aunque comparada con algunas mamás de amigos míos entre las
que había viejas gordas, medio sucias, o flacas y con panza, etc. la mía se veía
mejor, además solamente tenían un hijo, yo, mientras la mayoría de las mamás del
pueblo tenían normalmente más críos, repito, yo tenía solo 10 años, me gustaban
las niñas, no las señoras y veía a mi madre con ojos de hijo, no la veía como
mujer.
A esa edad mis conocimientos de sexo se resumían a las
pláticas con los amigos, a algunas revistas que alguno de ellos llego a llevar a
la escuela y en dónde se veían algunos desnudos, etc. y a algunas películas en
TV en dónde se veían algunos buenos fajes y cuándo comenzaba lo bueno le
cortaban, etc. por lo que prácticamente no me llegaba todavía ni la pubertad.
En una ocasión en que estaba yo castigado y mi madre me
recogió un juguete mecánico en su ropero por una semana, yo estaba bien cortado
por eso, en esa ocasión cortaron clases temprano por una de esas juntas de
maestros que de repente se dan en las escuelas y tuve que regresar a casa
temprano, mi padre en el trabajo y habitualmente regresaba como a las 6 de la
tarde, yo llegaba a las 2 más o menos pero ese día regrese a las 10.30 por la
razón de la dichosa junta, llegue a casa busque a mi madre pero no estaba,
estuve un rato sin hacer nada en mi recamara cuándo recordé el juguete retenido
y quise tenerlo un rato, mi madre no estaba y yo sabía que lo tenía en el ropero
de su recamara, por lo que fui a buscarlo.
Lo encontré sin dificultad y estuve jugando con él un rato
ahí mismo en la recamara de mi madre, no me atreví a llevármelo de ahí, en eso
escuche abrir la puerta y la voz de mi madre, por lo que apresuradamente lo
devolví al lugar en dónde estaba y quise salir rápidamente de ahí, pero no pude,
escuche claramente pasos que venían precisamente a la recamara de mis padres,
por lo que sin pensarlo me metí en el ropero y entrecerré la puerta, estaba
atrapado, mi madre había llegado.
Escuche que no venía sola, ya que venia riendo y hablando con
alguien, yo no me movía para no delatarme, escuche que la persona con la que
venía era un hombre, pero no era mi padre, lo hubiera reconocido de inmediato…
entonces quién era? Y porqué en la recamara con mi madre y en una hora en que se
supone que no hay nadie? Me acerque a la pequeña abertura que había entre ambas
puertas del ropero, era solamente una separación de un par de milímetros, pero
todos sabemos que pegando el ojo se puede ver perfectamente…
La persona que estaba con mi mamá era mi tío Juan, un pelado
primo de mi mamá y compadres junto con mi tía Leonor de mis padres, Este Tío
entraba a casa con confianza pero haciendo un recuento, solamente lo hacía con
mi tía y en presencia de mi padre, qué sería lo que lo llevaba a casa en esta
ocasión? Se oían muy platicadores y divertidos, pero no captaba de qué hablaban.
Estuve unos minutos en silencio, despegado de las puertas, ya
que tenia temor de moverlas y delatarme, esperando que se fueran para poder
salir, pasaron unos minutos y ya no escuchaba que hablaran, pero si estaban ahí
porque escuchaba ruidos apagados, no habían salidos de la recamara, pero que
hacían?
Me acerque nuevamente a la rendija y lo que vi me dejo hecho
un pendejo: El pinche Tío le estaba comiendo la boca a mi mamá, y ella le
correspondía con todo ¡¡¡ estaban de pie a no más de 2 metros de dónde yo estaba
fajando como locos, abrazados con fuerza, ella con sus brazos en el cuello de
él, levantada sobre las puntas de sus pies, el cabrón tomándola por la cintura y
besando como no había visto en ninguna película, no parecía beso, parecía que se
estaban comiendo.
Solamente se escuchaban los chasquidos de sus bocas… no era
posible, como? Mi madre y en su propia casa? Mi mente entonces inocente no
captaba la dimensión de lo que pasaba, pero sí sentí un cosquilleo por todo el
cuerpo, a mis padres los había visto varias veces besándose en la boca como
saludo o despedida, pero nunca como se besaba con mi tío.
Pasados un par de minutos volví a asomarme, seguía de
sorpresa en sorpresa, ella estaba de espaldas a mi, al cabrón solamente le veía
lo que sobresalía del cuerpo de mi madre, sus manos ahorra le estaban agarrando
las nalgas, el cabrón estaba como agachado tenía su cabeza a la altura del pecho
de mi madre, ella tenía la cabeza echada hacia atrás, su largo pelo lacio y
negro caía sobre su espalda, ahora podía verle los hombros, su vestido por la
parte de enfrente ya estaba seguramente desabrochado, ahora entendía, el pelado
le estaba besando el pecho a mi madre, no podía apartar la vista de la escena,
el vestido cayó al suelo, veía los tirantes del brassier de mi madre, color
blanco y un medio fondo del mismo color hasta las rodillas, ella le estaba
desabotonando la camisa y se la quito por los hombros también, el pinche tío
estaba grandote, como de 1.90, moreno bien peludo del pecho, mi madre le paseaba
ambas manos por el pecho y le jugueteaba un pezón con la única mano que veía, la
otra me la tapaba con su propia espalda, se escuchaban como murmullos, se
hablaban al oído, pero solamente escuchaba como susurros, yo sentía mucho
coraje, sentía ganas de matar al pinche tío Juan, pero también me sentía
terriblemente impresionado por lo que estaba viendo… y quería ver más, hasta
dónde llegaban estos dos.
De repente el tío mete las manos por el resorte del fondo y
lo baja lentamente, aparecen los calzones de mi madre, se veía bonito, no era
una pantaleta chiquita, y mucho menos una tanga, era como se usaban hace más de
30 años, color blancos, estaba descubriendo el cuerpo de mi madre, se veía con
muy buen cuerpo, ancha de las caderas, con cinturita bien cuidada, si acaso un
poco de grasa, pero la verdad bastante bien, como las que había visto en las
revistas de mis amigos, tenía las piernas largas y llenitas, no gordas, bien
formadas, firmes, fuertes, y no podía entender porqué este cabrón la tenia en
calzones, y la seguía besando con hambre. Desabrochó el sostén por su espalda y
este cayó, aunque yo no vi nada del pecho de mi madre. Hizo lo mismo con el
calzón, hasta dónde va a llegar este cabroncisimo? Le bajo los calzones que
cayeron lentamente por las piernas de mi madre hasta llegar al suelo… y yo al
cielo, me sentía realmente empalmado… LE ESTABA VIENDO LA COLA A MI MADRE…¡¡¡
que ricas nalgas, ese momento fue determinante en mi vida, jamás pude apartar de
mi mente lo que estaba viendo en ese momento… mi madre estaba de espaldas a dos
metros de mi, totalmente desnuda, su cuerpo alto bien formado, piel color
acanelado claro, muy rico, notaba un finísimo y apenas perceptible bello por su
espalda que se unía en V por encima de su caderas y que se juntaba todo por
entre sus nalgas, tenía bien peludo el culo, pero lo que me tenía súper
asombrado eran esas nalgas, es que a mi edad solamente había visto niños, cuándo
nadábamos, con los primos, etc. y siempre niños, ahora veía en vivo por primera
vez a un adulto encuerado y era mi madre, con ese formidable par de nalgas muy
bien puestas en su lugar, a sus 35 años estaba en ese entonces en su plenitud
como mujer.
Ella comenzó a acariciar la bragueta del pantalón del odiado
tío, se desabrocho el cinturón y aflojó el pantalón, debajo traía calzón de
"manga larga" mi madre le sobaba el pito por encima del calzón, metió su mano y
liberó un animalote como de 25 cms. que tenía guardado este cabrón, no lo podía
creer ¡¡¡ tan grande se hace el miembro en los adultos? Estuvo jugando con la
tranca unos minutos, le besaba la boca al tío Juan y se empezó a agachar,
besándole el cuello, el pecho, embarrándose los pelos del pecho, la panza y la
verga bien peluda en su cara, entreabrió sus labio y comenzó primero a besarle
el pene y luego lo introdujo en su boca… lo que estaba viendo ¡¡¡ mi madre
tragándose la tranca de un hombre que no era mi padre…¡¡¡ era una puta ¡¡¡
Empinada como estaba me estaba comiéndole la verga a su primo
me estaba apuntando directamente a mi con la cola, y podía apreciar muy bien
piernas, nalgas y culo, se movía rítmicamente y le practicaba un mete saca de
campeonato. En eso la separo de su degustación la levantó a su altura, la beso
en la boca con fuerza y la volteó, ahora la tenia frente a mi, le vi las enormes
tetas con unos pezones grandes y colorados, bien erectos, apenas un poco caídos,
pero todavía muy firmes, y repito, enormes ¡¡¡ pero lo que más me sorprendió fue
la cantidad de pelo que crió en su entrepierna… tenía vello bastante grande y
negro, abundante en forma de triangulo y le subía un hilito hasta alcanzar el
ombligo, recordad que no se acostumbraba depilarse el coño en esa época…
La puso en cuatro patas con los brazos apoyados en la cama,
ahora estaban de perfil a mi, por lo que podía verlos a ambos, él puso saliva en
la cabeza de su verga, metió mano entre las nalgas de mi madre y le dejo ir la
verga, lentamente, sin retroceder,, hasta que la gran puta la trago toda, estaba
desaparecida totalmente dentro de ella, mi madre atravesada delante mío ¡¡¡ ella
exclamo solamente un AAAHHHHH…….MMMMHHHHHH…..gritaba como poseída, diciendo más
papacito… más por favor…. Así, así, así….ahhhhh, y el cabrón gruñía como toro y
follaba una y otra y otra vez… al mismo tiempo le levantaba las tetas con una
mano mientras con la otra se enredaba el pelo entre los dedos y la jalaba como
si la estuviera cabalgando, además de los gruñidos y gemidos recuerdo entre lo
que se hablaban que mi madre le decía cosas como papacito, mi rey, mi amor, mi
cielo, y el guey le decía cosas como puta o putisima, cachonda, cabrona, zorra y
perra, y lejos de encabronarse mi mamá parecía que le gustaba, y a mi me
regañaba cuándo decía insignificancias como idiota o bruto.
Seguía escondido viendo todo esto, me toque mi miembro y lo
tenia duro, lo sentía extrañamente más grande, me dolía, pero no podía moverme,
solamente me lo agarraba, quería sentir la misma sensación de coger como este
par de degenerados.
La tumbo en la cama y siguió cogiendosela boca abajo y el él
encima un buen rato, después se levantó él y la volteo, pude verle nuevamente la
panocha a mi madre, bien peluda, con ese par de piernotas que este cabrón le
levantó y separó para penetrarla, pero antes pude verle entre su tupida
pelambrera los labios sonrosados rodeados de sus pendejos, que llegaban hasta el
ano y más allá, él se volvió a montar penetrándola de un golpe con las piernas
apuntando al techo, comenzó en bombeo y ahora descansaba ella sus piernas en los
hombros de él… mete y saca, mete y saca, los bramidos de él y los gemidos y
grititos de ella, de vez en vez ella gritaba más fuerte y se tensaba, se volvía
a aflojar y a continuar cogiendo, después aprendí que lo que le pasaba es que
estaba tendiendo sus orgasmos, repentinamente él grito: me vengo. Me vengo ¡¡¡ y
ella le grito, si dámelo todo, dame toda tu leche mi amor. Termina en mi… y un
AAHHHHHH……
Allí quedo tumbado unos minutos descansando encima de mamá,
ella jugaba con su pelo y lo besaba en una mejilla, él la beso en la boca
tiernamente y se levantó, se vistió mientras le decía que había cogido bien
rico, como siempre, lo que me hizo saber que no era la primera vez que se la
tiraba… Ella dijo: A mi también me gusto mi amor. Me gusto mucho mientras seguía
tumbada en la cama, desnuda, enseñándome el coño bien peludo y escurriendo, con
un brazo sosteniéndose la cabeza, él le dijo ya me voy, luego nos vemos, volvió
a besarla en los labios y se fue, ella se puso una bata, pude verla nuevamente
aunque solo por unos instantes totalmente desnuda, de frente y por atrás como si
me modelara, tomo una toalla y salió a bañarse, cuñando escuche el ruido del
agua en el baño que estaba en el pasillo fuera de la recamara salí de mi
escondite, estaba como lampareado, no terminaba de entender lo que había pasado,
miré el reloj, eran 12:15 Hrs. Habían estado cogiendo alrededor de hora y media
en mi casa, en la cama de mi padre…
Tomé mis libros de mi recamara silenciosamente salí de la
casa, estuve dando vueltas, tenía en la mente retratado el cuerpo de mi madre,
de sus nalgas, su panocha, como cogia con el tío, me ponía a mil por hora solo
de acordarme, llegue a la hora de costumbre, mi mamá estaba en la cocina
haciendo de comer, bañadita y con sus ropas casuales de costumbre, como una
señora que era. Me dijo que bueno que ya llegaste mi amor, lavate las manos, en
un rato esta la comida. Grandísima puta pensé,
Pasó el tiempo, de lo único que vale la pena comentar es que
en mis pajas juveniles siempre estaba la cola de mi madre, su panocha, sus
tetotas, invariablemente terminaba tirando litros de leche en su honor, el
pinche tío seguía frecuentando la casa, nunca sospecharon lo que sabia, pero
eran muy discretos, no se notaba que se entendían, siempre disimulando, ambos
con sus parejas, en ocasiones salían los cuatro y yo hacia coraje al recordar
sus relaciones, un tiempo después murió mi papá, 1982, es decir 13 años después
cuándo ya mi mamá andaba por más de los 50 y había perdido ya su lozanía, el
pinche tío estuvo en su velación y entierro, pero a esas alturas estaba seguro
que ya no cogia con mi madre. Ella murió hace 4 años, de alguna manera sentí que
nunca le perdone el engaño a papá, pero la realidad es que estuve celoso, que
fue desde los 10 años mi modelo de mujer, de hembra, tuve algunas mujeres en mi
vida y después cuando me case siempre creía ver en el cuerpo que tomaba al
cuerpo de mi madre.