Pisando la Sangre: Carola (y Fin)
Continuación de
Pisando la Sangre: Mi Inocente Cuñada
Pisando la Sangre: Voy Por Mi Otra Cuñada
Luego de ese día ahora tenía que
administrar tres culitos en la casa, y entonces vino un fin de semana que me
quedé solo con la suegra estos detalles están contados en los relatos
Pisando la Sangre: Mi Suegra y La Despedida y
Pisando la Sangre: Mi Suegra y La Despedida (2), pero vamos a la cuñada que
faltaba.
Ese fin de semana todos se habían ido en
un yate que tiene el suegro, a unas islas cercanas llamadas Los Roques y en
donde mi suegro tiene una casa en El Gran Roque, la isla principal de las islas
que conforman Los Roques, y llegaron el domingo en la noche.
Malu volvió con pilas
recargadas, y yo dormía todo lo que podía, la sed de sexo de esa ninfa era un
infierno en el cielo, o un paraíso en el infierno, como lo quieran interpretar,
esta bien. Al lunes siguiente después de llegar, todo el mundo se fue a la calle
o eso así pensé yo, me despertó de mi pesado sueño una mamada impresionante que
me estaba dando Malu, nada más verla me provocó hacérselo, sin compasión.
La tomé y la besé con ardiente fervor,
mientras la iba desnudando, le quité el short, la franela, no tenía bra así que
besé y chupé sus senos largo rato, ella estaba sentada en mis piernas, y yo
sentado lamiendo alternadamente sus preciosos senos, la intensidad iba en
aumento, el aire estaba saturado de ganas atrasadas, más por ella que por mi,
las caricias ya se hacían rápido y con fuerza, y apretones que dejaban una
blanca marca al soltar sus carnes por pocos segundo, la hice parar un momento
para bajarle su pantys y sentarla nuevamente sobre mis piernas, sus manos
buscaban mi fiero tallo y lo apretaban con fuerza, ella se inclinó para terminar
de sacar mi short y con mi ayuda lo sacó rápidamente. La ayudé a sentarse sobre
mi tallo y sin compasión la empujé hasta sentarla por completo, su dolor y
placer estaba viéndolo en su cara.
Su cadera iba y venia en un pequeño
movimiento pendular ayudada por mis manos en sus redondas nalgas, mientras ella
me tragaba la boca a besos y así nos vinimos juntos en pocos momentos, seguimos
besándonos por mucho rato, luego ella se fue y yo caí rendido hasta casi el
medio día.
A la hora del almuerzo, mi suegra y yo
escuchamos todos los cuentos del paseo y anécdotas contadas por mi suegro Malu y
Carola incluso una de las muchachas de servicio aportó su parte, nosotros
contamos que habíamos salido el viernes a tomarnos alguito con unas amigas de mi
suegra y el sábado nos habíamos quedado en casa viendo películas y cosas por el
estilo.
Ese día en la tarde, Malu y yo hablamos y
le pedí que por favor no anduviera haciendo los comentarios que hizo en la
reunioncita de días atrás con Carola y sus amigas, que eso nos podría acarrear
problemas si llegasen a sospechar, ella me preguntó que como lo sabía y le
conté, ella se sorprendió un poco y como no se dijo más nada esa noche no había
por que más preocuparse, fue cuando ella me comentó que en el paseo Carola le
preguntó de nuevo sobre el incidente del baño, yo pensé -ya Carola tiene la
puyita de la curiosidad encajada.
Después de esa pequeña conversación,
busqué como salir de la casa para evitar un nuevo encuentro con Malu, así que me
fui a la obra, así pasaron dos días sin muchos contratiempos, mi esposa estaba
en auditoria en la compañía y estaba llegando tarde, Malu vivía vigilando mis
movimientos y cuando me veía sin hacer nada… Sexo!
El miércoles en la noche Malu tuvo de
visita una amiguita que se iba a quedar esa noche con ella, yo respiré tranquilo
mi esposa llegaría tarde en la noche y pensé en esperarla despierto, me puse a
ver tv en la sala de juegos, mientras buscaba en los canales de satélite,
encontré que estaban dando una película de Stanley
Kubrick llamada Ojos Bien Cerrados con Tom Cruise y Nicole Kidman, ya la había
visto y me provocó verla de nuevo, estaba empezando y me senté a ver la
película, pero luego me paré y fui a mi cuarto y me puse un short y una franela,
salí del cuarto entré al baño y bajé de nuevo a ver la película.
Por un momento me estaba quedado dormido,
ya había visto algunas escenas de desnudos y sin embargo estaba cabeceando, para
mi sorpresa llega Carola de la calle, al ver que película están dando se se
sienta y se pone a ver la película a mi lado en el mueble, claro con cierta
distancia de por medio, en la película vino la escena principal de Tom en la
casa de orgías disfrazado, y casi de inmediato me empecé a excitar, como tenía
mi tallo de un lado y se marcaba claramente en el short, pude notar de reojo que
Carola empezó a voltear a mirarme, yo dejé que ella mirara como si no lo hubiera
notado, pero el sueño me venció y me quedé dormido recostado de un lado.
Sentí movimientos en el mueble y medio
abrí los ojos sin moverme, Carola se había parado a apagar el televisor, con los
ojos casi cerrados la vi que se acercó a donde estaba yo y tomó el control de la
tv que lo tenía yo en la mano. Ella apagó el televisor, y se quedó quieta
viéndome por un instante, unos segundos que parecieron largos minutos, momentos
de tensión que son chispas para la excitación, Entonces se me acercó y me
despertó, dijo tres veces mi nombre mientras me movía por los hombros con
fuerza, yo me desperté con cara de desconcertado y somnoliento, me dijo que la
película se había terminado y se fue. Me senté un momento a pensar lo ocurrido y
estaba excitado. Subí a la parte alta de la casa en el baño de lavé la cara y
subí a mi habitación, me acosté y como a la media hora llegó mi esposa cansada,
al acostarse la abracé y me quedé profundamente dormido.
No se que habría soñado yo esa noche, pero
desperté excitado y muy erecto, y empecé a hacerle cariñitos y meterle mano a mi
esposa aun dormida, ella reaccionó gustosamente y nos echamos un polvo divino,
luego ella se fue y yo me volví a dormir, me desperté nuevamente como a las 9 y
media y con la idea en la cabeza de que algo raro pasaba con Carola y tuve la
sospecha de que era lesbiana o mejor dicho “Bi”, no sé de donde sacaba yo eso,
pero me puse a analizar el hecho y me di cuenta de que desde que yo la conozco
no le había conocido un novio formal, si conocimos amigos que ella llevó a la
casa pero los presentó como tal, y todos en la familia asumieron que eran novios
de momento. Claro eso fue de hace dos años para acá, desde que tenía mayoría de
edad. Me puse a pensar en las amigas y me quedé perplejo al caer en cuenta que
en su grupo de amigas habían dos las cuales no eran muy frecuentes, pero cuando
ellas aparecían, Carola llegaba muy tarde en las noches o no dormía en la casa,
una de dos. Se que una se llamaba Mariana y era una morena bella y preciosa pelo
negro liso y ojos achinados, rellenita pero muy hermosa y la otra se llamaba
Vanesa, muy linda de cara, ojos azules o verdes, se que eran claros, blanca,
rubia y que hace un buen tiempo atrás estuvo gordita pero desde que la empecé a
ver de nuevo con Carola había adelgazado y se veía realmente bella, incluso
llegó a competir en un certamen de belleza de la isla para preseleccionar
candidatas al Miss Venezuela. No se que hizo o hasta donde llegó. Es más yo la
conocía solo de vista y uno que otro saludo, ya que teníamos algunos amigos en
común, pero nunca llegamos a coincidir en alguna salida, de estas dos carajas me
llamó también la atención la completa falta de maquillaje al igual que Carola,
nunca que yo recuerde salvo el día de mi matrimonio con su hermana la he visto
maquillada, y a las amigas menos, no es que esté estereotipando a las mujeres de
este estilo, pero es claramente cierto que entre las lesbianas se vean
generalmente estos casos. Ellas no son nada machorras son bien femeninas, se
visten a la moda y a veces muy deportivas, solo que no las recuerdo con
maquillaje, cuando mucho una pintura clarita en los labios o un brillo.
Carola tiene una cara muy linda, cejas
gruesas pero bien delineadas y hermosa forma, ella es la que más se parece a su
mamá, es tan blanca como ella, es bonita pero no más que las otras dos hermanas,
pero si es la que está más buena, esta podrida de buena. Vive metida en un
gimnasio y en su cuarto se la pasa haciendo pesas y desde hace poco escaladora,
tres veces en la semana salía bien temprano a trotar, y algunas partes del
cuerpo las tiene rayada de los músculos, una buena tableta de chocolate en el
abdomen, un culo redondo pero de músculos, gruesas piernas bien torneadas y los
brazos como los de madonna, sus senos son medianos y bien paraditos.
Total que ese día se me fue nada más
haciendo conjeturas, hasta que después del medio día llamé a mis viejos panas de
rumbas o “amigotes” como solía llamarles mi esposa, y me puse a indagar con
excelentes resultados, en resumen de lo que averigüé, mis panas me dijeron que
esa era un rumor que desde hace mucho tiempo rondaba con respecto a ésta Mariana
y su amiguita Vanesa, inclusive habían dos más una se llamaba Ailyn y la otra
era Carola mi cuñada, casi todos coincidieron en eso, también me dijeron que
Mariana, Ailyn y Carola venían en temporadas vacacionales y era cuando se les
veía juntas con Vanesa que era la que se quedaba en la isla. Y que no eran
propiamente lesbianas, eran bi, por que alguno que otro carajo ha hablado de
haber estado con alguna de ellas. Esto me daba una buena perspectiva.
Ahora, Ailyn es una caraja bien bonita
piel clara pelo negro, ojos verdes nariz pequeña fina y respingada una lindura,
buenos senos y un culito bien colocadito es bajita no debe medir más de 1.60mts
de ella sé poco, la he visto en la calle o playa, pero ella es conocida por
muchos, y según rumores anduvo con un tiempo con una caraja llamada Liliana,
conocida lesbiana en el ámbito juvenil desde hace más de 8 años por estos lares,
y ahora se la pasa con Mariana, Vanesa y Carola.
Pasaron dos días y mis investigaciones
arrojaron resultados definitivos, eran bi. Las amigas de juerga de Carola eran
Mariana, Ailyn y Vanesa, y muy pocas veces se les veía en discos, o sea que se
reunían en otros sitios pocos frecuentados o en sus casa, en esta casa casi no
se les veían por que siempre había gente, y la ultima ves que las vi juntas fue
en la reunioncita donde Malu les contó sobe mi.
Me puse a pensar en las estrategias a
seguir para lograr ese cuerpecito, o esos cuerpecitos, así que tomé la
resolución de hacer las pases con Carola, tratarla mejor, e incluso hacer que me
tome confianza.
Ese mismo día empecé, era sábado y había
como la mayoría de las veces la parrillada de los sábados, y ellas estaban
presentes, mi esposa y Malu también, mi suegro, un amigo de el bastante mayor,
la suegra, su amiga Susana, el pequeño Mario y yo. Esa noche me porté muy
servicial con todo el mundo, no quería que Carola se diera cuenta que era solo
con ella y sus amigas, así que me la pasé toda la noche caminando de un lado a
otro sirviendo por lo menos los tragos, en la piscina estaba Malu y Mario y me
pedían repetidas veces que me metiera con ellos, yo muy diplomáticamente me
negaba, alegando el servicio que estaba prestando, Malu de vez en cuando me
lanzaba miradas de suplicio, pero me hacía el desentendido, y continuaba en lo
mío.
Mi esposa estaba con Carola y sus amigas,
y yo a veces me quedaba con ella. Las amigas de Carola eran bien simpáticas y
Mariana era toda una loba, es la que lleva siempre la voz cantante, además debía
tener como 24 y aparentaba los 20, Ailyn y Vanesa se notaban más tímidas o
reservadas, pero también eran dadas al hablar, esa noche en grupo hablamos
bastante, y ya entrada la madrugada le pregunté a Carola que por que no tenía
novio, las demás excepto Maru me lanzaron miradas penetrantes e interrogativas,
de una vez les pregunte a ellas:
-y ustedes tampoco tienen novios? Siempre
las veo juntas. Yo esperaba que se volvieran un culo tratando de responder o dar
alguna tonta excusa…
Mariana: -Los hombres son muy exigentes y
piden más de lo que merecen, así que solo los usamos como objeto sexual cuando
tenemos ganas de echar un buen polvo.
Mi esposa se rió por que lo vio como un
chiste muy gracioso y todos nos reímos de la ingenuidad de mi esposa, sin duda
yo había hecho una conexión con Mariana, ella entendió la intención de la
pregunta y ella no me dio la respuesta que indirectamente buscaba pero si me dio
una respuesta verdadera y que me hacia poseedor de una oportunidad que muy pocas
veces dan, y con mi esposa allí presente ya un poco calmados de la risa les
pregunté de nuevo,
-y mientras no tienen algún carajo
disponible que hacen?, mi esposa me da un golpecito en la rodilla como
diciéndome intrépido.
Había un pequeño dejo de confianza entre
Mariana y yo, ella me miraba de una manera interrogativa, con prerrogativa por
demás, animándome a seguir preguntando.
Mariana: -nada, usamos unos juguetitos
que tenemos bajo la cama y nos juntamos las muchachas y yo a hacer cositas…
Eso ultimo no me lo esperaba o mejor dicho
si, pero igual me sorprendió de momento y en ese instante yo pelé los ojos he
hice una muesca de susto sorpresa y miré a Maru, por que sé que mi esposa es
homofóbica o lo sospechaba, pero esa noche quedó de manifiesto su repulsión, y
la cara de Carola era un poema al miedo, pero de nada sirvió que lo hiciera,
Mariana continuó…
…juntas, como darnos cariñito y…
Maru: ZAAAASSSS!! Ya van a empezar con
sus mariqueras…
Ya va, pensé de momento, mi esposa las
había escuchado antes hablar así? O sea que ella debe saber algo? O lo sospecha,
o realmente lo sabe…
…por favor me lo avisan, no quiero
escuchar sus cochinadas nuevamente.
Listo, ella lo sabe, pensé a mis adentros.
Mariana: -hay ya! déjate de mariqueras
tu, no seas tan delicagada y mojigata. Él (o sea yo) está preguntando y yo le
estoy respondiendo, sabes que no me cuesta nada…
-a ver cuéntame eso de darse cariñito, le
dije.
Mariana: bueno nos reunimos todas en ca…
Maru: no quiero escuchar, me voy…
Se paró con cara de molesta, me reviró los
ojos y le lanzó una mirada retadora a Carola mientras se alejaba de donde
estábamos, Carola se paró me reviró los ojos a mi también y a Mariana le lanzo
una mirada de ”te pasaste” y se fue detrás de Maru.
Mariana: -vaya que si sabes como hacer
correr a Maru, a que se debe el interés por saber de nosotras? Nunca antes te
habías preocupado por reunirte con nosotras y de repente hoy nos preguntas eso,
es más, toda la parafernalia de servidumbre que montaste hoy, hubiera pasado
desapercibida si no nos hubieras preguntado lo que preguntaste.
-jejeje. Reí un poquito nervioso y con
una gotita de sudor bajando por mi sien, pero yo empecé así que debía continuar
nadando en esas aguas. –bueno si es cierto, hay un interés…
-y cual será ese interés?
-bueno, quería comprobar que hay de
cierto lo que se dice por allí de ustedes incluida Carola… de que son les o bi.
-tu que crees.
-yo quiero creer que son bi.
-por que?
-por que crees?
-verga! Cuidado y te preña un peluche,
chicas nos descuidamos y el pendejito este nos coje, jajaja. Le dice riendo a
Vanesa y Ailyn. Éstas también se rieron contagiadas por Mariana.
-entonces? Pregunte, después de haberme
reído con ellas. –son o nos son bi?
-estas muy interesado en saber no? Que
pasaría si te digo que solo somos lesbianas?
-nada, solo que sería una lastima que
bellezas como ustedes no puedan ser disfrutadas por algunos hombres afortunados,
pero se que no lo son y eso es una incitación a tomar alguna oportunidad que se
presente.
Mariana me miró fijamente, como tratando
de indagar a fondo, como cuando se mira por unos binoculares horas y horas una
selva buscando un vestigio de vida oculta, tratando de descifrar el porqué de mi
seguridad, el silencio duró unos segundos…
-de que estas seguro? Hablas como si
estuvieras seguro de que entre tu y nosotras o alguna de nosotras puede pasar
algo…
-no es que esté seguro, en esta vida nada
es seguro, lo que si es seguro es que como hombre uno tiene fantasías, fantasías
entre las cuales esta el hacerlo con dos o más mujeres, y como te habrás dado
cuenta, con mi esposa no cuento, y para serte más sincero aun, ustedes son la
oportunidad más cercana que puedo tener. (todo era mentira desde hace muchos
años que he estado en orgías y varias mujeres)
-eso es entendible cualquiera que nos
rodea piensa casi siempre lo mismo, pero como te dije piensan, se les nota en la
mirada, sobre todo cuando un grupo de hombres hablan entre si y nosotras estamos
cerca, pero tu eres distinto, no solo por que nos estas contando, es que hay
algo en ti que te hace pensar que nosotras también queremos estar contigo.
-Vamos a ser sinceros, ustedes me excitan
y desde que escuché los rumores los cuales doy por sentado, más aun para
intentarlo.
-si pero que te hace pensar que vamos a
aceptar? Que queremos estar contigo?
-yo no he dicho nada de eso, yo solo estoy
hablándoles de lo que me gustaría. Si ustedes no quieren me lo dicen desde ya y
listo.
No se por que respondí de esta manera en
ese momento, era una altanería. Ella me miró fijamente y noté que estaba
haciendo un esfuerzo por mirar a Vanesa o Ailyn ya que estas la miraban
esperando una respuesta de su parte, noté cierta ansiedad por parte de ellas.
En eso llegó Carola:
-Y tu? A que se debe que andes preguntando
si tengo novio o no? Me preguntó Carola un tanto molesta.
-Ya, déjalo tranquilo Carola ya el lo sabe
todo. Dijo muy calmadamente Mariana sin quitarme la vista de encima y yo sin
dejar de verla, teníamos una lucha de miradas ahora.
-que sabe que? el no sabe nada…
-lo sabe todo, yo se lo acabo de decir…
mejor dicho confirmar ya alguien le había dicho.
Un silencio reinó por un momento, luego de
mirarnos por un buen rato le dije a Mariana que hablaríamos luego dándole a
entender que Carola no se debía enterar, me paré y me fui de allí con una
pequeña sonrisa, me dirigí a donde estaba mi esposa y estaba un poco molesta,
pero no lo suficiente y nada que una caricia en un lugar preciso para
solucionarlo.
Esa noche mientras estaba en la cama con
mi esposa hablamos un poco del tema, y le pregunté si ella sabía algo de Carola
y sus amigas. Ella intentó negarlo y después que no sabía nada, le dije que
Mariana ya me lo había dicho entonces ella me confesó que si era cierto, Carola
era lesbiana o bisexual, un día la descubrió en la casa cuando tenía 17 años con
una compañera de estudios en su cuarto y bueno habían discutido, pero se dio
cuenta que esa era su vida y se la iba a respetar y a no decir nada hasta que
ella lo hiciera, pero con el pasar del tiempo hablan más de ella en la calle.
Al otro día pensé en como se me había
pasado por alto ese “detalle” cuando por lo general soy muy detallista y me doy
cuenta de muchas cosas sin que la mayoría las noten, y sé muchas veces cuando
una chica tiene algo con otra, seguí atando cabos y muchas coincidencias se
hicieron presente en mi investigación mental, era tan obvio tenias las señales
en mi nariz y nos la vi, era definitivo.
Ese día domingo no pasó nada del otro
mundo, solo en el almuerzo que Malu me acariciaba con sus pies bajo la mesa,
Carola aun dormía por que había llegado muy tarde, una vez que salió también muy
tarde de la casa. Pero en la noche algo pasó, estaba en la cocina buscando algo
para pellizcar, justo antes de acostarme, era algo tarde y ella llegó a beber
agua, la noté un poco agitada, por un momento pensé que estaba haciendo
ejercicios, pero sé que los domingos ella no hace nada, me fijé en la franela y
tenía los pezones erectos. La miré por un momento fijamente hacia su pecho, me
di cuenta de que ella me miró mientras lo hacía, pero mi descaro fue mayor, la
miré a los ojos y bajé de nuevo a mirar sus despuntantes pezones.
Ella tranquilamente se dio vuelta y se
dirigió al lavadero, ella entró al pequeño cuarto y dobló a la izquierda, solo
se veía un filón de su figura, ella hizo los movimientos de sacarse su prenda
más intima y la metió en la lavadora, y salió, me pasó por el frente sin verme
si quiera y se fue. Durante ese corto período me la imaginé desnuda bajo de la
gran franela que parecía una bata.
Yo me quedé un rato esperando mientras me
comía lo que había ido a buscar, pasaría no se 10 ó 15 minutos, cuando de manera
automática me paré y fui al lavadero, abrí la lavadora y vi la prenda de Carola,
era un hilo dental negro satinado, la tomé e mis manos y la noté muy húmeda aun,
el contacto con la humedad hizo que mi sexo se empezara a llenar de sangre,
aproximé la prenda a mi cara y hundí mi nariz en ella, olía flujos recién
expulsados, olía a hembra caliente, a sexo ardiente, olía a orgasmo, no al
típico olor de flujo ya seco, no, olía a orgasmo, se acababa de masturbar.
No se cuanto tiempo tuve la prenda pegada
a mi boca y nariz, pero mi erección era muy dura, terminé de aspirar
profundamente y salí a mi habitación a echarle un buen polvo a mi esposa Maru,
cuando salí de la cocina y me dirigí a las escaleras Carola estaba parada al pie
de las mismas, me miró fijamente con cara de odio, yo seguí caminado y me detuve
frente a ella, por un segundo apenas, antes de acercarme a ella, muy decidido
tomé su cara en mis manos y la besé con furia animal, con ganas desenfrenadas,
con lujuria reprimida, ella me respondió el beso, bajé mis manos de inmediato a
sus duras nalgas y me aferré como un gato a ellas, ella hizo otro tanto, mi
tallo se lo restregaba en su sexo y ella también se restregaba contra mi.
Fue entonces, cuando subí la franela para
buscar el contacto carnal, que me dio un fuerte empujón y me separó rápidamente
de ella, la miré un poco extrañado, estábamos los dos muy agitados ella con cara
molesta aun, me dijo con los dientes apretados, que no lo volviera a intentar,
se dio media vuelta y se fue a su cuarto, subiendo las escaleras, pude ver
debajo de su franela las nalgas y su entrepierna, eso me puso más caliente aun y
salí detrás de ella, no sé, esperando alguna señal, pero apenas entró a su
cuarto, escuché como le pasaba el seguro a la puerta. Pasé frente a la
habitación de Malu y me provocó entrar, pero sería muy peligroso. Así que seguí
hacia mi cuarto y le hice el amor hecho una fiera a mi esposa, descargué con
ella el alto grado de excitación, la hice pagar a ella la frustración con Carola
y lo mejor es que ella disfrutaba cuando yo me ponía “Eufórico”.
El lunes fue un día tranquilo salvo por un
episodio de Malu y mi esposa, Malu estaba un poco molesta por que no le había
prestado atención en todo el fin de semana y cuando la fui a buscar, se dio
media vuelta y me “sacó el culo” y me dejó allí con las ganas, gracias a dios
que fue así por que si hubiera estado de buenas con Malu en ese momento ella
habría estado conmigo y en mi cuarto, 40 minutos después esa “sacada de culo”
llegó mi esposa toda apurada a cambiarse por que había una reunión con no sé
quien en la empresa y luego un almuerzo, yo sentado la vi hacer todos sus
movimientos, estaba asombrado, de la que me había salvado, mientras estaba
sentado en la cama viéndola me imaginé las posibles situaciones que hubieran
pasado si nos hubiera encontrado a Malu y a mi en pleno Kalifornication.
Así pasaron unos días creo que fue un
jueves o un viernes que pasando por el pasillo escuché a Carola hablando con
una de las muchachas por teléfono, supuse que era Mariana, y escuché más o menos
que le decía que desde el domingo no habíamos coincidido, o sea estaban hablando
de mi, luego hablaron de reunirse todas pero no tenían nada fijo aun.
Carola no me hablaba, habíamos vuelto al
principio, y ahora era peor, me huía y nunca se quedaba donde yo estaba, muy
pocas veces la vi en la casa.
El sábado se habló de ir todos al día
siguiente a la casa de playa que el suegro tiene al otro lado de la isla por una
zona llamada el Tunal, y que toma casi una hora en llegar y siempre se sale muy
temprano de la casa y se vuelve en la noche, Carola no dijo nada, pero si sé que
ella no iría, ella no es de ir muy seguido a la playa con la familia y seguro
preferiría quedarse aprovechando que no habría nadie en la casa y pasar un día
de piscina, supuse en algún otro momento lo habría hecho, yo también lo hubiera
hecho.
Carola salió el sábado en la noche y llegó
muy tarde como de costumbre, al día siguiente supuestamente amanecí con el
estomago descompuesto, le monté toda una parafernalia palabrera a Maru, ella se
convenció y se fueron, yo bajé al los pocos minutos y revisé las habitaciones,
nadie solo Carola se había quedado, me preparé algo ligero en el desayuno y me
subía a mi habitación a ver tv.
Como a las 10 de la mañana sonó el
teléfono de la casa, estuvo sonando un buen rato pero no lo tomé, no quería
delatarme, al rato supuse que habían llamado a Carola al celular, por que salió
de su cuarto y bajo rápidamente, bajé y escuché desde las escaleras que eran las
muchachas, solo Mariana y Vanesa, Carola las hizo subir a su cuarto un rato y
luego bajaron en trajes de baño para la piscina, allí sacaron una cava con
cervezas que siempre hay en la casa, y se echaron al sol en la piscina bebiendo
cervezas.
Carola al rato sacó unas galletas y unas
cremas y se dispusieron a desayunar con eso mientras seguían bebiendo. Como a
las 11 y media casi las 12 ellas se metieron a la piscina y entre juegos y
cervezas, se deshicieron de la parte de arriba de sus prendas a veces se tocaban
y se daban cortos besitos, yo desde hace rato ya estaba más que excitado y mi
sexo lo demostraba, luego ellas salieron y se echaron en las sillas de extensión
a tomar sol sin la parte de arriba, esperé un rato a que se durmieran y bajé con
el short más pequeño que tengo y que parece un bóxer corto y ajustado, luciendo
mi moderada barriga y gruesas piernas y el paquete, entré al área de piscina
descalzo y sin hacer ruido, estaban dormidas, e incluso una estaba roncando un
poco, así habrá sido la noche pensé.
Con sumo cuidado me metí en la piscina
para mojarme y salí con el mismo sigilo, me eché en una silla un poco apartada
de ellas, pero casi de frente. Déjenme pintarle el panorama, Mariana tienes
tetas más o menos grandes con una aureola y pezón pequeños, marroncito oscuros,
muy oscuros para alguien tan joven, por las estrías pensé que le habían o
crecido muy rápido o las tuvo más grandes, tenía una tanga azul rey bastante
atrevida, Vanesa por habar sido gordita tiempo atrás y por haber rebajado mucho
tenía los senos un poco caídos, una aureola y un pezón marrones claritos y
medianos muchas pecas en el pecho hombro espalda y algunas en la cara y varias
estrías también. Tenía una tanga amarilla con una costura por el medio que hacia
que se le marcaran notablemente sus labios gruesos y completamente depilada, y
Carola tenía una tanga blanca igual que la amarilla, todas eran hilo dental y
una extraña figura hacia sombra en la prenda clara, tenía algún diseño circular
en el corte de los pelitos, Carola tenía un par de senos medianos con una
aureola mediana muy rosada y que se perdía con la blanca piel y un pezón casi
invisible, una que otra peca se asomaba por allí era la única a la cual se le
medio marcaban los chocolatitos del abdomen, mucho menos que cuando viene del
gym, todas estaban boca arriba con lentes oscuros y durmiendo.
Como casi a la una el sol era inclemente y
las muchachas estaba sudando pero seguían dormidas, agradecía cada nube que
pasaba, e iba en vías de agarrar una insolación si seguían así, yo ya ni
aguantaba tanto sol, toda la piel me ardía, pero tenía que quedarme allí, cosa
que cuando ella se despertaran me vieran allí y supieran que tengo mucho rato
viéndolas.
Ese rato produjo sus frutos, Vanesa se
despertó y giró sobre su eje y no notó mi presencia y sigui durmiendo luego de
darse vuelta en la tumbona, al rato lo hizo Carola y ésta si notó mi presencia y
pegó un grito de susto que despertó a las demás, sentándose en la silla y
tapándose los senos con una mano, empezó a gritarme hasta que se dio cuenta de
que era yo y peor aun, empezó a insultarme.
Mariana me preguntó que desde cuando yo
estaba allí y le dije desde hacia un buen rato, y me moví un poco la tira del
short mostrando ya una diferencia notable en el color de la piel, poco más de
una hora le dije, Mariana no se tapaba para nada sus senos y Vanesa estaba boca
abajo apoyada en sus codos viéndome, me paré y tomé una cerveza de la cava y le
llevé tres cervezas bien frías a las muchachas, Carola me insultó de nuevo y me
llamó morboso, quesúo, atrevido y demás soeces, y procuró ponerse la parte de
arriba de su traje de baño, Mariana le dijo que si era medio pendeja o qué, que
si no había caído en cuenta de que yo tenía más de una hora viéndole las tetas y
hasta me las debía saber de memoria, le dije que era cierto que ya me las sabía
de memoria y con los ojos cerrados las reconocería, solo Mariana y yo nos
reímos. Carola se puso la parte de arriba y dijo que, no me iba a dar el gusto
de todos modos.
Algunas veces noté a Mariana viéndome
entre las piernas, pero como estaba sentado no se notaba nada, empezamos a
hablar de la manera más tranquila como si fuéramos viejos amigos y con mucha
confianza, hasta que me empezó a contar la salida de la noche anterior, cosa que
hizo que mis venas se contrajeran lentamente y como consecuencia mi sexo
empezara a latir haciéndose más grande, Carola le dijo que si ahora le daba por
ser bocona y andar contando lo que hacían, que yo ya sabía suficiente.
Le hice señas a Mariana de que me siguiera
a la piscina y nos metimos a hablar y a seguir bebiendo dentro del agua con el
inclemente sol, allí hablábamos con más confianza y le dije que iba a ser
sincero con ella,
-Déjame decirte algo, y voy a ser
sincero.
-Aja-. Soy toda oído, me dijo ella
sonriendo un poco.
-Ustedes me traen por la calle del medio,
ustedes me excitan burda y me gustaría estar con ustedes, decir eso me produjo
un morbo increíble. Ella me miró fijamente un poco seria.
-Y así de buenas a primeras nosotros
vamos a aceptar?
-No se, pero quiero mostrarte algo, que
sé te va a poner a pensar a mi favor, y además quiero a Carola también.
-A que te refieres, se que quieres decir,
pero por que me lo dices a mi, por qué no se lo dices a ella?
-Por que ella no se quiere dar cuenta de
que me desea…
-Si se da cuenta, ella nos contó del
episodio de estos días entre ustedes, pero tu siempre le has caído mal y tu no
ayudas, y más importante aun, tu estas casado con su hermana. Ella no podría
hacerle eso a ella.
-Pero lo ha pensado, por lo que veo…
-Claro!! Tu eres tonto o te haces?
-Ok, pero no me voy a rendir hasta lograr
estar con ella… no pensé que hablara de esto así con alguien y menos contigo,
siento que puedo confiar en ti…
-Eres un poco más ingenuo de lo que
pensé, nosotras no nos escandalizamos con pequeñeces como esa, además no tengo
nada que ocultar en mi casa saben que soy cachapera y tengo el total apoyo de
mis padres siempre y cuando no ande dando espectáculos y Vanesa también e
incluso Ailyn, pero Carola es la única en donde en su casa no lo saben salvo
María Eugenia, por eso no tenemos problemas para hablar abiertamente del tema o
de cualquier tema relativo.
-Supongo que por eso irradias algo de
confianza…
-Que es lo que me quieres mostrar?
-De que?
-Me acabas de decir que me ibas a mostrar
algo que me iba a hacer querer cojerte.
-Yo no dije eso…
-Pero es lo que quisiste decir.
-Bueno si, pero no con esas palabras…
-Pues conmigo se habla claro y raspao…
-Esta bien.
Le tomé la mano, ella sonrió pícaramente,
ya sabía a donde la dirigía, la puse sobre mi paquete algo morcillón como
siempre, y ella lo agarró con confianza y empezó a apretarlo por todo lo largo
del short. Una sonrisa picara se asomó en su boca y se mordió los labios de
abajo con los dientes, me dijo que se sentía muy grande y que Malu había tenido
razón, se quiso acercar y le dije que no que Carola aun no aceptaría eso, le
dije para que se metieran las tres para hablar, beber y agarrar confianza y
jugar un poco y bueno intentarlo.
Al rato estaba las tres en la piscina,
Carola tenía su cara más o menos y seguimos bebiendo, ellas venían de una
borrachera en la noche y de un insignificante desayuno, así que al rato de
varias cervezas estaban casi ebrias de nuevo, había más confianza, Mariana me
abrazaba de vez en cuando a Vanesa ella realmente yo no le importaba mucho,
pensé en algún momento, era un poco más callada y observadora pero no demostraba
más nada, en cambio Carola había cambiado un poco, estaba más desinhibida y más
abierta al dialogo, empezamos a jugar y Mariana propuso jugar a las peleas,
aceptaron todos de muy buen animo, a mi me tocó subirme a Mariana a los hombros
por ser la más pesada y yo por ser el hombre, y Carola le tocó subirse a Vanesa
por razones obvias.
Mariana y Vanesa estaban desnudas de la
cintura para arriba y Carola era la única que aun tenía puesta su top, empezamos
la pelea, las muchachas arriba se empujaban mutuamente y abajo Carola y yo
aguantando los embistes y las perdidas de equilibrio de nuestros jinetes, y a
los pocos segundos cayeron Vanesa y Carola, volvimos a la carga y Carola un poco
más molesta empezó a empujarme, pero nosotros éramos más pesados y al rato ellas
cayeron de nuevo. Carola estaba más molesta aun, ya que nosotros nos burlábamos
de ellas, a todas estas yo me estaba cansando no me había bajado a Mariana de
encima desde que empezamos, y ya sentía la columna quejarse.
Habían unas nubes y el sol ya no pegaba
desde hace rato, pero aun había suficiente luz como para no darnos cuenta, así
que continuamos en lo nuestro. Volvimos al ataque y esta vez Carola y yo nos
empujábamos con más fuerza, a veces sentía las uñas de ella en mis hombros,
brazos o pecho, yo no podía empujarla de la misma manera solo tomaba las
rodillas de Vanesa y por allí las empujaba, nuevamente ellas cayeron y nosotros
celebramos, Vanesa estaba un poco molesta llevaban tres derrotas y Carola le
dijo para intentarlo de nuevo, yo me quejé por que estaba cansado, y ella me
llamaron gallina para retarme, así que lo intentamos de nuevo, esta vez decidí
empujarla a ella directamente, a veces le ponía la mano en la frente y la
empujaba con fuerza, eso le sacaba la piedra y volvía más fiera y empujaba con
más fuerza, en una arremetió con mucha fuerza y caímos los cuatro juntos y le
arranqué sin querer la parte de arriba, del traje de baño.
Cuando salimos esperaba por lo menos una
cachetada, cuando ellas salieron por su lado Mariana a mi lado le iba a decir
algo con respecto a sus senos, yo la distraje y le di a tocar en la mano la
parte de arriba, ella me sonrió y me pico el ojo, -ella no se ha dado cuenta
vamos a ver cuanto tarda en hacerlo, me dijo. Carola estaba muy molesta por la
caída, y no se había dado cuenta que tenía los senos descubierto, en uno de sus
senos tenía tres dedos apenas marcados por mi al momento de jalarle la prenda,
pero ella quería seguir jugando, ahora me quería tumbar y estaba más segura, yo
me estaba relajando un poco sin Mariana arriba, Vanesa la miró sin la parte de
arriba y nos miró rápidamente a mi y a Mariana con gesto de querer burlarse y
Mariana le hizo señas de que no dijera nada, y así lo hizo, se subió de nuevo a
ella, y Mariana hizo lo mismo, metí la prenda dentro de mi short y empezamos a
empujarnos, esta vez Carola venia decidida que nunca, pero noté que la molestia
era por el juego, durante el juego ella se dedicó a empujarme fuertemente y a
veces nos reímos mutuamente, por la posición era muy poco lo que podíamos ver
arriba de nosotros, notamos que arriba había menos tensión que abajo, y caímos
en cuanta que los que peleábamos o empujábamos éramos nosotros, y difícilmente
volteamos a ver y cual era nuestra sorpresa que las jinetes lo que tenía arriba
era un festín de manos en los senos de sus contrincantes, Carola me vio y se iba
a reír y a bajar a Vanesa cuando le saqué la prenda y se la mostré, ella se dio
cuenta y trató de quitármela pero la arrojé bien lejos en la parte honda de la
piscina.
Yo me reí, grosso error del que aun hoy me
enorgullezco, ella me lanzó dos golpes que dieron en la pierna de Mariana, y en
mi frente, estas viendo lo que pasaba abajo no dijeron nada, solo que se
agarraron con fuerza por que lo que venia era candela pura, la tomé por sus
brazos fuertes y empezamos a empujarnos con fuerza, ella también me tenía por
los gruesos brazos pero a veces me soltaba por que no podía aferrarse bien, en
una me manoteó las manos en forma circular y logro que la soltara y me clavó las
uñas en el pecho y yo hice lo mismo, le agarré las tetas con las manos
completamente abiertas y se las sobé con firmeza, ella me empujó con fuerza y
con un pie enganchó uno de mis tobillos desde atrás y empecé a caer con Mariana,
le solté los senos y me agarré de las piernas de Vanesa y así caímos los 4 a la
vez, ella seguía empujándome, tenía mucha fuerza, Mariana y Vanesa se separaron
de nosotros y quedamos los dos solos luchando.
Ella con un movimiento rápido se me puso
en la espalda y con las piernas me dio una apretón de cintura, logré poner los
pies en el piso y me elevé a tomar aire, apenas salí ella me dio un jalón en el
cuello y hizo caer hacia atrás, aproveché el impulso y la hice llegar al fondo
de espalda donde me tuvo que soltar, y cuando salió disparada la tomé por los
pies y la hundí de nuevo colocándola frente a mi de espaldas y pase mis manos
por el frente y le agarré las tetas y luchaba por mantenerla bajo el agua, ella
luchaba con mucha fuerza, nunca pensé que tuviera tanta, fácilmente hacia que la
soltara, y me tomaba por la cabeza y me hundía, más veces a mi que yo a ella,
pero continuamos luchando, a veces teníamos que rendirnos por momentos para
salir a tomar aire, pero apenas alguno salía el otro lo hundía nuevamente.
Ya estaba muy cansado y ella también, creo
que menos que yo, pero noté que ya no me clavaba las uñas como al principio,
solo se disponía a hundirme y apretarme incluso, creo llegué a notar un apretón
en mis partes indebidas, empecé a agarrarle las nalgas y y sobarle más las tetas
libremente y cuando quise meterle mano por el coño, recibí una patada en el
pecho que casi me saca todo el aire, decidí jugármela en ese momento y me hice
el desmayado bajo el agua, ella reaccionó de inmediato viéndome caer lentamente
en el fondo, con los brazos abiertos y los ojos apenas cerrados y sin moverme,
ella se acercó a mi muy rápidamente y cuando la tenía en frente la abracé con
fuerza, dejando sus dos brazos aprisionados entre su cuerpo, mi cuerpo y el
abrazo, y la besé con arrebato, ella de inmediato respondió el beso, sentí su
lengua invadir mi boca como desesperada y sus piernas se aferraron a mi cintura,
solté un poco mis brazos y ella me abrazó.
Hace rato no tenía aire y pensé que me
desmayaba bajo el agua, pero no quería soltar esa boca, así que me impulsé hacia
arriba con ella pegada a mi como una rémora, al salir tomamos aire por la nariz
con mucha fuerza sin dejar de besarnos, sus manos se aferraban con fuerza a mis
hombros y cuello y sus piernas a mi cintura, ella refregaba su sexo a mi ya duro
tallo, así que bajé mis manos y le empecé a bajar la prenda, ella se soltó por
un momento y me permitió bajarla a la rodilla, luego ella con sus piernas se la
terminó de bajar, ella hizo lo mismo con mi short, y con sus piernas lo termino
de bajar y así quedaron dos prendas volando en las profundidades dejándose
arrastrar por las leves corrientes que nosotros producíamos.
Ella se enganchó en mi cintura de nuevo y
con una mano apuntó mi sexo a su sexo, y lentamente se la fue encajando casi
toda, gimiendo de dolor en mi boca y aferrando sus uñas en mis carnes, tomé sus
duras y musculosas nalgas y empecé a bombearla moderadamente y aumentando la
intensidad del bombeo, hasta tomar una velocidad vertiginosa dentro del agua,
ella ayudaba de muy excelente manera con sus piernas y no habíamos dejado de
besarnos.
Me fui acercando a una de las escaleras en
la parte baja de la piscina, la senté en el primer escalón y me aferré a los
tubos apoya manos, y empecé un violento movimiento que hacia saltar el agua
entre los dos y sin dejar de besarnos, ella me tenía la espalda asada por las
uñas, me las clavaba y me aruñaba, el dolor era mucho menor al placer de saberla
mía, de sentir en mi sexo las paredes de su sexo, y en la punta de mi sexo el
cuello vaginal, en mi pubis su pubis y en mi boca… sus gemidos y mordidas que me
propinaba en los labios, no se cuantas veces se vino si es que lo hizo, desde
que la empecé a bombear su comportamiento fue el mismo, gemía y se movía con
persistentes espasmos y mis piernas ya estaban empezando a flaquear por los
correntazos que cada vez eran más fuertes y producidos en mi hongo.
Empecé a acelerar y echar el resto, el
dolor en mi sexo y la sensación de que iba a explorar sintiéndolo más apretado
aun, sumado a las repetidas y fuertes contracciones vaginales que empezaron a
hacerse presente en el sexo de Carola, haciendo que yo empezara a gemir con
fuerza… que gemir ni que nada, a gruñir fuertemente sin soltar su boca y ella
también gimiendo, mientras que una oleada fuertes chorros llenaron su sexo
inundándolo a la vez que a ella una oleada de espasmos hicieron estragos en su
cuerpo, provocando en los dos una alteración del ritmo penetratorio y como dos
locos epilépticos corriéndonos casi al mismo tiempo.
Cuando nuestros gemidos nos indicaron
mutuamente que ya había pasado el huracán, los movimientos se fueron haciendo
más lentos y nuestros besos más dulces y apasionados hasta detenernos
completamente, su sexo latía con algunas contracciones, reflejos débiles
anteriores espasmos, mi tallo fue reduciendo su tamaño y poco a poco dejando
salir los flujos que internamente estaban acumulados.
Fue cuando escuchamos los aplausos y
silbidos de Vanesa y Mariana celebrando nuestra unión sexual, yo me despegué y
sonreí un poco apenado con algo de modestia y orgullo, Carola estaba muy quieta,
mirándome, más bien seria, mi sonrisa desapareció por que me di cuenta de que
ella se había dado cuenta de que había cometido un error.
Nos separamos para que se bajara de las
escaleras y nos dimos un abrazo a la vez que llegaban las muchachas y se unían
al mismo. Ella no se rindió tan fácilmente y nos hizo jurarle a los demás que de
esto nadie debía saberlo, yo le dije que como se le ocurría pensar eso.
Mariana se la llevó a parte y empezó a
hablar con ella, yo me quedé con Vanesa, me senté en el borde de la piscina y me
dejé caer apoyando mi cabeza sobre mis manos, en ese momento vi que el cielo
estaba completamente tapado unas nubes grises se aproximaban pero no se veían
señales de lluvia, ya no hacia tanto calor aunque el piso aun estaba caliente.
Siento que Vanesa se sitúa entre mis
piernas y acariciándome los muslos se fue acercando a mi entrepierna, una mano
siguió el recorrido por mi depilado pubis, hasta tomar por la base mi sexo
doblado y gordo aun hinchado, y la otra tomándome delicadamente los testículos,
con mi tallo en una de sus manos le dio un suave apretón y este reaccionó
llenándose lentamente de sangre, una suave corriente de aire caliente que salía
de la boca de Vanesa sobre el glande hizo que mi piel se erizara toda,
aumentando la cantidad de sangre en mi sexo.
El calor típico de una boca tapó por
completo la cabeza de mi pene, haciéndome estremecer por completo de lo sensible
que aun estaba, yo cerré los ojos y me dejé llevar por la suave mamada que
Vanesa me estaba dando, escuché sonidos en el agua de que alguien salía, pero no
abrí los ojos solo sentí una sombra taparme la débil luz de un sol escondido
entre las nubes, no quise abrir los ojos, mientras otra persona acercaba su
cabeza a mi sexo, y dos bocas y cuatro manos trabajaban juntas en mi ya duro
machete.
Siento unas gotas que caen en mi cara y
par de labios me taparon la boca, sin abrir los ojos aun empecé a pasar la
lengua, sabía que era Mariana, no tenía pelos, los hubiera sentido en mi nariz y
Carola si, y Vanesa fue la que me empezó a mamar, sus labios eran gordos y los
labios menores eran grandes y colgaban, mi lengua entró de una en su cueva a
veces ella se dejaba caer un poco y sentía que me ahogaba así que pegué los
brazos a mi cuerpo y apoyándome en los codos puse las manos en bandeja para que
su culo se afincara allí, chupé los labios menores con suavidad haciéndolos
llenar de sangre, ella estaba gozando y empezó a lubricar bastante, sentí el
cambio de sabor, humedad y lo resbaloso de sus flujos, me apoderé del clítoris y
lo empecé a rodear con la lengua dándole pequeñas chupadas con los labios.
Abajo mi sexo era chupado por una boca a
la vez, pero era lamido por ambas bocas, las manos luchaban por pajear mi sexo,
y mis testículos también eran chupados y lamidos cuando una boca se dedicaba
sola a el tallo, Mariana se separó de mi y se acomodó dándome la espalda puso
sus brazos en el piso a cada lado de mi, y acercó sus sexo a mi tallo, una de
las muchachas lo coloco en su entrada, me tomó las piernas y me las hizo colocar
a cada lado en el borde de la piscina y yo empecé a bombear poco a poco y ella a
empujar en sentido contrario, Vanesa vino y se colocó encima de mi y por encima
de Mariana abriendo las piernas y dejando pasar la cabeza de Mariana entre sus
piernas, cuando estuvo bien colocada flexionó un poco las piernas, Mariana
levantó un brazos y lo paso por encima de una de las piernas y se aferró a ella
y luego el otro brazo y ahora estaba colgada de Vanesa, mamándole la cuchara, a
mi la negra cabellera de Mariana no me dejaba ver mucho, levanté mi cabeza y
miré hacia abajo y no veía casi nada, sentía que carola le estaba mamando el
coño a Mariana por que sentía su barbilla en mi tallo y a leves chupetotes
laterales de mi sexo sobre la autopista de semen, empecé a bombear con fuerza
por que sentía a Mariana con espasmos.
El canto rodado del piso alrededor de la
piscina me estaba lastimando sentía ardores en algunas partes de mi espalda,
pero continué bombeando hasta que ella se vino con fuertes espasmo se dejó caer
sobre mi jadeando fuertemente, y con mi tallo dentro, luego ella se dejó rodar
de un lado y se separó de mi, Vanesa se colocó encima de mi, me hizo levantar
mis pies y dejarlos al aire, los tomó con las manos y me hizo flexionar sus
piernas sobre mi, dejándome el culo completamente expuesto, ella se acomodó
encima de mi y se fue agachando, tomo mi sexo y lo doblo hacia donde estaba
ella, o sea hacia arriba y que para mi seria hacia abajo y se sentó sobre mi
metiendo de un solo trancazo mi sexo erguido, ahora si me dolía la espalda
lastimada por las uñas y el canto rodado y sentí presión en mi cabeza, Carola
fue y buscó rápidamente una toalla y me la puso de almohada al momentos que
sentí una lengua recorrer mi ano.
Vanesa estaba prácticamente sentada y
tenía mis pies como volantes de una moto y de allí se apoyaba para subir y bajar
sobre mi, yo no me podía mover mucho, solo ponerme las manos en los riñones y
soportar las embestidas de Vanesa nuevamente llegó Carola con más toallas y las
coloca a cada lado de mi cabeza y se arrodilló de frente a Vanesa pude por fin
ver el cortecito en su pubis y era una “C” bien delineada, dejándome su sexo a
un milímetro de mi boca, me dediqué a chupar y lamer ese clítoris, y meter mi
nariz en su huequito de placer, a veces me salía de allí y le daba lengua a su
entrada y cuando podía subía a su ano, pero me era difícil hacerlo casi no podía
mover la cabeza y de seguro le di una mala mamada por que no la sentí orgasmar
ni contraerse, lo que podía ver era un ano completamente rosado y depilado a la
perfección.
Allá abajo Mariana ya me tenía un dedo
metido en el ano y me pajeaba rápidamente con el, en cualquier momento me haría
acabar, Vanesa ya estaba como loca y sus brincos me causaban más daño en la
espalda, maldita piedrita…, ni por muy redonda que sea igual lastima bastante.
Vanesa tenía una ritmo muy rápido y ya no soportaba la presión de mi sangre en
la cara la sentía caliente y de seguro roja, el placer de el dedo de Mariana con
la sensación de llegar al no retorno de mi eyaculación era lo que me mantenía
aguantando. Ya no le mamaba el coñito a mi cuñada, ahora tenía la cara de un
lado tratando de respirar libremente
No aguante más y sentí el primer
correntazo de una gran venida placentera, dolorosa y agotadora, de un solo
empujón para arriba como estirando mi cuerpo, que por cierto me causó mucho
dolor en la columna, le clavé la verga hasta el fondo a Vanesa, haciéndola pegar
un grito que la hizo pararse y mi verga salirse soltando chorros de leche
mientras mis piernas iban cayendo a cada lado de los hombros de Mariana y ella
agarrando mi sexo, chupándome y pajeando fuertemente haciéndome casi que chillar
de dolor y placer.
Ella se bebió todo, Carola y Vanesa
extendieron la toalla cerca y se pusieron a hacer un 69 un poco desaforado
mientras Mariana me sacaba el dedo del culo y me terminaba de chupar mi sexo.
Allí me quede inmóvil por un rato, Mariana
se sentó a mi lado y pudimos observar el 69 de las muchachas, yo estaba muy
adolorido no me quería mover, estaba molido, vuelto verga, reventado como
quieran, pero no podía más esa posición me quedó en la mente “como para no
volverla a repetir a menos que sea en una cama de agua”, pensé por un momento.
Intentaba mover mis piernas y la columna me chillaba de dolor.
Mariana me dice: pedazo de verga te
gastas, solo le sonreí, apenas me podía mover un músculo. Vanesa se vino
espasmódicamente mientras Carola le metía dos dedos en el ano y el pulgar en la
vagina, pero Carola quedó nuevamente a medias y fue entonces cuando Mariana se
paró y apartando a Vanesa se acostó sobre Carola, empezó a darle una “señora
mamada de cuca”.
Con mucho esfuerzo me senté no sin haber
rodado primero sobre mi eje y maldecir nuevamente el canto rodado, me volteé un
poco y enderecé la espalda un poco, le dije a Vanesa que me había reventado la
espalda, ella sonrió y se vino a donde estaba yo, se puso detrás de mi, puso una
rodilla en el piso y la otra me la puso en medio de mi columna, me tomó las
manos y las llevo hacia atrás y dio un tirón que hizo que todas mis vértebras
crujieran, causándome un placentero dolor de alivio. Ella me tumbó y me dijo que
me quedara quieto sin moverme por unos minutos.
A los pocos minutos ya me estaba parando y
de tanto ver el 69 de las muchachas mi verga se irguió nuevamente, agarré las
toallas que había dejado Carola cerca de mi y las coloqué a cada lado de las
piernas de Mariana, me arrodillé y bueno me costo un poco, pero ya de rodilla el
dolorcito en la espalda se pasó, Carola apartó la boca llena de flujos de
Mariana y escupió más arriba del ano, yo puse la mano y no dejé que todo se
cayera y se lo restregué por todo el hoyito oscuro, le metí un dedo, ella dio un
respingo y luego metí otro y la masturbé por un rato, coloque mi tallo en su
cosita y se la metí por un momento dejándolo bien resbaloso y sin mediar mucho
se la saqué de nuevo y se la puse en su ano, lo fui metiendo, luego de pasar la
acostumbrada barrera de la cabezota me dejé hundir por completo, ella aguantó
como las buenas y empezó a culearme, y yo a bombearla, lentamente y poco a poco
a acelerar el ritmo. Me quede allí pegado bombeando como loco como por un poco
menos de 15 minutos, empezó a lloviznar pero no nos importó para nada. Ya
empapado acabé dentro de ella mientras ella se venía en un orgasmo, producido
por Carola en su conchita y por mí detrás de ella.
Nos quedamos en el piso los tres, la
lluvia nos caía encima mientras Vanesa se metía en la piscina y desde allí nos
llamaba. Como pudimos nos metimos y fue relajante, nos fuimos a la parte más
llana y allí son sentamos descansar sin decir mucho. Pasó como que 10 minutos y
salí a buscar unas cervezas, miré la hora y eran las cuatro y largo de la tarde,
saber eso me dio mucha hambre y le propuse a las muchachas pedir pizza, ella
asintieron y entré a la cocina desnudo como estaba, tomé el teléfono y pedí una
familiar con todo, me regresé a la piscina y nos pusimos a beber cervezas y
hablar mariconerías, que si esto que si lo otro, las historias de nosotros
cuando más jóvenes. A los 45 minutos llegó la pizza y salí con una toalla a
recibirla, nos la comimos completa y como a las 6 Vanesa y Mariana decidieron
irse no sin antes prometernos que lo repetiríamos.
No había terminado Carola de cerrar la
puerta de la calle, cuando la tomé desde atrás y desnudo le restregué el tallo
en sus nalgas cubiertas por la toalla. Ella se soltó y sonriéndome me dijo que
si estaba loco y le dije que si que teníamos al menos una hora antes de que
llegaran todos y nos fuimos a su cuarto a amarnos como locos, además le dije
mientras subíamos por las escaleras besándonos y caminando torpemente, -tu te
has quedado a mitad de camino tres veces y es hora de que la pases mejor.
Ella se me guindó del cuello haciéndome
gemir de dolor y entramos a su cuarto, con el pie cerré la puerta tras de mí y
nos tumbamos en la cama a hacernos uno del otro, cuando estaba bajando a besar
su entre pierna el teléfono de la casa empezó a sonar ella lo iba a tomar y le
dije que no lo hiciera y se cansó de sonar, luego casi de inmediato el celular
de ella y ese también sonó por un buen rato, llamaron varias veces pero
estábamos ensimismados en el sexo y en lo que sentíamos al rato ya me estaba
cabalgando como la mejor de las jinetes de un rodeo americano sobre un potro o
un toro salvaje, la estaba enculando, cuando se escuchó la puerta del cuarto de
Carola cerrándose de golpe, cuando nos volvimos del brinco estaba Maru con
nuestras prendas en sus manos, las que nos habíamos quitado en la piscina, su
top, su panty y mi short.
Epilogo
Cuando nosotros entramos
y cerramos la puerta de la casa, Mariana y Vanesa se montaron en su carro y
salieron para su casa y en la esquina al doblar vieron la camioneta de mi suegro
cruzar hacia la casa, ellas empezaron a llamar y a llamar a la casa y luego al
celular de Carola, hasta que se cansaron de hacerlo y siguieron su camino, -ya
nos enteraremos luego-, se dijeron.
La familia entró por el
garaje y de allí a la cocina, Maru se asomó a la ventana que da al patio donde
esta la piscina y vio el reguero de toallas y se imaginó a su hermana haciendo
una “fiestesita con sus amigas” salió a recoger el reguero antes de que los
suegros lo vieran y al asomarse en la piscina vio las tres prendas que había
quedado en el fondo, agarró el palo con la red limpiadora de la piscina que
estaba cerca y tomó las prendas, cual fue su espanto a reconocer la prenda de su
querido esposo, y el traje de baño de su hermana, con mucha rabia apretó las
prendas las exprimió y entró hecha una fiera, los demás aun estaban sacando las
cosas del carro y solo la mamá la vio y la siguió, el instinto materno la hizo
seguirla y la vio entrar en el cuarto de Carola y tirar la puerta luego de un
rato.
Mi vida en esa casa
terminó casi para siempre, al siguiente día regresé a buscar mis cosas y en
pocos meses ya estaba divorciado, mi suegro aun no se explica que pasó y mucho
menos Malu, solo mi suegra, Maru y Carola sabían el porqué, pero no armaron un
escándalo gracias a la intervención de mi suegra, para no causarle un mal mayor
al suegro, porque sabía que al enterarse se quedaba en el aparato. Mi suegra
corrió a Carola de la casa también y esta se fue a vivir a casa de una de las
muchachas mientras se iba de viaje a caracas a seguir estudiando, mi suegro
creyó que eran las ganas de ser independiente lo que la hizo mudarse y el no
puso ningún tipo de objeción, ese viejo era bien abierto y nunca le pidió a
Carola que volviera a la casa. Es una gran persona ese viejo y lo quiero mucho,
aunque suene hipócrita.
A los 8 meses mi ex dio
a luz a nuestro hijo, si! ella estaba embarazada de un mes cuando pasó todo, ni
ella lo sabía y eso no fue suficiente para evitar el divorcio. Ese es el lazo
que aun me hace visitar la casa, con mi esposa me la llevo relativamente bien,
trato de no hacerla molestar para que no me saque en cara lo pasado.
Muchas veces me tomé los
tragos con el suegro y este siempre me preguntó el por que de nuestra ruptura, y
siempre le decía al viejo que se había acabado el amor, y el me refutaba que era
mentira que el veía en nuestros ojos que aun había amor. Y allí moría el tema.
Malu creció, ahora era
una bella señorita de casi 18 años muy hermosa y un poco más alta, ella siempre
me preguntó el por que de mi divorcio, nunca se lo imaginó, ni le di a entender
nada y siempre creyó que ella tenía algo que ver, después de un tiempo no
preguntó más, ella veces me llama de la calle o de su celular y hablamos largo
rato, ella me sigue insistiendo para vernos nuevamente y más ahora que estaba
divorciado y no tenía ningún lazo con mi esposa. Algún día no muy lejano le
diría que si. Ahora que he escrito este relato definitivamente más pronto de lo
que pensaba, la llamo.
Con Carola se dañó el
intento de buena relación que tuvimos ese día, ella aun me culpa de lo que había
pasado y solamente a mi, con las amigas he salido varias veces pero a escondidas
de Carola. Carola vivía con Vanesa cuando venia de vacaciones y a veces se
quedaba en la casa de mis suegros, a petición de su padre, las relaciones con su
hermana aun están tensas pero Mariana y Vanesa me dicen que ha habido grandes
mejoras y con su madre ya todo mejoró y ella le ha pedido que vuelva, pero ya
Carola hizo su vida fuera de casa.
Mi suegra ni imaginarse,
para ella soy el único culpable y me odia aun, no me soporta y cuando yo voy a
la casa ella sale o se encierra en su cuarto, cuando puede. Y yo aun también la
deseo.
FIN.
©Miksex™