Desnudo ante mi Primo I
Primera Parte: Esteban
Desde hace un año vivo en otra ciudad lejos de donde vive mi
familia. Me mudé aquí para asistir a la Universidad y alquilé un apartamento
pequeño cerca de la misma. Estábamos en pleno verano el año pasado cuando recibí
la visita de mi primo Daniel, unos años menor que yo.
No era mucho el tiempo que pasaba con el pues yo me dedicaba
a mis estudios y al entreno, pero asumo que Daniel estaba pasándola bien pues
tenía el apartamento para él solo casi todo el día y podía ver televisión y
navegar en Internet a sus anchas. Además me contaba que salía mucho a dar
vueltas por la ciudad, sobretodo en los centros comerciales
Daniel dormía en el sofá cama en la sala y yo dormía en mi
cama en la única habitación del apartamento, dentro de la cual quedaba el único
baño. Adicionalmente había una pequeña cocina y una mesa de comedor. Ese era
todo el apartamento.
Un día, como era rutina mía, salí temprano a recorrer algunos
kilómetros en la bicicleta. La natación es mi deporte principal y el ciclismo me
ayuda a fortalecer las piernas para nadar con más potencia. Eran las diez de la
mañana cuando regresé al apartamento bañado en sudor. Estaba listo para darme
una ducha y salir a clases.
Dejé la bicicleta en el parqueadero en la planta baja y subí
al apartamento. Cuando entré vi que Daniel ya se había levantado del sofá cama y
lo había guardado.
Daniel: Hola Esteban – me saludó desde mi cuarto y me dirigí
hacia allá.
Yo: Hola primo, como amaneciste? – Lo salude dándole una
palmada en el hombro. Él estaba sentado frente al computador.
Daniel: Cómo te fue? Te ves súper cansado
Yo: Si, estuvo duro y ya está haciendo mucho calor, pero
bueno, nada que una ducha no remedie. – le dije mientras caminaba por el cuarto
buscando la ropa limpia que me pondría tras la ducha, y me quitaba mi camiseta
húmeda por el sudor.
Yo: Y que haces en el computador?
Daniel: Nada, solo reviso el correo y bajo música
Yo: Ok
Decidí sentarme cinco minutos en la cama y conversar un rato
con mi primo. Me deshice de mis tenis y mis medias. Tomé también mi pantaloneta
por el borde, deslizándola por mis piernas y despojándome de ella. Quedé
solamente con mis boxers ajustados y algo húmedos por el sudor. Me sentí más
descansado sin la ropa sudada y me senté en la cama para charlar con Daniel.
Él seguía de espaldas a mí, sentado en el computado, mas
cuando vio que me senté en la cama para conversar, se dio media vuelta sobre su
silla y quedo frente a mí para continuar la charla.
Daniel: Por que tienes que entrenar dos veces al día Esteban?
Esteban: Es la única forma de mantener y mejorar el nivel.
Además, necesito fortalecer más las piernas
Daniel: Pues yo las veo bastante fuertes ya, con la natación
no es suficiente?
Esteban: jaja, no primo, no te imaginas lo difícil que es
lograr moverse más rápido en el agua, cada vez se requiere más fuerza. Además –
dije en un tono de chanza – te parece que estoy perdiendo el tiempo con el
cuerpo que estoy sacando?
Daniel: Jaja, ya me suponía yo que la mitad de tu esfuerzo es
pura vanidad jaja. Me imagino que debes ser de los que les gusta que les vean el
cuerpo jaja.
Yo: Esa primo, es una ventaja del ejercicio que no puedo
negar. Pero créeme que mi entreno es más por pasión que por vanidad.
Daniel: No te creo Mr. Playgirl, quédate quieto – y diciendo
esto Daniel tomó la cámara del computador y me tomó una foto.
Yo: Que quieres? Que te pose como un modelito porno?
Empecé a posar para la cámara tratando de tensionar los
músculos de mi cuerpo. De alguna forma me resultaba interesante que mi primo me
estuviera fotografiando. Dani se reía al ver el ridículo que yo estaba haciendo.
Yo: Ah te estás burlando de mí ahora? Mejor graba un video de
lo que voy a hacer y mira si tu algún día eres capaz de hacerlo también.
Me incorporé y arrodillé en el suelo, me puse en posición y
empecé a hacer flexiones con un solo brazo. Dani se puso de pie junto a mí y
grabó mis movimientos. Estaba demostrándole a Dani la fuerza de su primo, me
esforcé al máximo pero sólo alcance a hacer 32 flexiones.
Yo: 31, 32 aahh – me quejé mientras dejaba que todo el peso
de mi cuerpo cayera sobre el suelo.
Dani: Wow primo, increíble...cuanto tiempo te tomó poder
hacer eso.
Yo: No sé Dani, nunca entrené para eso, supongo que la
natación me dio un poco de fuerza par hacer ese tipo de ejercicios...bueno –
dije poniéndome de pie – ya tienes un material de tu primo en pantaloncillos
mostrando sus músculos, eso lo puedes vender a una pagina porno, te aseguro que
harás mucho dinero jeje.
Daniel: No creo que me den ni un centavo jaja..en fin, de
pronto algún día mando estas imagines a alguna página....bueno, ahora te dejo
para que te duches...dejo el computador encendido para seguir usándolo cuando
salgas. – Dijo Dani mientras salía del cuarto.
Yo: Ok, solo apagaré la pantalla mientras...
Daniel salió y se sentó en el sofá cama a ver Tv. Yo cerré la
puerta de mi habitación y tuve por fin un rato de privacidad. Me puse a pensar
en mi charla previa con Dani y en lo de la cámara y bueno, pensé que en un par
de años él tendría un cuerpo demasiado trabajado pues era deportista 100%
también. Era delgado, pero con su cuerpo duro y con una cara muy agradable. En
realidad me gustaba mi primo pero no creía que hubiera forma de acercarme a él.
Mientras alistaba las cosas para entrar a la ducha, decidí
hacer una especie de prueba con Daniel y al mismo tiempo disfrutar un poco. Con
el mayor cuidado tomé la cámara del computador y la encendí. abitac seguí mi
rutina normal por el cuarto...como si no me hubiera dado cuenta que la cámara me
estaba grabando....
A los 20 minutos abrí de nuevo la puerta de mi abitación.
Estaba vestido y listo para ir a clases. Pretendí que estaba hablando por mi
teléfono celular y solo “interrumpí mi llamada” para decirle a Daniel:
Yo: Oye Dani, salgo para clases, ya puedes seguir en el
computador.
Daniel: Ok primo, nos vemos más tarde.
Y salí del apartamento...
Segunda Parte. Esteban
Esa tarde, llegué a casa después del entreno de natación,
cansado como siempre y listo para una ducha con agua caliente antes de dormir.
Pensé en lo dura que era mi rutina: al día siguiente seguiría con lo mismo y así
todos los días, incluso los sábados.
Entré al apartamento y Dani estaba sentado en el sofá cama
viendo televisión.
Yo: Hola Dani – le dije mientras tiraba mi morral al piso y
me dirigía a la cocina para prepararme algo.
Daniel: Hola Esteban – respondió Dani sin prestar mucha
atención a mi llegada, como evitando una conversación.
Preparé algo rápido en la cocina y me senté en la mesa de
comedor, tras del sofá cama.
Yo: Que estas viendo?
Daniel: Nada especial, solo estoy cambiando canales
Yo: Y como te fue hoy?
Daniel: Bien, solo salí un rato al centro comercial.
Yo: Ok
Daniel se levantó del sofá cama y camino a la cocina a
prepararse algo de comer. Posteriormente se sentó conmigo en el comedor y
comimos juntos.
Yo: Estas algo serio, que tienes?
Daniel: No nada, un poco cansado.
Yo: Vamos cuéntame que pasa – yo ya me imaginaba la causa de
su actitud extraña.
Daniel: Te cuento?...pero no te enojas.
Yo: No, que pasa? - pregunte con cara de curiosidad.
Daniel: Ok...Hoy...después que te fuiste...me senté
nuevamente en el computador.
Yo: Ok.
Daniel: Y...me di cuenta... que debo haber dejado encendida
la cámara de video cuando te grabé haciendo flexiones.
Yo trataba de simular una actitud de curiosidad. Como si no
supiera nada del tema.
Yo: O sea que la cámara siguió grabando mientras yo estuve en
la habitación?
Daniel: Si...todo el tiempo – respondió Dani con una cara de
expectativa, mirándome fijamente, como esperando mi reacción. Yo fingí un poco
de sorpresa.
Yo: O sea que grabó hasta que entré a la ducha!
Daniel: Si, pero también grabó cuando saliste....
En ese momento me quedé en silencio, mirando el televisor,
como si estuviera pensando que decir, aunque en realidad todo estaba saliendo
como yo lo había imaginado.
Yo: Y tú lo viste todo?
Daniel: Si – respondió con algo de timidez y desviando su
mirada.
Yo: Que puedo decirte? Me da pena contigo jaja – reí un poco
sin mirarlo a la cara, estaba empezando a sentir un poco de vergüenza aunque no
podía dejar las cosas así, tenía que aprovechar el momento y continuar con mi
plan.
Tomé el control remoto y apagué el televisor.
Yo: Trae el computador, yo quiero ver ese video – le dije a
Dani con una sonrisa de vergüenza en mi cara – no lo has borrado cierto?
Daniel: No, todavía está allí.
Yo: Bueno tráelo y lo vemos...lo ves conmigo....pero no te
vas a burlar!
Daniel: No jeje, ya lo traigo.
Daniel entró a la habitación y trajo el computador. Lo puso
sobre la mesa del comedor, frente a mí. Abrí la pantalla y lo encendí. Los dos
estábamos en silencio.
Yo: Dónde quedó? – pregunté mientras buscaba el video en las
carpetas.
Daniel: En "Mis Documentos" – dijo Dani asomándose a la
pantalla – ese es, el último.
Yo: Listo – hice doble clic sobre el video y giré computador
para que los dos pudiéramos verlo cómodamente.
El video inicia conmigo caminando en boxers por la
habitación. Después, sin que pase mucho tiempo, de espaldas a la cámara me quito
los boxers revelando todo mi cuerpo desnudo por la parte de atrás.
Yo: Uy, no sabía que tenía tanto culo jajajaja – dije para
bajar la tensión.
Daniel: Jajajaja
Después de eso, camino desnudo hasta el baño y cierro la
puerta tras de mí.
Yo: Bueno, creo que podemos avanzar un poco pues me demoro
como unos diez minutos en salir.
Daniel: Si dale, adelántalo
Posteriormente se abre la puerta del baño y salgo envuelto en
una toalla blanca que rodea mi cintura. Voy hasta el armario y saco alguna ropa
limpia. La tiro sobre la cama. Después me paro junto a la cama y de frente a la
cámara, pero con la mayor naturalidad, como si no me diera por enterado, retiro
la toalla de mi cintura revelando mi verga dormida, mientras acomodo la ropa en
la cama. Ahora estoy totalmente desnudo frente a la cámara.
Los dos permanecíamos en silencio en este momento. Ambos
conocíamos qué pasaría después, sin embargo, parecíamos estar en suspenso.
Tomo la toalla y empiezo a secar mi cabello. Los movimientos
hacen que mis brazos se tensionen y que mi verga se mueva un poco. Después bajo
la toalla por mi pecho, mis brazos y mi abdomen hasta llegar a la verga. Cuando
llego a ese punto me tomo mi tiempo secándola - Todos estos movimientos fueron
calculados por mí para hacer más interesante el video - Tardo bastante secando
mi verga pues, en realidad, la estoy sobando como si me estuviera masturbando
levemente.
Dani y yo seguíamos observando en silencio como, en el video,
yo acariciaba mi verga con la toalla, al mismo tiempo que cerraba mis ojos. Era
evidente que empezaba a sentir placer en ese momento.
Después de unos instantes, dejo caer la toalla y mi verga
dura, en todo su tamaño, queda expuesta frente a la cámara. Noto que en ese
momento Dani me mira como esperando mi reacción. Sin embargo, yo mantengo mi
mirada fija en la pantalla.
Con mi mano derecha tomo mi verga y empiezo a sobarla
mientras que, con la izquierda, me hago una leve caricia en mis testículos. Es
el inicio de una buena paja...
Sin soltar mi verga me inclino hacia delante y, con mi mano
izquierda, quito la ropa limpia de la cama despejando el espacio. Posteriormente
doy media vuelta y me siento en la orilla de la cama. Ahora estoy de espaldas a
la cámara, sentado en la cama, desnudo. Estoy casi inmóvil, solo se observa el
movimiento de mi brazo derecho mientras me masturbo.
Unos instantes después detengo mi paja y me acuesto boca
arriba en la cama. Extiendo mis piernas y sigo masturbándome mientras con mi
mano izquierda empiezo a sobar un poco mi pecho, bajando por mi abdomen hasta
mis ingles. Después, recojo mis piernas. La cámara capta perfectamente estos
movimientos.
Una vez con las piernas recogidas y sin dejar de masturbarme
con mi mano derecha, llevo mi mano izquierda por mi abdomen bajo, alrededor de
mi verga y después sobre mis ingles. Luego, la llevo más abajo. Empiezo bajando
por mis testículos y la llevo más allá hasta alcanzar mi ano. Empiezo a sobar mi
ano suavemente, tan suave como la paja que me estaba haciendo.
En ese momento David volvió a mirarme, pero tampoco lo miré
esta vez. Mantuve mis ojos fijos en la pantalla. Pasa un par minutos mientras yo
juego con mi verga y paso mi mano izquierda por entre mis glúteos. Me mantengo
en la misma posición. Estimulando mi verga y mi ano, pretendiendo que no me
entero que la cámara está grabando, pero en realidad, siendo conciente que
seguramente mi primo vería la grabación. Eso me excitaba aun más.
Mi paja continuaba en forma y era el momento de llegar más
lejos. Haciendo movimientos evidentes para la cámara, detuve las caricias de mi
mano izquierda entre mis glúteos y empecé a meter un dedo en mi ano. Primero
introduje solo la punta y lo deje quieto mientras me seguía masturbando.
Después de unos instantes de esa intensa paja. Sin haberme
venido todavía, volteo a mirar al lado mío sobre mi cama. En ese momento libero
mi verga y mi culo y tomo mi teléfono celular (que estaba sobre la cama) y
pretendo que me ha entrado una llamada.
Dado que el video no tenía audio, pude fingir perfectamente
que la llamada era urgente, como si alguien me estuviera afanando a llegar a
clases pronto. Mientras hablo por teléfono me visto con la ropa que tenía lista.
Sin soltar el teléfono me dirijo al baño, pongo el teléfono unos segundos sobre
el mueble, lavo mis manos y estoy listo para salir. Tomo algunos libros, camino
hacia la puerta de la habitación, la abro y es en ese momento cuando aparto un
momento mi teléfono para decirle a Dani:
Yo: Oye Dani, salgo para clases, ya puedes seguir en el
computador.
El video termina cuando Dani entra a la habitación, se sienta
frente al computador, enciende la pantalla y, al darse cuenta que la cámara
estaba grabando “por accidente”, decide apagarla.
Apenas terminó el video, me quedé unos segundos en silencio,
mirando al computador con una pequeña sonrisa de vergüenza y picardía mezcladas.
Después miré a Daniel y le dije:
Yo: Que pena que hayas visto esto primo jajaja – y me reí con
más confianza
Daniel: jajaja, no no te preocupes...
Yo: este video si te prohíbo que lo vendas a una pagina porno
jajaja
Daniel: jajaja
Pasaron unos instantes mientras yo apagaba el computador. Lo
puse en mi habitación, luego salí nuevamente y me senté otra vez en el comedor.
Daniel seguía allí. Volví a mirarlo y a reírme, como si me causara gracia cada
vez que me acordaba. En realidad me había excitado demasiado que él hubiera
visto ese video, y sobre todo, haberlo visto con él. Debajo de mi pantaloneta,
mi verga estaba a reventar en ese momento.
Daniel: Primo...te puedo preguntar algo?
Yo: Si, dime
Daniel: Por que lo haces?
Yo: Que cosa? Masturbarme? – pregunte con extrañeza y algo en
chanza.
Daniel: No hombre, masturbarte no, eso lo hacemos
todos...sino, masturbarte así...tu sabes.
Yo: Cómo así?
Daniel: Si primo...tocándote por tu culo
Yo: Ah ya jaja... – respondí con un tono fingido de
inseguridad – Pero primo, creo que no viste bien...yo no estaba “tocándome por
el culo”...yo me estaba tocando el culo, es más, me alcance a meter un poco el
dedo...
Daniel: Si, eso vi...Por que lo haces?
Yo: Tu nunca lo has hecho?
Daniel: No, nunca...
Yo: Mira, has oído hablar del punto G en las mujeres cierto?
Daniel: Si si
Yo: Bueno, pues lo que se dice es que nosotros los hombres
tenemos un punto G también, o sea un punto del cuerpo que si lo estimulas el
placer es mucho mayor....y ese punto G está en el culo...
Daniel: En serio?...bueno...yo había escuchado eso pero pensé
que no era cierto...porque además si uno intenta hacer eso debe doler mucho no?
Yo: Eso depende primo, por ejemplo yo en el video estaba
haciéndolo rápido pues estaba algo de afán, pero si uno tiene tiempo puede
ayudarse para que no te duela ni te hagas daño...para que solo sientas placer.
Daniel: Y como te ayudas?
Yo: Ven te muestro algo.
Daniel y yo nos levantamos del comedor y atravesamos mi
habitación para entrar al baño. Encendí la luz y entramos los dos. Abrí un cajón
del mueble del baño y, de abajo de unas toallas, saque un tarrito.
Yo: Mira, esta crema es especial para eso, tu te aplicas un
poco y la empiezas a sobar por tu culo poco a poco y luego veras que es fácil
meterse un dedo...hasta dos.
Daniel me miraba con cara de estar bastante intrigado. Leyó
que en el tarro de la crema decía algo así como “lubricante para relaciones
anales” y con cara de preocupación me pregunto:
Daniel: Oye Esteban, te puedo preguntar algo?
Yo: Dime
Daniel: Entonces...a ti te gustan los hombres?
Yo: Jajaja, no Dani como se te ocurre jajaja – fingí una risa
para convencerlo – lo que pasa es que empecé a masturbarme también con mis dedos
casi por accidente y me gustó, es todo. Mira ya había escuchado la historia del
punto G, pero nunca había ensayado. Un día en la ducha tomé algo de jabón y lo
pasé por mi culo. Se me ocurrió meterme el dedo y lo hice, y no te imaginas como
creció mi verga en ese momento. Era la primera vez que me metía un dedo. Me
masturbé y rápidamente me vine en cantidades y con un orgasmo buenísimo. Desde
ese día lo hago cada vez que puedo.
Daniel: Veo...y nunca una mujer te ha hecho eso?
Yo: Ya quisiera yo, porque dicen que lo mejor es que te lo
hagan y no hacértelo. Pero a las mujeres no les gusta hacer eso...
Pasaron unos segundos mientras Dani sostenía el tarro de
crema en sus manos y seguía observándolo.
Yo: Bueno, y tu por que no lo intentas? Si quieres te dejo
solo para que ensayes.
Daniel: No jaja, no creo que sería capaz de hacer eso...-
dijo Dani poniendo el tarro de nuevo en su lugar.
Yo: Vamos, yo quiero que lo intentes, no sabes lo que te
pierdes.
Daniel: No, yo nunca he hecho eso...tiene que doler mucho
además...me puedo herir...no se
Yo: Solo lo haces suave, con calma te juro que será la mejor
paja de tu vida...a ver, hagamos un experimento...pero que sea como un secreto
para nosotros ok? Vas a aprender de tu primo mayor.
Daniel: Que vamos a hacer?.
Yo: Mira, tu y yo juntos nos untamos un poco de crema en los
dedos listo?
Daniel: Ok
Yo: Bueno vamos, toma un poco de crema – le dije al mismo
tiempo que yo tomaba crema y la untaba en mi mano. Dani accedió e hizo lo mismo.
Yo: Ok, ahora, no tienes que quitarte tu pantaloneta, solo
haz lo que yo hago mira.
De pie como estaba, separé un poco mis piernas y metí mi mano
por la parte de atrás de mi pantaloneta hasta alcanzar mi culo. Después, empecé
a sobar mi mano por mi culo lentamente. Estaba ahora más excitado. Mi semblante
era serio.
Yo: Vamos, sóbate tu también, así te das una idea de la
sensación.
Daniel: No Esteban yo no soy capaz de hacer esto...menos
delante de ti...me da pena.
Yo: Ya Dani, tranquilo, no pasa nada, es un secreto...dale.
Dani dudó un momento más y después se decidió. Lentamente
tomó el borde trasero de su pantaloneta con su mano izquierda, mientras su mano
derecha entró por este espacio hasta alcanzar sus glúteos.
Yo: Sientes algo, empieza a sobarte entre tus glúteos Dani.
Daniel: Ok
Yo: Trata de pasar un dedo por tu culo, haciendo un poquito
de presión
Ambos estábamos de pie, con nuestras manos en nuestros culos,
mirando como el otro lo estaba haciendo. Yo estaba demasiado excitado por toda
la situación. Con la mayor naturalidad llevé mi mano derecha a mi bulto y lo
empecé a sobar.
Dani: Ya se te paro?
Yo: Sí, a ti no?
Dani: No, nada...solo un poquito y ya
Yo: La mía ya está dura – le dije mientras sobaba más y más
el bulto que formaba mi verga en mi pantaloneta.
Nos quedamos en silencio por unos minutos. Estábamos parados
frente al espejo. Durante esos instantes yo estaba estimulando mi cuerpo tanto
en mi ano como en mi verga, mientras veía a través del espejo como mi primo
pasaba su mano por sus glúteos. Él levantaba su mirada de vez en cuando, pero al
encontrar la mía sentía vergüenza y miraba hacia otro lado. En todo caso, si
Dani seguía haciéndolo, es porque estaba empezando a sentir placer. La situación
de tener a Dani en el baño conmigo, mientras le enseñaba como aumentar el placer
de sus masturbaciones, sembraba mucho morbo en mi, decidí que si quería obtener
algo de mi primo, este era el momento.
Súbitamente, retiré mis manos de mi cuerpo, tanto la mano con
la que sobaba mi verga como la que tenía en mi culo.
Daniel: Que paso?
Yo: Dani...déjame hacer algo.
Daniel: Que cosa? – preguntó Dani un poco intrigado.
Yo: Ven, párate más cerca.
Dani me obedeció.
Yo: Ahora saca tu mano
Poniendo más crema en mi mano le dije:
Yo: Déjame hacerlo por ti.
Dani: No Esteban, yo no creo... – dijo Dani alejándose un
poco.
Yo: Ven Dani, es solo entre los dos y ya, no pasa nada,
déjame hacerlo para que aprendas listo?
Dani se quedó en silencio unos segundos. No respondió nada,
solo se paró nuevamente al lado mío.
Parados uno al lado del otro, y viéndonos a través del
espejo, tomé el borde posterior de su pantaloneta con una mano y mi otra mano,
untada de crema, la llevé por su espalda baja hasta alcanzar su culo. Mi mano
recorrió el camino hasta encontrar sus glúteos. Los sentí tensionados. Seguí más
abajo hasta tener mi mano en medio de ellos, justo en contacto con su ano. Que
culo tan rico tenía Dani, durito, sin pelitos, era una verdadera delicia.
Dani me miraba de reojo por el espejo, sentía algo de
vergüenza. Yo en cambio lo miraba fijamente. Para que mi primo se fuera
relajando, empecé a darle instrucciones:
Yo: Abre un poco las piernas Dani. – Él me obedecía. – si
quieres te inclinas hacia adelante y apoyas tus manos en el mueble del baño. –
Dani lo hizo – eso muy bien primo.
Yo sentía como sus glúteos se separaban y le daban espacio a
mi mano. Lo acariciaba suavemente pasando cada vez con un poco más de presión
sobre su ano.
Yo: Sientes algo..?
Dani: Si... – respondió en voz baja.
Yo: Te dije que es mejor que te lo hagan que hacerlo tu
mismo.
Seguí acariciándolo unos instantes más y después empecé a
pasar mi dedo del medio haciendo más presión sobre su ano. Cada vez la presión
era más fuerte hasta que fue obvio que se lo quería meter.
Daniel: No me lo vayas a meter – protestó Dani incorporándose
un poco.
Yo: vamos déjame, si te lo meto ahora no te dolerá porque yo
se como hacerlo.
Daniel: No no...
Yo: Ya quédate tranquilo y déjame hacerlo.
Puse mi otra mano en su espalda para indicarle que se
tranquilizara e indicarle que volviera a reclinarse hacia delante. Yo seguí
mirándolo por el espejo. Él estaba excitado también, sin duda, además, su bulto
se veía algo crecido.
Unos instantes más de caricias y después empecé a meter la
punta de mi dedo del medio. Dani frunció su ceño.
Yo: relájate que no te puede estar doliendo.
Efectivamente él estaba muy prevenido. Trató de relajarse y
le dio un acceso más fácil a mi dedo.
Yo: Muy bien, quédate quieto ahora.
Y sin más preámbulos llevé mi dedo sin parar hasta tenerlo
todo adentro del virgen ano de mi primo. Sentí una leve presión al penetrar ese
culito por primera vez, pero la crema y los masajes ayudaron mucho. Sentí su
calor y eso me puso a mil.
Yo: No te duele cierto?
Dani: No, solo me molesta un poco – respondía en voz baja.
Le di un tiempo para acostumbrarse y después empecé a meterlo
y a sacarlo, y a moverlo en círculos tratando de dilatar su ano. Después de unos
instantes le propuse:
Yo: Vamos con el segundo?.
Dani: No, dos me dolerá mucho – protesto nuevamente Dani.
Yo: No, para nada, ya te dije que te calmaras, si te está
gustando con uno, con dos será mejor.
Aproximé la punta de mi dedo índice a su ano y empecé a
abrirme paso. La resistencia era obvia...era un culo 100% virgen. Dani trató de
quitarse por el dolor.
Yo: Espera, quédate quieto, tienes que pensar en otra
cosa....por que no te acaricias un poco la verga mientras...ven, mete tu mano –
le dije mientras le abría el borde delantero de su pantaloneta.
Dani accedió y metió su mano a su bulto, moviéndola
levemente. Se estaba masturbando suavemente.
Mientras tanto, yo empecé a masajear más su ano para que
recibiera mi segundo dedo. Poco a poco introduje mi dedo índice que, junto con
el dedo del medio, empezó a explorar el virgen ano de mi primo.
Yo: Muy bien Dani, mira el placer tan delicioso que es
esto...te gusta?
Dani no respondió, pero su cara y las caricias cada vez mas
fuertes a su verga lo decían todo. Yo lo miraba por el espejo pero él no me
sostenía la mirada.
Dani estaba siendo penetrado por mis dedos y además se estaba
masturbando con mas fuerza cada vez. Yo froté su ano por unos instantes más
hasta que le dije:
Yo: Primo, voy a hacer algo por ti que no he hecho por nadie.
Quédate como estás.
Lentamente retiré mis dos dedos del ano de mi primo. Dani no
dejo de masturbarse. Me arrodillé tras de él y con mucha sutileza tomé los
bordes de su pantaloneta. La deslicé por sus piernas descubriendo su culito tal
como me lo imaginaba: blanco, pequeño, durito. Sus piernas eran duras y
hermosas. Ni su culo ni sus piernas tenían pelitos.
Yo: Quédate quieto Dani.
Acerqué mi cara a sus piernas y empecé a lamerlas, primero la
derecha, luego la izquierda. Por esta última subí mi lengua hasta encontrarme
con sus duros glúteos. Estos también los lamí por unos segundos. Para no hacer
esperar más a Dani, separé sus glúteos con mis manos y hundí mi cara en ellos
pasando mi lengua por su ano.
En ese momento, al contacto con mi lengua, Dani gimió y su
masturbación se hizo más veloz. Su respiración era más intensa. Era claro que le
estaba gustando lo que le hacia. Tuve que subir mi mano derecha hasta su verga
para indicarle que fuera más despacio en su paja.
Por unos instantes estuve jugando con mi lengua en su virgen
ano. Mi primo lo disfrutaba al máximo y era evidente por sus gemidos y por los
movimientos de su cuerpo. Él seguía de pie, inclinado hacia delante, con una
mano apoyada al mueble y la otra en su verga. Sus piernas estaban abiertas y me
daban acceso fácil a su ano.
Después de unos instantes decidí que ya había estimulado
mucho a mi primo. Yo, que hasta ahora ni me había tocado mi verga, estaba a
punto de estallar. Me puse de pie entonces y me quite mi pantaloneta dándole
libertad a mi verga que salió dura y húmeda. Me quite mi camiseta y ahora estaba
totalmente desnudo. Dani volteó a mirar y vio mi verga por unos instantes.
Dani: Me la vas a meter?
Yo: no te va a doler, te lo juro.
Dani: No sé, yo ya casi me vengo.
Y: Espérate, te va a gustar más si te vienes con mi verga
adentro - le susurraba a su oído – quítate la camseta.
Dani accedió y ahora estábamos los dos totalmente desnudos.
Acercándome a él por atrás lo abracé y lleve mi mano a su verga, retirando su
mano.
Yo: Ya detente, yo me encargo – refiriéndome a su paja.
Con mi otra mano tomé algo de crema y la pase por mi verga.
Yo: Abre un poco más las piernas y relájate primo, vas a
sentir mucho placer, te lo aseguro.
Me acerqué aun más y rodeé su cuerpo. Una mano la tenía en su
verga, con la otra le daba caricias en su pecho. Dani estaba nuevamente apoyado
al mueble con las dos manos.
Tomé mi verga que estaba a punto de estallar y la llevé por
su culo, como dándole algunas caricias con ella. Después la enfoqué en su ano.
Tomando firmemente su verga para que sintiera más placer y se distrajera del
dolor de la penetración, empecé a hundir mi propia verga en su ano. Primero
entró solo la mitad de la cabeza de mi verga, y vi como Dani empuñaba sus manos
y gemía. Después, en un nuevo impulso hundí más mi verga hasta que la cabeza
quedó adentro. Ya lo peor había pasado y dejé que Dani lo asimilara, yo seguía
masturbándolo. Su verga creció aun más en mi mano, supe entonces que lo estaba
estimulando correctamente.
Unos instantes después empecé a meter el resto de mi verga
sin parar. El grosor de mis dos dedos juntos no se comparaba con el de mi verga
y por ello el culo de Dani estaba siendo abierto aun más por mí.
Aunque él tenía su cabeza inclinada, yo alcanzaba a ver algo
de sus gestos de dolor por el espejo.
Yo: Ya Dani, ya entró toda – le dije para tranquilizarlo.
Las sensaciones en mi verga eran indescriptibles. Sentía el
calor de su cuerpo, la presión de su virgen ano. Sentía sus piernas rozar con
las mías y sentía su respiración profunda. Sentía su verga palpitar en mi mano.
Todo era demasiado para mí. Empecé a mover mi verga lentamente hacia adentro y
hacia fuera. Dani ya no se quejaba, había superado el dolor. Empecé a tomar
velocidad, a moverla más rápido cada vez. Dani estaba transportado por le
placer. Su verga estaba dura como una roca, y lubricaba cantidades.
Cada vez mis movimientos eran más fuertes y más rápidos.
Cuando mi verga volvía a entrar en su ano, Dani estremecía todo su cuerpo, era
dolor y placer combinados para él. Yo lo abrazaba fuertemente y sentía su calor.
Mi cuerpo golpeaba sus glúteos con cada arremetida y Dani contraía su ano
proporcionándome más placer. La sensación de succión que yo experimentaba en mi
verga, era única, era aquella que solo pueden otorgar un ano virgen y un culo
firme como el de Dani.
No fue mucho el tiempo que pasó hasta que sentí que Dani
dobló un poco sus rodillas y tras un gemido empecé a sentir como su leche se
derramaba por mi mano. Sentí las contracciones de su ano mientras él eyaculaba y
eso era todo lo que faltaba para que yo derramara toda mi leche en mi virgen
primo.
No sé cuantos segundos estuve botando mi leche en su ano. No
sé por cuanto tiempo el botó la suya sobre mi mano. Lo abrazaba fuertemente y él
respiraba profundamente. Su orgasmo debe haber sido impresionante tras todo el
estimulo.
Después de unos momentos dejé de abrazarlo y empecé a retirar
mi verga que seguía dura. Dani gimió un poco al sentirla salir. Apenas mi verga
estuvo fuera, y mientras yo sobaba un poco su espalda, Dani dobló sus piernas
como si estuvieran débiles y dando media vuelta para quedar frente a mí, se fue
sentando lentamente sobre el suelo, recostando su espalda en las puertecillas
del mueble.
Yo me arrodillé junto a él y con mi mano sequé el sudor de su
cara. Lo observé por unos minutos, admirando el semblante de placer y
agotamiento en su linda cara.
Yo: Necesitas descansar – Dani mantenía sus ojos cerrados y
seguía respirando hondamente. No me respondió.
Asumí entonces que mi primo estaba tratando de asimilar lo
que había hecho. Decidí dejarlo tranquilo. Volví a ponerme de pie y entre a la
ducha. Abrí el agua caliente y me duché tratando de ignorar que Dani seguía
allí.
A los pocos segundos vi que él se levantó, lavó sus manos en
el lavamanos y se echó algo de agua en la cara. Luego lo vi salir del baño y
después escuché cuando salió de mi habitación, cerrando la puerta tras de sí.
Supuse entonces que debía dejarlo solo en su sofá cama.
Continuará
Les agradezco por haber leído mi relato y me gustaría
escuchar sus comentarios. Los pueden enviar a
esteban986b@yahoo.com.
Gracias
Esteban