Dulce I, Prologo
Después de lo sucedido con América, caí de nuevo en
depresión, no quería salir de mi casa para nada. Y mucho menos a mis primas, que
aunque en este verano si me buscaron, yo no quería nada, mucho menos sexo. Ni
siquiera con mis amigos quería salir, no tenia humor de casi nada.
Al ser vacaciones, mi prima Dulce también se encontraba en
casa todo el día, desde pequeños siempre pasábamos los días de vacaciones
juntos, solo que nos separamos un poco desde los dos últimos años, pero este
año, en este verano, pues volvimos a estar juntos. Por aquel entonces Dulce
tenia 11 años, y aun le gustaba jugar con los muñequitos; aunque eso ya era muy
poco, aun lo hacia. En aquel tiempo era una niña linda, cachetoncita, y
flaquita, aunque con unas bonitas caderas y sobretodo las piernas. En fin, yo no
la veía como mujer, simplemente era mi prima, casi como mi hermana, pues mi mama
nos crió a los dos desde que ella nació. Dulce es hija de mi tía Gina (de la que
ya les he comentado en relatos anteriores), y debido a su empresa, ella y su
papa casi no le dedicaban atención. Prácticamente casi no los veía, solo los
fines de semana. En fin, en ese verano, yo me la vivía jugando con ella desde la
mañana hasta la noche. Jugábamos con los muñequitos, veíamos películas en la
VCR, escuchábamos el radio, jugábamos con el nintendo, veíamos TV, en fin
convivíamos como desde pequeños lo habíamos hecho. Éramos felices. Y en una
semana se me quito la depresión que tenia.
Pero quizá el destino, las hormonas, la soledad, o no se,
hizo que me fijara de diferente manera en Dulce, y todo comenzó una mañana. Yo
me acababa de levantar, me lave la cara, y fui a la cocina, mi mama se
encontraba preparando el desayuno. Después del saludo, me mando a despertar a
Dulce. Como ya les he explicado la familia de Dulce (su mama, su papa y por
supuesto ella) vivían en la casa de atrás. Así que fui y me metí a su cuarto, y
allí estaba ella, dormidita muy tierna, siempre me ha provocado ternura verla
así (y quizá de ahí mis gustos en cuanto a mujeres, pero eso es tema de
consultorio psiquiátrico), la desperté con un beso en la frente. Poco a poco se
desperezo, y se quito de encima las cobijas. Como les dije en ese momento aun no
veía a mi prima con otros ojos. Llevaba puesta una blusa rosa holgada con
muñequitos, y un pantalón rojo que había usado ya de unos años y por lo tanto le
quedaba muy pegado. Sin fijarme mucho en ello, le dije que mi mama ya estaba
preparando el desayuno, que ya se levantara. Ella se dio una vuelta completa y
quedo cara abajo. En ese momento es cuando mi visión hacia a ella cambio
totalmente, pude ver su trasero, con sus nalguitas redonditas, marcadas gracias
a ese pantalón de color rojo intenso, que aun mas hicieron mi corazón palpitar.
Borrando un poco los malos pensamientos de mi mente, le dije que ya se
levantara.
Ella solo balbuceaba palabras. Yo ya no me podía contener
solo miraba sus nalguitas y su trasero. En una de las advertencias le dije que
si no se levantaba le daría una nalgada. Y claro no se levanto y no me quede con
las ganas le di una palmadita en una de sus nalgas. Le advertí que le daría mas,
pero ella no hizo ni el ademán de levantarse, así que comencé a darle de
nalgaditas, que mas que nalgaditas eran caricias, mientras yo seguía con mis
"nalgadas" le seguía advirtiendo que se levantara que si no le daría en las dos,
ella abrió sus ojos pero no me miro. Así que le comencé a dar a dos manos,
volvió a cerrar sus ojos, pero ya mis manos ya estaban solo acariciando ese
trasero. Mi pene estaba a mil y pedía salir, mi corazón no se diga, le estaba
agarrando las nalgas a mi prima, casi hermana, y ella no decía nada. Pero me
tenia que contener, tenia que disfrutar el momento, quería saber si podíamos
llegar a algo mas. Así que mis caricias poco a poco se hicieron mas intensas y
mis pulgares recorrían su canal, ella separo un poco sus piernas, y yo con una
mano acaricie uno de sus muslos, subiendo, y al llegar a su entrepierna.
Se volteo rápidamente y se me quedo viendo, como asustada, yo
pensé "ya valió, ahorita se me va a armar", pero no me dio los buenos días y me
dijo que buscaría su carta (su mama siempre le dejaba una carta debajo de su
almohada de manera diaria, para que no la extrañara). En ese momento, se puso en
cuatro para buscar la carta, no se pero yo sentí que se tardo mucho tiempo en
esa posición, o quizá así lo percibí yo. Yo ya estaba de pie, mirándole ese
trasero que me había hecho pensar diferente acerca de ella. Yo llevaba puesto
solo un pantalón deportivo también holgado y se dejaba ver claramente mi
erección. No se que me impulso, pero de repente la tome de las caderas y la
atraje hacia mi. Mi pene cubierto solo por la tela de mi pantalón, recorrió su
canal y se situó en su entrepierna. Ella no hacia nada, solo se dejaba hacer. Yo
comencé a restregarle mi pene poco a poco, sabia que lo sentía, al principio
ella no hizo nada, pero después comenzó a moverse lentamente, a mi ritmo, creo
que le gusto la sensación, estuvimos así cerca de diez minutos, hasta que de
repente ella se voltea y me mira con una expresión de susto. Yo comprendí de
inmediato que estábamos haciendo una tontería, se me bajo la excitación de
inmediato, y me senté en la cama a su lado, casi al borde del llanto. Y le dije,
también un poco asustado:
-- Dulce, por favor, perdóname, no quise... No le vayas a
contar a mi mama
-- No, no te preocupes, no le voy a contar nada, a mi
también me gusto, pero no debemos hacerlo, somos primos!!!!
-- Si lo se, además tu estas muy chica para esto...
-- Si, pero mis amigas dicen que si lo han hecho, han hecho
el amor, pero yo no puedo hacerlo contigo...
-- No le digas a mi mama, por favor...
-- No no le digo nada, pero no debemos volver a hacerlo,
olvídalo
-- olvídalo tu también
-- Va, olvidado y ya veámonos a desayunar porque tengo
hambre.
Y así, según para los dos todo quedo olvidado, pero eso era
una gran mentira, ninguno de los dos olvido, ni olvidara nunca ese momento.
Recordaba todo, sus movimientos, sus palabras: a ella le había gustado, sus
amigas habían hecho el amor? Eso si era nuevo y sorprendente, sus amigas eran
niñas de la misma edad que ella y se veían bastante inocentes. Recordé que a esa
misma edad yo tenia juegos sexuales con mis compañeras, y pensé que
probablemente podía ser cierto. En esos pensamientos me sumí, pensando que eso
me haría olvidar lo que paso esa mañana. Pero la convivencia diaria y a todas
horas me hacia recordar aun mas.
Un día estábamos solos, ya que mi mama y mi tía Angélica se
fueron de compras. Yo estaba jugando nintendo y Dulce se encontraba en el suelo
jugando con los muñequitos, tendida en el suelo boca abajo y de nuevo con unos
pantalones pegaditos solo que esta ocasión eran azules, los cuales marcaban de
nuevo ese delicioso trasero. Ella no alcanzaba a verme desde donde estaba, y
recuerdo que por ver su trasero perdí no se cuantas vidas en el juego del
nintendo. Nuevamente se notaba mi erección a través del pantalón deportivo que
usaba. En ese momento pensé que estábamos solos y que si a ella le había gustado
pues quizá podíamos hacer algo y sin que nadie se diera cuenta. Así de manera
brusca avente el control y pegue mi cuerpo al suyo. Ella se sorprendió y soltó
un grito, pero le dije:
-- No puedo mas Dulce, me gustas mucho, mira como me
tienes, me sientes?
-- Si, pero es que me espantaste, a mi también me gustas, y
me gusta lo que me hiciste la otra vez pero no podemos.
Yo en ese momento ya tenia todo mi cuerpo encima de ella, y
mi pene en medio de sus nalgas.
-- Pero es que no estamos haciendo nada malo.
-- Es que tu quieres que hagamos el amor y no podemos
-- Pero no vamos a hacer el amor, solo me gusta estar así
contigo
-- A mi también me gusta, pero...
-- No estamos haciendo el amor, es mas ni siquiera nos
vamos a besar
-- Es que...
-- Solo estamos jugando, no estamos haciendo el amor
-- Pero si nos ven?
-- Estamos solos, nadie se va a enterar
Así, ella sola comenzó a hacer movimientos, era algo extraño
algo diferente, ella se restregaba mi pene en su trasero con sus movimientos,
subía y bajaba sus caderas, abría y cerraba sus piernas, yo empujaba y también
restregaba mi pene. Así estuvimos bastante tiempo, cerca de media hora, hasta
que escuchamos la puerta y nos separamos. Nadie de los dos dijo nada al
respecto.
Unos días después, mi mama y mi tía de nuevo salieron de
compras, y yo jugando nintendo y ella con los muñequitos en el suelo. Cuando la
mire, ella me sorprendió viéndome el trasero y lo comenzó a mover como en la
ocasión anterior mirándome expectante. Yo de nuevo solté el control y me monte
sobre ella. En esta ocasión lo hicimos por mas tiempo cerca de una hora, la
notaba que gemía en bajo volumen, y recuerdo que hasta se puso de rodillas y se
apoyo en el sillón, mientras yo seguía detrás de ella. No sabia porque pero me
excitaba mucho a pesar de que no había penetración y mucho menos orgasmo o
eyaculacion (esa venia después cuando encerrado en mi cuarto recordaba esos
momentos). Así esa actividad se volvió una costumbre cuando nos dejaban solos en
casa, ya fuera en el suelo o en el sillón (debido a que estaba menos frió),
siempre lo hacíamos sin decirnos nada. Pero Dulce, que siempre ha sido un poco
mas impulsiva y decidida que yo, un día que nos encontrábamos jugando
normalmente, me dijo que tenia ganas de "hacerlo", le explique que no podíamos
porque estaban todos presentes en la casa. Ella se puso muy triste y se enojo
conmigo.
Así que me puse a pensar como le podíamos hacer y se me
ocurrió un juego, se lo comente y le encanto la idea. El juego era la casa
embrujada. Consistía en que mi cuarto era la casa embrujada, tapaba la ventana
del cuarto con un cartón grueso, cerraba la puerta y apagaba la luz, ella
entraba y yo la asustaba. Por lo menos esa era la idea del juego, pero tenia
varias ventajas, con el cartón en la ventana impedía que nos fueran a ver desde
afuera y le daba oscuridad al cuarto, con el pretexto que era la casa embrujada
podía tener la puerta cerrada y además si gritaba Dulce no seria raro pues era
la casa embrujada donde asustaban. Así lo prepare todo para esa tarde, y nos
pusimos a jugar normal, se supone que le vendía el boleto en la sala y después
la hacia pasar a mi cuarto. Ya en el cuarto le explique que había una silla
donde tenia que sentarse, y adivinen quien era la silla? La silla era yo que me
sentaba en mi cama y mis brazos eran los brazos de la silla, era un truco
genial, el cual ella entendió perfectamente. Ella se restregaba en mi pene y
ponía sus brazos en los míos donde se apoyaba. Ese juego lo hacíamos del diario,
pues nadie sospechaba. Poco a poco el juego aumento de tono, ya no había
necesidad de decir nada, ella entraba al cuarto yo me sentaba y ella sobre de
mi; yo ponía mis manos en sus piernas, ella dejaba caer su cabeza sobre mi
hombro, y hubo ocasiones en que intente besarla pero ella se negaba, no quise
insistir por miedo a que me delatara y se acabara todo. Pero en una ocasión
saque mi pene y la toque sin nada de tela de por medio, solo la de su pantalón o
falda. Ella lo sintió, al principio siguió el juego pero después no le pareció,
me lo hizo saber y seguimos con el juego pero con el pene dentro de mi pantalón.
De repente todos empezaban a sospechar, ya que pasábamos
cerca de una hora encerrados en mi cuarto, y aunque si escuchaban gritos de que
la "asustaba", ya no creían mucho en la inocencia de los dos, así que nos
prohibieron jugar ese juego. Y lo que es aun peor. A mi prima Dulce la mandaron
a clases de verano. Así que de nuestros juegos podíamos olvidarnos. Mi prima se
iba desde las 9 y regresaba a la 1. Y tenia que asistir con uniforme. Era un
fastidio para ella. Imagínense en vacaciones, ir a la escuela y en uniforme.
Llegaba cansada y a dormir. Y de nuestros juegos nada.
Un día llego de la escuela y se fue a mi cuarto, mientras
mama estaba preparando la comida, me dijo que estaba muy cansada y se acostó en
mi cama. Yo también me encontraba acostado, solo que ella se acostó del lado
contrario, poniendo sus pies cerca de mi cara. Con lo que hice la broma de que
con eso me iba a dormir. Nos comenzamos a reír. Y también le puse mis pies en su
cara. Y le dije que le haría cosquillas con mis pies, así comencé a hacerle
cosquillas en el cuello, después en sus axilas, después en su pancita, con lo
que conseguí subirle la blusa (debo decir que con los pies siempre he tenido
mucha habilidad para hacer muchas cosas), el caso es que sentí que aparte de las
cosquillas, ambos nos estábamos excitando, mis pies comenzaron a bajar por su
falda recorriendo sus muslos. Así con un pie lo mantuve como apoyo y con el otro
fui subiendo su falda, pude ver sus calzoncitos blancos y la mire a los ojos,
ella solo estaba expectante, acaricie de nuevo su muslo, subí después su monte
de venus, y después su entrepierna con toda la planta de mi pie, ella se movió
hacia delante y apretó sus piernas, así estuvimos unos 5 minutos. Hasta que
decidí excitarla mas con mis dedos (del pie, por supuesto). Comencé con
acariciarle con mi dedo gordo (el de mas habilidad y el mas grande), su monte de
venus, e ir bajando, de repente dio un respingo y supuse que estaba en su
clítoris, me apretó con la pierna mientras se relamía los labios. Ahí estuve
cerca de 5 minutos también, hasta que baje un poco mas y sentí su abertura
vaginal, sentí que estaba húmeda. Ella tenia los ojos cerrados, con las manos
extendidas en la cama. Metí mi dedo gordo del pie en su abertura, hasta donde su
pantaleta me permitió, no fue mucho pero ahí me quede dando vueltas ella solo se
retorcía como nunca, después comencé un mete y saca que la volvió loca, hasta
que llego a lo que creo que fue un orgasmo, pues se dio vuelta en la cama y
quedo boca abajo aun con mi pie dándole pues lo aprisiono con sus piernas, yo me
quede bobo con la visión de su trasero, al parecer ella no terminaba de su
orgasmo ya que comenzó a dar vueltas por toda la cama. Yo tuve que quitar mi
pie, porque sino me lo tuerce de tantas vueltas que dio. Cuando termino me miro
y comenzó a reírse. Después se puso muy serio y me dijo:
-- Xavi, que te dije?
-- No podemos hacer el amor, tu lo sabes bien.
-- Si, pero no hemos hecho el amor
-- Si ya se, pero si seguimos así, los dos vamos a querer
hacerlo
-- Yo quisiera hacerlo, pero tu sabes que no podemos.
-- Ya lo se, así que te voy a pedir por favor que no lo
vuelvas a hacer, ni a permitir, ni aunque yo te lo pida.
-- Pues esta bien pero no te prometo nada
-- No lo hagas Xavi, por favor, no quiero meterte en
problemas con tu mama
-- Le dirías?
-- Si
-- Pero tu también estarías en problemas
-- Esta bien no quiero que tengamos problemas así que ya no
me lo hagas mas
Después se levanto y rápidamente se acomodo su ropa y se fue
corriendo. Me quede con un sentimiento de culpa, pero a la vez muy cachondo,
tuve que masturbarme. Pero también pensé en que si se lo decía a alguien podía
tener muchos problemas, así que mejor era dejar las cosas así, además la quería
mucho, era como mi hermanita y lo que estaba haciendo era horrible.
Así comimos, paso la tarde y a mi prima le dio sueño, mi mama
le dijo que se fuera a dormir a mi cuarto (ya he explicado que en mi cuarto
había dos camas), yo también tenia sueño, así que también me fui a la cama.
Cuando llegue Dulce ya estaba cobijada, así que cerré la puerta y me fui a la
otra cama, me cobije y en realidad si me iba a dormir, pero al verla, de nuevo
me entro ese sentimiento como el que me dio esa mañana, y me puse a recordar lo
que había vivido con Dulce. Me puse a pensar que pensaría si me pasaba a su
cama. No, deseche ese pensamiento, ella se dio vuelta y se puso de espaldas a
mi; esa posición me recordó lo que había pasado hace unos años con mi prima
Lili, y pensé que quizá podía pasar lo mismo con Dulce. Así que nublando mi
razón por la calentura, me levante y me dispuse a acariciar a Dulce. Metí mi
mano, debajo del cobertor, y sentí su muslo desnudo, seguía con su falda pero
estaba levantada, de nuevo me recordó esa mañana con Lili. No quise esperar así
que me subí y me metí dentro del cobertor con ella, a su lado. Ella no dijo
nada, solo se movió un poco hacia atrás, y sentí en mi pene todo su culo. Esta
vez solo cubierto por su pantaletica, pues su falda estaba levantada. Sentí como
se despertó, volteo hacia atrás me miro, la abrace, y volteo su cara. Movió su
trasero hacia atrás y sintió mi pene, comenzamos un movimiento rítmico, el cual
poco a poco se hizo mayor, hasta que tuvimos que cambiar de posición, ella boca
abajo y yo arriba de ella. De nuevo el movimiento era mas intenso y cambiamos de
posición, ella en cuatro y yo detrás de ella, ya sin cobija de por medio, ella
vestida con su blusa blanca medio transparente, su falda escolar gris levantada,
y sus pantaletitas blancas enseñándome el trasero. Yo con mi pene a todo lo que
daba por encima del pantalón y restregándoselo todo. No soporte mucho así,
entonces me detuve y me comencé a quitar el pantalón. Dulce se dio cuenta cuando
pare el movimiento, volteo y me miro diciéndome:
-- Que haces?
-- Me quito el pantalón
-- Es que no quiero hacer el amor
-- No, mira tu te vas a quedar con tu pantaletita, así no
pasa nada
-- Bueno
Cuando me dijo esto no me miro, y yo me quite el pantalón, me
le acerque, la tome de la cintura y la atraje hacia a mi, ahora si podía
sentirla mas, y a ella le gustaba, al principio solo pasaba mi pene por su
canal, después baje y lo introducía en su entrepierna, ahí ella lo aprisionaba y
yo hacia el movimiento. Pero lo que mas le gusto, fue cuando puse mi pene en su
entrada y trataba de meterlo, lo hacia con cuidado, y no entraba mucho, solo
hasta donde lo permitía su pantaleta, sentía delicioso, su humedad su olor.
Después me dijo que sentía rico que lo metiera mas. Eso me dio una idea y trate
de quitar su pantaleta, eso hizo que ella se detuviera y se voltea y me mira. Yo
no se porque pero me cubrí mi pene, pensé que todo había acabado.
-- Que haces?
-- Nada
-- Querías quitarme el calzón
-- Si, pero si no quieres no
-- No pero es que te dije que no quiero hacer el amor
-- No, ya lo se y no lo vamos a hacer, solo que así sin
calzón se siente mas rico, de veras...
-- En serio?? Pero me lo vas a meter?
-- No, te lo prometo, solo quiero que sientas mas rico así
como yo, pero no te lo meto, te lo juro
-- Seguro se siente mas rico?
-- Si
-- Bueno, pero no le digas a nadie eh?
-- Te lo juro, tu tampoco le digas a nadie
-- No, claro que no
Así de nuevo se puso en cuatro y se bajo las pantaletitas y
se las quito, pude ver ese trasero desnudo que me había gustado, me excite pero
sabia que no debía penetrarla, no debía ni quería, solo quería hacerla sentir
bien, pero sin penetrarla, aun pensaba en mi mente que era mi hermanita.
Comencé de nuevo solo pasando mi pene por su hendidura, ella
solo daba respingos, no decía nada y gemía muy quedito, después puse mi pene en
la entrada de su culito, y ahí me estuve algún tiempo, solo empujaba sin tratar
de meter, ella casi no se movía, y al ver que no le gusto mucho, puse mi pene en
su entrepierna, al parecer eso si le gusto, porque de nuevo me lo apretó con sus
piernas y yo comencé un mete y saca que provocaba que rozara su clítoris,
volviéndola loca. Supongo que también llego a un orgasmo, pues nos movimos mucho
hasta que se echo para atrás completamente. Yo aun excitado, coloque mi pene en
la entrada de su vagina, mas que lubricada, comencé a introducirlo, y poco a
poco se iba abriendo, hasta que le dolió, se zafo y ambos nos cubrimos como con
vergüenza, y me dijo:
-- Me prometiste que no lo harías
-- Y no lo iba ni lo voy a hacer, pero mejor aquí dejamos
todo
-- Si mejor
-- Creo que mejor nos olvidamos de todo y seguimos siendo
buenos primos
-- Si como hermanos, como siempre
-- Si, perdóname Dulce
-- Te perdono si me perdonas
-- Ah yo te lo dije primero
-- Ah pero yo soy mujer
-- Y eso que?
-- Bueno si te perdono, me perdonas?
-- Claro que si preciosa
Y después, cada quien a su cama y dormimos placidamente hasta
el fin de la tarde. Después de ese día pasaron dos mas como si nada. Hasta que
una mañana de nuevo mi mama me mando a despertarla. Yo sabia que pasaría algo de
nuevo, le insistí a mi mama que mejor preparaba yo el desayuno, pero no quiso.
Así que de nuevo estaba allí en el cuarto de Dulce, para despertarla. Llevaba
los mismos pantalones rojos de la ultima vez. La bese en la frente y le dije las
mismas palabras que la vez anterior. Esta vez ella se despertó de inmediato y me
dijo que buscaría su carta. De nuevo se puso en cuatro, y yo para ese momento
estaba muy excitado por la situación. Así que la tome de las caderas y la atraje
hacia mi, esta vez si note como gimió mi prima. Y comenzamos a movernos, mi
prima gemía cada vez mas, me puse nervioso porque pensé que nos escucharían. De
nuevo, me parece que llego a un orgasmo pues se movió hacia atrás y después se
separo de mi, y ambos nos sentamos en la cama y nos quedamos mirando. Ella
rompió el silencio:
-- No Xavi, ya no
-- Perdóname, de nuevo
-- Perdóname a mi
-- Es que...
-- Es que no debemos hacerlo, hay que entenderlo.
-- Es que no se como no hacerlo, de verdad?
-- Mira se que yo también tengo la culpa, pero si pasa algo
nuevamente, le voy a decir a tu mama que me quieres violar.
-- Pero es que no te quiero violar, te quiero mucho, jamás
haría eso
-- Ya lo se, pero es la única forma en que no lo hagas, y
estoy hablando en serio, no lo hagas otra vez, jamás, entiendes?
-- Si, lo siento mucho
-- Ah ya no te pongas serio, abrázame
Y nos dimos un abrazo fraternal, sin morbo, y nos fuimos a
desayunar. A partir de ahí, yo ya no intente nada con ella, es mas no la volví a
ver como mujer hasta unos años mas adelante, quizá por el miedo de alguna
acusación. De lo que sucedió después con mi prima Dulce, les platicare en otros
relatos.
Ah pero recuerdan lo que me dijo mi prima de sus otras
amigas, esta vez estuve dispuesto a averiguarlo personalmente, así que no se
pierdan el próximo relato donde les cuento, que paso con una de sus amiguitas,
donde también esta involucrada su mama. Y como se incluyen mas de las amigas de
Dulce no se lo pierdan.
Si tienen algún comentario o alguna experiencia parecida,
algo que contar o simplemente platicar conmigo, escríbanme a:
panchondo3000@yahoo.com.mx
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