UNIVERSO GAIA
HISTORIAS PARALELAS
Planeta Gaia
Ciudad Imperio

Cuentos de dominación y torturas gay
Dorian el Esclavista
Introducción
Hace unos mil doscientos años en el planeta Tierra, hubo una
confrontación bélica entre las mujeres y hombres por el control del planeta. Que
finalizó con la derrota de los machos, que confiados en la fuerza de sus
músculos, fueron fácilmente vencidos por el poder de las máquinas bélicas que
fabricaron las mujeres.
Tras la derrota, fueron confinados en campos de concentración
a la espera de qué decisión tomaban las hembras con ellos. Hasta que, a raíz de
descubrirse casualmente la existencia de un gigantesco planeta que podía
albergar vida humana (lo bautizaron con el nombre de Gaia). Se tomó la decisión
de que los machos supervivientes, en grandes naves interestelares, fueran
lanzados al hiperespacio en dirección a ese lugar, con la prohibición expresa de
no volver. Quedando así ellas, como únicas pobladoras del planeta Tierra.
Este conflicto dio comienzo, a raíz de las mutaciones
genéticas que sufrió la raza humana; debido a la contaminación atmosférica que
se había adueñado del planeta desde hacía siglos. Que dio como resultado la
desaparición de la heterosexualidad como conducta sexual. Y la homosexualidad
gay y lesbianismo desde entonces camparon por sus anchas en tan solo dos
generaciones. Que produjo que en poco tiempo el encono entre los dos sexos
creciera de tal manera que el enfrentamiento fue permanente, hasta que se llegó
al fin descrito.
Destino Gaia
Durante varios años luz los hombres viajaron con rumbo fijo
en busca del gigantesco planeta. Tiempo que aprovecharon, primero: para crear
una variopinta jerarquía dominante que tomara las riendas del destino de la
especie gay. Quienes pronto, basándose en la ley del más fuerte; cimentaron las
bases para la creación de una sociedad de viriles y aguerridos machos, en donde
la homosexualidad más brutal, el sadomasoquismo más extremo y la degradación
humana más ayecta, serían la única forma de vida permitida. Y segundo: con los
avances científicos de los que disponían, procedieron en laboratorios de
genética (bautizados "casas de cuna" o casonas) a perpetuar la especie de forma
artificial. Claro está, solo de machos genéticamente perfectos.
Que permitió nada más de llegar a Gaia, el nacimiento de
cientos de pequeños reinos o repúblicas, con civilizaciones de todo tipo, en
recuerdo a todas las épocas y culturas que pisaron la Tierra desde la edad de
piedra hasta las de tecnologías más avanzadas; las cuales, desde el principio se
declararon vasallos del Emperador de Ciudad Imperio: el ser más poderoso del
planeta. Ya que aunque el modelo cultural escogido por esta gran ciudad era el
de finales del siglo XX. Bajo esa apariencia, era el estado tecnológicamente más
avanzado del planeta, sobre todo en tecnología armamentística.
Lugar, que como no podía ser de otra manera, sobre todo en un
universo tan cabrón con una civilización tan cruel; que promovía con tanta
facilidad todo tipo de injusticias. No podía faltar, una de las lacras más
horrendas de toda la historia de la humanidad, la esclavitud.
Año tres mil cincuenta y tres de la era del planeta Gaia
DORIAN EL ESCLAVISTA I
El adiestramiento de SPEAK, un aguerrido capataz de obra.
CAPITULO 1
DORIAN era un macho de 30 años de tan solo 1’65 de alto, pero
de 90kilos de puro músculo. Su profesión era esclavista y era el mejor. Su
especialidad era la captura de sementales pesos pesados, grandes, masivos, muy
cachas y magníficamente dotados, a los cuales primero adiestraba en la sumisión
y obediencia más absoluta y después los vendía a muy altos precios. Porque el
prestigio de poseer un esclavo marcado al rojo vivo con su sello, era prueba
irrefutable del status social que poseía el afortunado comprador.
Él se las apañaba bastante bien, ya que aunque de talla
pequeña, no le era ningún impedimento para realizar ágilmente su oficio. Su
poder para someter a esos impresionantes sementales tan fuertes y musculosos,
estribaba en que era muy diestro en las artes marciales, era un don innato en él
y sabía aprovecharlo.
Como ahora, que sentado en la terraza de un bar, delante
mismo de un edificio de nueva construcción. Con el calor que hacía, llevaba
puesto un calzón corto vaquero y camiseta de tirantes finos como prendas de
vestir. Y abusando de que era todo músculo y se podía exhibir así. No dejaba de
mirar a su nueva pieza, al capataz SPEAK, un hijo de puta con malas purgas:
- ¡Venga perros, a trabajar más!.- que a latigazos no dejaba
en paz a sus obreros, exigiéndoles esfuerzos extras para acabar de construir el
edificio. Por eso no iba a tener piedad de él.

Aquella mole culturista, porque eso era aquél semental,
látigo en ristre vestía solamente un prieto pantalón vaquero corto, sucio y
desgarrado por un sin fin de sitios, mostrando bulto de muchos quilates debajo
de la tela de su calzón. Torso y piernas desnuda, su musculatura era formidable,
macho alazán por los cuatro costados:
- ¡Venga perros, más deprisa, que la obra la tenemos que
entregar acabada dentro de un mes!.- y alzando el látigo se complació en
latiguear la musculosa espalda de un chavalillo de tan solo dieciocho años que
acababa de salir de la casona. Quién con un saco en cada hombro no paraba de
llevar y apilarlos en un montón. Para que sus compañeros más experimentados que
él, no se molestaran en ir a por ellos. Porque allí el chico solo era el
aprendiz de albañil y su cuerpo diana del látigo de SPEAK:
- ¡Señor capataz, tenga piedad de mí, que solo llevo dos días
aquí y mi cuerpo no se ha hecho a tanto esfuerzo!.- le rogó, marcando paquete
cojonudo debajo de la bragueta de su desgarrado pantalón vaquero. No porque
fuera viejo sino por las generosas raciones de azotes que había caído sobre su
físico de parte del cruel capataz, que tan solo en un par de días se los había
destrozado:
- ¡No digas gilipolleces y sé un hombre chaval!.- y
demostrando que debajo de su velludo, pero muy marcado tórax no había un ápice
de bondad, laceró el pecho de aquel boy sin compasión, no dándole tiempo a
protegerse, quedando los bien desarrollados pectorales del nene bien lacerados
de azotes. Con los pezones destrozados salvajemente:
- ¡Eres muy valiente con un desvalido niño!.- se oyó de
pronto una voz retadora, que cortando el silencio que se produjo igual que un
cuchillo, logró que todos girara el cuello y expectantes se les quedaran
mirando. Cuando SPEAK, buscando con la misma intención al individuo que se había
atrevido a retarle. Dilatando todo lo que pudo el tórax, preguntó mirando a la
clientela del bar:
- ¿Quién ha hablado?.- porque desde allí sabía que procedía
la voz:
- ¡He sido yo, perro!.- y poniéndose DORIAN de pie, marcando
músculo a flor de piel debajo de su ceñida camiseta gris de finos tirantes;
acercándose al musculoso bravucón. Cogiéndole por sorpresa:
- ¡Auk!.- le arreó un puñetazo en todo el esternón,
avisándole:
- ¡Tus años de abusos se han acabado!.- consiguiendo del
golpe que SPEAK dando unos pasos hacia atrás. Trastabillando, perdiendo casi el
equilibrio, quedara sin resuello indefenso a sus manos. Incapaz de impedir que
aquel pequeño semental:
- ¡Aggg!.- cogiéndole por los huevos se los retorciera con
fuerza, dejándolo inutilizado y para el arrastre:
- ¡Cojones tío, suéltalos que duele!.- pero DORIAN no le hizo
caso todo lo contrario:
- ¡Aggg!.- apretó más fuerte:
- ¡Quítate el cinturón y dámelo!:
- ¡Sí tío tómalo!.- y allí mismo, delante de todos. Comenzó a
correazos limpio con su musculado torso. Aquellos músculos absorbía el castigo
con hambre devorador y su comportamiento estaba complaciendo a DORIAN. Estaba
confirmando lo que pensaba de él. Que SPEAK era un esclavo natural y cachas de
carga que solo necesitaba que conociera a un tío duro como él. Porque eso era,
un proyecto de esclavo. Un rubiales de barba muy cerrada, muy muscular nacido
para sufrir y obedecer aunque nadie se había dado cuenta de ello.
Una mole de 1’95 alto, de impresionantes hombros, de gruesos
brazos, gran torso y amplios pectorales. Bestia como él mismo, pero hermoso a la
vez, porque era un auténtico búfalo un semental típico para mejorar razas con su
esperma. Porque era magnífico solo verlo. Pero que allí ahora indefenso, muy
solo, se encontraba cubierto de correazos. Porque ya solo era un esclavo, pero
aprendiz; igual que el jovenzuelo de 18 años lo era de albañil y tenía que
aprender mucho bajo su manto:
- ¡Voy a ser de ti el mejor de los esclavos!.- y sin darle
tiempo a reaccionar. DORIAN sacó un grueso collar de largos pinchos de una bolsa
que colgaba del cinturón:
- ¡Aggg!, ¡perdón!.- y poniéndoselo con fuerza, se la dejó
puesta casi a punto del ahogo:
- ¡Vamos y despídete de tus amigos, porque ya no te van a ver
más!. ¡Vas a ser reeducado y después vendido de esclavo!.- y acatando
sorprendentemente la orden. Con un movimiento de cabeza se despidió de ellos y
sacando pecho, agachando el rostro, fue detrás del pequeño pero poderoso
esclavista, en dirección desconocida para él.
--ooOoo--
SPEAK brazos en cruz, encadenado de pared a pared en las
mazmorras del domicilio particular de DORIAN, en sus poderosos cuartos traseros
ya presentaba la estrella que indicaba que era un esclavo de las cuadras de
DORIAN. Un cachas semental destinado a la venta. Un fórmula uno de la
esclavitud.
Y como estaba en fase de instrucción, llevaba así toda la
noche, siendo visitado cada hora por éste, que sin dirigirle palabra, le azotaba
sin piedad con una fusta cada centímetro de su piel, con la intención de
convertirlo en el más sumiso de los esclavos. Pero lo que le preocupaba al rubio
gigantón, era que ese trato tan doloroso lo mantenía siempre empalmado, su
pollón siempre se encontraba supurando esperma. Porque aquella opresión cruel,
lo mantenía excitado, muy cachondo. Pero no podía ser, porque él había
desarrollado los músculos en el gym para ser fuerte y dominar, no para ser
dominado y castigado sin motivo aparente.
Pero no lo pudo remediar y cuando apareció DORIAN con la
fusta, contrajo sus músculos y cuadrándose se exhibió a la espera del recibo del
pertinente castigo:
- ¡He cambiado de opinión y vas a regresar a la obra, para
que trabajes allí hoy!.- y alzando la fusta:
- ¡Aggg!.- le marcó una de sus grandes tetas, iniciando una
larga sesión de azotes que le iba arrancando la piel a tiras. Sufriendo su
espalda una sacudida de fustigazos, que arrancaban gemidos a su dueño, que
lograban poner la polla al verdugo impresionante de gorda. Y es que aquel
hércules resollaba de dolor de forma impresionante, pero cuando los azotes
comenzaron a impactar en los pectorales, su bonitos labios bramaban de manera
sorprendentemente fuerte, quejoso, pero siempre los encajó con el pecho
expandido muy entregado al dolor que sentía. Demostrando a su instructor que era
un magnífico bruto para domar, para torturar y ser preparado para su próxima
vida de esclavo:
- ¡Me gustas esclavo, estas aprendiendo rápidamente mis
lecciones!.- y tirando aquel cachas de las cadenas, mostrándole no solamente el
poderío de sus músculos sino también las perfecta simetría de los mismos. Con
los pelos de todo su cuerpo pegados por el sudor a su musculosa piel. Temblando
de miedo, más empalmado que un toro miura, le respondió:
- ¡Gracias amo, lo sé!.- y siendo otra vez flagelado; a base
de golpes, aquel semental eyaculó a espuertas, manando leche seminal de aquí
para allá. Mirando retadoramente al frente porque ahora sí, por fin a sus 33
años había comprendido y aceptado cual era su penoso destino. Por eso, metiendo
y sacando el fornido culete, alargó su orgasmo solo para complacer a su master.
Que para alargarle la corrida empezó a azotarle las duras y contraídas nalgas,
hasta que lanzado los últimos regueros de leche, SPEAK avergonzado, bajo la
vista al suelo y entre brutales inspiraciones pulmonares, esperó las decisiones
o acciones de su verdugo:
- ¡Ya estás casi a punto!.- y acariciándole el rocoso pecho,
jugando con el vello que lo cubría:
- ¡Abre la boca!, ¡flúg!.- le regalo con un escupitajo más
verde que una gema, que henchido de felicidad la mole muscular se trago con
hambre mosoca.

Cuando liberándolo de las cadenas, dejándole libre le ordenó:
- ¡Venga ponte tu calzón, que te voy a llevar a la obra a
currar!.- y aquel formidable culturista, procedió a ponérselo y moviendo sus
esculturales nalgas, lo cogió de suelo, y a duras penas logró meter en una
pernera su musculoso muslo derecho, solo de lo cachas que estaba, para después
metiendo con más dificultad aún el otro muslo. Lo increíble fue lo que le costó
meter tan tremendos huevos.
- ¿Todos los días te cuesta tanto vestirte, perro?.- le
preguntó DORIAN con una sonrisa muy canalla:
- ¡Sí amo, todos los días!.- y con esa confesión el musculoso
ser, metiendo el estómago, sacando mucho pecho, se sujeto el miembro viril que
de sus 34x9 no bajaba y a muy duras penas y después de unos minutos de lucha,
consiguió meter la base del tronco dentro, hasta que doblándolo y torciéndolo
para lograrlo, con lo que duele, logró meterlo por entero cerrando después la
cremallera, dejando el miembro viril a buen recaudo. Pero tanto dolor puso más
cachondo al nuevo esclavo:
- ¡Ya estoy amo!.- le dijo SPEAK, siendo la primera vez que
DORIAN sentía atracción por un esclavo. Pero eso no cambiaba nada, porque
pensaba venderlo como los demás. Y suspirando se quedó mirándolo, observando
como éste con la cabeza gacha no se atrevía siquiera a mirarlo. Confirmando con
ello, que la doma iba viento en popa. Cuando metiéndole mano a aquellas macizas
nalgas, le ordenó:
- ¡Venga esclavo a la calle!.- y poniéndose en movimiento
aquel rico culete, salieron al exterior, yendo siempre por delante el cachas,
que cubierto muy salvajemente de latigazos. Sacando pecho iba muy orgulloso por
ser propiedad de aquel tipo tan cabrón, que le estaba llevando por el camino del
dolor más estricto:
- ¡Espera esclavo!.- le ordenó DORIAN de pronto. Que
aproximándose a una furgoneta; abriéndola, sacó un saco y tirándolo al suelo
delante de su propiedad culturista, le dijo:
- ¡Cógela y llévala, que su contenido es para que lo usen
contigo!.- y notando una impresionante erección de verga, SPEAK supo que se
trataba de una docena por lo menos de látigos y estaba seguro que estaban
reservados para sus músculos.
--ooOoo--
Y así fue, porque nada más llegar:
- ¡Buenos días chicos, hoy vosotros vais a descansar, porque
en esta obra hoy solo va a currar vuestro capataz!:
- ¿A que va a ser así, perro?.- le preguntó a SPEAK, que
escapándosele el glande por la cinturilla de su ceñido pantalón, respondió:
- ¡Sí amo, así será!.- y vaciando el contenido del saco, sin
siquiera esperar la orden de su master, aclaró:
- ¿Y con la ayuda de ellos, verdad amo?.- y eso en vez de
enojar a DORIAN le emocionó. Que metiéndole la mano por detrás dentro del
calzón, jugando con el húmedo chocho, certificó:
- ¡Sí, así será puta!.- y el primer latigazo que recibió fue
en sus grandes tetas y lo hizo precisamente el jovenzuelo albañil. Y SPEAK feliz
porque así fue, comenzó a llevar los sacos que precisamente tenía que llevar hoy
su recién estrenado verdugo. Que al son marcado por la cola de cuero del látigo,
estaba logrando que trabajara lo indecible, arrancándole a su escultural cuerpo
todo su vigor y poderío. Y era mucho, porque no menos de cinco latigazos le
caían a la vez. Logrando que trabajara como una mula. Porque para eso estaba
allí él hoy, para ser flagelado sin piedad y hacerles todo el trabajo.
Y aquella docena de duros albañiles lo estaban aprovechando,
se estaban vengando de su cruel capataz, en su muscular físico de los
improperios y castigos recibidos durante este tiempo atrás. Por eso los impactos
eran brutales, con un sadismo vengador que mantenía su esclava verga con una
erección dolorosa. Marcando su sucio pantalón una gran mancha de la gran
eyaculación alcanzada hacía pocos segundos:
- ¡Sufre hijo puta!, ¡sufre igual que tú me hiciste sufrir!.-
le escupió vengativamente VICTOR el jovenzuelo aprendiz:
- ¡Sí amo!.- le respondió sumiso, el que hasta el día de ayer
fue un sádico cabrón:
- ¡Basta por ahora chicos es hora de almorzar!. ¡Pero SPEAK
no, que siga currando!.- y poniéndose todos a comer. Lo hicieron todos menos el
cachas y VICTOR que látigo en ristre prefirió perderse el almuerzo con tal de
prolongar la agonía del excapataz:
- ¡Venga esclavo!.- y la poderosa mole culturista, sin dejar
de sentir las caricias de la punitiva lengua del recio cuero del látigo de
VICTOR. Alzando la vista al cielo en busca desespera de ayuda al mismísimo Krom,
empalmado como una mala bestia, vio pero sobre todo sintió como aquel mozalbete
pasó a flagelarle ambas tetazas. Mientras él, en su recién estrenado rol de
esclavo, sumisote como nunca jamás creyó ser, subía ladrillos al piso superior,
para que los albañiles acabaran de cerrar el edificio:
- ¡Por favor deja de azotarme!.- le rogó al chiquillo:
- ¿A que me suena eso?.- le dijo. Recordándole cuando antes
era él quién suplicaba y sufría en sus manos:
- ¡Piedad, piedad!.- rogó el poderoso semental cuando VICTOR
con muy mala ostia, arreció los golpes, y es que aquel boy le estaba
despellejando vivo:
- ¡Quítete el calzón!:
- ¡Sí amo!.- y el cachas lo tuvo que hacer. Mostrando aquella
gran morcilla que tenía de polla, dura y pelona de vello. Porque el día de ayer
DORIAN lo afeitó. Dejando a la vista sus grandes cojones:
- ¡Muéstrame los huevos, perro!.- y allí mismo empezó a
latigueárselos. Arrancándole al musculitos berridos del brutal castigo. Gritando
y bufando pidiendo perdón y es que el dolor era tan intenso que se le cayó los
ladrillos que sujetaba en sus brazos. Cuando sujetándose entre dos columnas,
continuó siendo flagelado por tan sádico chaval. Que por culpa de SPEAK, estaba
conociendo su recién descubierto rol homosexual. Un prácticamente a partir de
ahora del sadismo más puro. Y SPEAK en sus magníficas carnes lo estaba
comprobando. Tanto que contrayendo sus músculos, se corrió de gusto por ser tan
vilmente tratado de manera tan pública:
- ¡Hummm!.- lanzando semen desde el centro de la obra a la
calle. Consiguiendo el chaval que el hercúleo semental, derrotado pero sobre
todo humillado, sujetándose con fuerza a las dos columnas marcando bíceps,
bajara el bello pero duro rostro al suelo, en muestra de sumisión pero sobre
todo de entrega total:
- ¡Como sigas así, no tardaré en venir a por ti y haré
contigo lo mismo que con SPEAK!.- amenazó DORIAN al bello mozalbete de
prometedores músculos. Por los signos de hijoputez que estaba demostrando:
- ¡Sí, si, lo dejaré ahora mismo!.- dijo VICTOR por si las
moscas, ya que era consciente de que el esclavista cumpliría su palabra. Y
dándole un reposo a los torturados músculos de SPEAK:
- ¡A comer!.- se sentó con los demás, mientras el excapataz
totalmente anulado como mente librepensadora, pecho expandido vista al suelo.
Esperaba lo que aquellos sádicos machotes decidían sobre él:
- ¿Te ha dicho alguien que pares musculitos?:
- ¡No amo, nadie!.- y sin esperar la orden SPEAK, continuó
acarreando ladrillos de un lado a otro. En donde él tan bien sabía como capataz
que fue, que le harían faltan a los albañiles encargados de ponerlos. Cuando de
pronto pasados unos minutos más:
- ¡Bueno chicos, mi esclavo ya os ha ayudado bastante!.- y
lanzándole desde allí un formidable latigazo en el pechazo:
- ¡Súbete el pantalón y vámonos esclavo!.- obediente cuan
perro que ya era, SPEAK se lo ajustó con más dificultad que antes (nunca su
morcillota verga alcanzó tal erección), y encogiendo cintura se lo abrochó y
marcando aquel poderoso paquete debajo de la bragueta. Fue detrás de su amo, en
dirección desconocida para él. Pero no para su master.
--ooOoo--
- ¡Atención chicos, que viene DORIAN!.- gritó uno en el zoco
esclavista nada más verlo llegar. Porque siempre que aparecía con un nuevo
ejemplar para ponerlo en venta, todos se arremolinaban alrededor de él. Porque
todos sabían que ese día ningún esclavista podía competir con él. Porque siempre
su semental era el de mejor físico, que por si fuera poco era también el mejor
domado y por supuesto muy bien dotado. De ahí los altos precios que alcanzaban
en la puja:
- ¡Oye, ¡te lo dejo, como siempre para que lo vendas!,
¡véndemelo bien, sino me lo devuelves!. ¡Este esclavo vale mucho más que todos
ellos juntos!.- le dijo a su mejor vendedor y dejándolo allí. Aquel tipo alzando
una mano anunció:
- ¡Señores, la puja comienza con cinco mil monedas de oro!:

- ¡Seis mil, ¡siete!.- gritó otro y al momento continuó
pujándose:
- ¡Diez mil y no doy más!. ¡Once mil!.- y pronto se supo que
el precio que se iba a alcanzar por él iba a ser alto, muy alto:
- ¡Doce!, ¡trece!.- porque el cachas los valía y su
reeducación multiplicaba su valor. Porque ni se atrevió a alzar el rostro, solo
expandir y cuadrar sus músculos para que todos observaran su potencial genético:
- ¡Catorce!, ¡yo veinte mil!.- porque deseaba con toda su
alma que DORIAN se hiciera rico con él. Y por eso con poses culturista se fue
exhibiendo para placer de los mirones. Confirmando con ello que ya no necesitaba
ser castigado para acabar su reeducación. Que solo habría necesidad de
flagelarlo para placer de su amo o amigos:
- ¡Cuarenta mil a las una cuarenta mil a las dos…………!:
- ¡Cincuenta, yo pago cincuenta!.- pujó una cantarina voz.
Que llamando poderosamente la atención del cachas SPEAK. Atreviéndose a mirarlo:
- ¿Alguien da más?.- se quedó prendado de lo que vio, un
chaval vestido elegantemente indicando con ello que su problema no era el
dinero, de tan solo 18 años, delgado más bien afeminado, pero muy fibrado,
músculos marcados. Pelo ensortijado un poco largo. Bastante morenazo, casi
mulato parecía, ojos negros fríos como el acero:
- ¡Cincuenta mil a las una!, ¡cincuenta mil a las dos!,
¡cincuenta mil a las tres!. ¡El esclavo es de usted señor NEVO!.- algo le dijo a
SPEAK que no tenía entrañas. Y eso gloriosamente le empalmó más.
CONTINUARA……….
Podéis mandar a mi correo dorian.el.esclavista@hotmail.com con vuestras opiniones sobre el
relato y lo que os gusta o disgusta de él
Un saludo.